
Lex LuthorCiudad Victoria, Mexico
Oct 30, 2015
Por Claudia Kurdtis
De los más de 216, 000 animales, entre perros y gatos, que se matan en los antirrábicos de la Ciudad de México, cada año; inició su tragedia cuando: fueron adquiridos por personas que los concibieron como juguetes, pero que al notar que defecaban, orinaban, comían, requerían atenciones y gastos de dinero los expulsaron de su casa. No les “servían para nada” –no eran animales de carga ni comestibles. Eran viejos. No ladraban ni eran bravos (en el caso de los perros). “Causaron asma” a sus dueños (en el caso de los gatos). La casa no era grande para que el perro estuviera adentro. Se extraviaron. O porque eran hembras y estarían (o estaban) preñadas.
La irresponsabilidad e insensibilidad de la mayoría de los mexicanos, de no concebir a los animales como seres con necesidades similares a las del ser humano, de no considerarlos sólo como animales de compañía ha provocado que la población total tanto de los animales en la calle como de los animales callejeros ascienda a cerca de 3.5 millones en esta: la “Ciudad de la Esperanza”. Problemática de salud y social que suele darse en países de subdesarrollo económico, cultural, educativo y moral.
“La falta de concientización de los dueños y la no responsabilidad que implica tener una mascota es la causa de esta problemática” –asegura el Doctor José Jesús Trujillo, director de Vigilancia e Inteligencia de la Secretaría de Salud del DF. Visión con la que está en desacuerdo la Doctora argentina Marta Dobry quien invita a “no creer en los mitos difundidos por los malos funcionarios”. Y argumenta: “Si bien es cierto que existe gente mala, irresponsable, que abandona, que no adopta, a la que le falta educación, es sabido que la única forma de lograr ciudadanos responsables es a través del ejemplo y la acción, fundamentalmente de los gobernantes. Por lo tanto, en la medida en que los funcionarios sigan evadiendo sus responsabilidades, descargándolas sobre las espaldas de los ciudadanos y ONGs difícilmente pueda exigirle responsabilidad a alguien. El gobierno tiene la obligación (para eso se les paga) de realizar intensas campañas de esterilización en animales y concientización de los dueños”. tomado del http://www.elmuro.mx/
Copy link
WhatsApp
Facebook
Nextdoor
Email
X