Usar el sistema de la potabilizadora óptica para acabar con la sed en las áreas más pobres del mundo

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Acabo de crear esta petición en nombre de mi padre y espero que la firméis y que la compartáis con este texto o uno similar donde se sepa quién tiene estos datos: nuestros representantes. Esto no puede seguir así, vivimos en un sistema corrupto en el que inventos como el de mi padre, que puede salvar miles de vidas, no interesan porque al ser PATRIMONIO DE LA HUMANIDAD, no pueden hacer negocio con el, no pueden enriquecerse. Mi padre se encargó de nombrarlo en el año 2001 Patrimonio de la Humanidad ante acta notarial y puso de reponsables en documentos oficiales a la OMS y a la Unesco y no han hecho nada porque no conviene salvar millones de vidas alrededor de todo el mundo. Estos datos los tiene el Rey, el Principe de Asturias, la OMS, la UNESCO, la secretaría general de las Naciones Unidas, la FAO, el Ministerio de Agricultura, el Ministerio de Ciencia e Innovación, la Junta de Murcia, el gobierno de Canarias, la Universidad de Huelva y su ayuntamiento, Médicos sin Fronteras, la Federación Onubense de Empresarios, la Consejeria de Obras Publicas de la Junta de Andalucía, etc. Este invento, al sacar agua de mar y volverla dulce también es revolucionario para nosotros aqui en Occidente ya que eliminaría el riesgo de que aumentase el nivel del mar a causa del deshielo de los polos por culpa de la contaminación. ACTUEMOS Y AYUDEMOS A LOS QUE NO TIENEN NADA.

No dejéis que os engañen, por favor. Muere gente mientras estamos sentados sin hacer nada.

Cuando, digamos, un alumno de la vida, afronta como artista su "Opera prima" en forma de libro, dentro del contexto del arte de vivir, afronta una responsabilidad, y es la de comunicar algo nuevo dentro del conjunto del pensamiento colectivo, algo original y sugerente, algo que nos extraiga de la masa sin alma que es lo ya pensado, lo que queda atrás y se lleva la muerte, pues es un plagio de lo que ya existe.

Vivimos en tres mundos en crisis y el agua sigue jugando un papel absoluto.

En efecto, el tercer mundo lo es así, porque en el no hay agua y la poca que llueve, a veces torrencialmente, no puede ser aprovechada por la ausencia absoluta de una infraestructura de uso.

De hecho en el segundo mundo, como Andalucía, proclive a la cíclica y ruinosa sequía, pocas medidas se han tomado para oponerse a la dictadura de un clima influido por la situación Subsahariana.

Ni siquiera la enseñanza de los árabes,con el aljibe, ha servido para escarmentarnos a los andaluces de tanto mirar a un cielo seco, que ha castigado seriamente a la agricultura.

En el periodo de sequía duradera que afectó a España a finales del siglo XX, muchos españoles se devanaban los sesos en torno a un agua que faltaba gravemente en parte del territorio de nuestra nación, como en Cádiz y Sevilla, que se vieron severamente afectadas.

Hubo problemas para una ducha normal, diaria y necesaria y se produjeron en situaciones tercemundistas de precariedad y restricción, y hubo que llevar agua potable en barcos desde Huelva a Cádiz, por ejemplo. Por aquellas fechas, la agricultura andaluza se encontraba con pérdidas de billones de pesetas.

Al final de esa sequía fue descubierta y patentada, silenciosamente, una "Potabilizadora Óptica", que supone el primer medio de obtención barata y racional de agua de riego, dulce, desalinizada, desde el agua salada del mar, basándose en aprovechar el poder calefactor, evaporador, de lupas biconvexas opuestas óptimamente al Sol.

Henos aquí, ante un autentico "nicho tecnológico", que la Humanidad ha pasado por alto, en su evolución, y que le hace pagar la soberbia penitencia de la sequía en el segundo mundo, y el horror del marasmo en los niños y hambruna perpetua en algunas áreas del llamado tercer mundo, como el Cuerno de África.

En efecto, "lupa enciende fuego", pero este hecho contundente no ha llamado suficientemente la atención de los humanos, hasta ahora, para hilar cabos y obtener gracias a ese poder calorífico, una evaporadora racional de agua de mar que hiciera (digamos de modo alquímico), lo que hace la Naturaleza. Esto es, evaporar agua desde el mar como origen del agua disponible y ciertamente, dar un paso de gigante en la liberación humana de la servidumbre al clima con una libre disponibilidad de agua dulce a voluntad y razón, agua fácilmente obtenible desde el mar, fuente inagotable del preciado líquido.

Como quiera que es voluntad del descubridor de dicha evaporadora, que dicha idea sea Patrimonio de la Humanidad, se ha nombrado notarialmente a la misma, como legítimo propietario y beneficiario, a corto y largo plazo, de un sistema harto racional de obtener agua de riego desde el mar, y que no sólo no precisa aporte exógeno de energía, para evaporar el agua, sino que, al paso que aprovecha la luz del Sol para evaporar el agua del mar, es un excelente generador de energía eléctrica, y una óptima planta de obtención de sal marina. El fundamento del aparato es que mediante lupas es posible calentar metal y este metal, muy caliente, evapora por contacto, agua de mar.

Como dicha evaporación por contacto, tiene lugar en el seno de un contenedor hermético, se origina presión de vapor, suficiente como para convertir a dicha evaporadora en un racional generador de energía eléctrica.

La sal, residuo creciente con la evaporación de agua de mar, es fácilmente aprovechable si colocamos el contenedor-evaporadora en una salina tradicional, ya que la conductividad especifica de la salmuera para la electricidad hace factible un relais de funcionamiento, para evacuación del residuo, lo que convierte a la evaporadora óptica en una óptima planta de obtención de sal marina.

Se hará hincapié en que "lupa enciende fuego", y que este útil hecho físico es un literal "nicho tecnológico", que la humanidad y su ciencia no usa para nada, cuando sus usos racionales son numerosos a primera vista, cuando no insospechados.

Es el mismo siniestro nicho que sepulta sed pura y dura a más de diez mil personas diarias en nuestro planeta, muchos de ellos niños marásmicos.

Adolecíamos de la ausencia de un sistema de obtención de agua de riego desde el mar, de modo barato y sin aporte de energía. El resto, teniendo en cuenta que el acueducto es un invento romano, es fácilmente imaginable en un contexto de absoluta libertad, soñada, con respecto al agua dulce.

Al autor de la "Evaporadora Óptica", no le ha sido posible comunicar públicamente la noticia de su hallazgo, ni su posterior donación a la Humanidad, por lo que se recurre a este texto para hacerlo.

Nº Patente: P9702368

Fecha Patente: 12 de Noviembre de 1997

Lugar: Registro de la Propiedad Industrial

Resumen Sistema de potabilización de agua salada. El sistema se basa en la disposición de una pluralidad de lentes biconvexas o lupas (12) sobre el exterior de un depósito hermético (1), con un conducto (2) de entrada de agua salada, un conducto de salida (4) de vapor, y una salida (10) con compuerta practicable (11) para la evacuación de la salmuera. En las paredes del depósito (1) van montadas tantas piezas metálicas conductoras (16) como lupas (12), quedando enfrentadas cada una de éstas y el de unos vástagos o varillas (17) que derivan de las mismas y que se proyectan hacia el interior del depósito (1), vinculándose todas ellas a un radiador común (18) que queda inmerso en el agua que contiene el depósito. El calentamiento produce la evaporación del agua y su salida por el conducto (4), hacia un enfriador, obteniéndose así agua potable.

La figura 1 muestra una representación esquemática de una instalación que puede considerarse como una forma  de realización o de materialización del sistema de la invención, donde se puede comprobar la existencia de una depósito o contenedor hermético, una parte superior con las lupas o lentes biconvexas, los espejos que reflejan la luz, así como los conductos de entrada de agua salada y de salida de vapor, e incluso la salida inferior para la salmuera.

SISTEMA DE POTABILIZACIÓN DE AGUA SALADA

OBJETO DE LA INVENCIÓN

La invención se refiere a un sistema de potabilización de agua salada, cuya evidente finalidad es desalinizar el agua del mar y obtener agua potable para su uso y consumo cotidiano, obteniéndose a la vez y de manera indirecta energía eléctrica  y sal marina para las aplicaciones que se deseen. El sistema, mediante calentamiento y evaporación del agua salada, permite obtener agua potable basándose en la concentración de la luz solar sobre elementos metálicos conductores en contacto con el agua a desalinizar.

Es objeto de la invención conseguir potabilizar agua salada mediante un sistema óptico que resulta sencillo estructuralmente y carente de gasto energético.

ANTECEDENTES DE LA INVENCIÓN

La desalinización del agua de mar se puede realizar de muy diversas maneras, una de ellas es conocida como "osmosis inversa", cuya puesta en práctica requiere grandes espacios y desniveles de altura para permitir la realización del proceso. En otros casos la desalinización del agua del mar se consigue mediante instalaciones complejas y en la mayoría de las ocasiones inviables en la práctica.

En cualquiera de los casos existe siempre un gasto energético muy considerable.

Pues bien, en base al principio físico de la propiedad que tiene una lente biconvexa de concentrar la luz solar en un punto o foco y producir en éste una gran cantidad de calor, se ha concebido un sistema para potabilizar agua salada.

DESCRIPCIÓN DE LA INVENCIÓN

El sistema que se preconiza, basándose en el principio óptico anteriormente referido, viene a resolver la problemática que supone actualmente la potabilización o desalinización del agua de mar, y ello en base a una solución tan sencilla como eficaz.

Más concretamente, el sistema de la invención está basado en la disposición de una serie de lentes biconvexas o lupas, orientables hacia el sol mediante cualquier tipo de medio convencional y adecuado, lupas que se disponen enfrentadas a otras tantas piezas o superficies metálicas y conductoras, de manera que la separación entre cada lupa y su correspondiente pieza o superficie metálica conductora será igual a la distancia focal de aquella, todo ello de manera que la incidencia de los rayos solares sobre las lupas producirá la concentración de aquellos sobre la superficie de la pieza metálica conductora, llevando consigo el calentamiento de ésta, calentamiento que puede ser aprovechado para transmitirlo a, por ejemplo, un radiador inmerso en el agua salada contenida en un depósito hermético.

La transmisión del calor originado en la superficie de las piezas metálicas conductoras hasta el radiador inmerso en el agua salada almacenada en el contenedor hermético, se realiza mediante respectivos vástagos o varillas metálicas y conductoras, de modo tal que ese calentamiento producirá calentamiento del agua salada y la correspondiente evaporación de la misma, saliendo el vapor a presión a través de una válvula prevista al efecto en una zona próxima a la parte superior del propio depósito o contenedor hermético, para que esa presión de vapor pueda, por ejemplo, mover una turbina y así conseguir energía eléctrica, siendo después hecho pasar el vapor a través de un serpentín para que una vez enfriado obtener la condensación del agua, que será ya agua desalinizada, o lo que es lo mismo agua potable que puede ser utilizada normalmente.

En el depósito hermético en el que está inmerso el radiador que se calienta de acuerdo con lo anteriormente expuesto, se incluye una entrada de agua salada, procedente del mar, de una ría, marisma, acuífero salobre, etc., y ello mediante una tubería conectada a la entrada del contenedor, en proximidad a su parte inferior, y en cuya tubería se ha previsto una bomba que es la que aspira el agua salada y la impulsa al depósito hermético.

El fondo de dicho depósito hermético es inclinado con descenso progresivo hacia el extremo opuesto al de la tubería de entrada, y en cuyo extremo de mayor profundidad se ha previsto de una compuerta con medios de apertura adecuados para posibilitar la evacuación de la salmuera que se va obteniendo.

Es de destacar el hecho de que las piezas metálicas conductoras estarán preferentemente incrustadas en la pared del depósito contenedor, que será de hormigón, pudiendo ser de reducida amplitud siempre y cuando se consiga una orientación adecuada de las lupas o lentes biconvexas y la luz solar se concentre sobre un punto o zona de mínima amplitud.

Evidentemente, las varillas o vástagos que emergen de la pieza o superficie de concentración de la luz solar, y que finalizan en el radiador interno, además de ser buenas conductoras serán de naturaleza inoxidable.

Cabe destacar también el hecho de que todas las varillas o vástagos que se proyectan hacia el interior de las piezas metálicas conductoras incrustadas en la pared del depósito, estarán interconectadas entre sí formando una retícula o bien unidas al radiador anteriormente referido, y al que se pretende transmitir el calor, el cual será igualmente de un material inoxidable.

El calentamiento del radiador producido por las varillas a través de las cuales se transmite el calor que se produce en la concentración de la luz solar sobre las piezas metálicas incrustadas en la pared del depósito, hará que entre en ebullición el agua salada y se origine vapor de agua que, por la acción del continuo llenado del depósito hermético se encontrará a presión contra el techo del mismo, de manera que en proximidad a ese techo o parte superior es donde se prevé la válvula que abrirá cuando se alcanza una determinada presión, para que escape el vapor a través de un conducto y pase por la turbina correspondiente, la cual será accionada para producir energía eléctrica.

A continuación de la turbina, el vapor de agua ya más frío es conducido a un serpentín o serpentines desde los que gotea en forma de agua potable, siendo ésta recogida en depósitos, contenedores o cualquier otro medio para su almacenamiento, distribución o utilización.

Es de destacar el hecho de que las lupas o lentes biconvexas pueden ser orientadas al sol directamente, mediante medios adecuados y convencionales, según se ha dicho con anterioridad, o bien utilizar espejos encargados de reflejar la luz solar hacia la superficie de las lentas biconvexas propiamente dichas.

De acuerdo con lo expuesto, es evidente que mediante el sistema óptico de la invención no solamente es posible potabilizar o desalinizar agua de mar o salada, sino que además la salmuera que se va produciendo puede hacerse llegar a una salina para conseguir una importante riqueza en sal marina que puede ser utilizada para distintos usos o aplicaciones.

Las aplicaciones del sistema son innumerables, desde poderse utilizar en barcos de vela y barcos en general como medio para potabilizar el agua del mar, hasta utilizarse como sistema de calefacción aplicable en azoteas, o de calentamiento de placas metálicas para los más diversos usos.

REALIZACIÓN PREFERENTE DE LA INVENCIÓN

Como se puede ver en la figura referida, el sistema de la invención es susceptible de materializarse a partir de un depósito (1), que puede estar constituido en hormigón armado y que está cerrado herméticamente, el cual cuenta con una tubería de entrada (2) en la que está situada una bomba de impulsión del agua del mar o de cualquiera otra procedencia, hacia el interior de ese depósito. La entrada de esa conducción (2) está prevista en proximidad a la parte inferior del depósito (1), mientras que en proximidad a la parte superior se ha previsto una conducción de salida de vapor (4), en la que se incluye una válvula de presión (5), conducción en la que está intercalada una turbina (6) susceptible de ser accionada por la presión del propio vapor como más adelante se expondrá, a continuación de la cual existe un serpentín (7) que desemboca en un recipiente (8) receptor de agua potable o desalinizada.

El fondo (9) del depósito (1) es inclinado y en la parte más baja y extrema del mismo se ha previsto una salida o abertura (10) que normalmente está cerrada mediante una compuerta (11), cuya función se expondrá con posterioridad.

Separado del depósito, tanto en correspondencia con su parte superior, como en correspondencia son sus caras laterales, se han previsto una pluralidad de lentes biconvexas o lupas (12), siendo la separación la distancia focal correspondiente a las mismas, disponiéndose esas lupas (12) como si fuese una "colmena", esto es, determinando una superficie en la que las lupas están adosadas unas a las otras en una disposición que recuerda a un panal de abejas, determinando en cualquier caso una especie de hemiesfera (13) que se complementa con una pluralidad de espejos (14) que reflejan la luz del sol hacia la superficie de aquellas.

Las comentadas lupas (12) van montadas con facultad de orientación hacia el sol para determinar la comentada superficie en forma de hemiesfera, que resulta óptima en lo que respecta a la oposición o enfrentamiento al sol para que los rayos de este incidan con mayor eficacia sobre las propias lupas.

Por otro lado, y en correspondencia con las paredes (15) del depósito (1), tanto en la parte superior como en los laterales del mismo, van incrustadas una pluralidad de piezas metálicas (16), de buen material conductor, cuyo número es igual al número de lupas (12), con el fin de que a cada una de estas le corresponda una pieza (16), o lo que es lo mismo que los rayos solares que inciden sobre cada una de as lupas (12) se concentren, como se representa en la figura 3, sobre la respectiva pieza metálica y conductora (16), de manera que dependiendo de la orientación que se pueda dar a estas lupas (12), las piezas (16) pueden tener una superficie mínima siempre y cuando se consiga una adecuada concentración de los rayos solares sobre la superficie de las piezas (16).

Esas piezas (16) incrustadas en las paredes (15) del depósito (1), se continúan hacia el interior de éste en correspondientes varillas o vástagos (17), todos ellos unidos formando una retícula o radiador (18) que queda sumergido en el agua salda que contiene el depósito o contenedor (1).

 Como ya se ha dicho con anterioridad, cada una de las piezas (16) está situada exactamente a la distancia focal de la respectiva lente o lupa (12).

Pues bien, de acuerdo con las características referidas, cuando las lupas (12) son orientadas al sol, la superficie de las piezas metálicas y conductoras (16) se calienta considerablemente, transmitiendo en calor a las varillas (17) y de éstas al radiador (18), comenzando el agua a calentarse y muy pronto a entrar en ebullición creándose vapor en el interior del depósito (1), que cuando alcanza una presión determinada actúa sobre la válvula (5) produciendo la apertura de ésta y saliendo por la conducción (4), pasando por la turbina (6) moviendo la misma y produciendo por tanto energía eléctrica.

Después de accionar esa turbina (6), el vapor de agua, ya más frío, es conducido al serpentín, o serpentines (7) desde los que ya enfriado, para finalmente gotear en forma de agua potable en el recipiente (8) receptor de ese agua, apta para su consumo o uso cotidiano.

La salmuera que se va produciendo  como consecuencia de la evaporación del agua contenida en el depósito (1) es susceptible de ser evacuada a través de la salida (10), previa apertura de la compuerta (11), o bien a través de valvas o compuertas previstas en el propio fondo (9).

En cualquier caso, el continuo llenado del depósito (1) con agua salada a medida que la anterior evaporada, hace que la concentración de sal de agua del depósito vaya en aumento, resultando más salada a cada momento que pasa.

Pues bien, es sabido que cuanto más salada es el agua resulta mejor conductora de electricidad, pudiéndose decir que la conductibilidad del agua momentos antes de que quedar saturada es tal que puede provocar la acción de un relé que abriría la compuerta (11), evacuándose dicho agua casi saturada o salmuera a través de la salida (10), pudiendo acceder a una salina (19) donde la acción del sol permite obtener rápidamente una importante riqueza en sal marina (cloruro sódico y otros componentes como hidrógeno).

Una vez vaciado el depósito de la manera anteriormente descrita, se procede a su limpieza por duchado, volviéndose a cerrar de nuevo para que la bomba (3) comience a funcionar y se vuelva a llenar ese depósito (1) de agua salada para repetirse el ciclo cerrándose lógicamente y de manera previa la compuerta (11) una vez efectuado el vaciado.

Evidentemente, el sistema desalinizador descrito es susceptible de ser aplicado como medio para potabilizar agua de mar en barcos, pudiendo ser aplicado también como medio calefactor calentando una placa metálica situada enfrentadamente a las lupas, o bien como calefacción para viviendas, situando la instalación en azoteas, de manera que en éstas y mediante la construcción de una pequeña piscina el agua se calentará y podrá usarse para calentar la vivienda o un edificio.

No se considera necesario hacer más extensa esta descripción para que cualquier experto en la materia comprenda el alcance de la invención y las ventajas que de la misma se derivan.

Los materiales, forma , tamaño y disposición de los elementos serán  susceptibles de variación siempre y cuando ello no suponga una alteración en la esencialidad del invento.

Los términos en que se ha redactado esta memoria deberán ser tomados siempre en sentido amplio y no limitativo.



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