Salvemos el bosque Andino Patagónico!!!


Salvemos el bosque Andino Patagónico!!!
El problema
Lo que está pasando en Villa La Angostura, y puntualmente con 3 árboles en mi propiedad. Son Coihues enormes! Al parecer entre 300 y 400 años!
Es tal la angustia que este tema me produjo, que me quedé muda, literalmente! Como ellos! Indefensos! Paralizada! Cuasi “Invisibles” para algunos “ignorantes” (¡?)…
Ojalá sirva para cambiar las cosas… para bien de Boreal (así he bautizado al mayor de ellos) y sus hermanos, para todo el bosque Andino Patagónico, para todos los bosques y selvas del Planeta, para TODOS LOS SERES VIVOS, sin distinción de raza ni color..!
En el barrio Calfuco, alejado 10 kms. del centro de Villa La Angostura, en pleno bosque (ex bosque???) de Coihues centenarios, Cipreses, Radales, Arrayanes y otras especies autóctonas del último rincón del Bosque Andino Patagónico –único en el mundo por su variedad-
Aquí vivíamos unos pocos amantes de la Naturaleza, buscadores del Silencio, aprendices de huertas saludables, respetuosos en nuestros hábitats integrándonos al medio. Quizás unos privilegiados.
A partir de las cenizas del volcán Puyehue en 2011, donde los lotes se devaluaron un montón, las reglamentaciones para construir “en pro del Progreso” levantaron las compuertas a “los inversores”, modificando el Código de Construcción, avalando muchos m2 donde los árboles estaban primero, loteando cada vez en parcelas más pequeñas, donde las casas están tan inmediatas que ya no hay lugar para “el verde”, permitiendo mayores alturas construibles donde otrora habitaban las copas…
La mayoría de los proyectos son aprobados “por excepciones”, para ganar más ventajas aún, en lo que a superficies se refiere, sin ni contemplar el valor de los bosques en los emplazamientos adquiridos. Los constructores apelan a la solución “más fácil”: la TALA, la limpieza indiscriminada del sotobosque, las construcciones sobre las costas de lago, líneas de arroyos, ríos, sin el menor escrúpulo. Avalados por funcionarios que hacen la vista gorda, o por aquellos que por no asumir responsabilidades de “Protección de los Bosques” (ALPA, Parques Nacionales, etc.), se embanderan con la presunta “Seguridad” de las construcciones y sus habitantes, “protegiendo” a los inversores en perjuicio de los "seres VIVOS” que habitan la región desde hace cientos de años…
Esto sucede todo el tiempo, todos los días, cientos de nuevos m2 se suman sin importar el impacto! Donde las motosierras reemplazaron los trinos de los pájaros, donde los camiones haciendo “movimientos de tierra”, necesitan autopistas! Donde se desbarrancan montañas y sólo les preocupa la pérdida monetaria que ocasiona a “la temporada alta”, etc.
Sucede que, hace 2 años tengo un nuevo vecino: compró el lote lindero al mío. Tardó 1 año, en aprobar el plano para sus 5 cabañas! En un lote de 7000 m2.
En un momento, apareció “la máquina” y los “leñadores”, y en menos de 48 hs. borraron de la faz de la tierra –en su parcela de 7000 m2- cuanto ser vivo existiera. No quedó ni uno en pie. Mucho menos los nidos, ni los hongos, ni las liebres, nada… sólo tierra y cadáveres de troncos arrumbados, esperando el destino de las próximas sierras horizontales (materia prima gratis!)
Asombrada por la masacre, me acerqué a las dependencias de ALPA, y sólo me respondieron con un lacónico: “Tendrá autorización…”- sin molestarse en llegarse al lote a comprobarlo.
Hace un año que convivo con “ese cementerio lindero” y el inicio de la construcción de 1 de las 5 cabañas proyectadas.
Hace unos días, mi vecino me pidió me acercara a nuestra línea medianera, y alzando la vista al cielo, con un gesto de “no dar la cara”, me increpó en su tono autoritario: -“Bájame esos tres!”- apuntando a tres coihues altísimos en mi propio terreno, distantes más de 10 y 15 metros de la línea divisoria.
Ante mi estupor, sólo atiné a responderle: -“Es como si me pidieras que asesinara a alguno de mis hijos..!!!”
Ahí empezó el inevitable cambio de opiniones y puntos de vista, donde su único argumento es que se siente amenazado “por la posible futura caída de especímenes de ese porte” sobre su futura cabaña que “tiene aprobada” justo debajo de la línea “probable” de caída (en 45°)….
Ante mi negativa, apeló al “Ya vas a ver…”- en tono amenazante de su poder (¡?)
Esa noche, al llegar a mi casa, vi un fuego encendido en la línea divisoria de ambos lotes, distante 40 metros de su construcción, y próximo a uno de mis árboles. Al acercarme comprobé que era un tronco encendido de su lado, y corrí a buscar una manguera y llamar a los bomberos. Le mandé un aviso x whatsapp al propietario, como pidiéndole que se acercara a hacerse cargo de lo “que dejó encendido”. No había nadie en el lote, ya que los obreros de su otra construcción se retiran a media tarde. Él vive a 5 kms. en alguna otra cabaña alquilada. 10 minutos más tarde, me responde con una minimizadora respuesta de que “deben haber quemado un nido de chaqueta amarilla”, y ni se presentó para ver de qué se trataba. Ahí recordé como un rayo, su despedida de la mañana: -“Ya vas a ver…”
Este fue un primer aviso de su modo de actuar. Siguieron otros como analizar mi patrimonio bancario para “cobrarse los daños en caso de que mi árbol cayera sobre sus propiedades”, pedirle al ALPA que marque mis árboles para autorizar la TALA, sin mi autorización, y entrar a mi propiedad sin mi permiso, etc…
Por supuesto los bomberos intervinientes, junto con la policía me hicieron firmar la declaración de los hechos cuando lograron apagar el fuego dos horas más tarde, y ratificar la denuncia en la comisaría al día siguiente para acercarla a la Fiscalía.
De ahí a buscar consejo y protección en las leyes con algún abogado local. El primero que consulté, me terminó de desarmar al no darme la más mínima posibilidad de Confianza en la posibilidad de salvarlos, ya que el argumento de “la seguridad de las personas” está por encima del de los árboles, etc.. etc…
Recordé otra abogada de la ciudad, que lleva la causa de los mapuches de la zona, que piden y defienden los mismos criterios para con la Naturaleza. Ella se mostró solicita para acompañarme a hablar una vez más con el vecino, en forma pacífica, para hacerle conocer los principios de la Ley de Bosques (que aquí nadie respeta, ya que rigen “las excepciones”, como expliqué al principio).
Él escuchó aparentemente, aunque sostuvo sus argumentos, avisandonos que apelará “a lo que fuera” para sacar “esos árboles de ahí!” (como si él fuera el dueño y señor de cuanto lo rodea, con derecho a la Vida de sus semejantes… )
En una especie de mediación voluntaria, acordamos consultar a un especialista de su confianza –que causalmente participó oportunamente en la tala de sus árboles- . Acepté como una posibilidad de escuchar otra versión, para probar mi flexibilidad, tolerancia y el camino de la NO violencia que intento practicar en mi vida.
Convoqué a dicho señor, quien aseveró que con una poda para alivianar peso en la copa que pesa de su lado, y favorecer el retoño del otro lado, era innecesaria la tala. Que era una Barbaridad! Qué es uno de los últimos especímenes tan bellos que quedan en la zona!...
Evidentemente este consejo no fue del agrado de mi vecino, ya que ni le aceptó el presupuesto para dicho trabajo, supuestamente por él requerido.
En los días sucesivos, vinieron los funcionarios de ALPA, por él convocados, y obviamente decretaron “la peligrosidad” de los 3 Coihues en cuestión, aludiendo a un futuro al que TODOS los seres vivos estamos llamados: la muerte!, aunque nadie conoce su propia fecha de caducidad, tampoco la de los árboles que llevan allí 300 y 400 años!
Al día siguiente vino a mi terreno el propio Secretario de Medio Ambiente, a verificar la inspección de los del ALPA y a darme la “sentencia de muerte” ya resuelta. Por lo visto, esto estaría fuera del procedimiento habitual, ya que no creo que sea función del funcionario, notificar personalmente a cada uno de los “clientes” del ALPA.
Pueblo chico, nos conocemos todos! En repetidas oportunidades, tuve oportunidad de hablar con dicho funcionario sobre este creciente tema de la “seguridad” y supuestas “protecciones”, ya que hace años, me estoy convirtiendo en una defensora de los bosques, involucrándome en tareas de concientización con los niños de las escuelas locales, escribiendo en el diario local, denunciando estas “salvajadas”, participando en comités de estudio de la Ley de Bosques, etc.
El Secretario de Medio Ambiente, Ingeniero Forestal de profesión, verificó con sus propios ojos la situación: vió mis 3 “sentenciados” e inmediatamente dictaminó que dos estaban fuera de peligro, que no afectan ninguna futura caída al lote vecino. Pero fue inflexible con el más anciano, aludiendo a su falta de vigor, una parte de la copa ya seca, posibles hongos y enfermedades, cambio de nivel en las raíces, etc. Todo absolutamente cierto, como todo viejo…. Pero no por ello pasible de ser “matado” antes de su hora.
Por otro lado, con qué necesidad, el vecino se empeña en buscar su “futura” construcción bajo la línea del ángulo de la supuesta caída, siendo que tiene 7000 m2 vacíos disponibles.
- ¿Quién le “dibujó” el plano sin contemplar los ejemplares circundantes? Aún los de los lotes vecinos, donde él no tiene incumbencia.
- ¿Quién aprueba esos planos sin verificar el terreno?
- ¿Porque vale más un papel “aprobado” que un ÁRBOL VIVO?
- ¿Por qué protegen y privilegian una construcción por hacerse, que un ejemplar verde originario?
- ¿Por qué “los inversionistas” eligen venir al Bosque y lo primero que hacen es quitar los árboles?
- ¿Por qué este miedo infundado a las caídas de ramas, troncos, etc. y no a subirse a un auto y salir a la ruta? ¿Quién garantiza la Vida de quién?
- ¿Por qué esta “moda” de “Talemos primero por las dudas” para evitarlas supuestas caídas de sus partes?
- ¿Por qué los funcionarios supuestamente elegidos para proteger el medio ambiente, tienen tanto miedo de correr con las responsabilidades de su función de “protectores” (¿?) y deciden protegerse a sí mismos, o a las constricciones físicas?
Esta historia individual, es sólo una más de las cientas que se están sucediendo exponencialmente en esta querida Villa La Angostura, en este país, en este continente y el mundo entero.
Creo que estamos ante una nueva posibilidad de ponerle voz y visibilidad a estas situaciones, de decir “BASTA a la Tala”, de tomar responsabilidades por la Vida!

El problema
Lo que está pasando en Villa La Angostura, y puntualmente con 3 árboles en mi propiedad. Son Coihues enormes! Al parecer entre 300 y 400 años!
Es tal la angustia que este tema me produjo, que me quedé muda, literalmente! Como ellos! Indefensos! Paralizada! Cuasi “Invisibles” para algunos “ignorantes” (¡?)…
Ojalá sirva para cambiar las cosas… para bien de Boreal (así he bautizado al mayor de ellos) y sus hermanos, para todo el bosque Andino Patagónico, para todos los bosques y selvas del Planeta, para TODOS LOS SERES VIVOS, sin distinción de raza ni color..!
En el barrio Calfuco, alejado 10 kms. del centro de Villa La Angostura, en pleno bosque (ex bosque???) de Coihues centenarios, Cipreses, Radales, Arrayanes y otras especies autóctonas del último rincón del Bosque Andino Patagónico –único en el mundo por su variedad-
Aquí vivíamos unos pocos amantes de la Naturaleza, buscadores del Silencio, aprendices de huertas saludables, respetuosos en nuestros hábitats integrándonos al medio. Quizás unos privilegiados.
A partir de las cenizas del volcán Puyehue en 2011, donde los lotes se devaluaron un montón, las reglamentaciones para construir “en pro del Progreso” levantaron las compuertas a “los inversores”, modificando el Código de Construcción, avalando muchos m2 donde los árboles estaban primero, loteando cada vez en parcelas más pequeñas, donde las casas están tan inmediatas que ya no hay lugar para “el verde”, permitiendo mayores alturas construibles donde otrora habitaban las copas…
La mayoría de los proyectos son aprobados “por excepciones”, para ganar más ventajas aún, en lo que a superficies se refiere, sin ni contemplar el valor de los bosques en los emplazamientos adquiridos. Los constructores apelan a la solución “más fácil”: la TALA, la limpieza indiscriminada del sotobosque, las construcciones sobre las costas de lago, líneas de arroyos, ríos, sin el menor escrúpulo. Avalados por funcionarios que hacen la vista gorda, o por aquellos que por no asumir responsabilidades de “Protección de los Bosques” (ALPA, Parques Nacionales, etc.), se embanderan con la presunta “Seguridad” de las construcciones y sus habitantes, “protegiendo” a los inversores en perjuicio de los "seres VIVOS” que habitan la región desde hace cientos de años…
Esto sucede todo el tiempo, todos los días, cientos de nuevos m2 se suman sin importar el impacto! Donde las motosierras reemplazaron los trinos de los pájaros, donde los camiones haciendo “movimientos de tierra”, necesitan autopistas! Donde se desbarrancan montañas y sólo les preocupa la pérdida monetaria que ocasiona a “la temporada alta”, etc.
Sucede que, hace 2 años tengo un nuevo vecino: compró el lote lindero al mío. Tardó 1 año, en aprobar el plano para sus 5 cabañas! En un lote de 7000 m2.
En un momento, apareció “la máquina” y los “leñadores”, y en menos de 48 hs. borraron de la faz de la tierra –en su parcela de 7000 m2- cuanto ser vivo existiera. No quedó ni uno en pie. Mucho menos los nidos, ni los hongos, ni las liebres, nada… sólo tierra y cadáveres de troncos arrumbados, esperando el destino de las próximas sierras horizontales (materia prima gratis!)
Asombrada por la masacre, me acerqué a las dependencias de ALPA, y sólo me respondieron con un lacónico: “Tendrá autorización…”- sin molestarse en llegarse al lote a comprobarlo.
Hace un año que convivo con “ese cementerio lindero” y el inicio de la construcción de 1 de las 5 cabañas proyectadas.
Hace unos días, mi vecino me pidió me acercara a nuestra línea medianera, y alzando la vista al cielo, con un gesto de “no dar la cara”, me increpó en su tono autoritario: -“Bájame esos tres!”- apuntando a tres coihues altísimos en mi propio terreno, distantes más de 10 y 15 metros de la línea divisoria.
Ante mi estupor, sólo atiné a responderle: -“Es como si me pidieras que asesinara a alguno de mis hijos..!!!”
Ahí empezó el inevitable cambio de opiniones y puntos de vista, donde su único argumento es que se siente amenazado “por la posible futura caída de especímenes de ese porte” sobre su futura cabaña que “tiene aprobada” justo debajo de la línea “probable” de caída (en 45°)….
Ante mi negativa, apeló al “Ya vas a ver…”- en tono amenazante de su poder (¡?)
Esa noche, al llegar a mi casa, vi un fuego encendido en la línea divisoria de ambos lotes, distante 40 metros de su construcción, y próximo a uno de mis árboles. Al acercarme comprobé que era un tronco encendido de su lado, y corrí a buscar una manguera y llamar a los bomberos. Le mandé un aviso x whatsapp al propietario, como pidiéndole que se acercara a hacerse cargo de lo “que dejó encendido”. No había nadie en el lote, ya que los obreros de su otra construcción se retiran a media tarde. Él vive a 5 kms. en alguna otra cabaña alquilada. 10 minutos más tarde, me responde con una minimizadora respuesta de que “deben haber quemado un nido de chaqueta amarilla”, y ni se presentó para ver de qué se trataba. Ahí recordé como un rayo, su despedida de la mañana: -“Ya vas a ver…”
Este fue un primer aviso de su modo de actuar. Siguieron otros como analizar mi patrimonio bancario para “cobrarse los daños en caso de que mi árbol cayera sobre sus propiedades”, pedirle al ALPA que marque mis árboles para autorizar la TALA, sin mi autorización, y entrar a mi propiedad sin mi permiso, etc…
Por supuesto los bomberos intervinientes, junto con la policía me hicieron firmar la declaración de los hechos cuando lograron apagar el fuego dos horas más tarde, y ratificar la denuncia en la comisaría al día siguiente para acercarla a la Fiscalía.
De ahí a buscar consejo y protección en las leyes con algún abogado local. El primero que consulté, me terminó de desarmar al no darme la más mínima posibilidad de Confianza en la posibilidad de salvarlos, ya que el argumento de “la seguridad de las personas” está por encima del de los árboles, etc.. etc…
Recordé otra abogada de la ciudad, que lleva la causa de los mapuches de la zona, que piden y defienden los mismos criterios para con la Naturaleza. Ella se mostró solicita para acompañarme a hablar una vez más con el vecino, en forma pacífica, para hacerle conocer los principios de la Ley de Bosques (que aquí nadie respeta, ya que rigen “las excepciones”, como expliqué al principio).
Él escuchó aparentemente, aunque sostuvo sus argumentos, avisandonos que apelará “a lo que fuera” para sacar “esos árboles de ahí!” (como si él fuera el dueño y señor de cuanto lo rodea, con derecho a la Vida de sus semejantes… )
En una especie de mediación voluntaria, acordamos consultar a un especialista de su confianza –que causalmente participó oportunamente en la tala de sus árboles- . Acepté como una posibilidad de escuchar otra versión, para probar mi flexibilidad, tolerancia y el camino de la NO violencia que intento practicar en mi vida.
Convoqué a dicho señor, quien aseveró que con una poda para alivianar peso en la copa que pesa de su lado, y favorecer el retoño del otro lado, era innecesaria la tala. Que era una Barbaridad! Qué es uno de los últimos especímenes tan bellos que quedan en la zona!...
Evidentemente este consejo no fue del agrado de mi vecino, ya que ni le aceptó el presupuesto para dicho trabajo, supuestamente por él requerido.
En los días sucesivos, vinieron los funcionarios de ALPA, por él convocados, y obviamente decretaron “la peligrosidad” de los 3 Coihues en cuestión, aludiendo a un futuro al que TODOS los seres vivos estamos llamados: la muerte!, aunque nadie conoce su propia fecha de caducidad, tampoco la de los árboles que llevan allí 300 y 400 años!
Al día siguiente vino a mi terreno el propio Secretario de Medio Ambiente, a verificar la inspección de los del ALPA y a darme la “sentencia de muerte” ya resuelta. Por lo visto, esto estaría fuera del procedimiento habitual, ya que no creo que sea función del funcionario, notificar personalmente a cada uno de los “clientes” del ALPA.
Pueblo chico, nos conocemos todos! En repetidas oportunidades, tuve oportunidad de hablar con dicho funcionario sobre este creciente tema de la “seguridad” y supuestas “protecciones”, ya que hace años, me estoy convirtiendo en una defensora de los bosques, involucrándome en tareas de concientización con los niños de las escuelas locales, escribiendo en el diario local, denunciando estas “salvajadas”, participando en comités de estudio de la Ley de Bosques, etc.
El Secretario de Medio Ambiente, Ingeniero Forestal de profesión, verificó con sus propios ojos la situación: vió mis 3 “sentenciados” e inmediatamente dictaminó que dos estaban fuera de peligro, que no afectan ninguna futura caída al lote vecino. Pero fue inflexible con el más anciano, aludiendo a su falta de vigor, una parte de la copa ya seca, posibles hongos y enfermedades, cambio de nivel en las raíces, etc. Todo absolutamente cierto, como todo viejo…. Pero no por ello pasible de ser “matado” antes de su hora.
Por otro lado, con qué necesidad, el vecino se empeña en buscar su “futura” construcción bajo la línea del ángulo de la supuesta caída, siendo que tiene 7000 m2 vacíos disponibles.
- ¿Quién le “dibujó” el plano sin contemplar los ejemplares circundantes? Aún los de los lotes vecinos, donde él no tiene incumbencia.
- ¿Quién aprueba esos planos sin verificar el terreno?
- ¿Porque vale más un papel “aprobado” que un ÁRBOL VIVO?
- ¿Por qué protegen y privilegian una construcción por hacerse, que un ejemplar verde originario?
- ¿Por qué “los inversionistas” eligen venir al Bosque y lo primero que hacen es quitar los árboles?
- ¿Por qué este miedo infundado a las caídas de ramas, troncos, etc. y no a subirse a un auto y salir a la ruta? ¿Quién garantiza la Vida de quién?
- ¿Por qué esta “moda” de “Talemos primero por las dudas” para evitarlas supuestas caídas de sus partes?
- ¿Por qué los funcionarios supuestamente elegidos para proteger el medio ambiente, tienen tanto miedo de correr con las responsabilidades de su función de “protectores” (¿?) y deciden protegerse a sí mismos, o a las constricciones físicas?
Esta historia individual, es sólo una más de las cientas que se están sucediendo exponencialmente en esta querida Villa La Angostura, en este país, en este continente y el mundo entero.
Creo que estamos ante una nueva posibilidad de ponerle voz y visibilidad a estas situaciones, de decir “BASTA a la Tala”, de tomar responsabilidades por la Vida!

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Petición creada en 14 de octubre de 2019