Manifestación 16F León #+Soluciones-Cuentos


Manifestación 16F León #+Soluciones-Cuentos
El problema
León: Más soluciones y menos cuentos
León se muere. Entre la inanición de inversiones, la explotación de sus recursos, las reconversiones fantasma y la permanente agonía de sus pueblos, León se muere. Una montaña de promesas vacías, incumplidas la mayoría, que aceleran el proceso de hundimiento de la provincia.
Hoy la provincia de León se encuentra a la cola de todos los indicadores socioeconómicos del país. Somos la provincia con la peor Tasa de Actividad, una de las que más población pierde de toda España, de las más envejecidas o de las peores en cuanto a generación de empleo. Pero detrás de los datos se encuentran las personas, especialmente las trabajadoras y trabajadores que son quienes más directamente sufren las consecuencias de esta situación de crisis laboral, económica, social y cultural. Situación de crisis permanente, que especialmente afecta a los jóvenes, a las mujeres, a las personas migrantes, a la población extranjera, y a las zonas rurales.
¿POR QUÉ? LAS CAUSAS DE ESTA CRISIS
León sufre una situación de crisis permanente, cuyos síntomas se reflejan en datos y estadísticas, pero también en el día a día. Jóvenes que deben irse en busca de un futuro, personas mayores que cada vez tienen más dificultades para conseguir una cita médica, pueblos que no tienen apenas servicios, tiendas que cierran en cada esquina, personas que solo encuentran trabajos precarios y en sectores muy limitados…
Podríamos decir que León sufre los siguientes problemas:
- Desindustrialización y ausencia de nuevo desarrollo industrial.
- Malas prácticas empresariales (como las ocurridas con algunas empresas del sector minero, servicios, agroalimentarias…).
- Falta de inversión pública y privada.
- Déficit de infraestructuras.
- Deterioro muy grave de los servicios públicos.
- Abandono rural y concentración urbana.
Pero, ¿cuáles son las causas? Esta es la clave para poder realizar un diagnóstico y proponer una solución.
Desde la firma del Tratado de Maastrich (1992) y el desarrollo de la Globalización del neoliberalismo económico, se implantó un capitalismo depredador cuyas consecuencias han incidido de forma dramática en la provincia de León. Todo ello con la complicidad de numerosos agentes, entre los que destacan los poderes económicos y políticos, es decir, fundamentalmente algunas grandes empresas, patronales y administraciones públicas.
Esto ha provocado en León lo siguiente:
- Deslocalización de empresas y pérdida de puestos de trabajo.
- Desarrollo de otros polos industriales en detrimento de zonas como León, que se convierten en marginales.
- Fomento de los desequilibrios económicos y de inversión.
- Desequilibrios territoriales a nivel europeo, estatal, regional y provincial.
- Desmantelamiento del Estado del Bienestar y recortes en los Servicios Públicos asociados.
- Cierre de empresas en sectores estratégicos a favor de lugares con menor coste de producción.
- Aumento de la precariedad e inestabilidad laboral.
- Pérdida de poder adquisitivo de la clase trabajadora.
- Desarrollo de la especulación (financiera, energética, inmobiliaria,…).
León tiene cada vez menos tejido industrial; menos oportunidades laborales y más precarias, cada vez más concentradas en el sector Servicios (hostelería, comercio, telemarketing,…); peores servicios públicos que, además, desaparecen en los pueblos; menos infraestructuras y cada vez más abandonadas y obsoletas; menos inversión; y así un largo etcétera.
¿QUIÉNES? LOS RESPONSABLES
Conocemos los síntomas y las causas, pero falta señalar donde están las responsabilidades:
- En las Administraciones Públicas: que son responsables por su papel en la aplicación de las políticas económicas neoliberales, el fomento de la desigualdad económica, territorial y social que agudiza la brecha social, de género y de clase. Son responsables de su mala gestión de la inversión pública y del desmantelamiento del Estado de Bienestar, los Servicios Públicos (Sanidad, Educación, Protección Social,…) y por su falta de interés y actitud de bloqueo del Diálogo Social.
- En las malas prácticas empresariales: que son responsables por su papel en la precarización laboral, incumpliendo lo acordado en la negociación colectiva y los convenios. Son responsables por la implantación del modelo neoliberal, que prima beneficios sobre personas, y que no reinvierte en la provincia. También por contribuir a la centralización económica, política y territorial, creando burbujas sectoriales y fomentando el alarmismo profético ante cualquier posibilidad de cambio y mejora de las condiciones laborales y salariales. Son responsables por su actitud insolidaria ante el reparto de riqueza.
¿QUÉ, CÓMO Y PARA QUÉ? UN PLAN DE EMERGENCIA DE INVERSIÓN
Ante esta situación de crisis permanente, de emergencia por una provincia que se muere y a la que se le agota el tiempo de reacción, los sindicatos convocantes asumimos la responsabilidad de canalizar el descontento social y exigir soluciones.
Convocamos esta manifestación, continuidad de las protestas iniciadas ya hace varios años, ante las promesas incumplidas, la ausencia de soluciones y la cada vez más crítica situación.
Es urgente actuar sobre 4 pilares:
1. Creación de empleo estable y de calidad: exigimos prioridad en la instalación de empresas públicas y en la exploración de nuevos nichos de empleo sostenible. Supone la principal fórmula para frenar la sangría demográfica.
2. Desarrollo de Infraestructuras: cumplir con las ya prometidas y ampliar a las necesarias para el desarrollo de la provincia (Corredor Atlántico, Ruta de la Plata, etc.). Conectividad digital, comunicación y transporte, elementos imprescindibles y necesarios para el presente y el futuro de la provincia.
3. Aumento de los Servicios Públicos: exigimos revertir los recortes, con un aumento de personal y medios para atender todas las demandas, tanto a nivel urbano como rural, en Sanidad, Educación, Cuidados, Servicios Sociales, etc.
4. Reducir los desequilibrios económicos y territoriales: exigimos un desarrollo equilibrado de los territorios, tanto entre provincias como entre el ámbito rural-urbano, así como una inversión económica proporcional y justa.
Para cumplir con estos objetivos, exigimos articular un PLAN DE EMERGENCIA DE INVERSIÓN, que dé respuesta desde lo público y con carácter de urgencia, a la situación de emergencia que vive la provincia y a la deuda histórica adquirida con ella.
Este plan no es excluyente para que puedan llegar y desarrollarse inversiones privadas, pero es fundamental la capacidad de intervención de urgencia desde la administración pública.
Tenemos un claro precedente, con el rescate al sector financiero, donde se pusieron los recursos públicos de la sociedad española para evitar la quiebra bancaria. Si en ese momento era factible la “solidaridad” social de urgencia con el sector financiero, ahora puede hacerse lo mismo por el “rescate” a la provincia de León.
León se muere. Ya no tenemos margen de espera, porque la situación es crítica. León necesita medidas de urgencia que comiencen a aplicarse YA.
Por ello, hacemos un llamamiento a la sociedad leonesa para que inunde las calles el próximo 16 de febrero, para que el grito de quienes no se resignan al abandono y la desidia se escuche con más fuerza que nunca.
¡Por un Plan de Emergencia de Inversión!
¡Por menos cuentos y más soluciones!
¡Por un futuro para León!
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El problema
León: Más soluciones y menos cuentos
León se muere. Entre la inanición de inversiones, la explotación de sus recursos, las reconversiones fantasma y la permanente agonía de sus pueblos, León se muere. Una montaña de promesas vacías, incumplidas la mayoría, que aceleran el proceso de hundimiento de la provincia.
Hoy la provincia de León se encuentra a la cola de todos los indicadores socioeconómicos del país. Somos la provincia con la peor Tasa de Actividad, una de las que más población pierde de toda España, de las más envejecidas o de las peores en cuanto a generación de empleo. Pero detrás de los datos se encuentran las personas, especialmente las trabajadoras y trabajadores que son quienes más directamente sufren las consecuencias de esta situación de crisis laboral, económica, social y cultural. Situación de crisis permanente, que especialmente afecta a los jóvenes, a las mujeres, a las personas migrantes, a la población extranjera, y a las zonas rurales.
¿POR QUÉ? LAS CAUSAS DE ESTA CRISIS
León sufre una situación de crisis permanente, cuyos síntomas se reflejan en datos y estadísticas, pero también en el día a día. Jóvenes que deben irse en busca de un futuro, personas mayores que cada vez tienen más dificultades para conseguir una cita médica, pueblos que no tienen apenas servicios, tiendas que cierran en cada esquina, personas que solo encuentran trabajos precarios y en sectores muy limitados…
Podríamos decir que León sufre los siguientes problemas:
- Desindustrialización y ausencia de nuevo desarrollo industrial.
- Malas prácticas empresariales (como las ocurridas con algunas empresas del sector minero, servicios, agroalimentarias…).
- Falta de inversión pública y privada.
- Déficit de infraestructuras.
- Deterioro muy grave de los servicios públicos.
- Abandono rural y concentración urbana.
Pero, ¿cuáles son las causas? Esta es la clave para poder realizar un diagnóstico y proponer una solución.
Desde la firma del Tratado de Maastrich (1992) y el desarrollo de la Globalización del neoliberalismo económico, se implantó un capitalismo depredador cuyas consecuencias han incidido de forma dramática en la provincia de León. Todo ello con la complicidad de numerosos agentes, entre los que destacan los poderes económicos y políticos, es decir, fundamentalmente algunas grandes empresas, patronales y administraciones públicas.
Esto ha provocado en León lo siguiente:
- Deslocalización de empresas y pérdida de puestos de trabajo.
- Desarrollo de otros polos industriales en detrimento de zonas como León, que se convierten en marginales.
- Fomento de los desequilibrios económicos y de inversión.
- Desequilibrios territoriales a nivel europeo, estatal, regional y provincial.
- Desmantelamiento del Estado del Bienestar y recortes en los Servicios Públicos asociados.
- Cierre de empresas en sectores estratégicos a favor de lugares con menor coste de producción.
- Aumento de la precariedad e inestabilidad laboral.
- Pérdida de poder adquisitivo de la clase trabajadora.
- Desarrollo de la especulación (financiera, energética, inmobiliaria,…).
León tiene cada vez menos tejido industrial; menos oportunidades laborales y más precarias, cada vez más concentradas en el sector Servicios (hostelería, comercio, telemarketing,…); peores servicios públicos que, además, desaparecen en los pueblos; menos infraestructuras y cada vez más abandonadas y obsoletas; menos inversión; y así un largo etcétera.
¿QUIÉNES? LOS RESPONSABLES
Conocemos los síntomas y las causas, pero falta señalar donde están las responsabilidades:
- En las Administraciones Públicas: que son responsables por su papel en la aplicación de las políticas económicas neoliberales, el fomento de la desigualdad económica, territorial y social que agudiza la brecha social, de género y de clase. Son responsables de su mala gestión de la inversión pública y del desmantelamiento del Estado de Bienestar, los Servicios Públicos (Sanidad, Educación, Protección Social,…) y por su falta de interés y actitud de bloqueo del Diálogo Social.
- En las malas prácticas empresariales: que son responsables por su papel en la precarización laboral, incumpliendo lo acordado en la negociación colectiva y los convenios. Son responsables por la implantación del modelo neoliberal, que prima beneficios sobre personas, y que no reinvierte en la provincia. También por contribuir a la centralización económica, política y territorial, creando burbujas sectoriales y fomentando el alarmismo profético ante cualquier posibilidad de cambio y mejora de las condiciones laborales y salariales. Son responsables por su actitud insolidaria ante el reparto de riqueza.
¿QUÉ, CÓMO Y PARA QUÉ? UN PLAN DE EMERGENCIA DE INVERSIÓN
Ante esta situación de crisis permanente, de emergencia por una provincia que se muere y a la que se le agota el tiempo de reacción, los sindicatos convocantes asumimos la responsabilidad de canalizar el descontento social y exigir soluciones.
Convocamos esta manifestación, continuidad de las protestas iniciadas ya hace varios años, ante las promesas incumplidas, la ausencia de soluciones y la cada vez más crítica situación.
Es urgente actuar sobre 4 pilares:
1. Creación de empleo estable y de calidad: exigimos prioridad en la instalación de empresas públicas y en la exploración de nuevos nichos de empleo sostenible. Supone la principal fórmula para frenar la sangría demográfica.
2. Desarrollo de Infraestructuras: cumplir con las ya prometidas y ampliar a las necesarias para el desarrollo de la provincia (Corredor Atlántico, Ruta de la Plata, etc.). Conectividad digital, comunicación y transporte, elementos imprescindibles y necesarios para el presente y el futuro de la provincia.
3. Aumento de los Servicios Públicos: exigimos revertir los recortes, con un aumento de personal y medios para atender todas las demandas, tanto a nivel urbano como rural, en Sanidad, Educación, Cuidados, Servicios Sociales, etc.
4. Reducir los desequilibrios económicos y territoriales: exigimos un desarrollo equilibrado de los territorios, tanto entre provincias como entre el ámbito rural-urbano, así como una inversión económica proporcional y justa.
Para cumplir con estos objetivos, exigimos articular un PLAN DE EMERGENCIA DE INVERSIÓN, que dé respuesta desde lo público y con carácter de urgencia, a la situación de emergencia que vive la provincia y a la deuda histórica adquirida con ella.
Este plan no es excluyente para que puedan llegar y desarrollarse inversiones privadas, pero es fundamental la capacidad de intervención de urgencia desde la administración pública.
Tenemos un claro precedente, con el rescate al sector financiero, donde se pusieron los recursos públicos de la sociedad española para evitar la quiebra bancaria. Si en ese momento era factible la “solidaridad” social de urgencia con el sector financiero, ahora puede hacerse lo mismo por el “rescate” a la provincia de León.
León se muere. Ya no tenemos margen de espera, porque la situación es crítica. León necesita medidas de urgencia que comiencen a aplicarse YA.
Por ello, hacemos un llamamiento a la sociedad leonesa para que inunde las calles el próximo 16 de febrero, para que el grito de quienes no se resignan al abandono y la desidia se escuche con más fuerza que nunca.
¡Por un Plan de Emergencia de Inversión!
¡Por menos cuentos y más soluciones!
¡Por un futuro para León!
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Petición creada en 21 de octubre de 2024