NO A INCRUSTAR UNA TABERNA (AMBIGÚ) EN EL PARQUE DE LA ISLA

El problema

NO A INCRUSTAR UNA TABERNA (AMBIGÚ) EN EL PARQUE DE LA ISLA

El Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Burgos ha decidido acabar con casi dos siglos de historia medioambiental y patrimonial incrustando una taberna en mitad de un jardín histórico.

El Parque de la Isla de Burgos es uno de los parques históricos más admirados de España. Creado a comienzos del siglo XIX, este tesoro romántico conserva la forma en calles y paseos que hacen de él un remanso de sociabilidad, un cuidado jardín botánico, un refugio ecológico, un paseo ciudadano y un demandado espacio de juegos, donde padres e hijos tienen ocasión de relacionarse sin tener que pagar por ello. Sin más ruidos que las risas de los niños, este sitio incomparable a orillas del Arlanzón, pródigo en especies arbóreas singulares y extraordinario refugio de aves, es frecuentado por ornitólogos y aulas de la naturaleza. Su tranquilidad también la aprovechan los enfermos del Hospital de San Juan de Dios, siempre que su situación se lo permite.

PATRIMONIO ESTÉTICO E HISTÓRICO El Parque de la Isla es patrimonio estético e histórico de Burgos y debe ser protegido. Ya en 2009, el Colegio Oficial de Arquitectos de Burgos solicitó que fuera declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta de Castilla y León. Especialmente valiosa resulta la perspectiva formada por el paseo central, inmortalizada por fotógrafos en todas las estaciones del año. La implantación de un bar con su terraza, sea cual sea su «estilo», destrozará la perspectiva, alterando irremediablemente el conjunto.

TRANQUILIDAD Según la propia página web del Ayuntamiento, el Paseo de la Isla es «un agradable remanso de paz y tranquilidad». El incremento de la frecuentación propiciada por la presencia de un bar y la organización habitual de conciertos pondrán fin a una de sus características más entrañables, la paz.

IMPACTO AMBIENTAL La instalación de un establecimiento hostelero en el corazón del Paseo producirá una considerable contaminación lumínica y acústica, especialmente en horas de máxima actividad de las aves (atardecer) y cuando buscan refugio para descansar (anochecer), afectando también a su nidificación.

PRIVATIZACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO La concesión a un hostelero de parte del Paseo, un espacio de esparcimiento público gratuito, equivale a privatizarlo parcialmente. La futura taberna formará un cuello de botella que afectará a la movilidad de paseantes y corredores y les obligará a trasladarse a estrechas calles laterales.

UNA CIUDAD PARA LOS CIUDADANOS. UN PARQUE PARA TODOS.

El Equipo de Gobierno se muestra muy sensible con la hostelería, no así con las necesidades ciudadanas, y ha rescatado un viejo proyecto que ya fue rechazado por los ciudadanos en la etapa del alcalde Aparicio. Hartos de tanto ayusismo, de tanto hostelerismo, defendamos un bien público que debe gozar de todo apoyo y protección. No al ambigú. Basta de promocionar bares en una zona repleta de ellos. Apoyemos el Parque de la Isla y su valor patrimonial. Apoyemos el respeto a la vida natural del entorno del Arlanzón y la Isla. Defendamos este espacio de sociabilidad y vida saludable para los vecinos, para las familias, para las personas mayores. Basta de tabernas y de mercantilización del espacio público. Salvemos el Parque de la Isla. 

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El problema

NO A INCRUSTAR UNA TABERNA (AMBIGÚ) EN EL PARQUE DE LA ISLA

El Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Burgos ha decidido acabar con casi dos siglos de historia medioambiental y patrimonial incrustando una taberna en mitad de un jardín histórico.

El Parque de la Isla de Burgos es uno de los parques históricos más admirados de España. Creado a comienzos del siglo XIX, este tesoro romántico conserva la forma en calles y paseos que hacen de él un remanso de sociabilidad, un cuidado jardín botánico, un refugio ecológico, un paseo ciudadano y un demandado espacio de juegos, donde padres e hijos tienen ocasión de relacionarse sin tener que pagar por ello. Sin más ruidos que las risas de los niños, este sitio incomparable a orillas del Arlanzón, pródigo en especies arbóreas singulares y extraordinario refugio de aves, es frecuentado por ornitólogos y aulas de la naturaleza. Su tranquilidad también la aprovechan los enfermos del Hospital de San Juan de Dios, siempre que su situación se lo permite.

PATRIMONIO ESTÉTICO E HISTÓRICO El Parque de la Isla es patrimonio estético e histórico de Burgos y debe ser protegido. Ya en 2009, el Colegio Oficial de Arquitectos de Burgos solicitó que fuera declarado Bien de Interés Cultural (BIC) por la Junta de Castilla y León. Especialmente valiosa resulta la perspectiva formada por el paseo central, inmortalizada por fotógrafos en todas las estaciones del año. La implantación de un bar con su terraza, sea cual sea su «estilo», destrozará la perspectiva, alterando irremediablemente el conjunto.

TRANQUILIDAD Según la propia página web del Ayuntamiento, el Paseo de la Isla es «un agradable remanso de paz y tranquilidad». El incremento de la frecuentación propiciada por la presencia de un bar y la organización habitual de conciertos pondrán fin a una de sus características más entrañables, la paz.

IMPACTO AMBIENTAL La instalación de un establecimiento hostelero en el corazón del Paseo producirá una considerable contaminación lumínica y acústica, especialmente en horas de máxima actividad de las aves (atardecer) y cuando buscan refugio para descansar (anochecer), afectando también a su nidificación.

PRIVATIZACIÓN DEL ESPACIO PÚBLICO La concesión a un hostelero de parte del Paseo, un espacio de esparcimiento público gratuito, equivale a privatizarlo parcialmente. La futura taberna formará un cuello de botella que afectará a la movilidad de paseantes y corredores y les obligará a trasladarse a estrechas calles laterales.

UNA CIUDAD PARA LOS CIUDADANOS. UN PARQUE PARA TODOS.

El Equipo de Gobierno se muestra muy sensible con la hostelería, no así con las necesidades ciudadanas, y ha rescatado un viejo proyecto que ya fue rechazado por los ciudadanos en la etapa del alcalde Aparicio. Hartos de tanto ayusismo, de tanto hostelerismo, defendamos un bien público que debe gozar de todo apoyo y protección. No al ambigú. Basta de promocionar bares en una zona repleta de ellos. Apoyemos el Parque de la Isla y su valor patrimonial. Apoyemos el respeto a la vida natural del entorno del Arlanzón y la Isla. Defendamos este espacio de sociabilidad y vida saludable para los vecinos, para las familias, para las personas mayores. Basta de tabernas y de mercantilización del espacio público. Salvemos el Parque de la Isla. 

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Petición creada en 20 de septiembre de 2024