Exigimos que el INVI retire el recurso ilegítimo dado al exdiputado Edgar Torres Baltazar

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La causa

Imagina que un día encuentras una oferta para adquirir un departamento que se ajusta a tus necesidades y decides adquirir un inmueble que represente el fruto de todo lo que has trabajado en tu vida para poder dar un patrimonio a tu familia. Imagina que pronto la esperanza se transforma en dos años de pesadillas a consecuencia de la corrupción y la falta de transparencia que imperan en la Ciudad de México.

Esta es nuestra historia.

En julio ce 2018, un grupo de más de 55 familias dedicadas al comercio en la Ciudad de México adquirimos por contrato de promesa de compraventa en la colonia Bondojito con una constructora que nos ofrecía un proyecto que se ajustaba a nuestras posibilidades. Sin embargo, apenas unos meses después de firmar contratos, un grupo de más de 80 personas que se identificaron como miembros del Movimiento de Alternativa Social (M.A.S.) se dio cita en el predio en donde se encuentra la obra para agredir verbalmente a los trabajadores de la construcción y vandalizar con el mensaje “este predio está en litigio”. Ahora sabemos que el MAS es un grupo político presidido por un turbio personaje, el exdiputado Edgar Torres Baltazar, quien se reconoce como fundador de grupos de choque especializados en la invasión de propiedad privada y la extorsión, como lo es la Asamblea de Barrios.

Naturalmente nos acercamos a la empresa constructora para asegurarnos de que tuvieran su documentación en orden y ellos, con total transparencia, nos mostraron documentación oficial acreditando la inscripción del terreno en el Registro Público de la Propiedad de la Ciudad de México. Hasta ahora, Edgar Torres Baltazar no ha presentado un solo documento que invalide lo que señala el Registro Público de la Propiedad a pesar de que medios de comunicación lo han buscado para confirmar su versión.  

No obstante, las agresiones por parte del M.A.S. continuaron y desde aquel momento, sabiendo que este grupo era conocido por invadir predios de manera violenta, decidimos montar guardias las 24 horas del día, los 7 días de la semana incluso durante esta época de epidemia y contagios al por mayor. Además, las guardias las llevamos a cabo exclusivamente compañeras, pues el M.A.S. busca provocar violencia entre los hombres, por lo que siendo únicamente mujeres hasta el momento hemos evitado que las confrontaciones escalen. Sin embargo, esto no ha logrado disminuir la intimidación sistemática del M.A.S., pues todos los días somos visitadas por sujetos que se dan cita en el predio para insultarnos y tomándonos fotos y videos.

Hemos recurrido a todo tipo de autoridades: desde la Alcaldía Gustavo A. Madero, la Secretaría de Desarrollo Urbana y Vivienda (SEDUVI), el INVI e incluso al gobierno de la CDMX. Sin embargo, el alcalde Francisco Chíguil Figueroa no nos ha querido recibir; nuestro diputado de distrito, César Cravioto, nos ha dicho que él está atendiendo otros temas; la SEDUVI y el propio INVI nos han dado la razón sin que esto signifique el fin de las intimidaciones del ex diputado; y la Jefa de gobierno, la Dra. Claudia Sheinbaum, finalmente nos recibió en julio de 2020 sin que su intervención haya surtido algún efecto en el INVI o en el ex diputado.

Por lo menos a lo largo de este desgastante recorrido hemos confirmado una y otra vez que toda la documentación de la empresa constructora está en regla y que la construcción no tiene impedimento legal alguno para llegar a buen puerto.

Sin embargo, también en este tiempo hemos ido descubriendo que el exdiputado Edgar Torres cuenta con relaciones oscuras y profundas a lo largo de las autoridades de la ciudad, y en particular en el INVI. De hecho, el Director Operativo del INVI, el también exdiputado, Rodrigo Chávez, nos señaló la cercanía y amistad que conserva con Edgar Torres Baltazar desde que ambos coincidieron en la Comisión de Vivienda de la Cámara de Diputados en 2003. Esto explica la indulgencia y apatía por parte del INVI para frenar el actuar del exdiputado Edgar Torres, quien confía en que este instituto no tomará medidas para desacreditar la mentira que intenta vincularlo con la propiedad del predio en donde se construyen nuestros bien ganados hogares.

Eventualmente descubrimos que, 10 años atrás, el exdiputado Edgar Torres intentó comprar  el predio en cuestión, pero a pesar de haber celebrado un contrato con la entonces compañía dueña del predio, incumplió en los pagos y el contrato fue anulado. Así, la compañía que era entonces dueña del predio vendió la propiedad a su actual propietario (lo cual puede ser confirmado por el Registro Público de la Propiedad), quien ahora desarrolla el proyecto que incluye los departamentos que hemos comenzado a pagar.

No obstante, años después Edgar Torres aprovechó su influencia al interior del INVI y logró que este instituto, fuera de la ley, le otorgara un recurso para simular que había realizado en tiempo y forma el pago que le exigía el contrato ya anulado que alguna vez celebró con el antiguo dueño del predio. Así fue como el INVI consignó dos billetes de depósito con número de folio V680553 y V777689, por las cantidades de $7,000,000.00 y $1,500,000.00 a favor de Edgar Torres, permitiéndole crear una farsa y una violación clara a las leyes vigentes.

De hecho, esta simulación ha permitido al exdiputado Edgar Torres llevar el caso a juicio en tres instancias distintas (por vía ordinaria civil, por apelación y por amparo). Afortunadamente, su influencia y corrupción no han logrado permear por completo en el sistema legal de nuestra ciudad y ha perdido cada uno de los juicios entablados, por lo cual ahora al caso se le denomina “cosa juzgada”, lo que quiere decir que no puede volver a levantar una demanda sobre el mismo caso nunca más.

A pesar de esto, el exdiputado Edgar Torres quiere hacerse del predio para cumplir la promesa que hizo a sus integrantes del grupo que preside: otorgarles viviendas por su apoyo en campañas políticas propias y para otros actores políticos a nivel local y federal.  

No dejamos de pensar en qué, aún si logramos que la obra no sea tomada por el M.A.S., ¿qué pasará cuando ya estemos viviendo en nuestros departamentos si un día llega el exdiputado Edgar Torres a reclamar lo que “dice” pertenecerle?

Los tomadores de decisiones

Instituto Nacional de la Vivienda
Instituto Nacional de la Vivienda
INVI
INVI
Director General del Instituto Nacional de la Vivienda Ciudad de México Rodrigo Chávez Contreras
Director General del Instituto Nacional de la Vivienda Ciudad de México Rodrigo Chávez Contreras
Rodrigo Chávez Contreras
Rodrigo Chávez Contreras

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