Manifiesto de víctimas de agresiones sexuales Intrafamiliares "INCESTO"

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El problema

Mi nombre es Ana, he sufrido abuso sexual infantil intrafamiliar desde los tres cuatro años de edad hasta casi cumplir la mayoría de edad; además de sufrir maltrato psicológico y físico por parte de mi propio padre.

Desde que hice pública mi historia en 2010 me convertí en activista por los derechos de la infancia y la adolescencia reclamando que cambie el sistema porqué claramente conmigo ha fallado y no quiero que esto ocurra a nadie más.

Me escriben personas contándome sus duras historias, desde todas las provincias de España e incluso desde otros países México, Argentina, Colombia, Perú, Francia, Chile... 
Historias que se repiten por todos los puntos del mundo, dónde descubrí que el abuso sexual infantil intrafamiliar en un gran Tabú y que nadie hace nada por las personas que lo sufrimos, y cuando alguien sí apoya como madres intentanto proteger a sus hijas e hijos son condenadas y juzgadas.

Tenía esperanzas que desde que había ocurrido mis agresiones y el proceso judicial todo progresara para bien; pero no es así.
No ha cambiado prácticamente nada y se sigue revictimizando a las víctimas, parecemos nosotras las agresoras y que somos juzgadas, con procesos demasiado largos y duros.

Veo a mujeres incapaces de rehacer sus vidas y siguen condenadas a convivir con su agresor en su propia casa, porqué las secuelas son tan devastadoras que nisiquiera puede trabajar, estrés postraumático complejo, esquizofrenia, bipolaridad, depresión grave..Y esos diagnósticos son los que la propia familia e incluso la sociedad usa para invalidar nuestras vivencias, negando lo ocurrido incluso ocultando por el miedo a que dirán y que los trapos sucios se lavan en casa.

Cuando se trata de la infancia y adolescencia aún peor, no se les escucha, ni se les apoya, están abandonados a su suerte obligando incluso a ir  de visitas con su agresor cuando sus están separados.

Estoy harta de que no se haga nada y por eso unida a más compañeras supervivientes de abuso sexual infantil y a madres protectoras hemos emprendido este camino.

El 20 de noviembre se conmemora la Declaración de Derechos del Niño y la Niña de 1959, así como la Convención de los Derechos del Niño  y la Niña de 1989, tratado donde se recogen todos los derechos de los niños, los cuales se basan en cuatro principios: La no discriminación; el interés superior del menor; el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo; y el derecho a la participación. A pesar de existir y ser conocedores de ellos, esos derechos son vulnerados una y otra vez en España, a sabiendas y sin que nadie haga nada.

Existe una ley para garantizar nuestros derechos, la Ley Orgánica 4/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia.Una ley que se queda corta, no recoge ni un sólo renglón sobre agresiones sexuales intrafamiliares.

Más del 80% de las agresiones sexuales según la fundación ANAR, es en el ámbito intrafamiliar, es decir dentro de la familia. Incesto, esa palabra que nadie quiere nombrar. El 78% de las víctimas son niñas, de las cuales el 43,2% son menores de 12 años, no existen datos (Aunque somos conocedoras de casos en niñas y niños más pequeños pero estamos seguras que esa cifra se incrementa a más del doble). En cuanto al perfil del agresor : El 23,3% corresponde al padre, llevándose la palma; el Tío 5,4% igualándose al padrastro; el primo 4,7%; el Abuelo 2,8% y por último , pero no menos grave, el 2,1% es el hermano. Estudiando el entorno donde ocurren los hechos delictivos, en el 49,7% de las ocasiones se produce en casa del menor, y el  14,8%  restante sucede en casas del entorno. 

Si hablamos de quién denuncia las agresiones, la propia víctima lo hace el 64,4% de las veces, y la madre el 14,9%. 

A pesar  de poseer todos estos datos se sigue sin actuar, aunque esto sea sólo la punta de un iceberg, y se sigue cargando contra la madre cuando es ella quién lo descubre o desvela.

Las víctimas de agresiones sexuales en el ámbito intrafamiliar estamos exhaustas; nadie  nos escucha, ni apoya; se hacen leyes sin contar con nosotras y no se nos proporcionan herramientas que realmente nos ayuden. 

Hoy queremos que retumben nuestras voces, las voces de las personas silenciadas, que por desgracia no se cuentan porque nadie quiere ver algo tan devastador, no formamos parte de ninguna comisión de investigación y somos las abandonadas, las olvidadas.

Los monstruos existen y se esconden en nuestras propias casas, basta ya de mirar para otro lado y ser cómplices.

Basta de silenciar a las víctimas y a las madres protectoras que cuando intentan proteger a sus hijas e hijos lo único que hace la justicia es imputarlas por alineación parental, falso SAP, incluso síndrome de Munchausen.

¿Dónde queda el interés superior del menor, el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo, y el derecho a la participación; si no se escucha a los niños y a las niñas? Prevalece el derecho de un padre, se nos obliga a convivir con nuestro agresor, que nos viola, nos maltrata física y psicológicamente.

Las víctimas pasadas, de ahora y del futuro queremos que los delitos no prescriban, que tenga carácter retroactivo sin años de limite que pueda dejar a ninguna víctima pasada fuera.

Los procesos judiciales deben ser más cortos para no prolongar nuestro sufrimiento.

No queremos custodias impuestas, tenemos derecho a decidir y a ser escuchados.

Se nos debe de reconocer como víctimas asignando el titulo habilitante como tal contra la libertad sexual, maltrato físico o psicológico sin importar el tipo de parentesco con el agresor y sin importar si somos un niño o una niña; un titulo que no tengamos que estar continuamente renovando para poder optar a ayudas, económicas, sociales (como viviendas) ,psicológicas (con terapias especializadas), ayudas escolares donde se facilite la integración en el aula, exámenes y dentro del centro  a nuestras necesidades, especialistas que estén cualificados tanto judicialmente, policialmente, medicinalmente…

¿Alguien va hacer algo por todas y todos nosotros o seguiréis siendo cómplices?¿Cuanto tiempo más tenemos que esperar para que se nos reconozca como víctimas?¿Hasta cuando el sistema nos va a seguir revictimizando y torturando?

Los próximos días 19 de Noviembre de 18.00h de la tarde a 20.00h y el 20 de Noviembre de 9.30 de la mañana a 11.30, nos concentraremos en forma de protesta frente al Congreso de los Diputados en Madrid (Plaza de las Cortes); para reivindicar nuestros derechos como víctimas de un sistema que no nos escucha ni nos protege.

Te necesitamos!!

Por mí y por todos/todas mis compañeros/compañeras …¡¡Que retumben nuestras voces!!!

Ana Cuartas

 

 

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