Petición Cerrada

Centro ecológico cultural en lugar de un centro comercial en el corazón de la Cd de México

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Una vez más, los vecinos del Barrio Actipan, nos remitimos a usted para solicitar su intervención para el rescate del predio de Oso 51, ubicado en el barrio Actipan y el cual está siendo objeto de la presión inmobiliaria que sufre esta región de la Ciudad de México. Como ya se lo hemos manifestado, es el último reducto posible para una mitigación y amortiguamiento ambiental y urbano. La solución para recuperar este predio arbolado con 72 individuos arbóreos saludables, se encuentra en sus manos y solo un acto de gobierno y de Estado podrá salvar un área verde de ambiciones inmobiliarias con destino comercial y de fomento al uso del automóvil.
Para tal efecto hacemos de su conocimiento el diagnóstico sobre la zona y la propuesta que el colectivo Vive Actipan efectuó en reunión vecinal el sábado 25 de febrero del año en curso.

Propuesta
El Centro de Preservación Ecológica, Fomento a la Lectura, Escritura y Oralidad del Barrio Actipan

Antecedentes y marco jurídico
A partir de 2015, el colectivo Vive Actipan ha enviado diferentes solicitudes al doctor Miguel Ángel Mancera Espinosa, Jefe de Gobierno del Distrito Federal (15 y 26 de octubre, 17 de noviembre de 2015 y 15 de agosto de 2016), así como la petición del pasado 21 de septiembre de 2016 al corporativo El Puerto de Liverpool S.A. de C.V., sin que a la fecha se tenga respuestas del gobierno del D.F., ni de los empresarios del corporativo. Solo hemos recibido un documento signado por la Subsecretaría de Gobierno y la Dirección General de Regulación Ambiental de la Secretaría de Medio Ambiente, del 31 y 29 de agosto de 2016 respectivamente y con número de oficio SG/SSG/3189/15 y SEDEMA/DGRA/DEIA/008940/2016. En estos escritos de redacción similar, las autoridades recuperan nuestro diagnóstico y solo emiten, con subrayado, que el predio es propiedad privada (sic). Es de hacer notar que en una situación tan caótica como la que sufre la zona centro sur de la Ciudad de México, la propiedad privada tiene límites.
Los documentos a usted enviados tienen la finalidad de garantizar la ejecución de ciertas acciones de mitigación y amortiguamiento ambiental y urbano, en el predio de la calle de Oso 51, ubicado en el barrio Actipan de la Delegación Benito Juárez, sustentadas en el artículo 87 de la Ley Ambiental de Protección a la Tierra (2000) de la actual Ciudad de México; en la Ley de Desarrollo Urbano (2010); en el Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de la Delegación Benito Juárez (2005), así como las prospectivas que marca la Constitución de la actual CDMX, instancias que sancionan y prohíben la construcción de centros comerciales, estacionamientos y cines en un predio cuya vocación inicial es habitacional. Se considera el artículo 87 de la Ley Ambiental de Protección a la Tierra, porque en Oso 51 existe una depresión orográfica con un bosque urbano de 72 árboles de diversas especies en estado saludable.
Frente a este escenario, un grupo de vecinos del Barrio originario Actipan, preocupados por mantener calidad de vida en nuestro entorno y para la Ciudad, proponemos que el predio de Oso 51 se preserve como Área Verde que contiene individuos arbóreos considerados Monumentos Urbanísticos, bajo la lógica de la Ley de Salvaguarda del Patrimonio Urbanístico Arquitectónico del Distrito Federal (2000). Lo anterior se refuerza en tanto en la Delegación Benito Juárez y en particular en el Barrio originario Actipan, los metros cuadrados de área verde y espacio arbolado por habitante es de cero metros, siendo que la Organización Mundial de la Salud recomienda entre nueve y quince metros cuadrados por habitante para mantener una salud física y emocional.
Es de hacer mención que en las colindancias de este predio se ha provocado una importante deforestación: mil 200 árboles, que implica además una defaunación silvestre y en consecuencia ha provocado un daño ambiental notable por la pérdida de biomasa vegetal en una reducida área de no más de mil 500 metros lineales, ubicada en el camellón de Río Mixcoac y Barranca del Muerto. Paralelamente se ha provocado un alto impacto por megaobras como la Torre Manacar, la Torre Mitikah y el Deprimido Vehicular Insurgentes - Río Mixcoac, incluyendo graves indicadores de alteraciones hidrológicas en el subsuelo, en las calles aledañas al Deprimido Insurgentes – Mixcoac, como el socavón de cinco metros de profundidad en el Eje 8, dentro del cercano pueblo originario de Santa Cruz Atoyac.
Un desarrollo urbano que no contempla estudios técnicos científicos de impacto ambiental y urbano propicia un inadecuado y vertiginoso cambio de uso de suelo que favorece el crecimiento de megaobras como las que se están desarrollando en la región centro sur de la Ciudad. En el contorno del Barrio Actipan, Oso 51 es el último reducto libre para mantener un Área Verde arbolada, considerando su viabilidad porque las empresas inmobiliarias y en particular el corporativo El Puerto de Liverpool, propietario del predio de Oso 51, mantienen el criterio de Responsabilidad Social Empresarial.
Dentro del Programa Delegacional de Desarrollo Urbano de la Delegación Benito Juárez (2005), fundamentado en al artículo 2º de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, Actipan está considerado como un barrio originario que preserva expresiones de su Patrimonio Cultural Intangible, como la fiesta patronal de Santo Tomás de Aquino, y con estas expresiones tradicionales contribuye a la diversidad cultural de la Ciudad.
Por su parte, el colectivo Vive Actipan mantiene un tejido vecinal y arquitectónico que fracturan las obras que se están realizando y la que se pretende por Inmobiliaria Floreal S.A de C.V. y El Puerto de Liverpool, imponiendo un modelo de vida que los vecinos no hemos solicitado, ni queremos. Es por este motivo que se proponen utilizar medidas para fortalecer el tejido vecinal, tan indispensable en la Ciudad de México, a fin de garantizar calidad de vida en diferentes órdenes, especialmente en el amortiguamiento de la contaminación, considerando lo dispuesto por el artículo primero de la Ley General de Desarrollo Urbano, que a la letra dice:

“Las disposiciones de la presente ley son de orden público e interés general y social que tienen por objeto establecer las bases de la política urbana del Distrito Federal, mediante la regulación de su ordenamiento territorial y que contemple la protección de los derechos a la Ciudad de México, el crecimiento urbano controlado y la función del desarrollo sustentable de la propiedad urbana, en beneficio de las generaciones presente y futuras del Distrito Federal”.

Además del artículo 20 y 21 de la nueva Constitución que en prospectiva garantizan el derecho a la ciudad, el disfrute del medio ambiente, la biodiversidad y las especies nativas, que son de interés común.
Un elemento de valor estratégico vital para el desarrollo urbano es el agua y la Delegación Benito Juárez carece de ella. La red de agua potable de la zona data de al menos cincuenta años atrás, al igual que la de drenaje, datos proporcionados por el Sistema de Aguas de la Ciudad de México. Al momento el suministro de agua potable en el Barrio Actipan es por tandeo, y al resultar insuficiente implica, para una gran parte de los vecinos, la compra frecuente de pipas de agua potable para poder satisfacer las necesidades mínimas del preciado líquido. Agravaban el problema otros proyectos inmobiliarios como la Torre Manacar, la Torre Mitikah en Insurgentes Sur, Eje 8, Félix Cuevas y Río Mixcoac, que sin duda rebasan la capacidad que la Ciudad de México ofrece a los residentes de esta zona y por otro lado, se debe tener en cuenta que el suelo de arcilla esponjosa está cediendo al peso de estas megaconstrucciones, provocando socavones, grietas y agravando las fallas geológicas. El drenaje, sobre todo en época de lluvias, resulta insuficiente, desbordándose las aguas negras poniendo en peligro la salud de vecinos, visitantes y clientes de los diversos establecimientos comerciales de Actipan.
Es una característica de un barrio originario de la Ciudad de México presentar una traza de origen colonial, con calles estrechas y callejones, las banquetas son muy angostas y el arroyo vehicular de no más de ocho metros. Bajo estas circunstancias, la vialidad se dificulta por la cada vez mayor afluencia de vehículos automotores, incrementando de manera muy severa la contaminación atmosférica y poniendo en riesgo el tránsito peatonal. El Barrio Actipan no es un suburbio donde se pueda permitir megaproyectos, es un histórico reducto arquitectónico que debe ser preservado para beneficio de sus habitantes y transeúntes.
Por lo anterior, el Colectivo Vive Actipan continúa insistiendo en la expropiación y/o donación de Oso 51, como única posibilidad de mitigación y amortiguamiento del deterioro urbano y ambiental que está sufriendo la región centro sur de la Ciudad y en particular el Barrio Actipan.
Como ciudadanos consideramos que están presentes las condiciones de orden jurídico para que el predio de Oso 51 se registre como Área Verde Ambiental en suelo urbano, dentro del catálogo de Áreas Verdes de la Ciudad de México, según el artículo 90 bis 1 de la Ley Ambiental de Protección a la Tierra que a la letra dice:

“Los bosques urbanos son las áreas verdes ambientales que se localizan en suelo urbano, en las que predominan especies de flora arbórea y arbustiva y se distribuyen otras especies de vida silvestre asociadas y representativas de la biodiversidad, así como especies introducidas para mejorar su valor ambiental, estético, científico, educativo, recreativo, histórico o turístico, o bien, por otras zonas análogas de interés general, cuya extensión y características contribuyen a mantener la calidad del ambiente en el Distrito Federal.”

Por esta somera revisión de la legislación existente y en prospectiva, es evidente la responsabilidad de las autoridades del Gobierno de la Ciudad de México por recuperar el predio de Oso 51, para el disfrute y el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de la Ciudad. Además la empresas inmobiliarias y la propia empresa del Deprimido Insurgentes – Río Mixcoac se encuentran comprometidos a una compensación para los vecinos de esta zona afectada, y la única posibilidad real de establecer acciones hacia el amortiguamiento ambiental y urbano es el predio de Oso 51.


La propuesta para la creación de un centro vecinal en el barrio Actipan
Con la finalidad de establecer una relación amable con el corporativo El Puerto de Liverpool y considerando la responsabilidad social de los habitantes de la Ciudad de México para la preservación armónica del medio ambiente, el Colectivo Vive Actipan convoca a la colaboración de la empresa privada El Puerto de Liverpool, y los propietarios de establecimientos comerciales del Barrio Actipan, (Seguros BBVA, Bancomer, AT&T, Cadena Comercial OXXO, Walmart de México y Centroamérica, • Nueva Wal-Mart de México, miembros Forum Empresa7), a las instituciones de Gobierno de la Ciudad de México: (Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial DF, Dirección General de Bosques Urbanos y Educación Ambiental, Secretaría de Medio Ambiente, Secretaría de Protección Civil, Dependencias Delegacionales, Secretaría de Cultura), a las universidades, centros de investigación y a los vecinos del Barrio Actipan, a asumir colectivamente la responsabilidad de crear El Centro de Preservación Ecológica, Fomento a la Lectura, Escritura y Oralidad del Barrio Actipan, de carácter interactivo, que propicie el acercamiento vecinal y fomente la cultura de preservación y recreación entre los habitantes y visitantes, haciendo énfasis en personas de tercera edad y preescolares, sin descuidar las actividades para los jóvenes.
Proyecto arquitectónico
El proyecto arquitectónico del centro será el ganador de un Concurso convocado entre los estudiantes de arquitectura de las universidades de la Ciudad de México, para la edificación de un inmueble ecológico que cuente con los espacios siguientes:
• Biblioteca
• Espacio acondicionado para la lectura en la zona arbolada
• Orquidiario
• Sección de hortalizas
• Sección de exposición
• Salón de usos múltiples
• Oficinas
• Sanitarios
• Almacén
• Accesos de entrada y circulación para las personas de la tercera edad y discapacitados
Todo ello con la utilización de materiales sustentables y con énfasis en la expansión del arbolado.
Organización
La organización del centro contará con la colaboración de:
• Las Damas de Actipan
• Los amigos del Centro Actipan
• El colectivo Vive Actipan
• Vecinos simpatizantes al proyecto
• Voluntarios
Con el soporte de esta organización, el centro se propone realizar un calendario anual de actividades relacionados con la vocación del inmueble.
Programa anual del Centro de Preservación del Medio Ambiente, Fomento a la Lectura, la Escritura y la Oralidad
Parte importante del plan de manejo del centro Actipan es el calendario anual de actividades destinadas a diferentes grupos de edad.
Cursos y conferencias:
• Curso de verano para niños sobre el cuidado del medio ambiente.
• Curso de hidroponía para la creación de huertos urbanos.
• Cursos de protección civil.
• Cursos de redacción y narrativa.
• Cursos solicitados relacionados con la vocación del centro.
• Conferencias de especialistas sobre los temas afines a los objetivos del centro.
• Conferencias de escritores mexicanos.
• Conferencias sobre temas diversos solicitados.
Cultura y recreación:
• Cuenta cuentos para niños.
• Lectura en voz alta.
• Teatro en atril.
• Teatro Guiñol.
Concursos
• Arreglos florales y frutales.
• Arreglos navideños.
• Pintura y fotografía relacionadas con la flora, el paisaje y la prevención del medio ambiente.

En México, uno de los principales avances en el tema de la responsabilidad social empresarial es haber logrado el consenso de los principales organismos empresariales y de responsabilidad social sobre un concepto y un marco ideológico común que facilita su difusión y comprensión. Es así como todos los organismos de AliaRSE4 que adoptan este principio, consideran que “una empresa socialmente responsable es aquella que asume la ciudadanía como parte de sus propósitos, y fundamenta su visión y compromiso social en principios y acciones que benefician a su negocio e impacten positivamente a su entorno, por ser subsidiario en la interacción para buscar continuamente la creación de condiciones y oportunidades que favorezcan un desarrollo encaminado en lograr una mejor calidad de vida y sin descuidar asumir que el factor humano y el capital social son fundamentales para contar con una sociedad funcional” (Cajiga s/f).
Por otro lado, en la Carta de la Tierra se propone alcanzar un nuevo sentido de responsabilidad y acción globales, los cuales requieren cambios básicos en los valores, comportamiento y actitudes de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil. De esta manera, La Carta de la Tierra México es un instrumento para abordar temas que nos retan a examinar nuestros valores, y para caminar por un terreno que considere nuestra diversidad, en una nueva visión ética compartida.

Colectivo Vive Actipan



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