Petición cerrada

Ley de Tipificación del SAP Síndrome de Alienación Parental

Esta petición conseguió 144 firmas


En la actualidad, no existe una ley en referencia a la alienación parental. Una realidad que muchos vivimos, no la calles, no la ignores, lucha para que tus hijos también crezcan con tu AMOR, no con un odio inducido que silenciosamente consume a tus hijos.
Como ya es sabido después del proceso de ruptura en una relación alguno de los padres que por diversas circunstancias en el mismo acto se ve favorecido con la custodia legal o ilegal, es tal su enfermedad que de inmediato empieza a usar su “MONEDA DE CAMBIO”, es decir, a sus propios hijos.
Entender el SAP es de máxima importancia para el bienestar del niño y el propio bienestar psicológico de los padres. Los padres divorciados, los abuelos, jueces, mediadores, abogados y psicólogos precisan entender la dinámica de la alienación parental, reconocer los comportamientos sintomáticos y saber ejecutar tácticas para combatir la disfunción.
La solución a este problema no es fácil. Todos los que de alguna u otra manera están implicados con el sistema familiar debieran conocer y diferenciar perfectamente este síndrome. Cualquier cosa que uno pueda hacer por comprender las circunstancias en que este fenómeno pueda darse y por entender las dinámicas subyacentes, servirá para ayudar a la familia.

LA ALIENACIÓN , ES PROVOCADA, POR PADRE, MADRE, HERMANOS MAYORES, MEDIOS HERMANOS, NUERAS, YERNOS, ABUELOS O CUALQUIER ADULTO CUSTODIO QUE IMPIDA, ALTERE. OMITA, OBSTACULICE , EVITE, LA RELACIÓN VINCULAR, ENTRE UN NIÑO/A CON ALGUIEN DE SU FAMILIA CONSANGUINEA Y /O FAMILIA QUE NO VIVA EN EL MISMO LUGAR.
En sentido etimológico, alienación parental es hacer a alguien ajeno a su padre o a su madre, a sus parientes.
un desorden que surge principalmente en el contexto de las disputas por la guarda y custodia de los niños. Su primera manifestación es una campaña de difamación contra uno de los padres por parte del hijo, campaña que no tiene justificación. El fenómeno resulta de la combinación del sistemático adoctrinamiento (lavado de cerebro) de uno de los padres y de la propia contribución del hijo a la denigración del padre/ madre rechazado”
En general, la inculcación maliciosa es ejecutada por el progenitor que convive con el menor contra el progenitor no conviviente. SEA PADRE O MADRE.
ALIENADOR es PADRE O MADRE... O el adulto responsable en el crecimiento del menor .
Niño/a que queda absolutamente desprotegido y vulnerado en sus derechos.
Si se mantiene la premisa de que el SAP, es desatado, provocado solo de mujeres- madres en sus hijos. Se cae una y otra vez en una lucha de genero. Y buscando culpables y no lo importante RESPONSABLES.
EL SAP, es abuso infantil, maltrato, negligencia de "progenitor" PADRE O MADRE, custodio, impedimento vincular.Acusaciones falsas, dolor, tristeza.
Si esto no es bien informado y comprendido. Las "autoridades" y "profesionales" , Seguirán, siendo consistentes, en considerar el SAP. Como una burda excusa, de padres-hombres. Y también como violencia de género ante las mujeres. , al ser tratadas como feminazis. yeguas, y muchos apelativos que nos ha tocado leer.
SEAMOS JUSTOS CON LO QUE MAS IMPORTA, NUESTROS HIJOS!.
EL SAP no es una bandera de lucha de géneros, es una realidad, que sigue aplastando a niños y niñas.
Cuando hablo de suspensión afectiva, me refiero a la imposibilidad emocional de elaborar el duelo, cuando está ligado a la pérdida y ausencia de hijos reales. Aludo específicamente a aquellos progenitores que han vivenciado la tortura del secuestro parental de menores, tanto a nivel nacional e internacional, porque concluye con la subasta final del hijo, se lo adjudican, se lo llevan y finalmente es proclamado unilateralmente como herencia patrimonial.

Estos niños secuestrados, son los hijos desaparecidos del mundo de sus afectos.

El secuestro parental de menores es desplegado por padres y madres, pero, lo más sorprendente e inaceptable, es la abducción física y emocional de menores ejecutada por la pirámide de la abuelidad, vale decir, la intervención y participación de abuelos de una de las familias de origen del niño.

El secuestro parental de menores, configura uno de los comportamientos alienadores más perniciosos del Síndrome de Alienación Parental. La nocividad de esta estrategia maquiavélica, reside, en que durante el alejamiento temporal y/o permanente del niño, procede a borrar persuasivamente los recuerdos gratos vivenciados por el niño, con lo que se vulnera el lazo amoroso y se fractura la lealtad con el otro progenitor. Esta retención forzada, profana los cimientos emocionales, la sensibilidad y expectativas de un niño, su propio hijo, el cual queda a su vez suspendido de sus orígenes (su país) de su instancia de pertenencia ( su hogar) y del núcleo dinámico de los afectos ( su familia).

A partir del secuestro, 'el momento de la partida obligada' todo niño/ña pierde el vínculo con el padre/madre, quedando uno de sus progenitores privado de entregarle amor, el gozo del cuidado y la maravillosa experiencia de verlo crecer y de educarlo. Si reflexionamos, que desde la concepción del hijo existe una diferencia física en el escenario y ritmo del embarazo, por ser la madre portadora biológica de la criatura, no es menos cierto, que el embarazo del hombre radica en la mente y el corazón, motivo por el cual el nacimiento del hijo, es un suceso deseado por ambos padres.

No obstante las diferencias intrínsecas aludidas, el proceso de la maternidad y paternidad engloba derechos y deberes, por tanto, ambas representaciones parentales son complementarias, imprescindibles e irremplazables en la vida del niño, así como el hijo en la vida de sus progenitores. Consecuencialmente, los padres afectados por este comportamiento alienador, sufren la impotencia de vivir en vilo, generándose en el intervalo, innegables padrectomías y/o madrectomías.
Cuando hablo de estas parentectomías, quiero decir 'cirugía del olvido' porque significa fundamentalmente, transgredir el rol socioafectivo, el derecho y el deber parental de uno de los progenitores, desperfilando a la familia (aún en su instancia disuelta) como el espacio sistémico de socialización primaria y evolutiva.

Desde ambos contextos, el derecho parental de educar al hijo, es un derecho natural que antecede al derecho jurídico e Implica un desafío y una fuente permanente de descubrimiento personal, dado que impulsa el desarrollo y la ejecución de una serie de recursos internos para desplegar las funciones de parentalización tanto en las etapas de la crianza como en su formación integral como persona.
A su vez, el deber parental emana de la naturaleza humana, y concreta la responsabilidad moral, social, económica y civil ante seres desvalidos que merecen las mejores oportunidades para su desarrollo.

Por tanto, el derecho a paternar y maternar es un derecho innegociable que traduce la experiencia vivencial de ser y hacer de padre-madre tanto durante el matrimonio /convivencia, como en una relación vincular disuelta con el ex cónyuge y/o la pareja para preservar el vínculo de apego afectivo materno / paterno-filial.

Desde las causales específicas del secuestro parental de menores en nuestro país, Chile, coexisten condicionantes que dificultan y/o impiden el ejercicio parental en la red relacional de la familia en vías de disolución y/o abiertamente disgregada y que favorece en algunos casos la retención ilegal, desde las cuales se pueden pesquisar las siguientes:
El concepto e instalación del estado de pareja y/o parejismo, que supra valoriza este vínculo por sobre la relación filial, que es un componente terminante y distintivo de las últimas décadas, dado que configura una paternidad o maternidad derivada de la relación afectiva.
La exultación sociocultural de la maternidad,o paternidad motivo protagónico para abusar de su derecho, perjudicando directa o indirectamente a los niños.
Los prototipos de la familia tradicional 'hombre proveedor y madre nutricia' potencia la disociación de los roles masculino y femenino en la dinámica interaccional de la familia disuelta.
La indefinición del Derecho frente al nuevo paradigma familiar ' diversas constelaciones familiares' hecho evidenciable dado que:
No responde a la familia en crisis.
No responde a la compleja realidad que presenta hoy la dinámica familiar.
No responde frente a los desafíos socioculturales.
No responde al nuevo giro que plantea la nueva paternidad moderna, relacionado con un modelo de mayor cercanía, responsabilidad y de compromiso afectivo con el hijo.
No responde a las demandas internas de los niños, que crecen lejos de su padre y/o madre, en un ambiente de desamparo, aspecto que contradice los principios constitucionales.
No obstante, con fecha 25 de Octubre de 1980 se adoptó en la Decimocuarta Sesión de la Conferencia de La Haya sobre Derecho Internacional Privado la Convención sobre los Aspectos Civiles del Secuestro Internacional de Niños. y que dicha Convención ha sido aprobada por el Congreso Nacional de Chile, según consta en el oficio Nº 5299, del 25 de Enero de 1994, los secuestros que nos han golpeado como país, superan a la decisión de las naciones. En este sentido, el único país que tiene pendiente su firma a la Convención es Japón.

A pesar, de sentencias ejecutoriadas por los tribunales de menores, solicitando expresamente la restitución de los niños, nuestro país refleja índices porcentuales importantes sobre secuestro parental. La gravedad de estos incumplimientos, moldea una paternidad y/o maternidad secuestrada, realidad lastimosa por la que cabe preguntarse ¿es posible traerlos de vuelta a casa, si los países participantes y firmantes de la Convención de la Haya se niegan, argumentando el Interés Superior del Niño y/o que sería desarraigarlos de nuevo?

En este contexto, la realidad supera a la imaginación. Me he familiarizado con procedimientos, litigios, veredictos, juicios, etc, y a pesar de alertar a padre/madre que tengan una permanente actitud de observación, prevención y de máxima atención a los signos que presenta esta conducta alienadora, siempre existe un resquicio por donde se fuga la ley y en la mayoría de los casos, los niños se pierden en el mundo y de la vida de sus progenitores.

Por eso, dedico estas líneas con profunda admiración a todos esos padres y madres valientes, que luchan incansablemente, que no se permiten desfallecer y que dedican su esfuerzo y coraje para recuperar lo que queda de sus niños despojados, porque sus niños han sido queridos al revés, al revés de los sentimientos verdaderos y de las emociones sagradas de la vida.



Hoy: SAP - Sindrome de Alienación Parental Chile cuenta con tu ayuda

SAP - Sindrome de Alienación Parental Chile necesita tu ayuda con esta petición «Ley de Tipificación del SAP Síndrome de Alienación Parental». Unite a SAP - Sindrome de Alienación Parental Chile y 143 personas que firmaron hoy.