

Ley para conservar los históricos trenes Fiat Materfer de la línea E en servicio regular.
La causa
Estos trenes, construidos entre 1980 y 1997 en la provincia de Córdoba con material 100% local, son sin duda alguna el último bastión de la Industria Nacional que corre en el subterráneo de Buenos Aires. Su creación responde a un ambicioso proyecto de finales de los años 70, donde se quiso estandarizar toda la flota de la red con un único modelo de tren. A diferencia de lo que se hace hoy en día, en aquellos tiempos se apostó por nuestra industria, y si bien el proyecto de estandarización nunca llegó a concretarse, los coches demostraron ser máquinas increíblemente fiables y robustas.
Con el avance del tiempo y la llegada de nuevas tecnologías, muchos argumentan que estos trenes deben dejar paso a modelos más modernos. La empresa SBASE, dueña del subterráneo, ha iniciado un plan para descartar a las históricas formaciones, las cuales quedarían reducidas a chatarra, abandonadas en la intemperie, en caso de concretarse esa iniciativa. El mismo destino triste que sufrieron los icónicos Siemens O&K, fabricados en Alemania entre los años 30 y 40. Pese haber sido una leyenda del subterráneo prestando servicio durante más de 80 años en casi todas las líneas, la gran mayoría terminaron vendidos como chatarra, subastados, o inclusive abandonados e incendiados al aire libre. Sin embargo, nosotros creemos que en este momento las unidades Fiat, pueden continuar funcionando perfectamente, y queremos luchar por su conservación en servicio regular. He creado un proyecto de ley para que sean declarados Patrimonio Histórico, Cultural, Tecnológico e Industrial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se exige que las formaciones reciban trabajos de mantenimiento y restauración para asegurar su correcto funcionamiento.
Recientemente varias unidades fueron sometidas a un proceso intensivo de reparación general y quedaron en muy buenas condiciones, y en caso de que se quiera retirar del servicio a una unidad, es preciso que se presente un informe que demuestre que el vehículo tiene un deterioro irreversible, siendo imposible repararlo. La seguridad de estos trenes es brindada por un dispositivo estándar en cientos de redes de metro del mundo, un estándar moderno que se instaló en las unidades hacia el año 2008, el famoso sistema ATP (Automatic Train Protection), que vigila el funcionamiento del vehículo en todo momento, frenándolo en caso de que la velocidad sea excesiva, o ante un peligro inminente como un semáforo en rojo.
Debemos recordar que ciudades como Budapest han sabido integrar en su red ferroviaria trenes históricos, haciéndolos parte activa de su presente y no meramente piezas de museo acumulando polvo. Existen tranvías históricos en sitios como San Francisco o Nueva Orleans que continúan en servicio regular, algunos con casi un siglo de antigüedad, ya que, al haberse convertido en un ícono para los habitantes de la zona, fueron protegidos por las leyes, para que sigan siendo algo vivo para cientos de miles de ciudadanos. Proponemos que Buenos Aires se sume a esta práctica, protegiendo y manteniendo los trenes Fiat Materfer en condiciones operativas. Esto implicaría una adecuada inversión en su mantenimiento y seguridad, sin comprometer la eficiencia de la red, tal como se viene haciendo hasta ahora. No nos negamos a la llegada de unidades modernas, pero consideramos que pueden convivir con las más antiguas si éstas reciben un mantenimiento adecuado.

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La causa
Estos trenes, construidos entre 1980 y 1997 en la provincia de Córdoba con material 100% local, son sin duda alguna el último bastión de la Industria Nacional que corre en el subterráneo de Buenos Aires. Su creación responde a un ambicioso proyecto de finales de los años 70, donde se quiso estandarizar toda la flota de la red con un único modelo de tren. A diferencia de lo que se hace hoy en día, en aquellos tiempos se apostó por nuestra industria, y si bien el proyecto de estandarización nunca llegó a concretarse, los coches demostraron ser máquinas increíblemente fiables y robustas.
Con el avance del tiempo y la llegada de nuevas tecnologías, muchos argumentan que estos trenes deben dejar paso a modelos más modernos. La empresa SBASE, dueña del subterráneo, ha iniciado un plan para descartar a las históricas formaciones, las cuales quedarían reducidas a chatarra, abandonadas en la intemperie, en caso de concretarse esa iniciativa. El mismo destino triste que sufrieron los icónicos Siemens O&K, fabricados en Alemania entre los años 30 y 40. Pese haber sido una leyenda del subterráneo prestando servicio durante más de 80 años en casi todas las líneas, la gran mayoría terminaron vendidos como chatarra, subastados, o inclusive abandonados e incendiados al aire libre. Sin embargo, nosotros creemos que en este momento las unidades Fiat, pueden continuar funcionando perfectamente, y queremos luchar por su conservación en servicio regular. He creado un proyecto de ley para que sean declarados Patrimonio Histórico, Cultural, Tecnológico e Industrial de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Se exige que las formaciones reciban trabajos de mantenimiento y restauración para asegurar su correcto funcionamiento.
Recientemente varias unidades fueron sometidas a un proceso intensivo de reparación general y quedaron en muy buenas condiciones, y en caso de que se quiera retirar del servicio a una unidad, es preciso que se presente un informe que demuestre que el vehículo tiene un deterioro irreversible, siendo imposible repararlo. La seguridad de estos trenes es brindada por un dispositivo estándar en cientos de redes de metro del mundo, un estándar moderno que se instaló en las unidades hacia el año 2008, el famoso sistema ATP (Automatic Train Protection), que vigila el funcionamiento del vehículo en todo momento, frenándolo en caso de que la velocidad sea excesiva, o ante un peligro inminente como un semáforo en rojo.
Debemos recordar que ciudades como Budapest han sabido integrar en su red ferroviaria trenes históricos, haciéndolos parte activa de su presente y no meramente piezas de museo acumulando polvo. Existen tranvías históricos en sitios como San Francisco o Nueva Orleans que continúan en servicio regular, algunos con casi un siglo de antigüedad, ya que, al haberse convertido en un ícono para los habitantes de la zona, fueron protegidos por las leyes, para que sigan siendo algo vivo para cientos de miles de ciudadanos. Proponemos que Buenos Aires se sume a esta práctica, protegiendo y manteniendo los trenes Fiat Materfer en condiciones operativas. Esto implicaría una adecuada inversión en su mantenimiento y seguridad, sin comprometer la eficiencia de la red, tal como se viene haciendo hasta ahora. No nos negamos a la llegada de unidades modernas, pero consideramos que pueden convivir con las más antiguas si éstas reciben un mantenimiento adecuado.

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Petición creada en 25 de julio de 2026