

No más desmonte a la selva: ¡Exijamos un respiro para la Selva Maya!
La causa
La Selva Maya en Quintana Roo está siendo fragmentada a un ritmo alarmante. Recientemente, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha otorgado autorizaciones consecutivas para el desmonte de más de 320 hectáreas de selva en la zona de Cancún para obras secundarias del Tren Maya (259.58 hectáreas para la Terminal Multimodal de Carga y 68.5 hectáreas para el Libramiento Vial Cancún Sur).
El problema ya no es solo la magnitud del daño, sino la velocidad y la acumulación de los impactos. Al encadenar un proyecto tras otro sin dar tregua, se le anula por completo la capacidad de resiliencia a la naturaleza.
¿Qué pasa cuando no se da un respiro a la selva?
Desplazamiento sin retorno: La fauna local (aves, reptiles y mamíferos clave como los murciélagos, polinizadores esenciales de la región) se queda de golpe sin corredores biológicos ni refugios para reubicarse.
Degradación del suelo y el agua: Los frágiles sistemas de cuevas y cenotes sufren un estrés hídrico y estructural acumulativo del que no pueden recuperarse.
Mitigación de papel: Las medidas de compensación ambiental (como la reforestación) tardan décadas en madurar y son inútiles si el entorno sigue siendo devastado de forma continua.
Cualquier ecosistema necesita tiempo para sanar, adaptarse y reorganizarse. La infraestructura y el desarrollo económico no pueden avanzar destruyendo de golpe el patrimonio natural que sostiene la vida y el turismo responsable en nuestro país.
Nuestra exigencia: Por ello, los ciudadanos, científicos y defensores del medio ambiente firmamos esta petición para exigirle formalmente a la Semarnat:
Establecer una pausa ecológica (moratoria temporal): Que no se aprueben de forma consecutiva ni acumulativa más Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) que impliquen cambio de uso de suelo forestal en la región, sin antes evaluar el daño sumado de las obras anteriores.
Tiempos reales de recuperación: Que se calendarice un tiempo prudencial y científicamente respaldado entre proyecto y proyecto para permitir que los ecosistemas locales se estabilicen y que las medidas de mitigación realmente empiecen a funcionar.
Evaluaciones de impacto acumulativo: Que no se evalúe cada obra de forma aislada, sino el daño combinado que todas las infraestructuras están causando al ecosistema en su conjunto.
La Selva Maya nos da aire, agua, biodiversidad e identidad. No podemos permitir que se le asfixie.
¡Firma y comparte esta petición para exigirle a las autoridades que le den un respiro a nuestra selva!

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La causa
La Selva Maya en Quintana Roo está siendo fragmentada a un ritmo alarmante. Recientemente, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) ha otorgado autorizaciones consecutivas para el desmonte de más de 320 hectáreas de selva en la zona de Cancún para obras secundarias del Tren Maya (259.58 hectáreas para la Terminal Multimodal de Carga y 68.5 hectáreas para el Libramiento Vial Cancún Sur).
El problema ya no es solo la magnitud del daño, sino la velocidad y la acumulación de los impactos. Al encadenar un proyecto tras otro sin dar tregua, se le anula por completo la capacidad de resiliencia a la naturaleza.
¿Qué pasa cuando no se da un respiro a la selva?
Desplazamiento sin retorno: La fauna local (aves, reptiles y mamíferos clave como los murciélagos, polinizadores esenciales de la región) se queda de golpe sin corredores biológicos ni refugios para reubicarse.
Degradación del suelo y el agua: Los frágiles sistemas de cuevas y cenotes sufren un estrés hídrico y estructural acumulativo del que no pueden recuperarse.
Mitigación de papel: Las medidas de compensación ambiental (como la reforestación) tardan décadas en madurar y son inútiles si el entorno sigue siendo devastado de forma continua.
Cualquier ecosistema necesita tiempo para sanar, adaptarse y reorganizarse. La infraestructura y el desarrollo económico no pueden avanzar destruyendo de golpe el patrimonio natural que sostiene la vida y el turismo responsable en nuestro país.
Nuestra exigencia: Por ello, los ciudadanos, científicos y defensores del medio ambiente firmamos esta petición para exigirle formalmente a la Semarnat:
Establecer una pausa ecológica (moratoria temporal): Que no se aprueben de forma consecutiva ni acumulativa más Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIA) que impliquen cambio de uso de suelo forestal en la región, sin antes evaluar el daño sumado de las obras anteriores.
Tiempos reales de recuperación: Que se calendarice un tiempo prudencial y científicamente respaldado entre proyecto y proyecto para permitir que los ecosistemas locales se estabilicen y que las medidas de mitigación realmente empiecen a funcionar.
Evaluaciones de impacto acumulativo: Que no se evalúe cada obra de forma aislada, sino el daño combinado que todas las infraestructuras están causando al ecosistema en su conjunto.
La Selva Maya nos da aire, agua, biodiversidad e identidad. No podemos permitir que se le asfixie.
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Petición creada en 4 de julio de 2026