Nuestros niños y Jóvenes Navegantes en Peligro:

El problema

 

ELNAVEGANT.ORG

NO al Circuito de Motos Acuáticas Frente al Club Náutico del Arenal.

La comunidad del Arenal, las familias, los deportistas y todos los que disfrutamos del mar decimos NO a la instalación de un circuito de motos acuáticas frente al Club Náutico del Arenal.
 

La ubicación elegida es absolutamente incompatible con las actividades que se desarrollan diariamente en esta zona, especialmente con la escuela de vela infantil y juvenil, donde entrenan niños y jóvenes navegantes.

 
1. Un riesgo inaceptable para niños y jóvenes en formación para beneficio de uno solo.
Cada día, decenas de menores salen a navegar en embarcaciones ligeras —Optimist, Ilcas, 420, windsurf y vela ligera en general— con capacidad limitada de maniobra y alta vulnerabilidad al oleaje y a las turbulencias.
  En estas condiciones, introducir motos acuáticas a gran velocidad supone un peligro real e inmediato de colisión, además de un estrés constante en un entorno donde la prioridad debería ser su seguridad.

La escuela de vela del Club Náutico S’Arenal es una de las escuelas de vela más importantes no solo a nivel insular sino a nivel nacional e internacional, un espacio educativo y deportivo por donde navegan embarcaciones de iniciación, muchas de ellas dirigidas a menores. La proximidad de motos de agua —vehículos potentes y de alta velocidad— supone un riesgo evidente de colisión o accidente.

“Su primer estatuto base de su razón de ser “

 

 

 

 

 

 

2. Riesgo directo e inaceptable para menores de edad
La proximidad del circuito a la Escuela de Vela supone un peligro real e inmediato para los regatistas más jóvenes.
  Estamos hablando de niños desde 6–7 años en adelante que navegan en embarcaciones pequeñas, lentas y muy vulnerables frente a motos de agua que pueden alcanzar gran velocidad en pocos metros.

Un error de pilotaje, una maniobra brusca o una ola mal controlada puede provocar un accidente grave o incluso fatal.
  Los menores no tienen la capacidad física ni la experiencia para reaccionar ante una embarcación motorizada que invade su zona de navegación.

No estamos hablando de casos supuestos, ya han ocurrido en numerosas ocasiones por la misma empresa licitadora del proyecto.

 El último caso grave ocurrió a finales de este verano partiendo la tabla de windsurf y el casco del windsurfista dejando a este último en el hospital.

 Tabla de windsurf partida a trozos tras el impacto con una embarcación de la empresa licitadora

 

 

 

 

 

 

3. Una carga injusta y peligrosa para entrenadores y monitores
Los entrenadores ya asumen una gran responsabilidad al velar por la seguridad de los menores y por ello les estamos inmensamente agradecidos, Con un circuito de motos acuáticas tan próximo, deberían:

  • Vigilar riesgos generados por terceros sin capacidad de prever su conducta.
  • Gestionar maniobras peligrosas de vehículos motorizados muy superiores en velocidad y peso.
  • Responder a situaciones que pueden surgir por usuarios alterados o imprudentes.

  • Proteger a niños expuestos a un entorno que se vuelve mucho más hostil.
  • RESPONSABILIDADES PENALES(142 CP) (152CP)     

Es una sobrecarga injusta, innecesaria y potencialmente trágica.

 

3. El factor de riesgo adicional: usuarios turistas que pueden consumir alcohol
La zona del Arenal es un área turística conocida por su oferta de ocio, donde no es infrecuente que algunos usuarios de actividades náuticas hayan consumido alcohol previamente.
  Este factor, combinado con el uso de motos de agua —vehículos potentes, veloces y ruidosos—, multiplica el riesgo para los menores que navegan en embarcaciones frágiles y de baja maniobrabilidad. Gente sin titulación y en algunos casos bajos los efectos de alcohol.

La posibilidad de que motos de agua en un circuito tan cercano sean manejadas por personas con juicio reducido o reflejos disminuidos convierte la convivencia con la escuela de vela en una amenaza inaceptable

 
 
4. Incompatibilidad absoluta de usos

El área frente al Club Náutico es una zona de formación náutica, iniciación deportiva y vela infantil y juvenil.
  Introducir un circuito de motos acuáticas no solo rompe este equilibrio:
 pone en riesgo directo la seguridad de nuestros hijos y jóvenes deportistas ademas de a todos los demás navegantes.

La coexistencia de ambos usos es inviable y peligrosamente irresponsable.

Un mar que enseña valores, no que pone vidas en riesgo
Para muchos de estos niños, el mar no es solo un lugar de deporte: es su escuela de vida. En el agua aprenden respeto, paciencia, responsabilidad, compañerismo y amor por la naturaleza. Descubren que cada ola tiene una lección y que la libertad también implica cuidar de los demás. Verlos navegar con ilusión, superar miedos, confiar en su pequeña embarcación y en sí mismos es un orgullo para sus familias y para todo el entorno.
  Por eso, exponerlos a un peligro evitable es traicionar esos mismos valores que intentamos transmitirles. Ellos merecen un mar seguro, un mar que eduque, no un mar convertido en un circuito de riesgo.

 - El mar como escenario de superación personal
Cada vez que un niño sale a navegar, se enfrenta a un reto nuevo: un viento diferente, una ola inesperada, una maniobra que exige calma y concentración. El mar les enseña a superarse, a gestionar la frustración cuando algo no sale bien, a levantarse tras un vuelco, a confiar en sus capacidades y a celebrar cada pequeño avance. Aprenden a no rendirse, a perseverar y a descubrir que el esfuerzo tiene recompensa. Estos niños crecen en valores porque crecen enfrentando desafíos reales, naturales y formativos. Alterar ese entorno seguro con actividades de alto riesgo es arrebatarles la oportunidad de vivir ese aprendizaje sano y auténtico.

 - Riesgo para navegantes y bañistas de la zona
Además de la escuela de vela, la zona es frecuentada por navegantes recreativos, windsurfistas, paddle surfistas y bañistas, quienes se verían expuestos a una convivencia peligrosa con un circuito de motos de agua.

 -  Alteración del entorno marítimo y del uso tradicional de la bahía
La instalación de un circuito motorizado modificaría el carácter actual de esta parte de la bahía, tradicionalmente dedicada a actividades náuticas no motorizadas y al deporte base.

 - Campos de Regatas

Reubicación del campo de TODAS las regatas del club  ya que dicho circuito se ubica donde se ubican tradicionalmente los campos de regatas

5. Pedimos sentido común!

Pedimos al Club Náutico de s,Arenal , a todos los socios, a la Conselleria de la Mar, a la Dirección  General de Direcció de Costes i Litoral, a la Federación Balear de Vela , a las Autoridades Portuarias competentes ,  a la Abcio, Ayuntamiento de Llucmajor y a toda asociación que lo desee, que  presenten en su forma jurídica el alegato que estimen oportuno y prioricen la seguridad infantil y juvenil por encima de cualquier actividad comercial o recreativa motorizada y lucrativa . Los derechos y libertades de toda una comunidad no puede verse mermada por el beneficio de uno solo.

No solo pedimos la NO autorización al circuito de motos de agua, si no que  además  exigimos la regulación y vigilancia del “speedboat” y la “banana” de la misma empresa las cuales proyectan los mismos riesgos.

Os presentamos algunas de las situaciones conflictivas;

Lancha y motos acuáticas de la empresa licitadora cruzando a gran velocidad las zonas de entrenamiento de la escuela de vela.

 

 

 

 

 

 

 Speedboat de la empresa licitadora cruzando campo de regatas del CNA

 

 

 

 

 

 

Solicitamos que NO se autorice la instalación del circuito de motos acuáticas (EXPEDIENTE DGCL0215_7031_IT2025)  que actualmente está en información pública en esta zona y que se preserve un litoral seguro, coherente con la tradición educativa, deportiva y familiar del Arenal.

Firma esta petición y ayuda a proteger a los navegantes más jóvenes y a quienes les enseñan a amar y respetar el mar.

 

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El problema

 

ELNAVEGANT.ORG

NO al Circuito de Motos Acuáticas Frente al Club Náutico del Arenal.

La comunidad del Arenal, las familias, los deportistas y todos los que disfrutamos del mar decimos NO a la instalación de un circuito de motos acuáticas frente al Club Náutico del Arenal.
 

La ubicación elegida es absolutamente incompatible con las actividades que se desarrollan diariamente en esta zona, especialmente con la escuela de vela infantil y juvenil, donde entrenan niños y jóvenes navegantes.

 
1. Un riesgo inaceptable para niños y jóvenes en formación para beneficio de uno solo.
Cada día, decenas de menores salen a navegar en embarcaciones ligeras —Optimist, Ilcas, 420, windsurf y vela ligera en general— con capacidad limitada de maniobra y alta vulnerabilidad al oleaje y a las turbulencias.
  En estas condiciones, introducir motos acuáticas a gran velocidad supone un peligro real e inmediato de colisión, además de un estrés constante en un entorno donde la prioridad debería ser su seguridad.

La escuela de vela del Club Náutico S’Arenal es una de las escuelas de vela más importantes no solo a nivel insular sino a nivel nacional e internacional, un espacio educativo y deportivo por donde navegan embarcaciones de iniciación, muchas de ellas dirigidas a menores. La proximidad de motos de agua —vehículos potentes y de alta velocidad— supone un riesgo evidente de colisión o accidente.

“Su primer estatuto base de su razón de ser “

 

 

 

 

 

 

2. Riesgo directo e inaceptable para menores de edad
La proximidad del circuito a la Escuela de Vela supone un peligro real e inmediato para los regatistas más jóvenes.
  Estamos hablando de niños desde 6–7 años en adelante que navegan en embarcaciones pequeñas, lentas y muy vulnerables frente a motos de agua que pueden alcanzar gran velocidad en pocos metros.

Un error de pilotaje, una maniobra brusca o una ola mal controlada puede provocar un accidente grave o incluso fatal.
  Los menores no tienen la capacidad física ni la experiencia para reaccionar ante una embarcación motorizada que invade su zona de navegación.

No estamos hablando de casos supuestos, ya han ocurrido en numerosas ocasiones por la misma empresa licitadora del proyecto.

 El último caso grave ocurrió a finales de este verano partiendo la tabla de windsurf y el casco del windsurfista dejando a este último en el hospital.

 Tabla de windsurf partida a trozos tras el impacto con una embarcación de la empresa licitadora

 

 

 

 

 

 

3. Una carga injusta y peligrosa para entrenadores y monitores
Los entrenadores ya asumen una gran responsabilidad al velar por la seguridad de los menores y por ello les estamos inmensamente agradecidos, Con un circuito de motos acuáticas tan próximo, deberían:

  • Vigilar riesgos generados por terceros sin capacidad de prever su conducta.
  • Gestionar maniobras peligrosas de vehículos motorizados muy superiores en velocidad y peso.
  • Responder a situaciones que pueden surgir por usuarios alterados o imprudentes.

  • Proteger a niños expuestos a un entorno que se vuelve mucho más hostil.
  • RESPONSABILIDADES PENALES(142 CP) (152CP)     

Es una sobrecarga injusta, innecesaria y potencialmente trágica.

 

3. El factor de riesgo adicional: usuarios turistas que pueden consumir alcohol
La zona del Arenal es un área turística conocida por su oferta de ocio, donde no es infrecuente que algunos usuarios de actividades náuticas hayan consumido alcohol previamente.
  Este factor, combinado con el uso de motos de agua —vehículos potentes, veloces y ruidosos—, multiplica el riesgo para los menores que navegan en embarcaciones frágiles y de baja maniobrabilidad. Gente sin titulación y en algunos casos bajos los efectos de alcohol.

La posibilidad de que motos de agua en un circuito tan cercano sean manejadas por personas con juicio reducido o reflejos disminuidos convierte la convivencia con la escuela de vela en una amenaza inaceptable

 
 
4. Incompatibilidad absoluta de usos

El área frente al Club Náutico es una zona de formación náutica, iniciación deportiva y vela infantil y juvenil.
  Introducir un circuito de motos acuáticas no solo rompe este equilibrio:
 pone en riesgo directo la seguridad de nuestros hijos y jóvenes deportistas ademas de a todos los demás navegantes.

La coexistencia de ambos usos es inviable y peligrosamente irresponsable.

Un mar que enseña valores, no que pone vidas en riesgo
Para muchos de estos niños, el mar no es solo un lugar de deporte: es su escuela de vida. En el agua aprenden respeto, paciencia, responsabilidad, compañerismo y amor por la naturaleza. Descubren que cada ola tiene una lección y que la libertad también implica cuidar de los demás. Verlos navegar con ilusión, superar miedos, confiar en su pequeña embarcación y en sí mismos es un orgullo para sus familias y para todo el entorno.
  Por eso, exponerlos a un peligro evitable es traicionar esos mismos valores que intentamos transmitirles. Ellos merecen un mar seguro, un mar que eduque, no un mar convertido en un circuito de riesgo.

 - El mar como escenario de superación personal
Cada vez que un niño sale a navegar, se enfrenta a un reto nuevo: un viento diferente, una ola inesperada, una maniobra que exige calma y concentración. El mar les enseña a superarse, a gestionar la frustración cuando algo no sale bien, a levantarse tras un vuelco, a confiar en sus capacidades y a celebrar cada pequeño avance. Aprenden a no rendirse, a perseverar y a descubrir que el esfuerzo tiene recompensa. Estos niños crecen en valores porque crecen enfrentando desafíos reales, naturales y formativos. Alterar ese entorno seguro con actividades de alto riesgo es arrebatarles la oportunidad de vivir ese aprendizaje sano y auténtico.

 - Riesgo para navegantes y bañistas de la zona
Además de la escuela de vela, la zona es frecuentada por navegantes recreativos, windsurfistas, paddle surfistas y bañistas, quienes se verían expuestos a una convivencia peligrosa con un circuito de motos de agua.

 -  Alteración del entorno marítimo y del uso tradicional de la bahía
La instalación de un circuito motorizado modificaría el carácter actual de esta parte de la bahía, tradicionalmente dedicada a actividades náuticas no motorizadas y al deporte base.

 - Campos de Regatas

Reubicación del campo de TODAS las regatas del club  ya que dicho circuito se ubica donde se ubican tradicionalmente los campos de regatas

5. Pedimos sentido común!

Pedimos al Club Náutico de s,Arenal , a todos los socios, a la Conselleria de la Mar, a la Dirección  General de Direcció de Costes i Litoral, a la Federación Balear de Vela , a las Autoridades Portuarias competentes ,  a la Abcio, Ayuntamiento de Llucmajor y a toda asociación que lo desee, que  presenten en su forma jurídica el alegato que estimen oportuno y prioricen la seguridad infantil y juvenil por encima de cualquier actividad comercial o recreativa motorizada y lucrativa . Los derechos y libertades de toda una comunidad no puede verse mermada por el beneficio de uno solo.

No solo pedimos la NO autorización al circuito de motos de agua, si no que  además  exigimos la regulación y vigilancia del “speedboat” y la “banana” de la misma empresa las cuales proyectan los mismos riesgos.

Os presentamos algunas de las situaciones conflictivas;

Lancha y motos acuáticas de la empresa licitadora cruzando a gran velocidad las zonas de entrenamiento de la escuela de vela.

 

 

 

 

 

 

 Speedboat de la empresa licitadora cruzando campo de regatas del CNA

 

 

 

 

 

 

Solicitamos que NO se autorice la instalación del circuito de motos acuáticas (EXPEDIENTE DGCL0215_7031_IT2025)  que actualmente está en información pública en esta zona y que se preserve un litoral seguro, coherente con la tradición educativa, deportiva y familiar del Arenal.

Firma esta petición y ayuda a proteger a los navegantes más jóvenes y a quienes les enseñan a amar y respetar el mar.

 

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Petición creada en 5 de diciembre de 2025