Petition Closed
Petitioning Fiscal General del Estado de Israel

Mi marido fue ejecutado a plena luz del día. Ayúdame a mí y a mi familia a conseguir justicia.


Ziad Jilani era un dedicado padre y esposo que fue asesinado por Maxim Vinogradov, miembro de la policía de fronteras israelí, por verse involucrado en un pequeño accidente de coche.

Su muerte es un ejemplo más de cómo en cualquier momento un palestino puede ser asesinado al azar, etiquetado como terrorista y dejado de lado a la hora de investigar su muerte.

Desde el comienzo de la segunda Intifada al menos 6.400 palestinos han sido asesinados por las fuerzas de seguridad israelíes. Durante este tiempo, ningún soldado israelí judío ha sido acusado de asesinato por matar a un palestino.

Firma ahora la petición que ha creado Moira, la esposa de Ziad.

Mensaje de Moira:

Mi amado esposo, Ziad Jilani, fue ejecutado por un policía fronterizo israelí, Maxim Vinogradov, el 11 de junio de 2010. Existen pruebas irrefutables de que mi marido estaba desarmado y herido en el suelo y no representaba una amenaza. Pero el policía Maxim Vinogradov le disparó a quemarropa en la cabeza. A pesar de que la autopsia puso en evidencia las múltiples contradicciones y mentiras flagrantes en el testimonio del soldado que lo mató, las autoridades israelíes han cerrado el caso contra Maxim Vinogradov y su comandante Kheir Shadi Al-Din.

El cierre de la causa contra el asesino de Ziad lanza un claro mensaje a los soldados israelíes: basta con decir que “sospechas” que un palestino es un terrorista y no tendrás que rendir cuentas si lo matas. Mis hijas y yo hemos apelado a la Corte Suprema de Israel para exigir el Fiscal General del Estado que presente cargos penales contra asesino de Ziad y su comandante. Buscamos el apoyo internacional, no sólo para obtener justicia para Ziad, sino también para salvar la vida de las futuras víctimas potenciales, enviando a los soldados israelíes el mensaje de que pueden ser considerados responsables de matar a gente inocente.

El 11 de junio 2010 empezó como casi cualquier otro día, salvo que antes de irse Ziad me comentó que no habíamos llevado a nuestras tres niñas a ningún sitio desde que terminaran sus exámenes. Él pensó que se merecían una excursión a algún sitio. Después de darme un beso de despedida, se volvió una última vez para recordarme que hablara con ellas para decidir donde querían ir. Ziad me dijo que tuviésemos las maletas listas cuando él tocase la bocina para que bajásemos al coche.

Por desgracia, nunca llegó a casa. Esa fue la última vez que vi a mi marido.

Tuvimos que llevar a cabo nuestra propia investigación para averiguar cómo murió Ziad. La alternativa era aguantar la propaganda que él era “un terrorista". Nos pusimos en marcha no sólo para demostrar la inocencia de mi marido, sino también para desentrañar las mentiras que estaban siendo transmitidas a los medios de comunicación.

Apelamos a un juez israelí para exhumar el cuerpo de Ziad, tres semanas después de que lo enterrasen. Cuando el juez accedió a nuestra solicitud de autopsia Maxim Vinogradov y Shadi Al-Din Kheir cambiaron abruptamente su testimonio, "recordando” más hechos contra mi marido. Ya que la policía israelí había decidido no interrogar a ningún testigo excepto los soldados involucrados, solicitamos a testigos independientes que acudiesen a la policía.

La investigación posterior concluyó que Ziad conducía de vuelta a casa tras la oración del viernes en la mezquita de Al Aqsa en Wadi Jouz, un barrio de la Jerusalén oriental ocupada. El carril hacia la mezquita de Al Aqsa estaba vacío y cerrado por el ejército israelí y la policía de fronteras, mientras que el carril desde la mezquita estaba abarrotado de coches atascados. Una piedra, posiblemente de una manifestación cercana, golpeó el parabrisas de Ziad y él entró en el carril vacío, por donde caminaba un grupo de patrulleros fronterizos. Al parecer la camioneta golpeó a algunos de los soldados causándoles heridas leves. Sólo un soldado fue hospitalizado con rasguños. Los policías abrieron fuego de inmediato contra la camioneta de Ziad. Las balas golpearon a otros vehículos e hirieron a una niña sentada en un coche cercano. Ziad huyó de las balas, y corrió en busca de refugio a un cercano callejón sin salida donde vive su tío. Tres policías fronterizos corrieron tras él disparando en el callejón.

Ziad saltó de la camioneta y salió corriendo en dirección a la casa de su tío. Recibió un disparo en la espalda y cayó herido sobre la calzada. El policía Maxim Vinogradov se acercó a mi marido, puso su M16 en la cabeza de Ziad y disparó tres veces. Según un testigo presencial, cuando Maxim Vinogradov disparó a Ziad tenía su bota sobre el cuello de mi marido y le gritaba en hebreo.

Doce días antes de que Maxim Vinogradov ejecutase a mi marido, comandos israelíes asaltaron el Mavi Marmara, un barco turco que llevaba ayuda a Gaza, y en aguas internacionales mataron a tiros a nueve de sus pasajeros. Ese día, Vinogradov respondió a un mensaje de Facebook de su amigo Avi Yaacobov que decía en hebreo "Exterminad a Turquía y a todos los árabes de todo el mundo." Vinogradov respondió: "Yo estoy con vosotros, mi hermano, y yo con la ayuda de Dios comenzaré esto". Su amigo respondió: "Toca madera, eres capaz de ello." Este es sólo uno de los muchos mensajes similares en los que Maxim expresa opiniones que piden la muerte de los árabes. La impunidad otorgada por las autoridades israelíes a Maxim es como un premio por actuar de acuerdo a sus convicciones racistas.

Mi marido amaba la vida y la disfrutó plenamente. Amaba a la gente y a los animales, y él nos amó a nosotros, su familia, con gran pasión. Mi marido no era un terrorista. Mi ciudadanía estadounidense no ha significado nada para las autoridades israelíes y poco para el gobierno estadounidense.

Me gustaría tener respuestas y comprobar que a los soldados de gatillo fácil y los policías que prestan servicios en el ejército israelí y en la policía de fronteras no se les permite matar a más gente inocente.

Por favor, firmen esta petición. Merecemos justicia.

Gracias,

Moira Jilani

English version 

Letter to
Fiscal General del Estado de Israel
El 11 de Junio de 2010 Ziad Jilani fue ejecutado por un policía fronterizo israelí, Maxim Vinogradov. Aunque durante la investigación se encontraron evidencias de este hecho, el departamento de Asuntos Internos de la policía israelí
("Machash") han cerrado el caso por falta de pruebas y su predecesor el Fiscal del Estado Menachem Mazuz, ratificó esta decisión.

Como usted sabe, el 4 de Enero de este año la viuda de Ziad y sus tres hijas presentaron una apelación al Tribunal Supremo israelí, a través del Centro Al-Mazaan para los Derechos Humanos, pidiéndole a usted, como Fiscal del Estado, que acabe con esta pantomima y presente cargos contra los asesinos de Ziad Jilani, Maxim Vinogradov y Shadi Heir Al Din, por asesinato u homicidio y homicidio negligente respectivamente.

Como persona preocupada por la justicia y los derechos humanos, apoyo esta petición y quiero añadir mi voz a la de todas las personas a las que les preocupa el mensaje que el cierre de este caso envía a los soldados israelíes. Le pido justicia para Ziad Jilani.

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To State Prosecutor Yehuda Weinstein:

On the 11th of June 2010 Ziad Jilani was extra judicially executed by a Border Patrol policeman, Maxim Vinogradov. Though the investigation found much evidence to that effect, Police Interior Interrogations ("Machash") declared the case closed for lack of evidence and your predecessor State Prosecutor, Menachem Mazuz, upheld their decision.

As you know, on January 4th of this year, Ziad's widow and 3 daughters submitted an appeal to the Israeli Supreme Court, through the al-Mazaan Center for Human Rights, demanding that you, as state prosecutor, end this travesty of justice and bring criminal charges against Ziad Jillani's killers, Maxim Vinogradov and Shadi Heir Al Din, for murder or manslaughter and Negligent Homicide, respectively.

As a supporter of justice and human rights, I support this appeal, and add my voice to a growing number of people, who are concerned by the message that the closing of this case sends to Israeli soldiers and that would like to see justice for Ziad Jilani.

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Atentamente,