Message aux signatairesAbusos de Compañías Multinacionales contra empleados indefensos

¡PRIMEROS DIEZ años PROCURANDO JUSTICIA!

Eduardo Antonio Rodriguez BalbuenaSan Pedro Garza Garcia, Mexico
Apr 17, 2024

El 9 de abril del 2014 comenzó esta prueba que cambió mi vida en un instante. Despedido intespetuosamente y por sorpresa, sin ninguna explicación salvo una acusación infundada y descabellada de haber cometido un fraude en contra de una compañía o grupo de compañías para la cual había dedicado más de 33 años de mi vida en distintos lugares del mundo y en diferentes empresas pertenecientes al poderoso y admirado grupo industrial sueco, ATLAS COPCO.

Soy Ingeniero Mecánico graduado de una de las mejores universidades de Venezuela en 1978, La Universidad Simón Bolívar. Tengo dos Maestrías en Ingeniería de La Universidad de Michigan en Ann Arbor y un MBA de la Universidad Católica Andrés Bello de Caracas. Trabajé en Atlas Copco desde marzo de 1981 comenzando en Venezuela y a lo largo de los años ocupando diferentes posiciones de Dirección en distintos países de América, Europa y Asia.

Me sentía realmente en familia en mi trabajo, pude capear muchas crisis con éxito y siempre mi carrera fue en ascenso. Atlas Copco fue una escuela de “mejores prácticas” entre ellas el trato humano y profesional de empleados y trabajadores. Todo este concepto de empresa ética se desmoronó ese fatídico día de abril de 2014. Tristemente descubrí la realidad de una empresa para la cual había trabajado durante tanto tiempo sin saber del lado oscuro de la misma. Al despedirme me quitaron todo, nunca me indemnizaron quedándose la empresa inclusive con mi propio fondo de ahorro. Estaba en la calle…

Afortunadamente Gracias a Dios y a la Divina Providencia que puso los medios en mi camino, a mi esposa y mis hijos que me dieron la calma y la fortaleza para perseverar, pude levantarme de este tremendo golpe emocional y seguir adelante. Nadie me daba trabajo por mi edad, 57 años en ese momento y por la historia contada por Atlas Copco así que desarrollé mis propias empresas, hoy muy exitosas. Demandé laboralmente a Atlas Copco además de presentar denuncia penal contra abogados y personal responsable de Atlas Copco y a la empresa misma. Terceras empresas agraviadas con acusación de fraude en contra de Atlas Copco ganaron pleitos judiciales. 

En mi caso y en particular en el tema laboral. Al principio tuve un éxito rotundo y la autoridad laboral de la Junta de Conciliación y Arbitraje (JUNTA 12 en Monterrey, NL) emitió Laudo contundente a mi favor. Atlas Copco se amparó y el tema subió al Segundo Colegiado en Materia del Trabajo del Cuarto Circuito y durante estos diez años se han producido una serie de decisiones en mi contra. Decisiones repletas de argumentos absurdos y contradictorios. Mis abogados de entonces me abandonaron. Esto a sabiendas de declaraciones de abogados de Atlas Copco confesando que todo lo actuado en mi contra había sido hecho con premeditación, alevosía y ventaja como puede verse en video en YouTube publicado hace ya cuatro años:  https://youtu.be/axUEunN0lKk

No me rindo y nunca me rendiré en mi lucha procurando justicia. Esto lo hago por los muchos empleados que nunca se defendieron y que Atlas Copco amenazó con tratarlos de la misma manera que a mi obligándolos a firmar convenios de despido recibiendo pagos muy por debajo de lo que por ley les correspondía. He descubierto que este mismo “modus operandi” para amedrentar a trabajadores indefensos es hoy ampliamente utilizado. Intimidando trabajadores quienes, por miedo, falta de recursos-viven al día- y por ignorancia firman lo que abogados inescrupulosos les presentan. Este tipo de acciones ilegales que parecen más bien de la mafia o del crimen organizado, se utilizan indiscriminadamente en México, en América Latina y en muchos países del mundo. He sabido de casos en los que trabajadores llegan hasta el suicidio sin entender qué les había pasado…Pueden ver uno de estos casos con la misma Atlas Copco en la introducción de mi denuncia en Change.org  http://chng.it/fVC4cMTRDt

Hoy trabajo con un grupo integrado de abogados de diferentes especialidades procurando justicia. Si conoces de algún caso similar al mío detallado en la historia que pueden ver en  http://chng.it/fVC4cMTRDt  por favor ponerse en contacto conmigo, Eduardo Rodríguez al correo edurodribal@gmail.com. Vamos con la Corte Suprema de Justicia y si no tenemos éxito recurriremos a instancias internacionales.

Para terminar y siguiendo la recomendación de un viejo y sabio amigo, también víctima de Atlas Copco. Puedo decir que he aprendido mucho y hasta de una manera muy peculiar “disfrutado” este camino en procuración de justicia que como dije lo hago principalmente por aquellos que no se defendieron y por los muchos que hoy siguen sin defenderse y sin saber qué hacer en casos como el aquí descrito. Creo sinceramente en la Bienaventuranza que dice “"Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados” de manera que tengo la certeza absoluta de que seguro se hará JUSTICIA. Simplemente es cuestión de Paciencia y Perseverancia. 

Un último pensamiento que he tenido desde hace mucho tiempo cuando comenzó este drama:

Por qué una compañía multinacional con ganancias y facturación extraordinarias, con una posición envidiable en el mercado, con valor accionario sobresaliente y que aun en tiempos de pandemia crece y que se muestra como una compañía éticamente correcta, ¿hace barbaridades contra sus empleados más fieles? La respuesta es en una palabra DINERO. Las empresas están formadas por personas y a lo largo del tiempo los líderes cambian y pierden sus valores fundamentales prefiriendo beneficios de corto plazo aun cuando en el largo plazo puedan ocasionar problemas graves y sabiendo que lo que hacen está mal hecho. Ellos saben que en el “largo plazo” no estarán ya presentes y estarán en su mayoría, como es el caso, ya retirados.

Otro muy amigo de mi juventud dice que yo “llevo en la sangre” un espíritu emprendedor y de lucha por la justicia. Creo es genético. 

¡Recomiendo el libro que está en Amazon y lo pueden leer en Kindle en formato electrónico “Bernardo Rodríguez Llamozas, LA NACION POSIBLE” sobre la vida y aventuras de mi papá!

 

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