Luchamos por el derecho a la pensión de viudedad para las parejas estables.

Luchamos por el derecho a la pensión de viudedad para las parejas estables.

Firmantes recientes
Francisco Javier Razquin Caballero y 18 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

La Asociación Viudedad Igualdad luchamos por el derecho a la pensión de viudedad de las parejas estables. #ViudedadIgualdad 

Esther, una viuda con dos hijos, sin pensión tras veintisiete años viviendo en pareja 

La persona con quien compartí toda mi vida falleció accidentalmente cuando iniciábamos nuestras vacaciones familiares en Indonesia, junto a nuestros dos hijos. Cinco meses antes habíamos iniciado la tramitación del matrimonio civil, pero la Administración me denegó una pensión de viudedad por no estar registrada como pareja de hecho después de 27 años de convivencia. 

Nosotros nunca nos habíamos planteado contraer matrimonio.  Cuando nos hicimos novios, yo no quería casarme por inconsciencia. Luego empezamos a vivir juntos y tampoco vimos la necesidad de hacerlo. Sin embargo, le encontraron una manchita en el hígado durante una revisión y se asustó. Por eso decidimos tramitar la solicitud de matrimonio en el Registro Civil de Madrid para certificar ante los ojos de la Justicia que éramos marido y mujer. 

Nunca llegamos a serlo. Mi marido falleció el 22 de agosto de 2019 y, pese a una vida a su lado, recibí otro mazazo de la Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas, que rechazó mi petición para recibir la paga de viudedad como pareja de hecho.

En realidad, nunca nos registramos como tal, pero pensamos que cuando se comparte todo no se puede ser otra cosa. ¿Acaso no es un rito o una formalidad dormir en una sola cama, pagar la hipoteca a medias, empadronarse en idéntico domicilio, tener una cuenta corriente conjunta o criar a los niños? ¿Qué le faltaba a nuestra unión?

Javier trabajó casi toda su vida laboral en el Instituto Geográfico Nacional y cotizaba como  funcionario en el Régimen de Clases Pasivas del Estado. Reuní toda la documentación que demostraba que habíamos convivido durante casi tres décadas, pero de nada valió el certificado de empadronamiento que lo confirmaba, ni la cuenta corriente conjunta abierta en 1991, ni los testamentos recíprocos, ni la propiedad en común de nuestros bienes.  Puse mis esperanzas en que reconociera la solicitud de matrimonio como documento público.

Pero  la Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas, sin embargo, obviaba estas pruebas y me respondió que no quedaba acreditada la constitución de la pareja de hecho mediante un certificado de inscripción en un registro municipal o autonómico  con una antelación mínima de dos años con respecto a la fecha del fallecimiento del causante, según reza el texto refundido de Ley de Clases Pasivas del Estado, aprobado por el Real Decreto Legislativo 670/1987, de 30 de abril.  Tampoco acepto ningún documento que no fuera ante notario para demostrarlo a pesar de poder acreditar una convivencia estable y notoria.

Aplican la ley a rajatabla.  No es justa, es cruel.

Àsia, viuda sin pensión de viudedad, con una hija en común  y más de dos años de convivencia.  

Jaume, mi compañero de vida y padre de nuestra hija, salió un día a trabajar y no volvió. En vez de eso, a media mañana subieron a mi casa un grupo de Mossos con una psicóloga para decirme que un camión no lo había visto, que había dado marcha atrás y lo había atrapado en un contenedor.

Su cuerpo no resistió el golpe y murió. Y con su muerte se quebraron también nuestras vidas. La mía y la de mi hija que en ese momento tenía 1 año y 8 meses. Ya no solo es el duelo por la muerte trágica de una persona joven (43 años) a la que quería y con la quien compartía mi vida, sino el quedarme sola con mi hija y tener que rehacer mi vida entera, y transitar un duelo sosteniendo a una niña que no entendía por qué su padre no había vuelto a casa.  

Y en medio de ese dolor, llegó la sorpresa de que no tenía acceso a la prestación de viudedad por no estar inscrita como pareja de hecho, a pesar de convivir más de dos años juntos y tener una hija en común. Una prestación que no solo es un reconocimiento al dolor y a la situación en la que me quedé con tan solo 37 años, sino una ayuda económica para poder tirar adelante con una vida rota por la mitad. Porque, tal como dice la Seguridad Social, "la pensión de viudedad es una prestación económica destinada a compensar la situación de necesidad económica que produce, para determinadas personas, el fallecimiento de otras".

Pero parece ser que nosotras somos una familia de segunda y no tenemos derecho a recibir la prestación contributiva que nos compense la situación económica en la que nos hemos quedado, aunque el índice de pobreza de las familias monoparentales haya aumentado en el último año del 50,1% al 53,3% según el informe AROPE y el 83% de estas familias estén encabezadas por mujeres.  

Sara,  viuda sin pensión de viudedad con dos hijos, más de 15 años de convivencia. La sentencia judicial le reconoce que es pareja de hecho pero sin derecho a la pensión.  

Sara se siente como si hubieran sido una pareja y una familia en el limbo. A pesar de estar reconocidas a nivel social, e institucional a todos los efectos, escuela de los hijos, etc. cuando fallece su pareja y padre de sus hijos, ella queda sin los derechos del resto de las familias casadas o registradas. 

Imagínate que tienes 42 años, una pareja - bueno un marido, que eso era para nosotros,  y yo su mujer-, dos hijos en común y la vida estable que todo esto supone, y, ahora, imagínate que te llaman un día cualquiera y te dicen que a él le ha pasado algo, que se ha caído al suelo y ha muerto.  ¿Cómo puede cambiar la vida tan de golpe?, ¿cómo asimilas eso?, ¿cómo se lo digo a mis hijos?...Muerte súbita lo llaman, ahora no te pido que te imagines que se siente porque es imposible saberlo sin pasar por ello. Y aún me faltaba el remate. Ir a la seguridad social para pedir mi pensión de viudedad,  reunir un montón de documentos  y que la chica que me tramitó todo, me dijera que no me la iban a dar por no estar casada. Después de 4 años, con dos niños de 13 y 5 años -  no sé cómo he tirado para delante- reconocen que éramos pareja estable, pero que no me corresponde pensión y eso me hizo mucho daño. Mi pregunta es ¿mi familia no existió?, ¿qué éramos entonces en la sociedad?. 

La Asociación Viudedad Igualdad lucha para modificar esta gran discriminación.

Queremos que se modifique el artículo  221 de la Seguridad Social para que se acabe la discriminación de las parejas estables. Pedimos una modificación de la legislación que contemple la diversidad familiar y las uniones estables de pareja con los mismos derechos que los matrimonios.  

En  los últimos años se ha retrocedido en derechos.   Sara y  Asia habrían tenido derecho a la pensión de viudedad  si se hubiesen quedado viudas antes de abril de 2014, ya que la Seguridad Social en su artículo 174 así lo reconocía y en Cataluña se reconocían las parejas de hecho por convivencia o por tener hijos en común sin necesidad de inscribirse en registro.

La legislación actual no refleja la realidad de la diversidad familiar y omite que en España hay alrededor de 10,000 familias que han visto denegadas la pensión de viudedad, aunque hayan formado parte de una pareja estable.

Estas familias están formadas en su mayoría por  mujeres que, además de perder a sus parejas, se ven abocadas a la precariedad en el momento más difícil y doloroso de sus vidas. El Estado en vez de protegerlas, engrosa la bolsa de las pensiones con las cotizaciones de sus parejas. ¡Basta ya!   

Queremos que a efectos legales estas uniones estables sean reconocidas por cualquier medio de prueba y que cuando fallece uno de la pareja que el otro tenga derecho a la pensión de viudedad. Que ante la pérdida de uno de los padres, los hijos de estas familias no vean agravada su situación por la pérdida de poder adquisitivo o se vean abocados a la pobreza.  

avatar of the starter
Viudedad IgualdadCreador de la peticiónLuchamos para que todas las parejas estables tengan los mismos derechos que los matrimonios convencionales #ViudedadIgualdad

97.050

Firmantes recientes
Francisco Javier Razquin Caballero y 18 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

La Asociación Viudedad Igualdad luchamos por el derecho a la pensión de viudedad de las parejas estables. #ViudedadIgualdad 

Esther, una viuda con dos hijos, sin pensión tras veintisiete años viviendo en pareja 

La persona con quien compartí toda mi vida falleció accidentalmente cuando iniciábamos nuestras vacaciones familiares en Indonesia, junto a nuestros dos hijos. Cinco meses antes habíamos iniciado la tramitación del matrimonio civil, pero la Administración me denegó una pensión de viudedad por no estar registrada como pareja de hecho después de 27 años de convivencia. 

Nosotros nunca nos habíamos planteado contraer matrimonio.  Cuando nos hicimos novios, yo no quería casarme por inconsciencia. Luego empezamos a vivir juntos y tampoco vimos la necesidad de hacerlo. Sin embargo, le encontraron una manchita en el hígado durante una revisión y se asustó. Por eso decidimos tramitar la solicitud de matrimonio en el Registro Civil de Madrid para certificar ante los ojos de la Justicia que éramos marido y mujer. 

Nunca llegamos a serlo. Mi marido falleció el 22 de agosto de 2019 y, pese a una vida a su lado, recibí otro mazazo de la Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas, que rechazó mi petición para recibir la paga de viudedad como pareja de hecho.

En realidad, nunca nos registramos como tal, pero pensamos que cuando se comparte todo no se puede ser otra cosa. ¿Acaso no es un rito o una formalidad dormir en una sola cama, pagar la hipoteca a medias, empadronarse en idéntico domicilio, tener una cuenta corriente conjunta o criar a los niños? ¿Qué le faltaba a nuestra unión?

Javier trabajó casi toda su vida laboral en el Instituto Geográfico Nacional y cotizaba como  funcionario en el Régimen de Clases Pasivas del Estado. Reuní toda la documentación que demostraba que habíamos convivido durante casi tres décadas, pero de nada valió el certificado de empadronamiento que lo confirmaba, ni la cuenta corriente conjunta abierta en 1991, ni los testamentos recíprocos, ni la propiedad en común de nuestros bienes.  Puse mis esperanzas en que reconociera la solicitud de matrimonio como documento público.

Pero  la Dirección General de Costes de Personal y Pensiones Públicas, sin embargo, obviaba estas pruebas y me respondió que no quedaba acreditada la constitución de la pareja de hecho mediante un certificado de inscripción en un registro municipal o autonómico  con una antelación mínima de dos años con respecto a la fecha del fallecimiento del causante, según reza el texto refundido de Ley de Clases Pasivas del Estado, aprobado por el Real Decreto Legislativo 670/1987, de 30 de abril.  Tampoco acepto ningún documento que no fuera ante notario para demostrarlo a pesar de poder acreditar una convivencia estable y notoria.

Aplican la ley a rajatabla.  No es justa, es cruel.

Àsia, viuda sin pensión de viudedad, con una hija en común  y más de dos años de convivencia.  

Jaume, mi compañero de vida y padre de nuestra hija, salió un día a trabajar y no volvió. En vez de eso, a media mañana subieron a mi casa un grupo de Mossos con una psicóloga para decirme que un camión no lo había visto, que había dado marcha atrás y lo había atrapado en un contenedor.

Su cuerpo no resistió el golpe y murió. Y con su muerte se quebraron también nuestras vidas. La mía y la de mi hija que en ese momento tenía 1 año y 8 meses. Ya no solo es el duelo por la muerte trágica de una persona joven (43 años) a la que quería y con la quien compartía mi vida, sino el quedarme sola con mi hija y tener que rehacer mi vida entera, y transitar un duelo sosteniendo a una niña que no entendía por qué su padre no había vuelto a casa.  

Y en medio de ese dolor, llegó la sorpresa de que no tenía acceso a la prestación de viudedad por no estar inscrita como pareja de hecho, a pesar de convivir más de dos años juntos y tener una hija en común. Una prestación que no solo es un reconocimiento al dolor y a la situación en la que me quedé con tan solo 37 años, sino una ayuda económica para poder tirar adelante con una vida rota por la mitad. Porque, tal como dice la Seguridad Social, "la pensión de viudedad es una prestación económica destinada a compensar la situación de necesidad económica que produce, para determinadas personas, el fallecimiento de otras".

Pero parece ser que nosotras somos una familia de segunda y no tenemos derecho a recibir la prestación contributiva que nos compense la situación económica en la que nos hemos quedado, aunque el índice de pobreza de las familias monoparentales haya aumentado en el último año del 50,1% al 53,3% según el informe AROPE y el 83% de estas familias estén encabezadas por mujeres.  

Sara,  viuda sin pensión de viudedad con dos hijos, más de 15 años de convivencia. La sentencia judicial le reconoce que es pareja de hecho pero sin derecho a la pensión.  

Sara se siente como si hubieran sido una pareja y una familia en el limbo. A pesar de estar reconocidas a nivel social, e institucional a todos los efectos, escuela de los hijos, etc. cuando fallece su pareja y padre de sus hijos, ella queda sin los derechos del resto de las familias casadas o registradas. 

Imagínate que tienes 42 años, una pareja - bueno un marido, que eso era para nosotros,  y yo su mujer-, dos hijos en común y la vida estable que todo esto supone, y, ahora, imagínate que te llaman un día cualquiera y te dicen que a él le ha pasado algo, que se ha caído al suelo y ha muerto.  ¿Cómo puede cambiar la vida tan de golpe?, ¿cómo asimilas eso?, ¿cómo se lo digo a mis hijos?...Muerte súbita lo llaman, ahora no te pido que te imagines que se siente porque es imposible saberlo sin pasar por ello. Y aún me faltaba el remate. Ir a la seguridad social para pedir mi pensión de viudedad,  reunir un montón de documentos  y que la chica que me tramitó todo, me dijera que no me la iban a dar por no estar casada. Después de 4 años, con dos niños de 13 y 5 años -  no sé cómo he tirado para delante- reconocen que éramos pareja estable, pero que no me corresponde pensión y eso me hizo mucho daño. Mi pregunta es ¿mi familia no existió?, ¿qué éramos entonces en la sociedad?. 

La Asociación Viudedad Igualdad lucha para modificar esta gran discriminación.

Queremos que se modifique el artículo  221 de la Seguridad Social para que se acabe la discriminación de las parejas estables. Pedimos una modificación de la legislación que contemple la diversidad familiar y las uniones estables de pareja con los mismos derechos que los matrimonios.  

En  los últimos años se ha retrocedido en derechos.   Sara y  Asia habrían tenido derecho a la pensión de viudedad  si se hubiesen quedado viudas antes de abril de 2014, ya que la Seguridad Social en su artículo 174 así lo reconocía y en Cataluña se reconocían las parejas de hecho por convivencia o por tener hijos en común sin necesidad de inscribirse en registro.

La legislación actual no refleja la realidad de la diversidad familiar y omite que en España hay alrededor de 10,000 familias que han visto denegadas la pensión de viudedad, aunque hayan formado parte de una pareja estable.

Estas familias están formadas en su mayoría por  mujeres que, además de perder a sus parejas, se ven abocadas a la precariedad en el momento más difícil y doloroso de sus vidas. El Estado en vez de protegerlas, engrosa la bolsa de las pensiones con las cotizaciones de sus parejas. ¡Basta ya!   

Queremos que a efectos legales estas uniones estables sean reconocidas por cualquier medio de prueba y que cuando fallece uno de la pareja que el otro tenga derecho a la pensión de viudedad. Que ante la pérdida de uno de los padres, los hijos de estas familias no vean agravada su situación por la pérdida de poder adquisitivo o se vean abocados a la pobreza.  

avatar of the starter
Viudedad IgualdadCreador de la peticiónLuchamos para que todas las parejas estables tengan los mismos derechos que los matrimonios convencionales #ViudedadIgualdad

Actualizaciones de la petición