Petition updateLevanten el Paro Nacional del 6 de abril¡Victoria! Hoy hemos provocado un cambio. Te tuvieron que escuchar.

Gustavo SemeríaArgentina

Apr 6, 2017
Estimado conciudadano:
¡Felicitaciones! hoy has sido uno de los 132.090 argentinos que pudo hacerse oír.
Considero que es un hito en la historia de los paros: por primera vez aquellos que han estado en desacuerdo con los motivos, la oportunidad y los modos, han podido encontrarse en un lugar para decirles NO, de manera democrática y civilizada, a quienes son poco democráticos y poco civilizados.
No hemos cuestionado el derecho a la huelga, pero sí hemos cuestionado el uso abusivo de ese derecho. No hemos cuestionado al sindicalismo, pero sí hemos cuestionado a los sindicalistas. Hemos dejado claro que la huelga es un derecho y no una obligación o un deber. Que cada cual debe ser libre de plegarse o no a una medida de fuerza. Que no admitimos la prepotencia, la amenaza o la coacción. Que aquel que no desea plegarse a un paro de ninguna manera puede ser llamado traidor a la patria. Que en un estado de derecho la huelga está concebida para que los empleados reúnan fuerza para negociar cuestiones laborales frente a los empresarios, pero que no es una herramienta legítima para condicionar políticamente a los gobiernos. El daño económico que la falta de producción le provocará al empresario lo predispondrá a negociar. Pero cuando se realiza un paro general a un gobierno, el daño económico lo sufre el país, lo sufrimos todos. Nadie gana. Hemos aprendido esto a fuerza de frustraciones, desde los paros a Alfonsín en adelante. Los cambios políticos parten de las instituciones representativas y ellas a su vez de las decisiones de las urnas. En Argentina votamos cada dos años, de modo que contamos con suficiente periodicidad como para no tener que recurrir a la fuerza.
Es difícil mensurar el grado de acatamiento de un paro general. He visto en ocasiones transformarse la ciudad en día domingo. Todos sabemos que hoy no ha sido el caso. He hablado con gente en diversos puntos del país. En la ciudad de Bs. As. fue donde se sintió con relativa fuerza, ello es lógico por las distancias y la ausencia de transporte público. En muchos barrios porteños y del conurbano la actividad comercial fue importante. En los pueblos del interior en los que se depende menos del transporte, la actividad fue en muchos lugares casi normal. Un amigo que viaja por las rutas continuamente me reportó que la circulación de camiones fue la habitual. En las reparticiones públicas el paro fue contundente, pero sabemos que allí los sindicatos presionan y cierran los establecimientos. Podríamos conjeturar qué habría pasado si se hubiera garantizado un mínimo de transporte público, como ocurre en muchos países donde el derecho de huelga está regulado. No obstante, esta descripción no pasa de ser mi apreciación personal, no tengo modo científico de certificarla. Cada cual podrá hacer su propia estimación.
Es indudable que hemos logrado una gran victoria, hemos influido notoriamente en desnudar la carencia de legitimidad de este paro, hemos expresado que el país necesita trabajar más y no menos. Hemos animado a muchos a no ceder a la coacción y a ejercer su derecho a transitar, a trabajar, a enseñar y a aprender. Hemos animado al gobierno a ejercer la autoridad necesaria para garantizarnos el goce de esos derechos, y espero, para iniciar una reforma profunda de la actividad sindical. Los sindicalistas hoy temen, se les nota.
He leído muchos de los comentarios y mensajes que llegaron a la plataforma, no pude todos, sabrás comprender, porque fueron decenas de miles. De los cientos que leí, no encontré uno que fuera agresivo, agraviante o de mal gusto contra nadie. Fueron una combinación entre hartazgo, apuesta al cambio y una enorme fuerza moral para sacar al país del atolladero. Estoy sorprendido.
Como vos, soy un ciudadano común y anónimo. Nadie me impulsó a generar esta petición, no pertenezco a ningún partido, no tengo ningún puesto ni vinculación con el gobierno. Como vos, tengo mis ideas y opiniones personales y puedo o no ser militante partidario. Soy un militante de la libertad y el respeto. Al firmar, no me apoyaste a mí, apoyaste una iniciativa, apoyaste a vos y los tuyos.
Quiero agradecer a change.org y a su equipo. Son una herramienta formidable, gracias a ellos hemos utilizado una tecnología del futuro, hoy.
Como dijo Goethe "La inteligencia y el sentido común se abren paso con pocos artificios".
Hasta la próxima.
Gustavo Semería
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