

Limitar actividades en el kartódromo o reubicarlo
La causa
Vivir a pocos metros de un kartódromo ha convertido lo que solía ser nuestro hogar en un lugar de constante ruido y estrés. No es únicamente un "rato de ruido", sino un asalto constante a nuestra tranquilidad y calidad de vida. Para quienes viven lejos, la actividad del karting puede parecer divertida, pero para nosotros, es una invasión del sonido que nos rodea durante horas.
Nuestro reclamo no es contra el deporte en sí. No abogamos por un cierre total del circuito ni buscamos eliminar una actividad que para muchos puede ser recreativa y saludable. Sin embargo, el constante zumbido de los motores y las pruebas no oficiales que se extienden a lo largo de los días de semana y los fines de semana, transforman nuestras vidas en una lucha diaria contra el estrés.
La solución que proponemos es simple y justa: pedimos la limitación de las actividades estrictamente a las carreras oficiales, prohibiendo las pruebas libres y las actividades que generen ruidos molestos fuera de esas ocasiones. Así podríamos convivir con el circuito sin que las consecuencias de su actividad se conviertan en una carga pesada para los vecinos.
Alternativamente, consideramos la reubicación de la pista a una zona rural, lejos del centro del pueblo, como una solución viable a largo plazo. Esto beneficiaría a todos, permitiendo que el karting siga desarrollándose sin sacrificar la paz y la calidad de vida de quienes residimos cerca del actual circuito.
Apelamos a la comprensión y la empatía de los gestores del circuito, así como de las autoridades locales, para que consideren nuestras peticiones y encuentren una solución que respete los derechos de todos los involucrados.
Por favor, súmense a nuestra causa firmando esta petición, para que juntos podamos trabajar hacia una comunidad más armoniosa y justa para todos.

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La causa
Vivir a pocos metros de un kartódromo ha convertido lo que solía ser nuestro hogar en un lugar de constante ruido y estrés. No es únicamente un "rato de ruido", sino un asalto constante a nuestra tranquilidad y calidad de vida. Para quienes viven lejos, la actividad del karting puede parecer divertida, pero para nosotros, es una invasión del sonido que nos rodea durante horas.
Nuestro reclamo no es contra el deporte en sí. No abogamos por un cierre total del circuito ni buscamos eliminar una actividad que para muchos puede ser recreativa y saludable. Sin embargo, el constante zumbido de los motores y las pruebas no oficiales que se extienden a lo largo de los días de semana y los fines de semana, transforman nuestras vidas en una lucha diaria contra el estrés.
La solución que proponemos es simple y justa: pedimos la limitación de las actividades estrictamente a las carreras oficiales, prohibiendo las pruebas libres y las actividades que generen ruidos molestos fuera de esas ocasiones. Así podríamos convivir con el circuito sin que las consecuencias de su actividad se conviertan en una carga pesada para los vecinos.
Alternativamente, consideramos la reubicación de la pista a una zona rural, lejos del centro del pueblo, como una solución viable a largo plazo. Esto beneficiaría a todos, permitiendo que el karting siga desarrollándose sin sacrificar la paz y la calidad de vida de quienes residimos cerca del actual circuito.
Apelamos a la comprensión y la empatía de los gestores del circuito, así como de las autoridades locales, para que consideren nuestras peticiones y encuentren una solución que respete los derechos de todos los involucrados.
Por favor, súmense a nuestra causa firmando esta petición, para que juntos podamos trabajar hacia una comunidad más armoniosa y justa para todos.

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Petición creada en 2 de septiembre de 2026