MENSAJE DE URGENCIA A LOS PAÍSES MIEMBROS DE LA ONU


MENSAJE DE URGENCIA A LOS PAÍSES MIEMBROS DE LA ONU
La causa
MENSAJE DE EMERGENCIA A LOS PAÍSES MIEMBROS DE LA ONU
Sur Occidente Colombiano, 27 de junio de 2025
Las organizaciones de derechos humanos y organizaciones sociales colombianas abajo firmantes, ante la noticia del recorte de personal de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, el cual se hizo público por medio del comunicado de prensa fechado el 23 de junio de 2025[1], manifestamos una profunda preocupación sobre esta decisión.
Como es de conocimiento a nivel nacional e internacional, los esfuerzos y llamados constantes por la paz en Colombia no tienen los efectos deseados, por el contrario después del “acuerdo final para la paz” firmado el 24 de agosto de 2016 entre el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos y las FARC- EP, “1.753 líderes y lideresas sociales [2] y más de 400 firmantes de paz han sido asesinados”[3]. Las cifras anuales sumadas al fracaso de los diálogos con el Clan del Golfo y/o AGC, disidencias de las Farc y ELN iniciados por el gobierno de Colombia en el marco de la “Paz Total” aumentan la inminencia de riesgo para las y los defensoras y defensores de derechos humanos y liderazgos sociales.[4]
En el actual contexto pre-electoral existe un escalamiento del conflicto armado, lo ocurrido el pasado 9 y 10 de junio 2025, en el Valle del Cauca y Cauca, devela el poder de los grupos armados ilegales y la fragilidad de los y las defensoras de derechos humanos, los líderes, las comunidades, pueblos y sectores sociales víctimas de la exclusión social y el racismo estructural. Esta crisis requiere un permanente monitoreo y seguimiento a las recomendaciones de los organismos internacionales.
La presencia de la OACNUDH en Colombia ha posibilitado un proceso sistemático de observación y evaluación logrando promover estándares de prevención y protección. Al trabajar directamente con las comunidades la OACNUDH ha identificado las necesidades más sentidas de los pueblos víctimas de desplazamiento forzado y confinamiento, su presencia fortalece el ejercicio de los líderes en la defensa de sus derechos fundamentales y posibilita la participación de las comunidades en el diseño de políticas públicas.
Valoramos y agradecemos el trabajo territorial efectuado por las/os expertos y delegados que han promovido el respeto a los liderazgos sociales en zonas apartadas y con poca presencia estatal. El trabajo en terreno ha logrado recolectar información de fuentes directas, identificar las violaciones a los derechos humanos, posibilitando la divulgación y conocimiento de las problemáticas y recomendaciones.
El pueblo colombiano necesita garantizar que los derechos humanos sean respetados, protegidos y promovidos de manera efectiva. Las personas víctimas, defensoras/es y las organizaciones sociales requieren entornos seguros. En el actual contexto de conflicto armado interno y amenaza, ello no se puede lograr sin presencia de organismos internacionales en terreno, asesoramiento, acompañamiento y asistencia técnica. Se requiere la normalización de los territorios, el retorno seguro, la superación del confinamiento y un verdadero pacto de las partes comprometidas con el tránsito hacia la paz: mientras estas condiciones no se den es necesario el fortalecimiento de la presencia de OACNUDH en terreno.
La prevención de hechos crueles, inhumanos y degradantes como el reclutamiento que se presenta diariamente en contra de los niños, niñas, y adolescentes, el abuso sexual violento contra mujeres indígenas, negras y campesinas exige una permanente cooperación entre las agencias del sistema de Naciones Unidas, las Comunidades, la OEA y otros organismos.
Las experiencias en los procesos de paz en Centroamérica, América del Sur y África, son un claro ejemplo de las consecuencias a las que se enfrentan los sectores victimizados cuando en lugar de fortalecer las organizaciones internacionales en terreno el grupo de profesionales y expertos se reduce hasta que finalmente estas organizaciones desaparecen totalmente.
La prioridad de Naciones Unidas es la paz en el mundo, la seguridad, la defensa de los derechos humanos, la protección y la superación de la crisis humanitaria entre otras. Colombia ha sido escenario reciente de importantes eventos como la conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad – Cop 16, en donde se reconoce la importancia estratégica de la biodiversidad del pacifico Colombiano y la necesidad de continuar con las propuestas de acción climática y la defensa de las poblaciones étnicas a nivel nacional.
Hacemos público este mensaje de urgencia a los países miembros de la ONU y expresamos nuestra preocupación por el anuncio del recorte de profesionales y expertos de la OACNUDH porque consideramos que aún es posible replantear esta situación y buscar una salida conjunta entre los países miembros de Naciones Unidas y las agencias de cooperación, quienes tienen responsabilidad de velar por la consolidación de la paz y la democracia.
URGENT MESSAGE TO THE MEMBER COUNTRIES OF THE UNITED NATIONS
Southwest Colombia, June 27, 2025
The undersigned Colombian human rights and social organizations, in response to the news of the staff reductions at the Office in Colombia of the UN High Commissioner for Human Rights (OHCHR), which was made public through the press release dated June 23, 2025[1] we express deep concern about this decision.
As is known nationally and internationally, the constant efforts and calls for peace in Colombia do not have the desired effects; on the contrary, after the "final Peace Accord” signed on August 24, 2016, between the Government of former President Juan Manuel Santos and the FARC-EP, 1,753 social leaders[2] and more than 400 peace signatories have been killed”[3]. The annual figures added to the failure of the dialogues with the Gulf Clan and/or AGC, dissidents of the FARC and ELN, initiated by the Colombian government within the framework of the “Total Peace”, increase the imminent risk for human rights defenders and social leaders[4].
In the current pre-electoral context, there is an escalation of the armed conflict, what happened on June 9 and 10, 2025, in Valle del Cauca and Cauca, reveals the power of illegal armed groups and the fragility of human rights defenders, leaders, Communities, peoples, and social sectors that are victims of social exclusion and structural racism. This crisis requires ongoing monitoring and adherence to the recommendations of international organizations.
The presence of the OHCHR in Colombia has enabled a systematic observation and evaluation process, promoting the establishment of prevention and protection standards. By working directly with communities, the OHCHR has identified the most pressing needs of peoples who are victims of forced displacement and confinement. Its presence strengthens the role of leaders in defending their fundamental rights and enables community participation in shaping public policies.
We value and appreciate the fieldwork carried out by the experts and delegates who have promoted respect for social leaders in remote areas with little state presence. This fieldwork has successfully collected information from direct sources and identified human rights violations, enabling the dissemination and awareness of the issues and recommendations.
The Colombian people need to ensure that human rights are effectively respected, protected, and promoted. Victims, defenders, and social organizations require safe environments. In the current context of internal armed conflict and threats, this cannot be achieved without the presence of international organizations on the ground, providing advice, support, and technical assistance. Territorial normalization, safe return, an end to confinement, and a genuine agreement among the parties committed to the transition to peace are required. Until these conditions are met, the OHCHR's presence on the ground must be strengthened.
Preventing cruel, inhuman, and degrading acts such as the daily recruitment of children and adolescents and the violent sexual abuse of indigenous, Black, and rural women requires ongoing cooperation among United Nations agencies, the Communities, the Organization of American States (OAS), and other organizations.
The experiences of peace processes in Central America, South America, and Africa are a clear example of the consequences faced by victimized sectors when, instead of strengthening international organizations on the ground, the pool of professionals and experts is depleted, ultimately leading to the disappearance of these organizations altogether.
The United Nations' priorities include world peace, security, the defence of human rights, and the protection and alleviation of humanitarian crises, among others. Colombia has recently hosted significant events, including the United Nations Conference on Biodiversity (COP 16), which acknowledged the strategic importance of the Colombian Pacific's biodiversity and emphasized the need to continue implementing climate action proposals and defending ethnic populations at the national level.
We are issuing this urgent message to UN member states and expressing our concern over the announcement of the reduction of OHCHR professionals and experts. We believe it is still possible to rethink this situation and seek a joint solution among UN member states and cooperation agencies, which are responsible for ensuring the consolidation of peace and democracy.
MESSAGE URGENT AUX PAYS MEMBRES DE L’ONU
Sud-ouest de la Colombie, 27 juin 2025
En réponse à la nouvelle de la réduction du personnel du Haut-Commissariat des Nations Unies aux droits de l’homme (HCDH), rendue publique par communiqué de presse le 23 juin 2025[1], les organisations sociales et de défense des droits de la personne colombiennes soussignées expriment leur profonde inquiétude face à cette décision.
Au pays comme à l’international, nul n’ignore que les efforts constants et les appels répétés à la paix en Colombie n’ont pas les effets escomptés; au contraire, après l’« accord de paix final » signé le 24 août 2016 entre l’administration de l’ancien président Juan Manuel Santos et les Forces armées révolutionnaires de Colombie (FARC), 1 753 leaders du mouvement social[2] et plus de 400 signataires de l’accord de paix ont été tué(e)s[3]. Le nombre de victimes annuel, conjugué à l’échec des dialogues initiés par le gouvernement colombien avec le clan del Golfe (ou AGC) et les dissidents des FARC et de l’Armée de libération nationale (ELN) dans le cadre de la « paix totale », laisse présager un risque imminent pour les défenseuses et défenseurs des droits de la personne et les leaders du mouvement social[4].
Dans le contexte préélectoral actuel, on assiste à une escalade du conflit armé. Les événements survenus les 9 et 10 juin 2025 dans la Valle del Cauca et le Cauca révèlent d'ailleurs tout le pouvoir des groupes armés illégaux et toute la fragilité des humanistes, des dirigeant(e)s, des communautés, des populations et des secteurs sociaux qui sont victimes d’exclusion sociale et de racisme structurel. Cette crise requiert un suivi permanent et le respect des recommandations des organisations internationales.
La présence du HCDH en Colombie a permis d’instaurer un mécanisme d’observation et d’évaluation systématiques qui favorise l’établissement de normes de prévention et de protection. En travaillant directement avec les communautés, le HCDH a pu définir les besoins les plus urgents des populations victimes de déplacements forcés et d’enfermement. Sa présence renforce le rôle des dirigeant(e)s dans la défense de leurs droits fondamentaux et permet à la communauté de participer à l’élaboration des politiques publiques.
Nous sommes reconnaissant(e)s du travail de terrain effectué par les spécialistes et les délégué(e)s qui prêchent le respect des leaders du mouvement social dans les régions éloignées où l’État est peu présent. Ce travail de terrain a permis dans un premier temps de recueillir de l’information à la source et de mettre au jour des atteintes aux droits de la personne et, dans un deuxième temps, de faire connaître ces problèmes et les recommandations connexes.
Le peuple colombien doit veiller au respect, à la protection et à la promotion de ces droits. Les victimes, les défenseuses et défenseurs et les organisations sociales ont besoin d’un environnement sûr. Mais dans le contexte actuel de conflits armés internes et de menaces, cet objectif ne peut être atteint sans la présence d’organisations internationales sur le terrain, sans leurs conseils, leur soutien et leur assistance technique. La normalisation territoriale, le retour sans danger, la fin de l’enfermement et un véritable accord entre les parties prenantes à la transition vers la paix sont nécessaires. En attendant que ces conditions soient réunies, la présence du HCDH sur le terrain doit être renforcée.
La prévention des actes cruels, inhumains et dégradants – tels que le recrutement quotidien d’enfants et d’adolescents et les agressions sexuelles de femmes autochtones, noires et vivant en zone rurale – nécessite une coopération permanente entre les organismes des Nations Unies, les communautés, l’Organisation des États américains (OEA) et d’autres organisations.
Les suites des processus de paix en Amérique centrale, en Amérique du Sud et en Afrique illustrent clairement les conséquences auxquelles s’exposent les groupes maltraités lorsque, au lieu de renforcer les organisations internationales sur le terrain, on laisse le bassin de professionnel(le)s et de spécialistes s’épuiser, ce qui finit par se solder par la disparition pure et simple de ces organisations.
Les Nations Unies ont notamment pour priorités la paix et la sécurité dans le monde, la défense des droits de la personne, la protection ainsi que l’atténuation des crises humanitaires. La Colombie a récemment accueilli des événements d’envergure, notamment la Conférence des Nations Unies sur la diversité biologique (COP16), qui a reconnu l’importance stratégique de la biodiversité du Pacifique colombien et a souligné la nécessité de poursuivre la mise en œuvre des propositions d’action climatique et de défendre les populations ethniques du pays.
Nous adressons ce message urgent aux États membres de l’ONU pour exprimer notre inquiétude face à l’annonce de la réduction du personnel du HCDH. Nous sommes d’avis qu’il est encore possible de repenser cette situation et de rechercher une solution commune entre les États membres de l’ONU et les agences de coopération, qui ont le devoir d’assurer la consolidation de la paix et de la démocratie.
SUSCRIBEN /SIGNED BY
1. ASOCIACIÓN PARA LA INVESTIGACIÓN Y LA ACCIÓN SOCIAL NOMADESC
2. UNIVERSIDAD INTERCULTURAL DE LOS PUEBLOS
3. VIGIA AFRO
4. ASOAGROS - CNA
5. ASOCIACIÓN DE MUJERES Y HOMBRES DE TRIANA
6. CASA TALLER ANTONIETA MERCURE
7. COMITÉ DE PARO CÍVICO DE BUENAVENTURA
8. PALENQUE REGIONAL EL CONGAL-PCN
9. ASOCIACIÓN RED DE DEFENSORES Y DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS – DHCOLOMBIA
10. COLLECTIVO DE FAMILIARES DE VÍCTIMAS MORTALES Y SOBREVIVIENTES DE LA REPRESIÓN DE LA FUERZA PUBLICA – MEMORIA VIVA COLOMBIA - MEVICO
11. COMITÉ DE INTEGRACIÓN DEL MACIZO COLOMBIANO – CIMA
12. RED DE HERMANDAD Y SOLIDAD CON COLOMBIA - REDHER
13. RED DE DEFENSORES DE LA DIGNIDAD Y EL TERRITORIO – REDEDTER
14. PROCESO DE COMUNIDADES NEGRAS – PCN
15. TRIBUNAL POPULAR DE SILOE
16. LA JUSTICIA ES LA VERDAD EN ACCIÓN, HACIA UNA COMISIÓN SOBRE EL ESTALLIDO SOCIAL 2019-2021 EN COLOMBIA
17. MOVICE - CAPITULO VALLE DEL CAUCA
18. ASOCIACIÓN CAMPESINA DE ANTIOQUIA – ACA
19. FUNDACIÓN GUAGUA
20. CIUDAD EN MOVIMIENTO
21. SINTRAUNICOL SUBDIRECTIVA – VALLE
22. FUNDACIÓN SOCIO AMBIENTAL ARIBI
23. CODHES
24. GRUPO INTERDISCIPLINARIO GIDH
25. PAZ CON DIGNIDAD
26. ASOCIACIÓN DE VÍCTIMAS Y SOBREVIVIENTES DEL NORTESTE ANTIOQUEÑO (ASOVISNA)
27. SINALTRAINAL – BUGALAGRANDE
28. TEMBLORES ONG – DERECHOS HUMANOS.
29. HUMANIDAD VIGENTE
30. TULPAZ FUNAMA - RED DE MAESTROS
31. CORPORACIÓN JURÍDICA LIBERTAD
32. FUNDACIÓN NYDIA ERIKA BAUTISTA PARA DERECHOS HUMANOS
33. RED DE DERECHOS HUMANOS DEL PACÍFICO – REDDHHPAC
34. LA CASA DE LA MUJER
35. CENTRO FORENSE INTEGRAL EQUITAS
36. SENADOR. ALIRIO URIBE MUÑOZ
37. SENADOR. ROBERTO DAZA GUEVARA
38. SENADORA AYDA QUILCUE
39. MARIA DEL CARMEN LONDOÑO CONCEJAL SANTIAGO DE CALI
ORGANIZACIONES INTERNACIONALES /INTERNACIONAL ORGANIZATIONS
1. COLLECTIF SAYA BRUSELAS COLLECTIF
2. NEXUS HUMAN RIGHTS ASBL
3. ALUNA SUECIA
4. UTOPAX LYION
5. ECOVIPAD LYON
6. FAMILIARES DE PERSONAS DESAPARECIDAS DE COLOMBIA EN EUROPA ABYA YALA
7. MINGA/ LUZERN
8. COMITE DE SOLIDARIDAD CANADÁ COLOMBIA
9. EQUITAS. INTERNACIONAL CENTER FOR HUMAN RIGHTS EDUCATION
10. QUIPU DE SUECIA
11. BCGEU. British Columbia General Employees Union
12. CUPE Global Justice
FUENTES
[1] https://www.hchr.org.co/historias_destacadas/comunicado-de-prensa/
[2] https://indepaz.org.co/visor-de-asesinato-a-personas-lideres-sociales-y-defensores-de-derechos-humanos-en-colombia/
[3] https://indepaz.org.co/visor-de-asesinato-a-firmantes-del-acuerdo-de-paz-en-colombia/
[4] Las bases de datos de organizaciones sociales humanas muestran en línea las siguientes cifras anuales de asesinatos de líderes y lideresas sociales: En el año 2.016: 109; 2.017: 163; 2.018: 249; 2.019: 218; 2.020: 252; 2.021: 165; 2022: 187, 2023: 188; 2024: 173, 2025: 49. (Cifras reportadas por Indepaz, visor de ciudadanos y líderes sociales)

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La causa
MENSAJE DE EMERGENCIA A LOS PAÍSES MIEMBROS DE LA ONU
Sur Occidente Colombiano, 27 de junio de 2025
Las organizaciones de derechos humanos y organizaciones sociales colombianas abajo firmantes, ante la noticia del recorte de personal de la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, el cual se hizo público por medio del comunicado de prensa fechado el 23 de junio de 2025[1], manifestamos una profunda preocupación sobre esta decisión.
Como es de conocimiento a nivel nacional e internacional, los esfuerzos y llamados constantes por la paz en Colombia no tienen los efectos deseados, por el contrario después del “acuerdo final para la paz” firmado el 24 de agosto de 2016 entre el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos y las FARC- EP, “1.753 líderes y lideresas sociales [2] y más de 400 firmantes de paz han sido asesinados”[3]. Las cifras anuales sumadas al fracaso de los diálogos con el Clan del Golfo y/o AGC, disidencias de las Farc y ELN iniciados por el gobierno de Colombia en el marco de la “Paz Total” aumentan la inminencia de riesgo para las y los defensoras y defensores de derechos humanos y liderazgos sociales.[4]
En el actual contexto pre-electoral existe un escalamiento del conflicto armado, lo ocurrido el pasado 9 y 10 de junio 2025, en el Valle del Cauca y Cauca, devela el poder de los grupos armados ilegales y la fragilidad de los y las defensoras de derechos humanos, los líderes, las comunidades, pueblos y sectores sociales víctimas de la exclusión social y el racismo estructural. Esta crisis requiere un permanente monitoreo y seguimiento a las recomendaciones de los organismos internacionales.
La presencia de la OACNUDH en Colombia ha posibilitado un proceso sistemático de observación y evaluación logrando promover estándares de prevención y protección. Al trabajar directamente con las comunidades la OACNUDH ha identificado las necesidades más sentidas de los pueblos víctimas de desplazamiento forzado y confinamiento, su presencia fortalece el ejercicio de los líderes en la defensa de sus derechos fundamentales y posibilita la participación de las comunidades en el diseño de políticas públicas.
Valoramos y agradecemos el trabajo territorial efectuado por las/os expertos y delegados que han promovido el respeto a los liderazgos sociales en zonas apartadas y con poca presencia estatal. El trabajo en terreno ha logrado recolectar información de fuentes directas, identificar las violaciones a los derechos humanos, posibilitando la divulgación y conocimiento de las problemáticas y recomendaciones.
El pueblo colombiano necesita garantizar que los derechos humanos sean respetados, protegidos y promovidos de manera efectiva. Las personas víctimas, defensoras/es y las organizaciones sociales requieren entornos seguros. En el actual contexto de conflicto armado interno y amenaza, ello no se puede lograr sin presencia de organismos internacionales en terreno, asesoramiento, acompañamiento y asistencia técnica. Se requiere la normalización de los territorios, el retorno seguro, la superación del confinamiento y un verdadero pacto de las partes comprometidas con el tránsito hacia la paz: mientras estas condiciones no se den es necesario el fortalecimiento de la presencia de OACNUDH en terreno.
La prevención de hechos crueles, inhumanos y degradantes como el reclutamiento que se presenta diariamente en contra de los niños, niñas, y adolescentes, el abuso sexual violento contra mujeres indígenas, negras y campesinas exige una permanente cooperación entre las agencias del sistema de Naciones Unidas, las Comunidades, la OEA y otros organismos.
Las experiencias en los procesos de paz en Centroamérica, América del Sur y África, son un claro ejemplo de las consecuencias a las que se enfrentan los sectores victimizados cuando en lugar de fortalecer las organizaciones internacionales en terreno el grupo de profesionales y expertos se reduce hasta que finalmente estas organizaciones desaparecen totalmente.
La prioridad de Naciones Unidas es la paz en el mundo, la seguridad, la defensa de los derechos humanos, la protección y la superación de la crisis humanitaria entre otras. Colombia ha sido escenario reciente de importantes eventos como la conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad – Cop 16, en donde se reconoce la importancia estratégica de la biodiversidad del pacifico Colombiano y la necesidad de continuar con las propuestas de acción climática y la defensa de las poblaciones étnicas a nivel nacional.
Hacemos público este mensaje de urgencia a los países miembros de la ONU y expresamos nuestra preocupación por el anuncio del recorte de profesionales y expertos de la OACNUDH porque consideramos que aún es posible replantear esta situación y buscar una salida conjunta entre los países miembros de Naciones Unidas y las agencias de cooperación, quienes tienen responsabilidad de velar por la consolidación de la paz y la democracia.
URGENT MESSAGE TO THE MEMBER COUNTRIES OF THE UNITED NATIONS
Southwest Colombia, June 27, 2025
The undersigned Colombian human rights and social organizations, in response to the news of the staff reductions at the Office in Colombia of the UN High Commissioner for Human Rights (OHCHR), which was made public through the press release dated June 23, 2025[1] we express deep concern about this decision.
As is known nationally and internationally, the constant efforts and calls for peace in Colombia do not have the desired effects; on the contrary, after the "final Peace Accord” signed on August 24, 2016, between the Government of former President Juan Manuel Santos and the FARC-EP, 1,753 social leaders[2] and more than 400 peace signatories have been killed”[3]. The annual figures added to the failure of the dialogues with the Gulf Clan and/or AGC, dissidents of the FARC and ELN, initiated by the Colombian government within the framework of the “Total Peace”, increase the imminent risk for human rights defenders and social leaders[4].
In the current pre-electoral context, there is an escalation of the armed conflict, what happened on June 9 and 10, 2025, in Valle del Cauca and Cauca, reveals the power of illegal armed groups and the fragility of human rights defenders, leaders, Communities, peoples, and social sectors that are victims of social exclusion and structural racism. This crisis requires ongoing monitoring and adherence to the recommendations of international organizations.
The presence of the OHCHR in Colombia has enabled a systematic observation and evaluation process, promoting the establishment of prevention and protection standards. By working directly with communities, the OHCHR has identified the most pressing needs of peoples who are victims of forced displacement and confinement. Its presence strengthens the role of leaders in defending their fundamental rights and enables community participation in shaping public policies.
We value and appreciate the fieldwork carried out by the experts and delegates who have promoted respect for social leaders in remote areas with little state presence. This fieldwork has successfully collected information from direct sources and identified human rights violations, enabling the dissemination and awareness of the issues and recommendations.
The Colombian people need to ensure that human rights are effectively respected, protected, and promoted. Victims, defenders, and social organizations require safe environments. In the current context of internal armed conflict and threats, this cannot be achieved without the presence of international organizations on the ground, providing advice, support, and technical assistance. Territorial normalization, safe return, an end to confinement, and a genuine agreement among the parties committed to the transition to peace are required. Until these conditions are met, the OHCHR's presence on the ground must be strengthened.
Preventing cruel, inhuman, and degrading acts such as the daily recruitment of children and adolescents and the violent sexual abuse of indigenous, Black, and rural women requires ongoing cooperation among United Nations agencies, the Communities, the Organization of American States (OAS), and other organizations.
The experiences of peace processes in Central America, South America, and Africa are a clear example of the consequences faced by victimized sectors when, instead of strengthening international organizations on the ground, the pool of professionals and experts is depleted, ultimately leading to the disappearance of these organizations altogether.
The United Nations' priorities include world peace, security, the defence of human rights, and the protection and alleviation of humanitarian crises, among others. Colombia has recently hosted significant events, including the United Nations Conference on Biodiversity (COP 16), which acknowledged the strategic importance of the Colombian Pacific's biodiversity and emphasized the need to continue implementing climate action proposals and defending ethnic populations at the national level.
We are issuing this urgent message to UN member states and expressing our concern over the announcement of the reduction of OHCHR professionals and experts. We believe it is still possible to rethink this situation and seek a joint solution among UN member states and cooperation agencies, which are responsible for ensuring the consolidation of peace and democracy.
MESSAGE URGENT AUX PAYS MEMBRES DE L’ONU
Sud-ouest de la Colombie, 27 juin 2025
En réponse à la nouvelle de la réduction du personnel du Haut-Commissariat des Nations Unies aux droits de l’homme (HCDH), rendue publique par communiqué de presse le 23 juin 2025[1], les organisations sociales et de défense des droits de la personne colombiennes soussignées expriment leur profonde inquiétude face à cette décision.
Au pays comme à l’international, nul n’ignore que les efforts constants et les appels répétés à la paix en Colombie n’ont pas les effets escomptés; au contraire, après l’« accord de paix final » signé le 24 août 2016 entre l’administration de l’ancien président Juan Manuel Santos et les Forces armées révolutionnaires de Colombie (FARC), 1 753 leaders du mouvement social[2] et plus de 400 signataires de l’accord de paix ont été tué(e)s[3]. Le nombre de victimes annuel, conjugué à l’échec des dialogues initiés par le gouvernement colombien avec le clan del Golfe (ou AGC) et les dissidents des FARC et de l’Armée de libération nationale (ELN) dans le cadre de la « paix totale », laisse présager un risque imminent pour les défenseuses et défenseurs des droits de la personne et les leaders du mouvement social[4].
Dans le contexte préélectoral actuel, on assiste à une escalade du conflit armé. Les événements survenus les 9 et 10 juin 2025 dans la Valle del Cauca et le Cauca révèlent d'ailleurs tout le pouvoir des groupes armés illégaux et toute la fragilité des humanistes, des dirigeant(e)s, des communautés, des populations et des secteurs sociaux qui sont victimes d’exclusion sociale et de racisme structurel. Cette crise requiert un suivi permanent et le respect des recommandations des organisations internationales.
La présence du HCDH en Colombie a permis d’instaurer un mécanisme d’observation et d’évaluation systématiques qui favorise l’établissement de normes de prévention et de protection. En travaillant directement avec les communautés, le HCDH a pu définir les besoins les plus urgents des populations victimes de déplacements forcés et d’enfermement. Sa présence renforce le rôle des dirigeant(e)s dans la défense de leurs droits fondamentaux et permet à la communauté de participer à l’élaboration des politiques publiques.
Nous sommes reconnaissant(e)s du travail de terrain effectué par les spécialistes et les délégué(e)s qui prêchent le respect des leaders du mouvement social dans les régions éloignées où l’État est peu présent. Ce travail de terrain a permis dans un premier temps de recueillir de l’information à la source et de mettre au jour des atteintes aux droits de la personne et, dans un deuxième temps, de faire connaître ces problèmes et les recommandations connexes.
Le peuple colombien doit veiller au respect, à la protection et à la promotion de ces droits. Les victimes, les défenseuses et défenseurs et les organisations sociales ont besoin d’un environnement sûr. Mais dans le contexte actuel de conflits armés internes et de menaces, cet objectif ne peut être atteint sans la présence d’organisations internationales sur le terrain, sans leurs conseils, leur soutien et leur assistance technique. La normalisation territoriale, le retour sans danger, la fin de l’enfermement et un véritable accord entre les parties prenantes à la transition vers la paix sont nécessaires. En attendant que ces conditions soient réunies, la présence du HCDH sur le terrain doit être renforcée.
La prévention des actes cruels, inhumains et dégradants – tels que le recrutement quotidien d’enfants et d’adolescents et les agressions sexuelles de femmes autochtones, noires et vivant en zone rurale – nécessite une coopération permanente entre les organismes des Nations Unies, les communautés, l’Organisation des États américains (OEA) et d’autres organisations.
Les suites des processus de paix en Amérique centrale, en Amérique du Sud et en Afrique illustrent clairement les conséquences auxquelles s’exposent les groupes maltraités lorsque, au lieu de renforcer les organisations internationales sur le terrain, on laisse le bassin de professionnel(le)s et de spécialistes s’épuiser, ce qui finit par se solder par la disparition pure et simple de ces organisations.
Les Nations Unies ont notamment pour priorités la paix et la sécurité dans le monde, la défense des droits de la personne, la protection ainsi que l’atténuation des crises humanitaires. La Colombie a récemment accueilli des événements d’envergure, notamment la Conférence des Nations Unies sur la diversité biologique (COP16), qui a reconnu l’importance stratégique de la biodiversité du Pacifique colombien et a souligné la nécessité de poursuivre la mise en œuvre des propositions d’action climatique et de défendre les populations ethniques du pays.
Nous adressons ce message urgent aux États membres de l’ONU pour exprimer notre inquiétude face à l’annonce de la réduction du personnel du HCDH. Nous sommes d’avis qu’il est encore possible de repenser cette situation et de rechercher une solution commune entre les États membres de l’ONU et les agences de coopération, qui ont le devoir d’assurer la consolidation de la paix et de la démocratie.
SUSCRIBEN /SIGNED BY
1. ASOCIACIÓN PARA LA INVESTIGACIÓN Y LA ACCIÓN SOCIAL NOMADESC
2. UNIVERSIDAD INTERCULTURAL DE LOS PUEBLOS
3. VIGIA AFRO
4. ASOAGROS - CNA
5. ASOCIACIÓN DE MUJERES Y HOMBRES DE TRIANA
6. CASA TALLER ANTONIETA MERCURE
7. COMITÉ DE PARO CÍVICO DE BUENAVENTURA
8. PALENQUE REGIONAL EL CONGAL-PCN
9. ASOCIACIÓN RED DE DEFENSORES Y DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS – DHCOLOMBIA
10. COLLECTIVO DE FAMILIARES DE VÍCTIMAS MORTALES Y SOBREVIVIENTES DE LA REPRESIÓN DE LA FUERZA PUBLICA – MEMORIA VIVA COLOMBIA - MEVICO
11. COMITÉ DE INTEGRACIÓN DEL MACIZO COLOMBIANO – CIMA
12. RED DE HERMANDAD Y SOLIDAD CON COLOMBIA - REDHER
13. RED DE DEFENSORES DE LA DIGNIDAD Y EL TERRITORIO – REDEDTER
14. PROCESO DE COMUNIDADES NEGRAS – PCN
15. TRIBUNAL POPULAR DE SILOE
16. LA JUSTICIA ES LA VERDAD EN ACCIÓN, HACIA UNA COMISIÓN SOBRE EL ESTALLIDO SOCIAL 2019-2021 EN COLOMBIA
17. MOVICE - CAPITULO VALLE DEL CAUCA
18. ASOCIACIÓN CAMPESINA DE ANTIOQUIA – ACA
19. FUNDACIÓN GUAGUA
20. CIUDAD EN MOVIMIENTO
21. SINTRAUNICOL SUBDIRECTIVA – VALLE
22. FUNDACIÓN SOCIO AMBIENTAL ARIBI
23. CODHES
24. GRUPO INTERDISCIPLINARIO GIDH
25. PAZ CON DIGNIDAD
26. ASOCIACIÓN DE VÍCTIMAS Y SOBREVIVIENTES DEL NORTESTE ANTIOQUEÑO (ASOVISNA)
27. SINALTRAINAL – BUGALAGRANDE
28. TEMBLORES ONG – DERECHOS HUMANOS.
29. HUMANIDAD VIGENTE
30. TULPAZ FUNAMA - RED DE MAESTROS
31. CORPORACIÓN JURÍDICA LIBERTAD
32. FUNDACIÓN NYDIA ERIKA BAUTISTA PARA DERECHOS HUMANOS
33. RED DE DERECHOS HUMANOS DEL PACÍFICO – REDDHHPAC
34. LA CASA DE LA MUJER
35. CENTRO FORENSE INTEGRAL EQUITAS
36. SENADOR. ALIRIO URIBE MUÑOZ
37. SENADOR. ROBERTO DAZA GUEVARA
38. SENADORA AYDA QUILCUE
39. MARIA DEL CARMEN LONDOÑO CONCEJAL SANTIAGO DE CALI
ORGANIZACIONES INTERNACIONALES /INTERNACIONAL ORGANIZATIONS
1. COLLECTIF SAYA BRUSELAS COLLECTIF
2. NEXUS HUMAN RIGHTS ASBL
3. ALUNA SUECIA
4. UTOPAX LYION
5. ECOVIPAD LYON
6. FAMILIARES DE PERSONAS DESAPARECIDAS DE COLOMBIA EN EUROPA ABYA YALA
7. MINGA/ LUZERN
8. COMITE DE SOLIDARIDAD CANADÁ COLOMBIA
9. EQUITAS. INTERNACIONAL CENTER FOR HUMAN RIGHTS EDUCATION
10. QUIPU DE SUECIA
11. BCGEU. British Columbia General Employees Union
12. CUPE Global Justice
FUENTES
[1] https://www.hchr.org.co/historias_destacadas/comunicado-de-prensa/
[2] https://indepaz.org.co/visor-de-asesinato-a-personas-lideres-sociales-y-defensores-de-derechos-humanos-en-colombia/
[3] https://indepaz.org.co/visor-de-asesinato-a-firmantes-del-acuerdo-de-paz-en-colombia/
[4] Las bases de datos de organizaciones sociales humanas muestran en línea las siguientes cifras anuales de asesinatos de líderes y lideresas sociales: En el año 2.016: 109; 2.017: 163; 2.018: 249; 2.019: 218; 2.020: 252; 2.021: 165; 2022: 187, 2023: 188; 2024: 173, 2025: 49. (Cifras reportadas por Indepaz, visor de ciudadanos y líderes sociales)

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Petición creada en 29 de junio de 2025