Prohíban la tortura y asesinato animal en la celebración del “Jalapato”


Prohíban la tortura y asesinato animal en la celebración del “Jalapato”
El problema
Soy Oscar, vivo en Lima y como amante de los animales rechazó cualquier forma de tortura y asesinato animal como el que se realiza en las festividades de algunos municipios peruanos como San Martín, Huamalí o San Pedro de Pari en Junín llamado “Jalapato”.
Esta práctica se compara a otras aberraciones como las peleas de gallos o las corridas de toros. En este “festival” toman un pato que es adornado, emborrachado, torturado, y colgado de una estructura para que decenas de parejas se cuelguen de su cuello hasta arrancarle la cabeza.
En esta tortura el pato tiene que ser viejo, puesto que “la carne vieja es más dura”. Esta “sangrienta diversión” no es más que una barbarie que consiste en ver a un pobre animal retorcerse de dolor, temblar, desangrarse vivo, y finalmente decapitarlo.
Este tormento disfrazado de tradición y festejado por participantes (muchos de los cuales lo acompañan con grandes cantidades de alcohol), debe ser desterrado de toda celebración. En las festividades típicas en honor a la Virgen Purísima de Pampas Tayacaja año 2009, se suprimió este suplicio, mientras que en la de los residentes en Lima no se realizó.
Por eso, ahora te invito a firmar y compartir esta petición para que las autoridades municipales prohiban de manera oficial esta sangrienta práctica y acabemos con la tortura y asesinato animal en nuestro país.

El problema
Soy Oscar, vivo en Lima y como amante de los animales rechazó cualquier forma de tortura y asesinato animal como el que se realiza en las festividades de algunos municipios peruanos como San Martín, Huamalí o San Pedro de Pari en Junín llamado “Jalapato”.
Esta práctica se compara a otras aberraciones como las peleas de gallos o las corridas de toros. En este “festival” toman un pato que es adornado, emborrachado, torturado, y colgado de una estructura para que decenas de parejas se cuelguen de su cuello hasta arrancarle la cabeza.
En esta tortura el pato tiene que ser viejo, puesto que “la carne vieja es más dura”. Esta “sangrienta diversión” no es más que una barbarie que consiste en ver a un pobre animal retorcerse de dolor, temblar, desangrarse vivo, y finalmente decapitarlo.
Este tormento disfrazado de tradición y festejado por participantes (muchos de los cuales lo acompañan con grandes cantidades de alcohol), debe ser desterrado de toda celebración. En las festividades típicas en honor a la Virgen Purísima de Pampas Tayacaja año 2009, se suprimió este suplicio, mientras que en la de los residentes en Lima no se realizó.
Por eso, ahora te invito a firmar y compartir esta petición para que las autoridades municipales prohiban de manera oficial esta sangrienta práctica y acabemos con la tortura y asesinato animal en nuestro país.

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Petición creada en 12 de noviembre de 2015