Por una maternidad pública basada en la ley de Parto Respetado

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Queremos expresar por medio de la siguiente nota está petición:

Que la persona que asuma el cargo de la dirección de Fundación Maternidad Kowalk contemple y respete la ley 25.929 Ley de Parto Respetado. Promulgada en 2014 y sancionada en 2015. La cual defiende los derechos de las madres, los recién nacidos/as y sus familias al momento del trabajo de parto, parto y post parto, donde está detallado los distintos derechos que deben garantizarse a la mujer, el recién nacido/a y su familia.

El término "parto respetado" o "parto humanizado" hace referencia el respeto a los derechos de las madres, los niños y niñas y sus familias en el momento del nacimiento.  Promueve el respeto a las particularidades de cada familia - etnia, religión, nacionalidad - , acompañándola a través de la toma de decisiones seguras e informadas.

El parto respetado implica generar un espacio familiar donde la mamá y el recién nacido/a sean los protagonistas.

Ley sobre el parto respetado en la República Argentina (Ley 25.929)

La mujer como usuaria del sistema sanitario tiene derecho, fundamentalmente, a recibir información (existencia de complicaciones, ventajas e inconvenientes de los posibles tratamientos), a decidir libremente la forma y posición en el momento del parto y a ser tratada con respeto y consideración de sus pautas culturales.

Además, se deben tener en cuenta los deseos y necesidades de cada mujer, como el estar o no acompañada por una persona de confianza en cada momento y/o el tipo ingesta alimentaria durante el proceso de parto.  Se la debe informar sobre las distintas intervenciones médicas que pueden tener lugar durante el parto y postparto y debe participar activamente en las diferentes decisiones y actuaciones de los profesionales.

Tiene derecho a no ser sometida a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación. Así como también a tener a su lado a su hijo o hija durante la permanencia en el establecimiento sanitario, siempre que el recién nacido no requiera de cuidados especiales. Debe ser informada, desde el embarazo, sobre los beneficios de la lactancia materna y recibir apoyo para amamantar. Además, recibir asesoramiento e información sobre los cuidados de sí misma y del niño o niña, y sobre anticoncepción en el momento del puerperio.

Por su parte, los recién nacido/as tienen derecho a estar en contacto con su madre desde el primer momento y a ser alimentados con leche materna sin interferencias. Asimismo, deben ser tratados de forma respetuosa y digna, contar con inequívoca identificación y a no ser sometido/as a ningún examen o intervención cuyo propósito sea de investigación o docencia.

Tienen derecho a que sus padres reciban adecuado asesoramiento e información sobre los cuidados para su crecimiento y desarrollo, lactancia, así como sobre su plan de vacunación.

Creemos que es necesario formar a nuestros trabajadores de la salud para un parto que acompañe todos los requisitos anteriormente expuestos, que hasta el momento no han sido contemplados , y pertenecen a una ley nacional, la cual debería ser llevada a cabo en las instituciones públicas y privadas de nuestra ciudad.