Convocamos al mundo del conocimiento a ponerse a disposición de la agenda social de Chile

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DECLARACIÓN

“La generación de conocimiento para una sociedad más justa y equitativa”

Quienes promovemos esta declaración, mujeres y hombres pertenecientes a las distintas esferas del conocimiento, convocados por el Senado de la República y la Academia Chilena de Ciencias, expresamos:

Nuestro respaldo al movimiento ciudadano que se ha manifestado pacíficamente en estos últimos días en todo Chile contra la desigualdad y los abusos de un sistema injusto, que por años ha golpeado a la sociedad y en especial a los sectores menos favorecidos.  Esta es una situación que se viene discutiendo en diversos reportes e instancias, tanto nacional como internacionalmente, y que hoy queda de manifiesto.

Hace tiempo que desde distintas disciplinas de la investigación social se viene advirtiendo que Chile vive una fractura profunda provocada por la marcada desigualdad que existe en nuestro país.  Una desigualdad que entre otros aspectos se manifiesta en acceso de calidad a salud, vivienda y educación solo para una minoría. No podemos quedar indiferentes frente a problemas sociales tan graves como la existencia en nuestro país de más de quinientos mil jóvenes que ni trabajan ni estudian (NiNis).  ¿Que futuro les espera y que estamos haciendo para reincorporarlos? Asimismo, se ha entregado evidencia clara que la inequidad social se ve hoy acentuada por los efectos de la crisis climática que pone en evidencia los límites de un modelo de crecimiento agresivo tanto con la sociedad como con el medio ambiente, y cuyos efectos hoy se han visto exacerbados por la sequía, la contaminación y la pérdida de nuestra biodiversidad.

El movimiento ciudadano legítimo y pacífico que vemos hoy nos indica claramente que Chile requiere un cambio profundo de nuestra sociedad.  Sin embargo, la crisis que experimentamos representa también una gran oportunidad de cambio. Queremos un nuevo país que nos integre a todos y nos permita avanzar hacia un desarrollo integral que asegure el bienestar de todos sus habitantes. En este sentido la cultura, las artes, ciencias y humanidades cobran un rol fundamental al momento de generar el conocimiento que Chile requiere para enfrentar problemas país y de actuar como facilitadores de movilidad social, en la medida que seamos capaces de permear el sistema educacional chileno. Entendemos y destacamos la importancia para el correcto ejercicio de nuestros derechos, el acceder a información y conocimiento oportuno, independiente del estrato socio económico y los territorios de nuestro país, ya que vemos en la educación y en las ciencias, un motor de progreso, tanto humano como social, capaz de llevarnos a un nuevo nivel de desarrollo. Desde nuestra misión y quehacer, tenemos el deber de aportar con nuestros conocimientos a los diversos procesos que se propone la sociedad para alcanzar el bienestar de todas y todos los ciudadanos.

Pero al mismo tiempo, somos claros en criticar la baja valoración que le han dado los diversos gobiernos y el sector privado al desarrollo científico y a su incorporación educativa, expresado tanto en el bajo nivel de inversión en investigación, como en la falta de modernización de los espacios formativos a lo largo del país, que han dejado desprovistos a los ciudadanos de elementos tan sustanciales como lo son el juicio crítico y el pensamiento basado en la razón. Es urgente que promovamos el desarrollo del talento de nuestros jóvenes, para que tengan oportunidades de vida que les brinden nuevos horizontes y para terminar con la desesperanza y la inequidad que ha mostrado ser tan dañina, como lo muestran los episodios recientes de saqueo y vandalismo. A este respecto, manifestamos nuestra profunda preocupación por los actos de violencia de los cuales hemos sido testigos; imploramos el cese de estos actos que fracturan la convivencia y el respeto que debemos observar entre todos y todas.

Al mismo tiempo, rechazamos de manera absoluta la represión ejercida por miembros de las fuerzas policiales y militares, hechos que como país pactamos dejar atrás hace décadas y que hoy no podemos desconocer. Por muy compleja que sea la situación, es deber de toda la nación fiscalizar el estricto apego al debido proceso y el respeto a la vida de las personas, postura que debe mantenerse en forma innegociable. Ningún avance, ni ningún diálogo será posible si el Estado y sus órganos no resguardan los derechos humanos y las reglas fundamentales de la democracia, garantizando la integridad física y psíquica de las personas que se manifiestan pacíficamente en todo Chile.

Ante una situación que refleja una evidente desconexión entre las prioridades de la esfera política y las de la sociedad en general, queremos reforzar nuestro compromiso como agentes de generación de conocimiento para contribuir en la búsqueda de soluciones efectivas e integrales, de corto, mediano y largo plazo, a los problemas que se están expresando con fuerza estos días.

Para ello, así como el mundo político debe ser capaz de superar las oposiciones ideológicas, el mundo del conocimiento debe afirmar su capacidad de traspasar sus propias fronteras con el objetivo de aportar al bien común en forma transversal y transdisciplinaria, con evidencia e información concreta que permita ampliar el rango de visión de las autoridades responsables de conducir el desarrollo de la nación.

Invitamos a firmar esta declaración y ponernos a disposición del país para aportar al trabajo de los representantes de la sociedad y a ésta en su conjunto, con herramientas que permitan hacerse cargo de la complejidad inherente a los desafíos que implica hacer avanzar a una sociedad hacia la equidad y la justicia social con un sentido renovado de urgencia. Nos ponemos asimismo a disposición de entregar nuestros mayores esfuerzos para lograr que todos recuperemos la paz, la justicia y el bienestar de todas y todos los ciudadanos de Chile.