Los animales abandonados no son un negocio: por una protección animal sin ánimo de lucro

Firmantes recientes
NICULINA CAMELIA BOIAN y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Los animales abandonados no son un negocio: por una protección animal social, ética y sin ánimo de lucro

 

Los animales abandonados son una responsabilidad colectiva. Su protección no puede depender de criterios empresariales, de márgenes de beneficio ni de contratos adjudicados al precio más bajo. La vida, la salud y el bienestar de un animal no pueden convertirse en una partida económica recortable.

 

Desde la plataforma Los Animales No Son Un Negocio, movimiento ciudadano comprometido con la defensa real de los animales abandonados, denunciamos la creciente mercantilización y privatización de los servicios municipales de protección animal por parte de numerosos Ayuntamientos. En demasiados municipios, los servicios de recogida, custodia, atención veterinaria, gestión de Centros de Protección Animal y control de colonias felinas están siendo adjudicados a sociedades mercantiles cuyo objetivo principal es obtener beneficio económico.

 

Esta situación supone un grave riesgo para los animales. Cuando una empresa con ánimo de lucro gestiona un servicio de protección animal, el beneficio solo puede salir de una parte: de reducir costes. Y en este ámbito, reducir costes significa empeorar la vida de los animales.

 

  • Significa menos tratamientos veterinarios.
  • Significa alimentación de peor calidad.
  • Significa menos personal para atenderlos.
  • Significa instalaciones saturadas.
  • Significa falta de socialización, cuidados y seguimiento.
  • Significa carencia de rehabilitación emocional de animales con historiales de vida complejos.
  • Significa eutanasias o sacrificios injustificados de animales que requieren tratamientos costosos.
  • Significa desatención de gatos ferales y colonias felinas.
  • Significa convertir el abandono y el sufrimiento animal en una oportunidad de negocio.

 

La protección animal no puede quedar en manos de quienes se lucran con la vulnerabilidad de los animales abandonados.

 

Además, denunciamos que muchas de estas empresas se apoyan en el trabajo del voluntariado para aumentar su rentabilidad, en condiciones que generan serias dudas éticas y legales. No es lo mismo el voluntariado en una asociación protectora, cuyo fin es salvar más vidas, que el uso de personas voluntarias por parte de empresas privadas para reducir costes laborales y aumentar beneficios.

 

Desde nuestra plataforma también tenemos como finalidad denunciar públicamente todos los casos de negligencia, maltrato animal, desatención, falta de transparencia o mala praxis cometidos en la gestión de los servicios de protección animal. 


Los animales abandonados no tienen voz, pero la ciudadanía sí. Y no vamos a permanecer en silencio.

 

Exigimos un cambio urgente de modelo


Creemos que solo existen dos modelos verdaderamente compatibles con una protección animal ética, eficaz y responsable:

 

1. La gestión por parte de asociaciones de protección animal sin ánimo de lucro, con experiencia, compromiso y una finalidad centrada en el bienestar de los animales.

 

2. La gestión pública directa por parte de los Ayuntamientos, con recursos suficientes, personal cualificado y colaboración real con asociaciones protectoras y entidades especializadas sin ánimo de lucro.

 

Los Ayuntamientos deben promover siempre la gestión de los Centros de Protección Animal, servicios de recogida, atención veterinaria y colonias felinas por parte de entidades sin ánimo de lucro o mediante gestión pública interna. Las licitaciones deben tener un enfoque social y ético, priorizando el bienestar animal por encima de cualquier valoración económica.

 

Cuando concurra una asociación de protección animal sin ánimo de lucro con capacidad para asumir la gestión de estos servicios, debe prevalecer frente a cualquier empresa privada con ánimo de lucro.

Los animales no pueden perder frente a una oferta económica más baja.

 

Pedimos a las administraciones públicas que actúen


Instamos a los Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y a la Dirección General de Derechos de los Animales del Gobierno de España a adoptar medidas urgentes para impedir que la protección animal se convierta en un mercado controlado por unas pocas empresas que solo tiene un fin: el dinero.

 

Exigimos:

  1. La prohibición de la mercantilización de los servicios públicos de protección animal.
  2. La prioridad de la gestión por parte de asociaciones sin ánimo de lucro o gestión pública directa, con la colaboración de asociaciones de protección animal.
  3. Licitaciones con criterios sociales, técnicos y de bienestar animal, no basadas en el precio más bajo, ni la aportación logística.
  4. La dotación de recursos suficientes a las asociaciones protectoras para que puedan gestionar estos servicios con garantías.
  5. La prohibición de adjudicar estos servicios a empresas cuyo objetivo sea obtener beneficio económico de los animales abandonados.
  6. Auditorías públicas, periódicas y transparentes en todos los servicios gestionados actualmente por empresas privadas.
  7. Control veterinario, económico y de bienestar animal en los Centros de Protección Animal.
  8. Transparencia total y pública en los datos de entradas, salidas, adopciones, fallecimientos, eutanasias, tratamientos veterinarios y gestión de colonias felinas.
  9. Licitaciones que contemplen todos los costes reales del servicio: intervenciones quirúrgicas, tratamientos crónicos, atención urgente, residencias externas, alimentación adecuada, personal suficiente, instalaciones dignas y programas de adopción.
  10. El fin de la financiación encubierta de servicios públicos mediante donaciones privadas de particulares, que actualmente están cubriendo costes que deberían asumir las administraciones.

Es inaceptable que servicios públicos de protección animal terminen dependiendo de donaciones ciudadanas para cubrir tratamientos veterinarios, cirugías, residencias o cuidados básicos que deberían estar garantizados por contrato y por presupuesto público.

 

La protección animal debe ser real, no aparente


No basta con tener un contrato adjudicado. No basta con decir que existe un servicio municipal. No basta con recoger animales de la calle si después no se garantiza su salud, su bienestar, su recuperación, su adopción o una vida digna.

 

Una verdadera política pública de protección animal debe poner en el centro a los animales, no a las empresas, ni el beneficio económico.

 

  • Debe proteger a los más vulnerables.
  • Debe prevenir el abandono.
  • Debe cuidar a los animales enfermos, mayores, heridos o con necesidades especiales.
  • Debe gestionar éticamente las colonias felinas.
  • Debe apoyar a las asociaciones protectoras.
  • Debe garantizar transparencia, control y responsabilidad pública.

 

Por todo ello, desde la plataforma Los Animales No Son Un Negocio, anunciamos que impulsaremos movilizaciones, campañas, acciones ciudadanas y manifestaciones a nivel local y nacional para reclamar una protección animal digna, eficaz y libre de intereses mercantiles.

 

Pedimos a todas las personas que creen en la justicia, la empatía y la defensa de los animales que firmen esta petición y se sumen a este movimiento ciudadano.

 

Porque los animales abandonados no son mercancía.
Porque su sufrimiento no puede generar beneficios.
Porque la protección animal debe estar al servicio de la vida, no del negocio.

 

Firma y exige a las administraciones públicas una protección animal real, pública, ética y no mercantilizada. 

 

¡Los animales no son un negocio!

avatar of the starter
Plataforma Los Animales No Son Un NegocioCreador de la peticiónPlataforma Los Animales No Son Un Negocio. Denunciamos la mercantilización de los animales abandonados, y las malas prácticas de empresas privadas y Ayuntamientos en los Centros Protección de Animal.

388

Firmantes recientes
NICULINA CAMELIA BOIAN y 19 personas más han firmado la petición recientemente.

El problema

Los animales abandonados no son un negocio: por una protección animal social, ética y sin ánimo de lucro

 

Los animales abandonados son una responsabilidad colectiva. Su protección no puede depender de criterios empresariales, de márgenes de beneficio ni de contratos adjudicados al precio más bajo. La vida, la salud y el bienestar de un animal no pueden convertirse en una partida económica recortable.

 

Desde la plataforma Los Animales No Son Un Negocio, movimiento ciudadano comprometido con la defensa real de los animales abandonados, denunciamos la creciente mercantilización y privatización de los servicios municipales de protección animal por parte de numerosos Ayuntamientos. En demasiados municipios, los servicios de recogida, custodia, atención veterinaria, gestión de Centros de Protección Animal y control de colonias felinas están siendo adjudicados a sociedades mercantiles cuyo objetivo principal es obtener beneficio económico.

 

Esta situación supone un grave riesgo para los animales. Cuando una empresa con ánimo de lucro gestiona un servicio de protección animal, el beneficio solo puede salir de una parte: de reducir costes. Y en este ámbito, reducir costes significa empeorar la vida de los animales.

 

  • Significa menos tratamientos veterinarios.
  • Significa alimentación de peor calidad.
  • Significa menos personal para atenderlos.
  • Significa instalaciones saturadas.
  • Significa falta de socialización, cuidados y seguimiento.
  • Significa carencia de rehabilitación emocional de animales con historiales de vida complejos.
  • Significa eutanasias o sacrificios injustificados de animales que requieren tratamientos costosos.
  • Significa desatención de gatos ferales y colonias felinas.
  • Significa convertir el abandono y el sufrimiento animal en una oportunidad de negocio.

 

La protección animal no puede quedar en manos de quienes se lucran con la vulnerabilidad de los animales abandonados.

 

Además, denunciamos que muchas de estas empresas se apoyan en el trabajo del voluntariado para aumentar su rentabilidad, en condiciones que generan serias dudas éticas y legales. No es lo mismo el voluntariado en una asociación protectora, cuyo fin es salvar más vidas, que el uso de personas voluntarias por parte de empresas privadas para reducir costes laborales y aumentar beneficios.

 

Desde nuestra plataforma también tenemos como finalidad denunciar públicamente todos los casos de negligencia, maltrato animal, desatención, falta de transparencia o mala praxis cometidos en la gestión de los servicios de protección animal. 


Los animales abandonados no tienen voz, pero la ciudadanía sí. Y no vamos a permanecer en silencio.

 

Exigimos un cambio urgente de modelo


Creemos que solo existen dos modelos verdaderamente compatibles con una protección animal ética, eficaz y responsable:

 

1. La gestión por parte de asociaciones de protección animal sin ánimo de lucro, con experiencia, compromiso y una finalidad centrada en el bienestar de los animales.

 

2. La gestión pública directa por parte de los Ayuntamientos, con recursos suficientes, personal cualificado y colaboración real con asociaciones protectoras y entidades especializadas sin ánimo de lucro.

 

Los Ayuntamientos deben promover siempre la gestión de los Centros de Protección Animal, servicios de recogida, atención veterinaria y colonias felinas por parte de entidades sin ánimo de lucro o mediante gestión pública interna. Las licitaciones deben tener un enfoque social y ético, priorizando el bienestar animal por encima de cualquier valoración económica.

 

Cuando concurra una asociación de protección animal sin ánimo de lucro con capacidad para asumir la gestión de estos servicios, debe prevalecer frente a cualquier empresa privada con ánimo de lucro.

Los animales no pueden perder frente a una oferta económica más baja.

 

Pedimos a las administraciones públicas que actúen


Instamos a los Ayuntamientos, Comunidades Autónomas y a la Dirección General de Derechos de los Animales del Gobierno de España a adoptar medidas urgentes para impedir que la protección animal se convierta en un mercado controlado por unas pocas empresas que solo tiene un fin: el dinero.

 

Exigimos:

  1. La prohibición de la mercantilización de los servicios públicos de protección animal.
  2. La prioridad de la gestión por parte de asociaciones sin ánimo de lucro o gestión pública directa, con la colaboración de asociaciones de protección animal.
  3. Licitaciones con criterios sociales, técnicos y de bienestar animal, no basadas en el precio más bajo, ni la aportación logística.
  4. La dotación de recursos suficientes a las asociaciones protectoras para que puedan gestionar estos servicios con garantías.
  5. La prohibición de adjudicar estos servicios a empresas cuyo objetivo sea obtener beneficio económico de los animales abandonados.
  6. Auditorías públicas, periódicas y transparentes en todos los servicios gestionados actualmente por empresas privadas.
  7. Control veterinario, económico y de bienestar animal en los Centros de Protección Animal.
  8. Transparencia total y pública en los datos de entradas, salidas, adopciones, fallecimientos, eutanasias, tratamientos veterinarios y gestión de colonias felinas.
  9. Licitaciones que contemplen todos los costes reales del servicio: intervenciones quirúrgicas, tratamientos crónicos, atención urgente, residencias externas, alimentación adecuada, personal suficiente, instalaciones dignas y programas de adopción.
  10. El fin de la financiación encubierta de servicios públicos mediante donaciones privadas de particulares, que actualmente están cubriendo costes que deberían asumir las administraciones.

Es inaceptable que servicios públicos de protección animal terminen dependiendo de donaciones ciudadanas para cubrir tratamientos veterinarios, cirugías, residencias o cuidados básicos que deberían estar garantizados por contrato y por presupuesto público.

 

La protección animal debe ser real, no aparente


No basta con tener un contrato adjudicado. No basta con decir que existe un servicio municipal. No basta con recoger animales de la calle si después no se garantiza su salud, su bienestar, su recuperación, su adopción o una vida digna.

 

Una verdadera política pública de protección animal debe poner en el centro a los animales, no a las empresas, ni el beneficio económico.

 

  • Debe proteger a los más vulnerables.
  • Debe prevenir el abandono.
  • Debe cuidar a los animales enfermos, mayores, heridos o con necesidades especiales.
  • Debe gestionar éticamente las colonias felinas.
  • Debe apoyar a las asociaciones protectoras.
  • Debe garantizar transparencia, control y responsabilidad pública.

 

Por todo ello, desde la plataforma Los Animales No Son Un Negocio, anunciamos que impulsaremos movilizaciones, campañas, acciones ciudadanas y manifestaciones a nivel local y nacional para reclamar una protección animal digna, eficaz y libre de intereses mercantiles.

 

Pedimos a todas las personas que creen en la justicia, la empatía y la defensa de los animales que firmen esta petición y se sumen a este movimiento ciudadano.

 

Porque los animales abandonados no son mercancía.
Porque su sufrimiento no puede generar beneficios.
Porque la protección animal debe estar al servicio de la vida, no del negocio.

 

Firma y exige a las administraciones públicas una protección animal real, pública, ética y no mercantilizada. 

 

¡Los animales no son un negocio!

avatar of the starter
Plataforma Los Animales No Son Un NegocioCreador de la peticiónPlataforma Los Animales No Son Un Negocio. Denunciamos la mercantilización de los animales abandonados, y las malas prácticas de empresas privadas y Ayuntamientos en los Centros Protección de Animal.

Actualizaciones de la petición