

No al corte de casuarinas en camino a playa fomento


No al corte de casuarinas en camino a playa fomento
La causa
Hace ya unas semanas que la carretera de los pinos a Playa Fomento (Número 51), se ve transitada por camiones militares y personal del ejército. La guerra es contra las majestuosas casuarinas del camino histórico y turístico que lleva a la playa. Pasan los soldados y como armamento esencial, van cargados de motosierras, hachas y poleas. Los tanques son retroexcavadoras y el enemigo unos árboles sanos y fuertes de casi 70 años que vancayendo de uno en uno, en un sórdido retumbar que desgarra el silencio de la campaña. Ellos no tienen la culpa!
Entorno a los años 50, con la llegada de las camionetas de guardabarros anchos y las vacas gordas, se decidió mejorar el camino hacia las playas de la colonia. Tardaron un par de cosechas las obras, pero al terminarse la carretera a la Playa Fomento era un orgullo nacional. Con su bitumen recién estrenado, y su hilera de mas de mil casuarinas a ambos lados, representaba sin dudas un patrimonio turístico y vacacional de primer mundo. Algunos llegaban en vehículos motorizados, pero el verdadero alivio era para los que se movían en carros, a caballo o en bicicleta, y disfrutaban de una hermosa sombra que proyectaban año a año las casuarinas mientras crecían aportando toneladas de carbono al suelo, protegiendo frutales contra los vientos y embelleciendo el paisaje. La carretera es la misma, la playa y el Río siguen ahí. Pero hemos cambiado nosotros, y al parecer queremos llegar mas rápido, con más velocidad y menos tiempo… para tomar ese mate urgente mientras se esconde el sol. Al parecer necesitamos que esta carretera pase a ser autopista, y dicen algunos que para hacerlo, hay que cortar las mil casuarinas de 70 años (70.000 años de vida de arbolitos), y no se les ocurre que existen mas accesos a la misma playa, o gente que prefiere disfrutar del camino mas que de la llegada… Tal vez falta planificación, investigación, estadísticas, y botánica. Tal vez alguien necesite esa leña, o quizás se trata de intereses que nos superan en magnitud y macro-políticas. Lo cierto es que mientras los países mas desarrollados insisten en la importancia, y urgencia, de plantar arboles en los parques, en las ciudades, junto a las carreteras de baja velocidad (como la Ruta 51, ya que la máxima permitida es 60 km/h en todo su trayecto), en los balcones y cubiertas de los edificios mas modernos… y aquí están talando día a día elpatrimonio verde, cultural, turístico e histórico sin detenerse a pensar otras opciones al progreso vial que solo genera mas velocidad y vértigo. Somos nosotros los únicos culpables. Los arboles no tienen la culpa!
No estamos en contra del progreso ni la manutención de las rutas del Departamento. Pero sí estamos en contra de la tala de miles de árboles adultos y sanos, para ensanchar una ruta que seguirá siendo deficiente y peligrosa para el transito de alta velocidad. Existen vías de acceso a pocos kilómetros de distancia sin árboles, bien calzadas y sin tantas curvas peligrosas ni puentes como esta. Sería una excelente solución técnica asfaltar otras rutas de acceso (como la del km114), y dejar la ruta a playa Fomento arbolada, turística y patrimonial, con mejores controles de velocidad e infraestructura para el esparcimiento que genere mas turismo e ingresos a las colonias. Por ultimo, vale aclarar que el avance de estas talas que se producen hoy en la ruta 51, no eran las presentadas inicialmente por el Ministerio de Transporte, cuando decía “se inician las obras de mejoras en Ruta 51. Las tareas abarcan un desmalezado de banquinas y cunetas como así también el retiro de arboles que se encuentren secos, y representen un riesgo para la conducción. Trabajos realizados por personal de Vialidad bajo la supervisión del ingeniero Jesús Lema y del MTOP.”
La causa
Hace ya unas semanas que la carretera de los pinos a Playa Fomento (Número 51), se ve transitada por camiones militares y personal del ejército. La guerra es contra las majestuosas casuarinas del camino histórico y turístico que lleva a la playa. Pasan los soldados y como armamento esencial, van cargados de motosierras, hachas y poleas. Los tanques son retroexcavadoras y el enemigo unos árboles sanos y fuertes de casi 70 años que vancayendo de uno en uno, en un sórdido retumbar que desgarra el silencio de la campaña. Ellos no tienen la culpa!
Entorno a los años 50, con la llegada de las camionetas de guardabarros anchos y las vacas gordas, se decidió mejorar el camino hacia las playas de la colonia. Tardaron un par de cosechas las obras, pero al terminarse la carretera a la Playa Fomento era un orgullo nacional. Con su bitumen recién estrenado, y su hilera de mas de mil casuarinas a ambos lados, representaba sin dudas un patrimonio turístico y vacacional de primer mundo. Algunos llegaban en vehículos motorizados, pero el verdadero alivio era para los que se movían en carros, a caballo o en bicicleta, y disfrutaban de una hermosa sombra que proyectaban año a año las casuarinas mientras crecían aportando toneladas de carbono al suelo, protegiendo frutales contra los vientos y embelleciendo el paisaje. La carretera es la misma, la playa y el Río siguen ahí. Pero hemos cambiado nosotros, y al parecer queremos llegar mas rápido, con más velocidad y menos tiempo… para tomar ese mate urgente mientras se esconde el sol. Al parecer necesitamos que esta carretera pase a ser autopista, y dicen algunos que para hacerlo, hay que cortar las mil casuarinas de 70 años (70.000 años de vida de arbolitos), y no se les ocurre que existen mas accesos a la misma playa, o gente que prefiere disfrutar del camino mas que de la llegada… Tal vez falta planificación, investigación, estadísticas, y botánica. Tal vez alguien necesite esa leña, o quizás se trata de intereses que nos superan en magnitud y macro-políticas. Lo cierto es que mientras los países mas desarrollados insisten en la importancia, y urgencia, de plantar arboles en los parques, en las ciudades, junto a las carreteras de baja velocidad (como la Ruta 51, ya que la máxima permitida es 60 km/h en todo su trayecto), en los balcones y cubiertas de los edificios mas modernos… y aquí están talando día a día elpatrimonio verde, cultural, turístico e histórico sin detenerse a pensar otras opciones al progreso vial que solo genera mas velocidad y vértigo. Somos nosotros los únicos culpables. Los arboles no tienen la culpa!
No estamos en contra del progreso ni la manutención de las rutas del Departamento. Pero sí estamos en contra de la tala de miles de árboles adultos y sanos, para ensanchar una ruta que seguirá siendo deficiente y peligrosa para el transito de alta velocidad. Existen vías de acceso a pocos kilómetros de distancia sin árboles, bien calzadas y sin tantas curvas peligrosas ni puentes como esta. Sería una excelente solución técnica asfaltar otras rutas de acceso (como la del km114), y dejar la ruta a playa Fomento arbolada, turística y patrimonial, con mejores controles de velocidad e infraestructura para el esparcimiento que genere mas turismo e ingresos a las colonias. Por ultimo, vale aclarar que el avance de estas talas que se producen hoy en la ruta 51, no eran las presentadas inicialmente por el Ministerio de Transporte, cuando decía “se inician las obras de mejoras en Ruta 51. Las tareas abarcan un desmalezado de banquinas y cunetas como así también el retiro de arboles que se encuentren secos, y representen un riesgo para la conducción. Trabajos realizados por personal de Vialidad bajo la supervisión del ingeniero Jesús Lema y del MTOP.”
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Petición creada en 22 de agosto de 2022