Victoria

No a la aprobación de la "Ley Justina"

¡La petición ha conseguido su objetivo gracias a 322 firmas!


Está camino a aprobarse la Ley Justina. Esta ley propone muchas cosas positivas que significan un avance, pero también propone un avance desmedido sobre la voluntad de las personas de donar o no donar sus órganos. Hoy todos los argentinos somos donantes de órganos, ésta es la ley del donante presunto que rige desde hace más de 10 años. Lo que la nueva ley propone es que, de ahora en más, todos nuestros órganos pertenecen al estado sin importar lo que nuestra familia o nosotros opinemos, a menos que hayamos realizado un trámite expresando lo contrario. Nadie puede asegurar el  acceso universal al trámite. Nadie asegura que todos los argentinos tenemos acceso a la misma información. Una ley rige sobre todos, los que están lejos, los que no la leyeron ni la conocen. La ley rige sobre los que no saben leer ni escribir, los que no tienen acceso a techo y comida, mucho menos a internet. A todos ellos que no tienen opción de elegir, se les termina el derecho de decidir sobre sus órganos y su voluntad. No importa lo que quieran o deseen, ni ellos ni sus familias. Si no hicieron el trámite correcto en el momento correcto, sus órganos ya no les pertenecen.

A pesar que haya hablado de la donación con mi familia, ella dejará de ser consultada. Ya no importa lo que mi familia piense o mi familia crea. El estado pasa automáticamente por ley a decidir sobre nuestros órganos. Esto no es donación, no es solidaridad. El núcleo de la donación es que sea desinteresada y que haya voluntad. Con la aprobación de esta ley, todos seriamos solidarios por ley, por obligación. Necesitamos cambiar la ley para bien, no para mal. Esto es un problema muy serio, que la sociedad debe conocer y que yo, como cirujano de trasplante no puedo dejar pasar.

Yo soy donante de órganos. Hace más de 25 años que trabajo en trasplantes y no tengo duda que quiero que mis órganos sirvan a alguien más. Confío plenamente en el sistema de procuración y trasplantes. Sin embargo, cuando muera, tampoco dudo de que quiera que se le consulte a mi hijo, mi mujer o mi familia acerca de mi última voluntad respecto del destino de mis órganos.  Y quiero que se respete su voluntad, porque quien respeta a mi familia me respeta a mí. Y exijo que la ley me respete y me defienda a mí y a mi familia por igual.

Recientemente expresé en una carta la situación desesperante que viven quienes esperan un trasplante. El año pasado murieron 799 personas esperando órganos en lista de espera. Esto no significa que se tenga que aprobar una ley que ignore los derechos fundamentales de las familias. Esto no es agilizar ni desburocratizar. Que quede claro, esto simplemente es quitar derechos.

No hay duda de que necesitamos aumentar la donación y elevar la conciencia colectiva del problema. Pero no podemos obligar a la población a comunicar formalmente su negativa a la donación. No debemos aumentar la tasa de donantes a la fuerza. Aquí se trata mejorar la educación y de cuidar a todos por igual. De crear conciencia y de mejorar el sistema de procuración de órganos. En definitiva, se trata de hacer una ley como corresponde.

La sociedad argentina merece una buena ley de trasplantes que asegure los derechos fundamentales de todos por igual. Creo que nuestros hijos, nuestras familias y los casi 8 mil pacientes que esperan ser trasplantados merecen una ley que defienda y cuide a todos por igual.

Esto solamente lo podemos hacer entre todos. Ayúdame a defender tus derechos y los de tu familia, firmando la petición.

 



Hoy: Lucas cuenta con tu ayuda

Lucas Mc Cormack necesita tu ayuda con esta petición «Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina: No a la aprobación de la "Ley Justina"». Únete a Lucas y 321 personas que ya han firmado.