

La Voz de la Infancia: que el 8/8 sea declarado Día Nacional y Mundial
La causa
Soy Sonia Almada, psicóloga, y presido ARALMA – Asociación Civil.
Desde hace más de veinte años, en ARALMA trabajamos en protección infantil y prevención de las violencias, acompañando a bebés, niñas, niños, adolescentes y familias, y promoviendo políticas públicas que reconozcan a las infancias como sujetos de derecho.
En este recorrido, confirmamos algo que se repite de manera sistemática: las infancias siguen siendo habladas, pero no escuchadas. Sus opiniones, experiencias y necesidades rara vez son tomadas en serio en los espacios donde se deciden las políticas, las prácticas institucionales y las prioridades sociales que impactan directamente en sus vidas.
Por eso, desde 2015 impulsamos la campaña La Voz de la Infancia, una iniciativa nacida en Argentina y sostenida durante más de diez años, orientada a promover la escucha activa, la participación real y el reconocimiento de la palabra infantil en todos los ámbitos de la vida social.
A través de dispositivos simbólicos y pedagógicos como los Molinitos de Viento y el personaje Lile, instalamos una pregunta sencilla pero profunda en escuelas, comunidades, instituciones y espacios públicos: ¿estamos escuchando realmente a la infancia?
¿Por qué un Día de la Voz de la Infancia?
Existen días dedicados a la infancia desde la celebración, la protección o la conmemoración.
Sin embargo, no existe una fecha específica que ponga en el centro la voz de la infancia como derecho: el derecho a ser escuchados, tomados en serio y convocados a participar en las decisiones que los afectan.
Escuchar a la infancia es una condición para la prevención de las violencias, la construcción de políticas públicas eficaces y el fortalecimiento democrático.
¿Por qué el 8 de agosto?
Desde 2015 trabajamos el 8 de agosto como un hito simbólico y pedagógico de la campaña La Voz de la Infancia. Son más de diez años de trabajo sostenido, iniciado en Argentina y acompañado por organizaciones de distintos países, con acciones comunitarias, educativas, culturales e institucionales.
El 8 de agosto se consolidó no competitiva con otros días internacionales.Es una fecha para escuchar, no solo para hablar sobre la infancia.
Molinitos de Viento y Lile: símbolos de escucha
La campaña se expresa públicamente a través de los Molinitos de Viento y del personaje Lile, como dispositivos simbólicos y pedagógicos orientados a instalar una cultura de la escucha. No se trata solo de oír, sino de reconocer, hacerse cargo y responder a las demandas de las infancias, promoviendo conciencia, corresponsabilidad y compromiso ético por parte de la comunidad, las instituciones y el Estado.
Esta petición se suma a un recorrido más amplio desde ARALMA
Desde ARALMA impulsamos desde hace años otras peticiones, campañas y proyectos legislativos vinculados a la protección infantil, la prevención de las violencias y la restitución de derechos.
Esta petición no reemplaza esas iniciativas.Propone un marco simbólico común que las articule, les otorgue mayor visibilidad pública y refuerce su impacto social e institucional.
Declarar el 8 de agosto como Día Nacional y Mundial de la Voz de la Infancia crea una fecha de referencia que fortalece todas las acciones orientadas a garantizar que las infancias sean escuchadas y tomadas en serio.
Un marco para la articulación institucional
Esta iniciativa está pensada para ser acompañada por instituciones educativas, organismos públicos, organizaciones sociales y espacios comunitarios, así como por entornos de alta circulación familiar, como centros comerciales y espacios culturales.
A través de gestos simbólicos simples —como los Molinitos de Viento y la presencia de Lile— proponemos visibilizar el compromiso con la escucha y el cuidado de las infancias de una manera respetuosa, no invasiva y accesible para toda la comunidad.
El Día de la Voz de la Infancia ofrece una oportunidad concreta para que distintos actores sociales expresen su compromiso con los derechos de niñas, niños y adolescentes, generando valor social, comunitario e institucional.
Fundamento de derechos
El derecho de niñas y niños a ser escuchados está reconocido en la Convención sobre los Derechos del Niño (artículo 12). Sin embargo, su ejercicio efectivo sigue siendo una deuda cultural, institucional y política.
¿Qué pedimos?
Que el 8 de agosto sea reconocido como Día Nacional y Mundial de la Voz de la Infancia, y que esta fecha:
se incorpore en calendarios escolares, universitarios, institucionales y comunitarios;
promueva acciones de escucha activa y participación infantil; incluya explícitamente a los bebés, reconociendo sus formas no verbales de expresión; fortalezca políticas públicas y prácticas sociales que reconozcan a la infancia como interlocutora legítima.
Sumá tu firma
Firmar esta petición es acompañar una agenda que coloca en el centro la palabra, la escucha y la participación de las infancias, hoy, no solo como promesa de futuro.
Somos ARALMA: www.aralma.org
IG y FB: @somosaralma

61
La causa
Soy Sonia Almada, psicóloga, y presido ARALMA – Asociación Civil.
Desde hace más de veinte años, en ARALMA trabajamos en protección infantil y prevención de las violencias, acompañando a bebés, niñas, niños, adolescentes y familias, y promoviendo políticas públicas que reconozcan a las infancias como sujetos de derecho.
En este recorrido, confirmamos algo que se repite de manera sistemática: las infancias siguen siendo habladas, pero no escuchadas. Sus opiniones, experiencias y necesidades rara vez son tomadas en serio en los espacios donde se deciden las políticas, las prácticas institucionales y las prioridades sociales que impactan directamente en sus vidas.
Por eso, desde 2015 impulsamos la campaña La Voz de la Infancia, una iniciativa nacida en Argentina y sostenida durante más de diez años, orientada a promover la escucha activa, la participación real y el reconocimiento de la palabra infantil en todos los ámbitos de la vida social.
A través de dispositivos simbólicos y pedagógicos como los Molinitos de Viento y el personaje Lile, instalamos una pregunta sencilla pero profunda en escuelas, comunidades, instituciones y espacios públicos: ¿estamos escuchando realmente a la infancia?
¿Por qué un Día de la Voz de la Infancia?
Existen días dedicados a la infancia desde la celebración, la protección o la conmemoración.
Sin embargo, no existe una fecha específica que ponga en el centro la voz de la infancia como derecho: el derecho a ser escuchados, tomados en serio y convocados a participar en las decisiones que los afectan.
Escuchar a la infancia es una condición para la prevención de las violencias, la construcción de políticas públicas eficaces y el fortalecimiento democrático.
¿Por qué el 8 de agosto?
Desde 2015 trabajamos el 8 de agosto como un hito simbólico y pedagógico de la campaña La Voz de la Infancia. Son más de diez años de trabajo sostenido, iniciado en Argentina y acompañado por organizaciones de distintos países, con acciones comunitarias, educativas, culturales e institucionales.
El 8 de agosto se consolidó no competitiva con otros días internacionales.Es una fecha para escuchar, no solo para hablar sobre la infancia.
Molinitos de Viento y Lile: símbolos de escucha
La campaña se expresa públicamente a través de los Molinitos de Viento y del personaje Lile, como dispositivos simbólicos y pedagógicos orientados a instalar una cultura de la escucha. No se trata solo de oír, sino de reconocer, hacerse cargo y responder a las demandas de las infancias, promoviendo conciencia, corresponsabilidad y compromiso ético por parte de la comunidad, las instituciones y el Estado.
Esta petición se suma a un recorrido más amplio desde ARALMA
Desde ARALMA impulsamos desde hace años otras peticiones, campañas y proyectos legislativos vinculados a la protección infantil, la prevención de las violencias y la restitución de derechos.
Esta petición no reemplaza esas iniciativas.Propone un marco simbólico común que las articule, les otorgue mayor visibilidad pública y refuerce su impacto social e institucional.
Declarar el 8 de agosto como Día Nacional y Mundial de la Voz de la Infancia crea una fecha de referencia que fortalece todas las acciones orientadas a garantizar que las infancias sean escuchadas y tomadas en serio.
Un marco para la articulación institucional
Esta iniciativa está pensada para ser acompañada por instituciones educativas, organismos públicos, organizaciones sociales y espacios comunitarios, así como por entornos de alta circulación familiar, como centros comerciales y espacios culturales.
A través de gestos simbólicos simples —como los Molinitos de Viento y la presencia de Lile— proponemos visibilizar el compromiso con la escucha y el cuidado de las infancias de una manera respetuosa, no invasiva y accesible para toda la comunidad.
El Día de la Voz de la Infancia ofrece una oportunidad concreta para que distintos actores sociales expresen su compromiso con los derechos de niñas, niños y adolescentes, generando valor social, comunitario e institucional.
Fundamento de derechos
El derecho de niñas y niños a ser escuchados está reconocido en la Convención sobre los Derechos del Niño (artículo 12). Sin embargo, su ejercicio efectivo sigue siendo una deuda cultural, institucional y política.
¿Qué pedimos?
Que el 8 de agosto sea reconocido como Día Nacional y Mundial de la Voz de la Infancia, y que esta fecha:
se incorpore en calendarios escolares, universitarios, institucionales y comunitarios;
promueva acciones de escucha activa y participación infantil; incluya explícitamente a los bebés, reconociendo sus formas no verbales de expresión; fortalezca políticas públicas y prácticas sociales que reconozcan a la infancia como interlocutora legítima.
Sumá tu firma
Firmar esta petición es acompañar una agenda que coloca en el centro la palabra, la escucha y la participación de las infancias, hoy, no solo como promesa de futuro.
Somos ARALMA: www.aralma.org
IG y FB: @somosaralma

Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 3 de enero de 2026