El ESCÁNDALO DE LA INJUSTICIA

A continuación traducción de correo enviado al CEO del grupo Atlas Copco informando de la situación de juicio laboral de Eduardo Rodríguez con Atlas Copco con escandalosas y absurdos argumentos de la autoridad.
Después de más de 33 años de trabajo yo fui despedido de Atlas Copco bajo acusaciones sin base alguna de haber cometido supuesto fraude contra la compañía y sin que nadie de Atlas Copco siquiera se comunicara conmigo. Yo fui de hecho utilizado para intimidar a un grupo de empleados que fueron también despedidos semanas y meses después de mi propio despido totalmente injustificado. Todo siguiendo un plan cuidadosamente preparado por Atlas Copco para salir de un negocio que ya no le resultaba atractivo al grupo sueco de manera de minimizar el costo de salida de ese negocio en Monterrey, México. Se cometió una injusticia contra empleados indefensos de una manera brutalmente intimidante.
Las disputas legales de Atlas Copco en México comenzaron hace cerca de cuatro años y medio después del despido ilegal de Eduardo Rodríguez y de muchas otras personas más que siguieron inmediatamente después. En el caso laboral, Atlas Copco Mexicana, perdió en primera instancia con la Junta Laboral correspondiente a lo cual la compañía apeló. La Junta Laboral revisó entonces su resolución inicial y para sorpresa de todos, el resultado cambió totalmente en favor de Atlas Copco Mexicana. La Junta Laboral falló en justificar ninguna prueba del supuesto fraude cometido en contra de Atlas Copco y su segunda resolución está repleta de argumentos absurdos en contra de Eduardo Rodríguez. A continuación, sólo tres ejemplos de estos argumentos absurdos:
1. Eduardo Rodriguez trabajó para el Grupo Atlas Copco por más de 33 años en diferentes partes del mundo mientras que la Junta Laboral indica que sólo trabajó para Atlas Copco Mexicana. -página 4/56 HECHOS 1 & página 26/56 del documento de resolución-
Eduardo Rodríguez trabajó por más de 33 años para el grupo Atlas Copco en diferentes países: Venezuela, México, Bélgica y Brasil. Antigüedad y posición como Gerente General han sido aceptadas por la autoridad porque ambas cosas, antigüedad y cargo como Gerente General, están muy bien establecidas en contrato de trabajo utilizado por ambas partes en litigio –página 26- El punto es que los abogados de Atlas Copco Mexicana indicaron que Eduardo sólo trabajó para Atlas Copco Mexicana. Ambos argumentos de más de 33 años de antigüedad y sólo haber trabajado para Atlas Copco Mexicana no pueden coexistir. Eduardo comenzó su historia laboral con Atlas Copco en Atlas Copco Venezuela en 1981, y sólo comenzó en su último trabajo para el grupo Atlas Copco en México con Atlas Copco Mexicana en 2003. Eduardo Rodríguez fue ilegalmente despedido en 2014. Eduardo entonces trabajó por 11 años para Atlas Copco Mexicana hasta su ilegal despido. El balance de más de 22 años de trabajo de Eduardo para Atlas Copco en diferentes países y divisiones de este grupo fue ignorado por la Junta Laboral. Por otro lado Eduardo recibió pagos de Atlas Copco AB (casa matriz del grupo Atlas Copco en Suecia) además de órdenes directas e información sobre bono por resultados de Atlas Copco Specialty Rental de Bélgica y USA. Diversos documentos mostrando una relación laboral con varias compañías del grupo Atlas Copco fueron debidamente entregados a las autoridades.
Oscar Duprix, el personaje de más alto nivel de Atlas Copco para América Latina es el hombre que fue grabado planeando actos de corrupción en Argentina como se muestra en video de YouTube https://www.youtube.com/watch?v=qYxDkuPnzE4 y es también la persona que firma “POR LA COMPAÑÍA” el contrato de trabajo utilizado como prueba por ambas partes en el litigio laboral en México
2. Atlas Copco Specialty Rental y Atlas Copco Mexicana continuaron haciendo negocios con compañías indicadas por Atlas Copco Mexicana como beneficiarias del supuesto fraude cometido por Eduardo Rodriguez-página 49/56-
Para proceder con el despido ilegal de Eduardo Rodríguez, Atlas Copco justificó sus acciones indicando que Eduardo había cometido un fraude. Bajo esta hipótesis, Eduardo habría actuado para beneficiar a terceras compañías. Sin embargo, a pesar de estas acusaciones, después del despido de Eduardo, Atlas Copco continuó haciendo negocios con las supuestas compañías beneficiadas durante meses. Al ser directamente agraviadas por las acusaciones de fraude de Atlas Copco, las compañías señaladas entregaron a Eduardo documentos que prueban la continuidad de relaciones comerciales entre Atlas Copco Mexicana y las diferentes compañías mencionadas como supuestas beneficiarias del supuesto fraude contra Atlas Copco.
Muchas de la compañías señaladas por Atlas Copco consideraron demandar ellas mismas a Atlas Copco. Algunas lo hicieron. Una de ellas ha ganado juicios contra Atlas Copco en primera y segunda instancia. Eduardo suministró a las autoridades laborales facturas y pagos bancarios entre otros documentos para probar continuidad de negocios de Atlas Copco Specialty Rental, Atlas Copco Mexicana y las compañías señaladas como beneficiarias de supuesto fraude meses después del ilegal despido de Eduardo Rodríguez. En el primer Laudo de la Junta Laboral estas pruebas fueron aceptadas y consideradas válidas. En el segundo Laudo sin embargo, la autoridad cuestiona como era posible que Eduardo tuviese acceso a esos documentos, llegando la Junta Laboral a la conclusión de presumir que Eduardo seguía entonces involucrado con las compañías beneficiadas del supuesto fraude. Esta lógica está en contra de la presunción de inocencia que marca la Ley. La evidencia presentada hace que nos preguntemos: Si Eduardo estuviese involucrado con las compañías beneficiarias de un supuesto fraude entonces, por qué Atlas Copco continuó con relaciones comerciales con estas compañías? La pregunta se vuelve aún más preocupante si la propia autoridad laboral presume que Eduardo mismo continúa involucrado.
3. Bono por resultados otorgado a Eduardo Rodríguez tres semanas antes del ilegal despido y de ser acusado de cometer supuesto fraude -páginas 36 & 37/56 y página 49/56-
La Ley Mexicana establece que cualquier persona empleada por más de 20 años sólo puede ser despedida por causas particularmente serias y graves. La ley también establece que acciones disciplinarias deben haberse promulgado antes de despedir a una persona con más de 20 años de servicio. No sólo Eduardo Rodríguez nunca estuvo sometido a acción disciplinaria alguna por Atlas Copco en sus más de 33 años de trabajo sino que año tras año recibía un bono por su trabajo y por los buenos resultados obtenidos el año inmediato anterior. El último de estos bonos lo recibió escasas tres semanas antes del ilegal despido. Estos bonos los concede Atlas Copco basados entre otras cosas sobre resultados de ejercicios auditados tanto por auditores internos del propio grupo como por Deloitte, auditor oficial externo del grupo Atlas Copco en México y en todo el mundo. En el texto del Segundo Laudo, la autoridad laboral indica –página 49- que en ninguna parte dice que dicho bono fue otorgado por el buen trabajo y los buenos resultados obtenidos. La misma autoridad sin embargo, en el mismo texto –página 37- indica, copiando a Atlas Copco en la respuesta original a la demanda de Eduardo por despido injustificado “efectivamente el actor (Eduardo) recibió debido a su trabajo y a resultados de la compañía un bono”.
Nos acercamos rápidamente al quinto aniversario desde que yo fui brutalmente tratado e ilegalmente despedido después de 33 años ininterrumpidos de trabajo para Atlas Copco. Todo vino como una sorpresa totalmente inesperada para mi y aún hoy me pregunto ¿Por qué fui tratado como un criminal sin tener siquiera la oportunidad de hablar con nadie de Atlas Copco? Después de 33 años en Atlas Copco yo conocí a muchas excelentes personas que yo consideraba mis amigos, como familia, mucho más que simples colegas de trabajo. Más sorprendente aún es el uso por Atlas Copco de tácticas moralmente cuestionables e ilegales para despedir personas via intimidación y miedo. Una posible respuesta es que estas tácticas y métodos gangsteriles sean desconocidos por Atlas Copco y que sus abogados actúen motu proprio sin el conocimiento y aprobación por Atlas Copco.
En conclusion. Quiero dejar claro que yo continuaré procurando justicia para mi, Eduardo Rodríguez, a través de todos los medios existentes en la Ley Mexicana así como por la vía de los sistemas de justicia internacional. Yo también procuraré justicia para los más de 50 empleados que fueron ilegalmente despedidos por Atlas Copco llevando sus casos a instituciones de Derechos Humanos en Mexico y en el exterior. Yo continuaré denunciando las tácticas ilegales y éticamente detestables empleadas por Atlas Copco vía prensa, redes sociales y cualquier otro medio disponible.