Rescatemos a Momi

0 persona firmaron. ¡Ayudá a conseguir 35,000!


#RESCATEMOSAMOMI

Le quitaron su familia
Le quitaron sus afectos
Le quitaron sus sueños
Rescatemos a Momi para que recupere su vida


Nota: Por estricta protección del interés superior del menor y para dar cumplimiento a las disposiciones legales, preservamos la identidad del niño, de la familia y del juzgado donde se tramitó el caso. A todos los efectos lo llamaremos “Momi”.



Desde sus 35 días de vida y hasta sus casi 3 añitos, vivió con una familia a la que el Estado le confió su cuidado; con solo 3 días de “pseudo adaptación”, lo arrancaron de su mundo.

En lo que fue “toda su vida”, Momi tenía su hogar, un mundo de afectos que le daba amor, amor que él devolvía con ternura y sonrisas, era un niño plenamente feliz (tampoco se publican imágenes para preservar su identidad, pero existe una biblioteca entera de fotos y videos donde se lo ve feliz, sonriente, disfrutando y sobre todo integrado a su familia del corazón), estaba en el hogar que después casi de tres años él había “adoptado”.

De un día para otro, lo despojaron de lo que para él es toda su vida, lo cambiaron de familia, de ciudad, se lo llevaron arteramente sin ninguna de sus pertenencias, desde su mamadera hasta sus juguetes… en la 3° reunión de vinculación, cuando “su” familia fue a buscarlo, les dijeron que “ya no estaba más”; y desde ese día, no volvió a ver a su familia del corazón. Lo llevaron como si lo hubiesen robado, en realidad a él le robaron su vida.

El Estado, a través de la SENAF, con la intervención y control del correspondiente Juzgado de Violencia Familiar, fomentó que inevitablemente se estableciera un vínculo de amor incondicional: lo que por Ley debían ser 6 meses en este hogar, se convirtieron en 2 años y 9 meses, tiempo en el que Momi se integró absolutamente a su familia: sentía hermana a la hija del matrimonio, y padres a quienes ocuparon ese rol; él los adoptó mientras el Estado dormía.

Ese mismo Estado, que con su anuencia consolidó el lazo afectivo, luego de manera abrupta y caprichosa, separó al pequeño de quienes para él eran su referente afectivo.

-
Momi tiene casi 3 años y con apenas un mes de vida fue recibido y cuidado por una familia de acogimiento en Córdoba. Los 4 primeros meses de vida fueron muy duros para él, tenía muchos problemas de salud, y venía de pasar 13 días en terapia intensiva. Los médicos les resaltaron que sus necesidades primordiales eran amor y contención, y eso recibió sin reservas. Se desarrolló pleno, se llenó de vida y se transformó en un ser de luz, y hasta el día en que la “Justicia” decidió arrancarlo de su centro de vida, era un niño muy feliz.

En el mes de Marzo (pasados ya poco más de 2 años), la jueza del proceso informó a la familia guardadora que el niño estaría en situación de adoptabilidad. Dado el tiempo que habían convivido, los vínculos de amor generados y la integración de Momi a su hogar, la familia expresó su voluntad concreta de adoptarlo; la jueza respondió que sería una medida excepcional, pero posible, dado los excelentes informes recibidos sobre el estado y los cuidados que recibía el niño. El 04 de Octubre, por instrucciones del Equipo Técnico de Adopción comparecieron nuevamente ante el juzgado y manifestaron por escrito su voluntad expresa de adoptar a Momi.

Desde entonces ¿qué pasó?

Ante el pedido expreso de formalizar lo que en los hechos ya existía, los tiempos judiciales se aceleraron extrañamente de manera desproporcionada y sospechosa, casi inhumana.

Pocos días después el matrimonio fue informado por la Senaf que entregarían el niño a otra familia en adopción, y que se realizaría una vinculación gradual y no traumática para Momi.

Sin embargo, después de sólo 3 días de reuniones entre el niño y el nuevo matrimonio, en lugares tan extraños como el Parque de las Tejas, Patio Olmos y Dino, sin la presencia de un veedor oficial que comprobara el rechazo que manifestaba Momi hacia quienes se constituirían en su nuevo hogar, fue intempestivamente separado de su familia con una modalidad temeraria para la salud psíquica y física del niño… ni siquiera preguntaron por los cuidados que requería, ni llevaron su historia clínica, ni su libreta de vacunas, ni sus pertenencias más preciadas, entre otras tantas cosas necesarias para su cuidado… ¡Nadie que hubiera pensado seriamente en las necesidades del niño, lo arrancaba con tan escaso tiempo de adaptación!

Recién 13 días después que se lo llevaron, la SENAF se contactó por WhatsApp pidiendo “sus pertenencias” … mientras tanto ¿cómo contuvieron a Momi? Y lo más importante ¿cómo estuvo Momi sin sus pertenencias, sus afectos?, ¿cómo está ahora?, y sobre todo, ¿qué secuelas están dejando en Momi?  

Resulta sumamente extraño, que quienes debían protegerlo (Senaf y Juzgado) se olvidaran de él durante casi 3 años, pero se apuraran a destruir en 3 días todos los vínculos de amor y apego que Momi había construido durante toda su vida!!
¿Dónde quedó el “interés superior del Niño", vulnerado su derecho a permanecer con la familia a la que había logrado aferrarse, revictimizado sin sentido, sometido a un nuevo abandono ahora mucho más grave?

Hoy está innecesariamente en un mundo para él absolutamente desconocido, traumática e innecesariamente vulnerado, sin un proceso de integración serio y profesional. Es muy probable que se encuentre muy angustiado, sin la posibilidad de entender lo que está pasando en su vida y mucho menos ¿Por qué?, sufriendo un daño absurdo, que si se prolonga tal vez sea irreparable.
La juez, su Asesora Legal y el Equipo Técnico de Adopción (28 años de experiencia!!!!) no valoraron los riesgos psíquicos a los que lo sometieron haciéndolo pasar esta situación.

Ayudemos a reparar esta aberración, Momi necesita de todos nosotros para volver al hogar de “su corazón”, el que lo crió cuando la Senaf y la Justicia lo abandonaron.

Pedimos que apoyen esta causa para hacer comprender a la Justicia que es urgente priorizar la salud mental y afectiva del niño, recomponiendo el lazo familiar, “su lazo familiar”.

Hagamos que Momi regrese…

 

Les pedimos que apoyen a #RescatemosaMomi

Compartilo.