LA LONJA DE ZARAGOZA SIGUE ESTANDO EN PELIGRO. HAY QUE SALVARLA ENTRE TODOS


LA LONJA DE ZARAGOZA SIGUE ESTANDO EN PELIGRO. HAY QUE SALVARLA ENTRE TODOS
El problema
Parecía que habíamos ganado y que la Lonja se había salvado, pero nos equivocábamos completamente, porque el Ayuntamiento de Zaragoza no descansa en sus maquinaciones y ha presentado sus planes para el monumento, que consisten en todo menos en dejarlo en paz, que es justamente lo que necesita. Hemos ganado una batalla (y la hemos ganado los zaragozanos, algo de lo que tenemos que estar orgullosos), pero ya tenemos otra por delante y la vamos a volver a ganar, porque es de justicia y tenemos razón.
Es tan sencillo como cumplir la ley, así de simple. ¿Cuál? La Ley del Patrimonio Histórico Español, de 1985, desarrollada posteriormente en la Ley del Patrimonio de Aragón, en las que queda muy claro que un BIEN DE INTERÉS CULTURAL, la máxima categoría que se otorga en España, goza de la MÁXIMA PROTECCIÓN, con lo que LAS ÚNICAS INTERVENCIONES QUE SE PUEDEN HACER SON LAS QUE SE JUSTIFICAN POR LAS NECESIDADES DE CONSERVACIÓN Y, SI ES NECESARIO, RESTAURACIÓN. NADA MÁS. Parece sencillo de entender, ¿verdad? Pues a nuestro Ayuntamiento le cuesta tanto que no lo consigue, y tras el frenazo al asunto de los ascensores y la falsa ha decidido acometer una reforma que no sé si podemos llamar integral, pero desde luego muy amplia sí que es (y muchísimo más allá de lo permitido por la ley). Vamos a resumir algunos puntos para todos tengamos claro de qué hablamos:
1. Cambiar el acceso y abrirlo por la calle don Jaime. Ese fue el acceso original, es verdad, pero ya hace mucho que se abrió el de la Plaza del Pilar que en este momento es cómodo, está una zona peatonal y, sobre todo, ya está hecho (ya se atacó el monumento en su día, cuando se demolieron las construcciones de esta zona y se amplió la plaza del Pilar, abriéndolo; si el mal ya está hecho, ¿para qué vamos a hacer más?). Abrir un nuevo acceso por don Jaime supondría inevitablemente intervenir en el acceso original para hacer una rampa que, según ellos, es necesaria para adaptar el edificio a la normativa. ¿Perdón? Que yo sepa la única normativa a la que tiene que adaptarse un B.I.C. es la Ley de Patrimonio. Por cierto, ¿es una intervención justificada por alguna necesidad de conservación? No, ¿verdad? Pues no hay más que hablar.
2. Elevar el suelo para instalar un suelo técnico. ¿Perdón otra vez? El suelo y su nivel también forman parte del edificio, no podemos jugar con él a nuestro antojo. ¿Qué vendrá después? CONSERVAR Y, SI ES NECESARIO Y ESTÁ PLENAMENTE JUSTIFICADO, RESTAURAR. ¡¡¡NADA MÁS!!! Y eso por no hablar de arqueología, que es otro tema a tener muy en cuenta.
3. Como la Lonja es una gran sala diáfana eso tiene muchísimas limitaciones, así que lo que proponen es utilizar los cuatro ángulos del edificio para construir cuatro espacios rectangulares e instalar climatización, aseos, vestuarios del personal… La Lonja es un gran espacio diáfano, sin compartimentar, y así debe seguir. En Valencia, en Palma… ni se les ha ocurrido instalar “garitos” dentro de la maravillosa sala, y me imagino que se les pondrían los pelos de punta si alguien lo plantease. Miles de edificios declarados Bien de Interés Cultural no pueden tener baños, ni ascensor, ni cantidad de cosas, porque su instalación supone alterar el edificio original. Y no lo tienen, y no pasa nada, porque la única ley a la que se tienen que adaptar en este caso es la Ley de Patrimonio.
a. Climatización - ¿La ha tenido hasta ahora? ¿Es necesaria? Y lo que es más importante, ¿supone una alteración del edificio? Hacer cuatro cuartos en las esquinas supone una alteración brutal del espacio original, así que… Sinceramente, no entiendo ni cómo han podido llegar a plantearse algo así.
b. Baños – La Lonja lleva toda su historia sin baños, incluidas las últimas décadas en las que se ha dedicado al montaje de exposiciones. Igual que no tiene baños la Seo, o tantos monumentos. No pasa nada, aunque ya que hablamos de esto lo que debería plantearse el Ayuntamiento es la necesidad de que haya unos baños públicos (que podrían ser de pago, como ocurre en infinidad de ciudades, y no pasa nada) en la plaza del Pilar. ¿No está la Fuente de la Hispanidad, que podría cumplir perfectamente esa función, y ya lo ha hecho en otras épocas? ¿Se acuerdan de la Fuente de la Hispanidad nuestros munícipes, por cierto, ésa de la que salía agua, al fondo de la plaza? Pues planteénselo, y dejen en paz la Lonja.
c. Vestuarios para el personal. ¿No pueden cambiarse en el Ayuntamiento, que está al lado? ¿O en el palacio de Montemuzo, que también es municipal y sólo hay que cruzar la plaza? Vuelvo a decirlo, trabajar en un edificio histórico tiene algunos inconvenientes, y éste no es de los más graves.
d. Espacio de almacenamiento. Utilizar un edificio histórico para una función absolutamente diferente a la original tiene ventajas (el prestigio que otorga a cualquier cosa que se haga es enorme, eso es indudable), pero también inconvenientes. En una sala diáfana (y eso es parte de la maravilla de este lugar) no puede haber espacios de almacenamiento. Ni en la misma sala, que no se puede fragmentar, por supuesto, ni mucho menos haciendo un subterráneo o cualquier otra idea loca como hacer alguna construcción en un entorno, que, recordémoslo, también está protegido por la declaración de Bien de Interés Cultural. No se puede, y ya está. Hay que asumir los inconvenientes, no sólo disfrutar de las ventajas.
En fin, un absoluto despropósito. No podemos permitir todo esto, simplemente porque sí, porque hay que proteger como sea un monumento de la envergadura de la Lonja, pero hay más. Se ha hablado mucho últimamente de que habría que presentarla a la UNESCO para que la declare Patrimonio de la Humanidad, algo que es muy difícil (es la máxima categoría a la que se puede aspirar) pero no imposible, porque cabría la posibilidad de que se ampliara la declaración de la Lonja de Valencia, de 1996, a las cuatro lonjas de la Corona de Aragón, que forman un conjunto absolutamente diferenciado del resto de las lonjas europeas construidas básicamente a finales de la Edad Media y en el Renacimiento. La Lonja de Zaragoza es muy diferente de las de Amberes, Sevilla… pero muy parecida a Barcelona, Palma de Mallorca y Valencia, que son sus hermanas, con las que comparte una serie de características absolutamente diferenciadoras del resto. Tendría todo el sentido del mundo que la UNESCO estuviera dispuesta a ampliar la declaración de Valencia a este conjunto, que además es perfectamente representativo del poder de la Corona de Aragón en el Mediterráneo y su potencia comercial, pero… si queremos que la UNESCO tenga en cuenta la propuesta, no podemos hacer todas estas cosas de ninguna manera, pues su único poder real es velar por la conservación del patrimonio, y lo mismo que amenaza con retirar la declaración cuando ve que algo está en peligro (lo hizo con el Albaicín de Granada, por ejemplo, y la simple amenaza fue suficiente para que el ayuntamiento interviniera y el barrio cambiara completamente), ni se plantea concederla cuando ve restauraciones “sospechosas”, abusivas, intervenciones injustificadas… Con una intervención como esta, tan salvaje como hubieran sido los ascensores y la apertura de la falsa, nos podemos despedir de la declaración de Patrimonio de la Humanidad.
La propuesta del ayuntamiento de Zaragoza es, pues, un atentado contra el monumento, incumple sistemáticamente las leyes de Patrimonio Histórico española y aragonesa y además cierra por completo la posibilidad de que la Unesco vea con buenos ojos la posible declaración. ¿Hacen falta más motivos para estar en contra? Por eso os pedimos, por favor, no sólo que firméis, sino que lo compartáis sin descanso con toda vuestra gente y les contéis por qué deberían hacerlo. Ya sabemos que os lo pedimos hace no mucho para lograr parar los ascensores, y que da pereza que os lo pidamos otra vez, pero sólo os decimos una cosa: ninguna batalla importante se ganó sin hacer nada, o quedándose en el sofá viendo como otros luchaban. ¿Queréis ser protagonistas de la historia de Zaragoza, o simplemente espectadores que se quejan pero no hacen nada? HACEMOS FALTA TODOS, CADA FIRMA ES MUY IMPORTANTE Y ESTO HAY QUE PARARLO COMO SEA. NO PODEMOS PERMITIR QUE ZARAGOZA SIGA DESTRUYENDO POCO A POCO (O MUCHO A MUCHO) SU PATRIMONIO, ESTO TIENE QUE SER UN PUNTO DE INFLEXIÓN, UN ANTES Y UN DESPUÉS. VAMOS A DAR UN PUÑETAZO ENCIMA DE LA MESA PARA GRITARLE AL AYUNTAMIENTO QUE ¡¡¡BASTA YA!!!
En fin, acabamos con el poema más corto y más famoso de Juan Ramón Jiménez: «No la toques ya más, que así es la rosa», aludiendo a la perfección que se consigue sin forzar las cosas, sin manosearlas hasta marchitarlas. Así que, NO LA TOQUÉIS YA MÁS, QUE ASÍ ES LA LONJA. ¡¡¡VAMOS A SALVAR LA LONJA DEFINITIVAMENTE!!! ¡¡¡ZARAGOZA NO SE RINDE!!!
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El problema
Parecía que habíamos ganado y que la Lonja se había salvado, pero nos equivocábamos completamente, porque el Ayuntamiento de Zaragoza no descansa en sus maquinaciones y ha presentado sus planes para el monumento, que consisten en todo menos en dejarlo en paz, que es justamente lo que necesita. Hemos ganado una batalla (y la hemos ganado los zaragozanos, algo de lo que tenemos que estar orgullosos), pero ya tenemos otra por delante y la vamos a volver a ganar, porque es de justicia y tenemos razón.
Es tan sencillo como cumplir la ley, así de simple. ¿Cuál? La Ley del Patrimonio Histórico Español, de 1985, desarrollada posteriormente en la Ley del Patrimonio de Aragón, en las que queda muy claro que un BIEN DE INTERÉS CULTURAL, la máxima categoría que se otorga en España, goza de la MÁXIMA PROTECCIÓN, con lo que LAS ÚNICAS INTERVENCIONES QUE SE PUEDEN HACER SON LAS QUE SE JUSTIFICAN POR LAS NECESIDADES DE CONSERVACIÓN Y, SI ES NECESARIO, RESTAURACIÓN. NADA MÁS. Parece sencillo de entender, ¿verdad? Pues a nuestro Ayuntamiento le cuesta tanto que no lo consigue, y tras el frenazo al asunto de los ascensores y la falsa ha decidido acometer una reforma que no sé si podemos llamar integral, pero desde luego muy amplia sí que es (y muchísimo más allá de lo permitido por la ley). Vamos a resumir algunos puntos para todos tengamos claro de qué hablamos:
1. Cambiar el acceso y abrirlo por la calle don Jaime. Ese fue el acceso original, es verdad, pero ya hace mucho que se abrió el de la Plaza del Pilar que en este momento es cómodo, está una zona peatonal y, sobre todo, ya está hecho (ya se atacó el monumento en su día, cuando se demolieron las construcciones de esta zona y se amplió la plaza del Pilar, abriéndolo; si el mal ya está hecho, ¿para qué vamos a hacer más?). Abrir un nuevo acceso por don Jaime supondría inevitablemente intervenir en el acceso original para hacer una rampa que, según ellos, es necesaria para adaptar el edificio a la normativa. ¿Perdón? Que yo sepa la única normativa a la que tiene que adaptarse un B.I.C. es la Ley de Patrimonio. Por cierto, ¿es una intervención justificada por alguna necesidad de conservación? No, ¿verdad? Pues no hay más que hablar.
2. Elevar el suelo para instalar un suelo técnico. ¿Perdón otra vez? El suelo y su nivel también forman parte del edificio, no podemos jugar con él a nuestro antojo. ¿Qué vendrá después? CONSERVAR Y, SI ES NECESARIO Y ESTÁ PLENAMENTE JUSTIFICADO, RESTAURAR. ¡¡¡NADA MÁS!!! Y eso por no hablar de arqueología, que es otro tema a tener muy en cuenta.
3. Como la Lonja es una gran sala diáfana eso tiene muchísimas limitaciones, así que lo que proponen es utilizar los cuatro ángulos del edificio para construir cuatro espacios rectangulares e instalar climatización, aseos, vestuarios del personal… La Lonja es un gran espacio diáfano, sin compartimentar, y así debe seguir. En Valencia, en Palma… ni se les ha ocurrido instalar “garitos” dentro de la maravillosa sala, y me imagino que se les pondrían los pelos de punta si alguien lo plantease. Miles de edificios declarados Bien de Interés Cultural no pueden tener baños, ni ascensor, ni cantidad de cosas, porque su instalación supone alterar el edificio original. Y no lo tienen, y no pasa nada, porque la única ley a la que se tienen que adaptar en este caso es la Ley de Patrimonio.
a. Climatización - ¿La ha tenido hasta ahora? ¿Es necesaria? Y lo que es más importante, ¿supone una alteración del edificio? Hacer cuatro cuartos en las esquinas supone una alteración brutal del espacio original, así que… Sinceramente, no entiendo ni cómo han podido llegar a plantearse algo así.
b. Baños – La Lonja lleva toda su historia sin baños, incluidas las últimas décadas en las que se ha dedicado al montaje de exposiciones. Igual que no tiene baños la Seo, o tantos monumentos. No pasa nada, aunque ya que hablamos de esto lo que debería plantearse el Ayuntamiento es la necesidad de que haya unos baños públicos (que podrían ser de pago, como ocurre en infinidad de ciudades, y no pasa nada) en la plaza del Pilar. ¿No está la Fuente de la Hispanidad, que podría cumplir perfectamente esa función, y ya lo ha hecho en otras épocas? ¿Se acuerdan de la Fuente de la Hispanidad nuestros munícipes, por cierto, ésa de la que salía agua, al fondo de la plaza? Pues planteénselo, y dejen en paz la Lonja.
c. Vestuarios para el personal. ¿No pueden cambiarse en el Ayuntamiento, que está al lado? ¿O en el palacio de Montemuzo, que también es municipal y sólo hay que cruzar la plaza? Vuelvo a decirlo, trabajar en un edificio histórico tiene algunos inconvenientes, y éste no es de los más graves.
d. Espacio de almacenamiento. Utilizar un edificio histórico para una función absolutamente diferente a la original tiene ventajas (el prestigio que otorga a cualquier cosa que se haga es enorme, eso es indudable), pero también inconvenientes. En una sala diáfana (y eso es parte de la maravilla de este lugar) no puede haber espacios de almacenamiento. Ni en la misma sala, que no se puede fragmentar, por supuesto, ni mucho menos haciendo un subterráneo o cualquier otra idea loca como hacer alguna construcción en un entorno, que, recordémoslo, también está protegido por la declaración de Bien de Interés Cultural. No se puede, y ya está. Hay que asumir los inconvenientes, no sólo disfrutar de las ventajas.
En fin, un absoluto despropósito. No podemos permitir todo esto, simplemente porque sí, porque hay que proteger como sea un monumento de la envergadura de la Lonja, pero hay más. Se ha hablado mucho últimamente de que habría que presentarla a la UNESCO para que la declare Patrimonio de la Humanidad, algo que es muy difícil (es la máxima categoría a la que se puede aspirar) pero no imposible, porque cabría la posibilidad de que se ampliara la declaración de la Lonja de Valencia, de 1996, a las cuatro lonjas de la Corona de Aragón, que forman un conjunto absolutamente diferenciado del resto de las lonjas europeas construidas básicamente a finales de la Edad Media y en el Renacimiento. La Lonja de Zaragoza es muy diferente de las de Amberes, Sevilla… pero muy parecida a Barcelona, Palma de Mallorca y Valencia, que son sus hermanas, con las que comparte una serie de características absolutamente diferenciadoras del resto. Tendría todo el sentido del mundo que la UNESCO estuviera dispuesta a ampliar la declaración de Valencia a este conjunto, que además es perfectamente representativo del poder de la Corona de Aragón en el Mediterráneo y su potencia comercial, pero… si queremos que la UNESCO tenga en cuenta la propuesta, no podemos hacer todas estas cosas de ninguna manera, pues su único poder real es velar por la conservación del patrimonio, y lo mismo que amenaza con retirar la declaración cuando ve que algo está en peligro (lo hizo con el Albaicín de Granada, por ejemplo, y la simple amenaza fue suficiente para que el ayuntamiento interviniera y el barrio cambiara completamente), ni se plantea concederla cuando ve restauraciones “sospechosas”, abusivas, intervenciones injustificadas… Con una intervención como esta, tan salvaje como hubieran sido los ascensores y la apertura de la falsa, nos podemos despedir de la declaración de Patrimonio de la Humanidad.
La propuesta del ayuntamiento de Zaragoza es, pues, un atentado contra el monumento, incumple sistemáticamente las leyes de Patrimonio Histórico española y aragonesa y además cierra por completo la posibilidad de que la Unesco vea con buenos ojos la posible declaración. ¿Hacen falta más motivos para estar en contra? Por eso os pedimos, por favor, no sólo que firméis, sino que lo compartáis sin descanso con toda vuestra gente y les contéis por qué deberían hacerlo. Ya sabemos que os lo pedimos hace no mucho para lograr parar los ascensores, y que da pereza que os lo pidamos otra vez, pero sólo os decimos una cosa: ninguna batalla importante se ganó sin hacer nada, o quedándose en el sofá viendo como otros luchaban. ¿Queréis ser protagonistas de la historia de Zaragoza, o simplemente espectadores que se quejan pero no hacen nada? HACEMOS FALTA TODOS, CADA FIRMA ES MUY IMPORTANTE Y ESTO HAY QUE PARARLO COMO SEA. NO PODEMOS PERMITIR QUE ZARAGOZA SIGA DESTRUYENDO POCO A POCO (O MUCHO A MUCHO) SU PATRIMONIO, ESTO TIENE QUE SER UN PUNTO DE INFLEXIÓN, UN ANTES Y UN DESPUÉS. VAMOS A DAR UN PUÑETAZO ENCIMA DE LA MESA PARA GRITARLE AL AYUNTAMIENTO QUE ¡¡¡BASTA YA!!!
En fin, acabamos con el poema más corto y más famoso de Juan Ramón Jiménez: «No la toques ya más, que así es la rosa», aludiendo a la perfección que se consigue sin forzar las cosas, sin manosearlas hasta marchitarlas. Así que, NO LA TOQUÉIS YA MÁS, QUE ASÍ ES LA LONJA. ¡¡¡VAMOS A SALVAR LA LONJA DEFINITIVAMENTE!!! ¡¡¡ZARAGOZA NO SE RINDE!!!
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Petición creada en 12 de abril de 2025