Jubilación a los 60 años para los trabajos penosos de la construcción y las reformas

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El problema

Si eres albañil, fontanero, electricista, pladurista, pintor, carpintero, alicatador o trabajas en otro oficio físicamente exigente de la construcción y las reformas, esta petición también es para ti.

No es lo mismo llegar a los 60 años después de décadas realizando un trabajo físicamente exigente que hacerlo desempeñando una profesión de menor desgaste físico.

Miles de trabajadores pasan su vida laboral cargando materiales, trabajando de rodillas, subiendo escaleras y andamios, adoptando posturas forzadas, realizando movimientos repetitivos y utilizando diariamente herramientas y maquinaria.

A ello se suma la exposición al polvo, ruido, vibraciones, frío, calor y otros riesgos propios de las obras.

Somos muchos los profesionales afectados
Hablamos de albañiles, peones, encofradores, ferrallistas, alicatadores, soladores, yesistas, escayolistas, pladuristas, fontaneros, electricistas, calefactores, instaladores, pintores, carpinteros, montadores, trabajadores de cubiertas y tejados, operarios de demolición, trabajadores de obra pública y otros profesionales de la construcción y las reformas que desarrollan trabajos de elevada exigencia física.

Son profesiones diferentes, pero muchas comparten una misma realidad:

después de 35 o 40 años realizando un trabajo físico, el cuerpo acusa el desgaste.

Espalda, rodillas, hombros, articulaciones y musculatura sufren las consecuencias de décadas de esfuerzo.

Y a medida que aumenta la edad también puede resultar más difícil realizar determinadas tareas con la misma seguridad.

La legislación ya contempla los trabajos especialmente penosos
España dispone de un procedimiento para establecer coeficientes reductores de la edad de jubilación en actividades excepcionalmente penosas, tóxicas, peligrosas o insalubres.

El Real Decreto 402/2025 contempla precisamente factores como el uso permanente de fuerza física, el ruido, las vibraciones y la exposición a determinadas condiciones extremas.

Por eso pedimos que se estudie seriamente la situación de los profesionales de la construcción y las reformas.

¿Qué pedimos?
Solicitamos al Gobierno de España, al Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y a los grupos parlamentarios del Congreso de los Diputados que se estudie y promueva el reconocimiento de coeficientes reductores de la edad de jubilación para aquellos oficios y actividades de la construcción y las reformas que cumplan los requisitos de especial penosidad, peligrosidad o insalubridad.

Nuestro objetivo es que quienes acrediten suficientes años desarrollando estas actividades y cumplan los correspondientes requisitos de cotización puedan acceder a la jubilación a partir de los 60 años.

Y que esta posibilidad alcance tanto a trabajadores por cuenta ajena como a trabajadores autónomos que hayan desarrollado durante décadas estos trabajos.

No pedimos un privilegio. Pedimos que se reconozca la realidad de nuestro trabajo.
Un trabajador puede empezar en la construcción con 18 o 20 años.

Cuando alcanza los 60 puede llevar 40 años cargando materiales, trabajando de rodillas, subiendo escaleras y andamios y realizando esfuerzos físicos prácticamente todos los días.

¿Es razonable exigirle continuar realizando el mismo trabajo hasta los 66 o 67 años?

Creemos que esta realidad merece ser estudiada.

No debería ser necesario esperar a sufrir una incapacidad permanente para reconocer que determinados trabajos producen un enorme desgaste después de décadas de actividad.

Por una jubilación justa para los trabajos más duros
Pedimos que se analicen objetivamente los datos sobre accidentes laborales, enfermedades profesionales, incapacidades y desgaste físico de estos colectivos y que se establezcan los coeficientes reductores correspondientes cuando se cumplan los requisitos establecidos legalmente.

Si trabajas o has trabajado en la construcción o las reformas, firma esta petición.

Si tu padre, tu madre, tu pareja, un familiar o un amigo ha dedicado su vida a uno de estos oficios, firma también por ellos.

Y si simplemente consideras que una persona que lleva cuatro décadas realizando un trabajo de gran exigencia física merece tener una jubilación adaptada a esa realidad, ayúdanos con tu firma.

Firma y comparte esta petición.

Cuantos más albañiles, fontaneros, electricistas, pladuristas, pintores, carpinteros, alicatadores, instaladores y profesionales del sector nos unamos, más posibilidades tendremos de que esta reivindicación sea escuchada.

Trabajar toda una vida, sí. Tener que destrozarse el cuerpo hasta los 67 años, no.

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