Nombrar "Miguel Oliver Barceló" a la plaza de Palmanyola

El problema

MIGUEL OLIVER BARCELÓ (1933-2010)

Promotor de la ELM de Palmanyola

Para reconocer la importantísima labor de Miguel Oliver Barceló, se inicia esta recogida de firmas para ponerle su nombre a la plaza mayor de Palmanyola (según antiguas escrituras, "Plaza de Buñola").

Miguel Oliver Barceló (1933-2010) fue el principal promotor de la creación de la Entidad Local Menor de Palmanyola, una aspiración histórica del núcleo de población que ha permitido su desarrollo y autonomía a lo largo de las últimas décadas, convirtiendo Palmanyola en lo que es hoy.

Sin embargo, aunque ese fuera su mayor logro, Miguel Oliver Barceló luchó incansablemente a lo largo de su vida por defender los derechos e intereses de los palmanyolins. Entre muchas otras cosas, luchó por causas como las listadas a continuación:

  • Tras fundar ADIP (Agrupación de Independientes de Palmanyola), logró evitar la construcción por parte del Ayuntamiento de Bunyola de un polígono industrial frente la salida de Palmanyola, justo al lado de Son Amar.
  • Evitar la construcción de la macroprisión de Palma (que hoy está en Son Pacs) al lado de Palmanyola, frente a Son Termes.
  • Luchó incansablemente para evitar la construcción de la incineradora de Son Reus.
  • Avaló dos veces con su propio chalet el proyecto de construcción de la iglesia de Palmanyola.
  • Participó y medió activamente en la compra del Hotel de Palmanyola (ahora Casal de Cultura) entre el Govern Balear y el Ayuntamiento de Bunyola.
  • Medió en las negociaciones con NASA relativas a la cesión a Palmanyola de las zonas verdes, zona escolar, zonas deportivas, zona de servicios, etcétera...
     

Miguel Oliver Barceló se implicó por completo en la recogida de firmas para la creación de la Entidad Local Menor (ELM) de Palmanyola. Fue él quien ideó el plan y la hoja de ruta. El proyecto era ya años atrás una aspiración de la asociación de vecinos de entonces.

 

Miguel Oliver se puso en contacto con el alcade de Ariany, puesto que esta localidad ya había sido ELM antes de conseguir la independencia de Petra. Una vez recabada toda la información y documentación necesaria, propuso que la asociación de vecinos de Palmanyola emitiese un comunicado a todos los vecinos y se hiciera un buzoneo casa por casa, explicando la situación precaria que vivía Palmanyola, ya que el Ayuntamiento de Bunyola no estaba por la labor de financiar las necesidades básicas de la urbanización. Por ese motivo y otros más, la asociación decidió iniciar los trámites para constituir Palmanyola como ELM. 

El primer paso y más importante para la creación de la ELM era la recogida de firmas de cada chalet, para lo que era necesaria la firma del cabeza de familia. Para este trabajo se decidió que Miguel Oliver, Jaume Capllonch y Juan José Quetglas se encargarían de la campaña de recogida de firmas. Los cabezas de familia debían personarse los sábados y domingos por la mañana en el porche del Hotel Palmanyola (hoy Casal de Cultura) y firmar la petición. El problema surgió porque venía muy poca gente a firmar y el proceso se ralentizó. 

 

 

Fue entonces cuando se decidió ir casa por casa, en una época en la que no había apenas teléfonos fijos en Palmanyola ni existían los teléfonos móviles. El trabajo no fue fácil, ya que la gente solo estaba en su casa los sábados y domingos y primero había que encontrar en la casa al cabeza de familia, que a veces no se encontraba en su domicilio y había que regresar para explicarle bien la situación precaria de Palmanyola, así como la nula inversión del Ayuntamiento de Bunyola, detallando por qué la única solución posible era la creación de la ELM.

Había mucha gente que no entendía el proceso ni el funcionamiento de una ELM y era reticente a firmar, pero la mejor virtud de Miguel Oliver es que era una persona muy convincente y contrastaba documentalmente todos sus argumentos (era un político de cara a cara, no de mítines), y la tenacidad, el tesón y sobre todo la ilusión le hizo dejar a un lado por unos meses su numerosa familia para ir casa por casa y conseguir las ansiadas firmas.

De las 199 firmas, Miguel Oliver consiguió 189 (en la ELM hay un cuadro con todas las firmas y se puede comprobar cómo su letra es la misma en prácticamente todas las peticiones). Una vez concluida la recogida de firmas, el siguiente paso fue la entrega de todas ellas al Ayuntamiento de Bunyola y de este al Consell de Mallorca.

Contra todo pronóstico, el Consejo de Estado emitió un informe favorable a la creación de la ELM de Palmanyola y el 3 de junio de 1985 el Consell de Mallorca en sesión plenaria aprobó su creación. Miguel Oliver Barceló fue el único promotor y miembro de la asociación de vecinos de Palmanyola que acudió al pleno del Consell en este día tan importante para Palmanyola. 

Miguel Oliver fue también un político muy estricto con la gestión responsable del dinero público, lo que le valió no pocas enemistades. De hecho, fue una persona con una personalidad que no dejaba a nadie indiferente, muy crítico con las injusticias y un gran luchador por causas que otros considerarían perdidas. Fue por este motivo lo que le indujo a luchar por el futuro y desarrollo de Palmanyola y de sus vecinos.

Como gran amante de la música clásica que era, organizó en Palmanyola el primer concierto de nuestro vecino y gran pianista David Gómez, músico de reconocido prestigio nacional e internacional.

Además, Miguel Oliver, por su condición de concejal del Ayuntamiento de Bunyola, consiguió subvencionar varios festivales de música que se celebraron en la iglesia de Palmanyola.

En los siguientes 20 años tras la aprobación de la Entidad Local Menor de Palmanyola, desfilaron por su casa asociaciones de vecinos de Porto Cristo, Port Pollensa, Establiments, Colonia de Sant Jordi, San Jordi, Son Sardina, etc... para saber en primera persona cómo tenían ellos que proceder para lograr esta condición administrativa. Él les decía siempre que la recogida de firmas era lo más importante y un trabajo muy sacrificado.

Miguel Oliver enfermó en 2008 y falleció en septiembre de 2010.

A tres meses de su fallecimiento y con motivo de la conmemoración del XXV aniversario de la constitución de la ELM de Palmanyola, se recordó una de sus frases más auténticas:

“Un trabajo que no costó nada y nos hemos beneficiado todos”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Miguel Oliver Barceló nació en Palma el 12 de octubre de 1933. Fue el quinto hijo de una acomodada familia palmesana. Ramón Oliver Ordinas (fundador de Hijos de Ramón Oliver) era su padre, y Mercedes Barceló Barceló fue su madre (hija del empresario y alcalde de Palma en 1909 Bartolomé Barceló i Mir).

Miguel Oliver cursó sus estudios en el colegio de Montesión en Palma y a los 18 años se trasladó a Barcelona a cursar la carrera de Ingeniería Química en el Instituto Químico de Sarriá, acabando el tercero de su promoción.

En 1960 fundó Pinturas Clumba, empresa pionera en Baleares en la fabricación de pinturas, esmaltes y barnices.

En 1963 contrajo matrimonio con Margarita Miró de Mesa, con la que tuvo 13 hijos.

Fue un gran apasionado de la música clásica, entusiasmo que heredó de su madrina Juana Barceló, reconocida pianista de principios del siglo XX.

En 1969 alquiló un chalet en Palmanyola, en la calle Hortensias, cuando ya tenía cinco hijos, pero fue al año siguiente cuando se instaló definitivamente en Palmanyola en la calle Tulipanes.

 

476

El problema

MIGUEL OLIVER BARCELÓ (1933-2010)

Promotor de la ELM de Palmanyola

Para reconocer la importantísima labor de Miguel Oliver Barceló, se inicia esta recogida de firmas para ponerle su nombre a la plaza mayor de Palmanyola (según antiguas escrituras, "Plaza de Buñola").

Miguel Oliver Barceló (1933-2010) fue el principal promotor de la creación de la Entidad Local Menor de Palmanyola, una aspiración histórica del núcleo de población que ha permitido su desarrollo y autonomía a lo largo de las últimas décadas, convirtiendo Palmanyola en lo que es hoy.

Sin embargo, aunque ese fuera su mayor logro, Miguel Oliver Barceló luchó incansablemente a lo largo de su vida por defender los derechos e intereses de los palmanyolins. Entre muchas otras cosas, luchó por causas como las listadas a continuación:

  • Tras fundar ADIP (Agrupación de Independientes de Palmanyola), logró evitar la construcción por parte del Ayuntamiento de Bunyola de un polígono industrial frente la salida de Palmanyola, justo al lado de Son Amar.
  • Evitar la construcción de la macroprisión de Palma (que hoy está en Son Pacs) al lado de Palmanyola, frente a Son Termes.
  • Luchó incansablemente para evitar la construcción de la incineradora de Son Reus.
  • Avaló dos veces con su propio chalet el proyecto de construcción de la iglesia de Palmanyola.
  • Participó y medió activamente en la compra del Hotel de Palmanyola (ahora Casal de Cultura) entre el Govern Balear y el Ayuntamiento de Bunyola.
  • Medió en las negociaciones con NASA relativas a la cesión a Palmanyola de las zonas verdes, zona escolar, zonas deportivas, zona de servicios, etcétera...
     

Miguel Oliver Barceló se implicó por completo en la recogida de firmas para la creación de la Entidad Local Menor (ELM) de Palmanyola. Fue él quien ideó el plan y la hoja de ruta. El proyecto era ya años atrás una aspiración de la asociación de vecinos de entonces.

 

Miguel Oliver se puso en contacto con el alcade de Ariany, puesto que esta localidad ya había sido ELM antes de conseguir la independencia de Petra. Una vez recabada toda la información y documentación necesaria, propuso que la asociación de vecinos de Palmanyola emitiese un comunicado a todos los vecinos y se hiciera un buzoneo casa por casa, explicando la situación precaria que vivía Palmanyola, ya que el Ayuntamiento de Bunyola no estaba por la labor de financiar las necesidades básicas de la urbanización. Por ese motivo y otros más, la asociación decidió iniciar los trámites para constituir Palmanyola como ELM. 

El primer paso y más importante para la creación de la ELM era la recogida de firmas de cada chalet, para lo que era necesaria la firma del cabeza de familia. Para este trabajo se decidió que Miguel Oliver, Jaume Capllonch y Juan José Quetglas se encargarían de la campaña de recogida de firmas. Los cabezas de familia debían personarse los sábados y domingos por la mañana en el porche del Hotel Palmanyola (hoy Casal de Cultura) y firmar la petición. El problema surgió porque venía muy poca gente a firmar y el proceso se ralentizó. 

 

 

Fue entonces cuando se decidió ir casa por casa, en una época en la que no había apenas teléfonos fijos en Palmanyola ni existían los teléfonos móviles. El trabajo no fue fácil, ya que la gente solo estaba en su casa los sábados y domingos y primero había que encontrar en la casa al cabeza de familia, que a veces no se encontraba en su domicilio y había que regresar para explicarle bien la situación precaria de Palmanyola, así como la nula inversión del Ayuntamiento de Bunyola, detallando por qué la única solución posible era la creación de la ELM.

Había mucha gente que no entendía el proceso ni el funcionamiento de una ELM y era reticente a firmar, pero la mejor virtud de Miguel Oliver es que era una persona muy convincente y contrastaba documentalmente todos sus argumentos (era un político de cara a cara, no de mítines), y la tenacidad, el tesón y sobre todo la ilusión le hizo dejar a un lado por unos meses su numerosa familia para ir casa por casa y conseguir las ansiadas firmas.

De las 199 firmas, Miguel Oliver consiguió 189 (en la ELM hay un cuadro con todas las firmas y se puede comprobar cómo su letra es la misma en prácticamente todas las peticiones). Una vez concluida la recogida de firmas, el siguiente paso fue la entrega de todas ellas al Ayuntamiento de Bunyola y de este al Consell de Mallorca.

Contra todo pronóstico, el Consejo de Estado emitió un informe favorable a la creación de la ELM de Palmanyola y el 3 de junio de 1985 el Consell de Mallorca en sesión plenaria aprobó su creación. Miguel Oliver Barceló fue el único promotor y miembro de la asociación de vecinos de Palmanyola que acudió al pleno del Consell en este día tan importante para Palmanyola. 

Miguel Oliver fue también un político muy estricto con la gestión responsable del dinero público, lo que le valió no pocas enemistades. De hecho, fue una persona con una personalidad que no dejaba a nadie indiferente, muy crítico con las injusticias y un gran luchador por causas que otros considerarían perdidas. Fue por este motivo lo que le indujo a luchar por el futuro y desarrollo de Palmanyola y de sus vecinos.

Como gran amante de la música clásica que era, organizó en Palmanyola el primer concierto de nuestro vecino y gran pianista David Gómez, músico de reconocido prestigio nacional e internacional.

Además, Miguel Oliver, por su condición de concejal del Ayuntamiento de Bunyola, consiguió subvencionar varios festivales de música que se celebraron en la iglesia de Palmanyola.

En los siguientes 20 años tras la aprobación de la Entidad Local Menor de Palmanyola, desfilaron por su casa asociaciones de vecinos de Porto Cristo, Port Pollensa, Establiments, Colonia de Sant Jordi, San Jordi, Son Sardina, etc... para saber en primera persona cómo tenían ellos que proceder para lograr esta condición administrativa. Él les decía siempre que la recogida de firmas era lo más importante y un trabajo muy sacrificado.

Miguel Oliver enfermó en 2008 y falleció en septiembre de 2010.

A tres meses de su fallecimiento y con motivo de la conmemoración del XXV aniversario de la constitución de la ELM de Palmanyola, se recordó una de sus frases más auténticas:

“Un trabajo que no costó nada y nos hemos beneficiado todos”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Miguel Oliver Barceló nació en Palma el 12 de octubre de 1933. Fue el quinto hijo de una acomodada familia palmesana. Ramón Oliver Ordinas (fundador de Hijos de Ramón Oliver) era su padre, y Mercedes Barceló Barceló fue su madre (hija del empresario y alcalde de Palma en 1909 Bartolomé Barceló i Mir).

Miguel Oliver cursó sus estudios en el colegio de Montesión en Palma y a los 18 años se trasladó a Barcelona a cursar la carrera de Ingeniería Química en el Instituto Químico de Sarriá, acabando el tercero de su promoción.

En 1960 fundó Pinturas Clumba, empresa pionera en Baleares en la fabricación de pinturas, esmaltes y barnices.

En 1963 contrajo matrimonio con Margarita Miró de Mesa, con la que tuvo 13 hijos.

Fue un gran apasionado de la música clásica, entusiasmo que heredó de su madrina Juana Barceló, reconocida pianista de principios del siglo XX.

En 1969 alquiló un chalet en Palmanyola, en la calle Hortensias, cuando ya tenía cinco hijos, pero fue al año siguiente cuando se instaló definitivamente en Palmanyola en la calle Tulipanes.

 

Actualizaciones de la petición

Compartir esta petición

Petición creada en 4 de agosto de 2023