NO AL CIERRE DE LA BASE AERONAVAL PUNTA INDIO

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La causa

CARTA ABIERTA A LAS AUTORIDADES NACIONALES Y A TODA LA COMUNIDAD ARGENTINA

Por la Base Aeronaval Punta Indio, por el Partido de Punta Indio y por nuestro futuro

Somos vecinos del Partido de Punta Indio.

Vivimos en una comunidad que nació, creció y construyó buena parte de su identidad alrededor de una institución que durante más de un siglo estuvo presente en nuestras vidas: la Base Aeronaval Punta Indio.

Hoy nos encontramos frente a una decisión que nos llena de preocupación, tristeza e incertidumbre: el desmantelamiento de su actividad y el anuncio de su cierre definitivo para el 1.º de enero de 2028.

No estamos hablando simplemente del traslado de una unidad militar.

No estamos hablando solamente de aviones que serán llevados a otro destino.

Estamos hablando del futuro de un pueblo.

La Base Aeronaval Punta Indio tiene 101 años de historia. Es parte de la historia de Verónica, del partido de Punta Indio y de la República Argentina. Es, además, uno de los lugares fundamentales en la historia y en el desarrollo de la Aviación Naval Argentina. La propia Armada ha reconocido su trayectoria centenaria y el papel que desempeñó en la formación de pilotos y en el desarrollo de capacidades aeronavales.

Durante generaciones, miles de hombres y mujeres construyeron sus vidas alrededor de esta institución.

Familias enteras llegaron al Partido de Punta Indio, se instalaron, tuvieron hijos, construyeron sus casas, abrieron comercios, estudiaron, formaron parte de clubes, escuelas, instituciones y organizaciones de nuestra comunidad.

Por eso, cuando hablamos de la Base, no hablamos solamente de una instalación militar.

Hablamos de una parte de nosotros.

Hoy son casi 500 trabajadores entre personal civil y militar los que tienen una relación directa con esta actividad. Pero reducir el problema a esa cifra sería no comprender la verdadera dimensión de lo que está en juego.

Porque detrás de cada trabajador hay una familia.

Y detrás de cada familia hay consumo, alquileres, comercios, talleres, profesionales, transporte, proveedores, escuelas, clubes, instituciones y servicios.

El salario que ingresa a una familia no desaparece cuando termina la jornada laboral. Circula por todo el partido. Se transforma en compras en el almacén, en una tienda de ropa, en la ferretería, en la farmacia, en la estación de servicio, en el supermercado, en el pago de un alquiler, en una reparación, en una actividad deportiva, en un servicio profesional y mucho mas.

La Base genera una cadena económica que alcanza a prácticamente toda nuestra comunidad.

Por eso, cuando se reduce drásticamente su actividad, el impacto no afecta únicamente a quienes trabajan allí.

Nos afecta a todos.

A los comerciantes.

A los trabajadores independientes.

A los profesionales.

A las instituciones.

A las escuelas.

A los clubes.

A nuestros jóvenes.

A nuestras familias.

Y, especialmente, al futuro de todo el Partido de Punta Indio.

Sabemos que las Fuerzas Armadas necesitan modernizarse. Sabemos que las decisiones sobre defensa nacional requieren planificación, recursos y una mirada estratégica.

Pero también creemos que modernizar no debería significar necesariamente abandonar.

No entendemos cómo una institución que durante décadas fue considerada estratégica, que tiene una historia centenaria y que durante generaciones formó parte del desarrollo de nuestra comunidad puede dejar de serlo sin que se evalúe seriamente el impacto que esta decisión tendrá sobre todo un distrito.

Hay algo que nos preocupa especialmente.

En 2021, durante la celebración del centenario de la Escuela de Aviación Naval, las propias autoridades nacionales destacaban la importancia estratégica de la Base Aeronaval Punta Indio, su ubicación y su función, y afirmaban que ese lugar debía mantener su jerarquía y relevancia.

Cinco años después, nos encontramos frente a una decisión completamente diferente.

¿Qué cambió?

¿Cambió la importancia estratégica del lugar?

¿Cambió la necesidad de formar pilotos?

¿Cambió la necesidad de vigilancia y control?

¿O simplemente cambió la decisión política sobre cuánto se está dispuesto a invertir y sostener en esta institución?

No pretendemos tener todas las respuestas.

Pero sí creemos tener derecho a hacer estas preguntas.

Y, sobre todo, tenemos derecho a ser escuchados.

No queremos que esta carta sea entendida como un enfrentamiento entre el Partido de Punta Indio y el Estado Nacional.

No queremos convertir esta discusión en una disputa partidaria.

Queremos que sea una discusión de toda la comunidad.

Porque la relación que forjo la Base con nuestro distrito es mucho más grande que cualquier gobierno de turno.

Los gobiernos pasan.

Los funcionarios pasan.

Las políticas pueden cambiar.

Pero una institución que tiene más de un siglo de historia y que está profundamente arraigada en una comunidad no debería desaparecer sin que exista una discusión seria, pública y transparente sobre sus consecuencias.

Por eso hacemos un pedido concreto.

Pedimos que se revea la decisión de cerrar la Base Aeronaval Punta Indio.

Pedimos que se estudien alternativas.

Pedimos que se evalúe el impacto económico, social, laboral, educativo, institucional y estratégico que tendrá su cierre.

Pedimos que las autoridades nacionales escuchen a los trabajadores civiles y militares, al Municipio, a las instituciones, a los comerciantes y, fundamentalmente, a los vecinos.

Pedimos que antes de tomar una decisión irreversible se mire más allá de una planilla presupuestaria.

Porque detrás de cada número hay una persona.

Detrás de cada puesto de trabajo hay una familia.

Y detrás de esos casi 500 trabajadores hay una comunidad entera.

Nuestro distrito no quiere ser recordado como el lugar donde alguna vez funcionó una Base Aeronaval.

Queremos seguir siendo una comunidad que tiene futuro.

Queremos que nuestros hijos y nuestros nietos puedan crecer en un pueblo con oportunidades, con trabajo, con instituciones fuertes y con una historia de la que puedan sentirse orgullosos.

Defender la Base Aeronaval Punta Indio no es defender solamente puestos de trabajo.

Es defender nuestra historia.

Es defender nuestra identidad.

Es defender nuestra economía.

Es defender nuestras instituciones.

Y, fundamentalmente, es defender el derecho de este partido a seguir teniendo un futuro.

Por eso, como vecinos, pedimos que nos escuchen.

No permitamos que la historia centenaria de esta institución termine en una decisión administrativa.

Por Punta Indio.

Por sus trabajadores.

Por sus familias.

Por nuestra historia.

Y por las generaciones que vienen.

Las voces de los firmantes

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