Isabel VerduEl Campello Alicante, AA, Estados Unidos
8 mar 2017
Hasta ahora la presunta ciencia médica alopática sigue negando que el mercurio de las amalgamas de plata produzca ningún daño en los pacientes. Los casos constatados son varios miles, detectados casi siempre porque los afectados han buscado una explicación a sus profundos problemas de salud en circuitos ajenos a la medicina universal alopática. Los dentistas ortodoxos consideran que un 50% de mercurio en aleación con un 35% de plata y un 15% de zinc y cobre no daña el cuerpo humano. Curiosamente las autoridades médicas han prohibido la venta de termómetros de mercurio porque perjudican el medio ambiente. Las mismas autoridades consideran que el mercurio en la boca es el lugar idóneo para preservar la salud de las personas. Lo primero que hace el mercurio al desprenderse lentamente, por oxidación natural en la boca, es dañar el hígado. Literalmente se hincha haciendo un esfuerzo por eliminar este toxico metal pesado, los afectados comenzamos a sentir que nos falta fuerza, ganas de vivir. Otro de los daños que causan los iones de mercurio circulando por el torrente sanguíneo, consiste en destruir la mielina de los nervios. En mi caso concentrarme en algo o recordar lo que había hecho unos 20 minutos antes se convirtió en una tarea imposible. Para ver el vídeo con el experimento de como afecta el mercurio un nervio consultar www.mercurioenlaboca.org. También se puede consultar la web mercuriados.org donde se amplían en detalle más información. Si usted ha acudido a un dentista y le han puesto alguna amalgama de plata. nunca dicen que tiene mercurio. Mi consejo es que se la quite. Si en el futuro piensa acudir al dentista y le propone implantarle este tipo de amalgama mi consejo es que salga corriendo de allí, le garantizo que es mejor vivir sin piezas dentales a desear morir todos los días. Me he puesto en contacto con el Colegio de Medicos, el Colegio de Dentistas, el Decanato de la Escuela de Estomátología de la Universidad Complutense para preguntar: ¿Qué justifica que en España se sigan poniendo las amalgamas de plata?, la respuesta ha sido de absoluto desprecio al paciente. Si usted quiere evitar en el futuro que usted, un familiar, un conocido o su peor enemigo sean tratados peor que un judío en campo de concentración por un alumnos aventajado de Josep Menguele, no le quedará más remedio que reclamar ante los políticos, ya que como muy bien definió la Doctora Gislaine Lanctot en su libro "Mafia Medica" y como yo he podido constatar reclamar a las autoridades sanitarias es inútil. Parece increíble que el primer informe de la Asociación Medica Americana advirtiendo de que las amalgamas de plata producen saturnismo es de 1873. Más increíble aún es que el Código Deontológico de la Asociación de Dentistas Americana recoja en sus directrices que todo dentista que aconseje retirar una amalgama de plata será expedientado, si le retira a un paciente esa amalgama será expulsado de la profesión. Esta barbaridad sólo se entiende porque si una autoridad medica de Estados Unidos, reconociera el grave daño que produce este producto, no habría dinero suficiente en el mundo para pagar las cuantiosas indemnizaciones que tendrían que desembolsar las Compañías de Seguros. Los intentos en España de reclamar indemnizaciones por el daño, a veces irreparable causado no han tenido éxito, entre otras cosas porque los peritos tienen que estar afiliados al Colegio de Medicos y pueden ser expulsados si contravienen la doctrina oficial. Su salud y la de sus semejantes no es una cuestión de dinero, no existe dinero suficiente para pagar lo que es un derecho natural de las personas, dañado y perjudicado por una práctica médica inaceptable. Uno de los países donde se ha conseguido que desde el 1 de enero de 2009 estén prohibidas las amalgamas de plata es Suecia. No se confunda, la prohibición se consiguió porque la gente se movilizó protestando por el daño causado, los médicos no movieron un dedo. Si usted no quiere vivir en sus carnes el infierno que yo he vivido durante más de tres años tendrá que movilizarse, reclamar ante la autoridad política, ante los Presidentes de las Comunidades Autónomas, ante el Ministerio de Sanidad, ante el Presidente de Gobierno. Los políticos pretenden que paguemos más de lo que pagamos al quitarnos como mínimo el 28% del salario que va a parar a la Seguridad Social, impuestos en el carburante, impuestos en el alcohol y el tabaco para obligarnos a usar una medicina que en vez de curar nos mata, o algo mucho peor nos hace desear la muerte sin tener ni idea de porque nos sentimos mal, no tienen ni idea de la causa de nuestro sufrimiento y encima nos mandan al psiquiatra. Los políticos nos venden una medicina universal al mismo tiempo que nos obligan a una sola opción, aquella que provoca desgracias como la que relato y encima no tienen ni protocolo de diagnostico, ni curación. Yo lo lo llamo genocidio universal. Si no reclamamos nuestro derecho a la salud, van a seguir exterminandonos con mercurio como si fuéramos ratas. Le pido que lea la carta, o la copie y envíe a la Presidencia y a la Consejería de Salud de su Comunidad Autónoma, al Ministerio de Sanidad y al Presidente del Gobierno. Escrito por otro afectado Angel Rodriguez en su peticion a Change con cientos de firmas hace cinco años.
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