Volver con Derecho a SER


Volver con Derecho a SER
El problema
VOLVER CON DERECHO A SER
Vivimos en tiempos complejos, donde la mirada a la infancia ha sido olvidada para dar prioridad a aspectos económicos, sociales, sanitarios y emocionales que se han enfocado en los adultos.
Ante todas estas gestiones, los niños/as han quedado indefensos/as, han perdido derechos, entre ellos, los de volver al cole desde un lugar sano, no sólo para su salud física y mental, sino también para su desarrollo. Hemos visto apoyar a sanitarios, crear servicios de apoyo psicológico a los adultos, que las mascotas conserven sus derechos a salir afuera cuando los niños/as no han podido… y muchos otros recursos que se han movilizado en función de cubrir las necesidades que iban surgiendo. Sin embargo, no ha habido servicios de asistencia infantil, ni de apoyo a la infancia, ni se han cubierto sus necesidades ante esta situación, y seguimos sin tenerlos en cuenta en todo lo que va surgiendo ahora también, en este momento post pandemia, hasta el punto de volver a poner el peso de posibles contagios en la reapertura de las escuelas cuando ya se ha demostrado que no son agentes de contagio.
Las medidas que se siguen proponiendo que afectan a la infancia, siguen vulnerando sus derechos fundamentales, que aportan una protección especial a la infancia, porque muchos derechos de los adultos no pueden aplicarse a la infancia y viceversa. Entre estos, se ha vulnerado y se siguen vulnerando derechos fundamentales tales como:
-Su derecho “al interés superior del niño/a”, por el que cualquier ley, decisión o política que pueda afectar a la infancia tiene que tener en cuenta que es lo mejor para el niño/a. Es evidente, que ninguna medida tomada a nivel político en esta pandemia y en la postpandemia ha tenido en cuenta a la infancia y su afectación, de hecho ya tenemos estudios que demuestran los efectos del confinamiento (donde no se tuvo en cuenta ninguna de estas necesidades)
-Estudio sobre los efectos del confinamiento para los más jóvenes
-Consecuencias psicológicas COVID-19
y tampoco se están teniendo en cuenta ahora, donde la mayoría de medidas, hacen hincapié en la recuperación de la economía, como aberturas comerciales, de bares, de hoteles, apertura de vuelos internacionales y fronteras, pero no se han articulado medidas de atención a la infancia, como servicios de salud mental infanto juveniles, medidas de recuperación de hábitos sanos para el desarrollo o algo tan simple como la reapertura de parques infantiles, que si bien está publicada la misma, dicha publicación ha sido muy tardía en función de este sano desarrollo y que además, a día de hoy, la mayoría de los parques siguen cerrados ante la alternativa de los ayuntamientos a reabrirlos cuando ellos consideren. Las últimas notícias nos dicen que los niños tendrán que llevar mascarilla para estar en el parque (los niños corren en el parque, ¿alguien ha probado de correr con mascarilla?)
-“El derecho a una educación que cuide el sano desarrollo del niño/a en todos sus aspectos: físico, emocional, social y cognitivo”. Ya que su derecho a la salud, según la propia constitución de la OMS, “es un estado de completo bienestar físico, emocional y social”. Ahora mismo, el retorno a su educación, se está planteando teniendo únicamente en cuenta la salud física, sin tener en cuenta la salud mental, el desarrollo sano de su corporalidad, afecto, apego, socialización, etc. Las medidas propuestas no se ajustan proporcionalmente al nivel de riesgo real de contagio de los niños/as, ni cuidan que el desarrollo sano se debe producir en el entorno escolar.
- Artículo: "Los niños no son supercontagiadores"
- Artículo: "Ocho falsas creencias sobre los niños y el coronavirus"
-”Derecho a la recreación”: El juego, como parte vital básica de su sano desarrollo, está reconocido y protegido ya en Declaración de los Derechos del Niño de 1959 y en la Convención sobre los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989 y ratificada en España en BOE de 31.12.1990. Dentro de estas definiciones, se entiende el juego como diversas formas de contacto, entre otras el contacto físico: acariciar, abrazar, sostener y retozar cuerpo a cuerpo con otros niños y niñas son gestos esenciales para el desarrollo de las capacidades sensoriales, motoras, emocionales, creativas, sociales y de aprendizaje. Así como en la adolescencia, un momento de crisis vital y donde la socialización y el contacto físico son parte esencial del desarrollo sano, el juego pasa por poder llevar a cabo desde la tranquilidad, estos contactos con compañeros fundamentales para el desarrollo psico-emocional y sexual.
-”Derecho a la participación”: Todos los menores de edad tienen derecho a ser consultados sobre las situaciones que les afecten y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta. Queda más que evidenciado que nadie les ha pedido opinión a ellos. Es importante que empecemos a contar con ellos y hagamos encuestas y estudios que reflejen su opinión.
-”Derecho a la salud”: Todos los niños tienen derecho a una buena salud. Teniendo en cuenta que la salud engloba aspectos de salud física, ante los cuales ya se ha demostrado que los niños/as no tienen grandes afectaciones y no son agentes de contagios, como se creía al inicio de la pandemia.
(DFTB Covid Evidence Review, Children are not COVID super spreaders, Epidemiología y transmisión del COVID-19, Características de la transmisión doméstica del COVID-19, Es poco probable que los niños hayan sido la fuente principal de infecciones domésticas por SARS-CoV-2)
Y teniendo en cuenta que la salud, también engloba la salud mental y el desarrollo psicosocial de la infancia, aspectos no contemplados en ninguna medida.
Ante las medidas que se proponen, y respaldándonos en evidencias científicas, estudios, opiniones de expertos que forman parte de este manifiesto, y el equilibrio y la coherencia con medidas de cuidado de la salud física proporcionales a la realidad manifiesta, proponemos otra serie de medidas que pensamos que pueden ser más adecuadas a la situación, y que tienen en cuenta la globalidad de lo ocurrido y también los derechos de los niños/as a volver a una escuela donde tengan derecho a desarrollarse de la forma más sana posible, donde puedan volver a una escuela con derecho a ser.
Hacemos una propuesta que respete y tenga en cuenta la libertad de decisión de familias, niños/as y centros educativos en base a respetar los proyectos pedagógicos y respaldándonos en la ley de autonomía de centros. Nuestra propuesta se incluye como una posibilidad de cuidado, que si bien no queremos imponer a nadie, sí pretendemos que sea posible la libre elección de estas medidas por parte de los centros educativos y del entorno social.
Con respecto al retorno escolar proponemos y pedimos:
Aunque sabemos que las comisiones aún están trabajando en este retorno, las medidas que se han contemplado por la ministra Celaa, vulneran los derechos del desarrollo infantil, así como las medidas publicadas en la resolución del BOIB del 4 de junio de 2020 que anticipa como puede ser este retorno a las aulas.
Agradecemos la buena disposición de entender de vital importancia la presencialidad en los centros educativos y otras medidas más coherentes que se han planteado, sin embargo, las medidas propuestas siguen vulnerando el sano desarrollo del niño/a. Desde aquí queremos aportar alternativas posibles y reales a las propuestas queriendo colaborar activamente y facilitando vuestra labor, que entendemos de su dificultad ante la magnitud de los acontecido y que entendemos que ha sido desde la mejor voluntad posible.
-Grupos burbuja de 15 o 20 niños: Se plantea que estos grupos no tienen que guardar la distancia de seguridad ni usar mascarillas, sin embargo nos encontramos ante una realidad educativa muy diversa. En primer lugar, aunque el descenso de ratios nos parece una medida acertada, está tiene que ir condicionada a la ratio de niños/as por adulto. Ya que sino nos encontramos ante una medida discriminatoria, ante la cual se ampliará más la brecha de la desigualdad y se vulnera el derecho de muchos niños/as a la no discriminación. Ante un sistema con ratios actuales de entre 25 y 28 niños/as por grupo de edad, ¿Cuáles de ellos, serán los 5-8 niños/as que se verán excluidos de su grupo? ¿Cuáles serán los que serán apartados de las aulas para usar otros espacios que no están preparados o con menos recursos? ¿Qué criterios se utilizaran para formar los grupos?
Hoy en día, hay mucha diversidad de funcionamientos, pedagogías y centros educativos con proyectos de innovación, donde la interacción de edades diversas es uno de los pilares del desarrollo del niño/a y del proyecto pedagógico, ante esto apelamos a la ley de autonomía de centros, ya que muchos proyectos tienen como base del desarrollo del niño/a, la interacción con diferentes grupos de edades diversas, donde se fomenta la cooperación, la ayuda mutua, el desarrollo impulsado desde la motivación, la admiración y el modelado del ejemplo de otros niños/as. Así pues, no vemos que haya ninguna causa que justifique esta medida, atendiendo que los niños/as no son agentes de contagio y esto está demostrado. Y ante la incoherencia de la medida cuando tanto niños/as como adultos, en todos los otros entornos pueden interaccionar independientemente de esto. No se nos pide a los adultos hacer grupos burbujas de vecinos, o familiares, grupos de edad, sino que la interacción se está produciendo de forma natural y donde además estamos observando que no hay grandes contagios.
Ante esto, proponemos: Los centros educativos que apelan por una educación donde se mezclan diferentes grupos de edades, tienen que tener la libertad para elegir si quieren seguir haciéndolo de esta forma con medidas de seguridad, como geles hidroalcohólicos, lavados de manos y medidas higiénicas ante los contagios sin guardar las distancias de seguridad, igual que lo hacemos los adultos, proponemos regular la entrada a los espacios donde sí se guardarán las distancias de seguridad, tal y como se hace en comercios o supermercados a la entrada y la salida.
-Los centros educativos donde se mantiene el grupo, tiene que poder mantener ese grupo como hasta ahora, para fomentar vínculos, continuar en los espacios adecuados y circular por el centro con medidas higiénicas y regulando la entrada a las aulas o al centro educativo.
-Para esta regulación se propone una entrada relajada a los centros, desde las 8.30h de la mañana hasta las 9h, para evitar así las aglomeraciones de coches, personas, familias y niños/as en las entradas de los colegios.
-Así mismo, para evitar despedidas y facilitar las distancias de seguridad y regulación a las aulas, proponemos que sean las familias los que los acompañen a las aulas (si el centro lo desea o necesita), para lo cual los adultos sí deberán llevar mascarillas en ese acompañamiento y desinfectarse con geles hidroalcohólicos a la entrada y salida del recinto. Este hecho facilitará que haya un respeto y orden de entrada a las aulas que es imposible regular por los profesores, tal y como hacen los padres/madres cuando van a otros establecimientos, esta colaboración de las familias facilitará el cuidado y medidas de seguridad que se proponen desde sanidad.
-Adaptaciones respetuosas:
Permitir a las famílias poder acompañar a sus hijos durante el período de adaptación con el fin de que esta sea emocionalmente sostenible por ambas partes, así mismo, dichas adaptaciones es conveniente que empiecen con horarios reducidos y en franjas horarias distintas de entrada y salida. Se ha propuesto que los padres/madres, no puedan entrar al recinto escolar, cosa que nos parece perjudicial para el desarrollo del niño/a, ya que no permitiría poder realizar la adaptación con normalidad, sino arrancar a los niños/as de los brazos de sus padres/madres y crear una situación de rechazo y traumática a la escolarización.
Ante esto, proponemos: Para dicho acompañamiento, y entendiendo que el inicio de la escolarización es un momento que puede ser traumático, proponemos este sostén por parte de aquellas familias que quieran y puedan, siempre usando mascarillas (padre/madre), lavado de manos a la entrada y salida de las aulas y lugares en el aula adaptados donde las familias puedan permanecer en un lugar secundario y sin interferir en la interacción del centro escolar ni las dinámicas del mismo. También fomentar el uso de los espacios exteriores con los padres/madres para realizar las adaptaciones. Estos espacios y medidas, permitirán a las familias estar presentes guardando las distancias de seguridad. Nos parece imprescindible que en un momento tan delicado como este, donde los niños/as ya han tenido una alta afectación emocional por el confinamiento y la ruptura de sus rutinas, entre otras muchas cosas, podamos restaurar mínimamente su sentir con una adaptación que les permita introducirse al mundo escolar de la forma más agradable posible. Teniendo en cuenta que la estructura de carácter del niño/a se forma en los 6 primeros años de vida y que están constituyendo la base de su desarrollo en esta etapa, nos parece de vital importancia que ésto sea una medida imprescindible.
-Uso de juegos/juguetes y materiales:
Una de las medidas propuestas, se basa en que no puedan tocar, ni compartir ningún elemento, objeto, juguete o material del centro, sino que éstos sean propios de cada niño/a. Parte de muchos proyectos de innovación hoy día pasan por la extinción del libro como recurso pedagógico, que es sustituido por materiales de aprendizaje, así mismo, en la etapa de infantil, parte de su desarrollo fundamental se basa en el juego, en la mayoría de centros hoy día, independientemente de la pedagogía aplicada, en muchos proyectos, incluso en el juego libre.
Ante esto, proponemos: Los centros están dotados por variedad de materiales o juguetes que tienen que poder ser usados por todos/as. Es imposible que dichos materiales o juguetes, sean adquiridos por las familias, por el alto coste que esto supondría. Por el mismo motivo, también es imposible que los centros educativos adquieran la duplicidad y triplicidad de materiales o juguetes en todas sus aulas, por lo que apelamos a la higiene de los mismos cada vez que se haya hecho uso, inculcando hábitos de cuidado e higiene, en los niños/as y profesionales para cuidar la reducción del contagio. Como ya se ha demostrado, la gran mayoría de niños/as y adultos/as, han sido lo suficientemente cuidadosos y responsables para ir aplicando estas medidas en entornos distintos de los escolares, por lo tanto, sólo se trataría de continuar con esas mismas rutinas y hábitos y trasladarlos a los centros educativos.
Con respecto al entorno social:
-Se ha vulnerado sus derechos de jugar en parques, lugares de ocio, diversión o celebración. También incluso el hecho de poder ir de excursión al campo con sus familias, vetando por completo a la infancia en cualquier medida que se ha tomado, entendemos que la gravedad de la situación, ha hecho que las prioridades hayan sido otras, y lo entendemos, pero precisamente porque ha quedado de manifiesto esto, creemos que se deben crear formas, estrategias y mecanismos de prevención para que esto no vuelva a ocurrir. Muchas de estas medidas han sido del todo incoherentes, ya que hay menos posibilidad de contagio en lo alto de una montaña yendo de excursión, que en la compra de un supermercado o el acceso a una farmacia. La rapidez, y la falta de tiempo ante todo lo ocurrido, han hecho que ésto se de sin plantearse lo que es mejor para nuestra infancia y lo comprendemos.
En este sentido, y apelando al derecho a los niños/as a la participación y al derecho al interés superior de los niños/as, antes de tomar decisiones, proponemos:
-Consultar a expertos con amplia trayectoria en el desarrollo infantil y juvenil, para no vulnerar sus derechos y tener en cuenta lo que es sano y no para su evolución.
Pensamos que es verdaderamente importante que los expertos, además de poder tener investigaciones teóricas, sean personas que posean amplia experiencia y vivencia real en el trabajo directo con niños y niñas. Por ejemplo, expertos en neuroeducación, psicólogos, psicopedagogos, pedagogos, docentes con amplio trabajo dentro del aula, en consultas clínicas y educativas (siempre profesionales que sepan de primera mano la realidad de los centros educativos). Así mismo, pedimos que se abstenga de estos grupos, a doctorados que si bien tienen amplia experiencia en la investigación y conocimiento teórico, carecen de la experiencia en el trato directo y esto dificulta la amplitud de mirada en la aplicación de las propuestas.
-Crear un observatorio para el desarrollo del niño/a, constituído por dichos expertos, niños/as y jóvenes de diferentes entornos sociales, que tengan la suficientemente autonomía como para velar por sus derechos y hacer un estudio de las circunstancias, medidas y consecuencias.
-Dar la posibilidad a crear, en las comunidades autónomas que así lo decidan, comisiones de niños/as y jóvenes, dispuestos a implicarse en las decisiones que les conciernen, y que puedan hacer propuestas a tener en cuenta guiados y acompañados por expertos en educación, de modo que sea una experiencia donde pueda representar un aprendizaje significativo en su desarrollo y una experiencia vital de su rol proactivo en una democracia. Ellos/as tienen grandes ideas, mucho que decir, y grandes alternativas que pueden facilitar la gestión política y la toma de decisiones. De la mano de profesionales que los ayuden, pueden ser grandes agentes de cambio hacia una sociedad más colaborativa, altruista y orientada hacia el bien común.
-Pedidmos que todas las medidas que se adopten se basen en fundamentos científicos que contemplen el sano desarrollo del niño/a.
Con respecto al entorno de comunicación, redes, y otros medios pedimos:
-Que se dejen de publicar artículos donde se culpa a los niños de posibles contagios, donde se pone el miedo como presión social ante la indefensión de los menores que no pueden rebatir estas acciones. Queremos que si se publica y se da voz a estas noticias se respalden en evidencias científicas contrastadas y no como titulares de verdad única basadas en ensayos y opiniones personales, creemos en la libertad de expresión, pero creemos conveniente que los artículos tengan titularidad de ensayo o que se manifieste directamente en el titular que se trata de un artículo de opinión, para que la gente no lo interprete como verdad de fundamento cuando no la tiene.
-Que se apoye la mirada hacia el beneficio del niño/a y se tenga en cuenta su salud mental y desarrollo, nos gustaría que los medios apostaran por una mirada donde los niños/as sean importantes y donde se respeten de una vez por todas sus derechos y éstos no sean vulnerados en todo lo que se transmite.
-Que se aporten comunicaciones claras, directas y con anticipación suficiente para que los niños/as puedan opinar, decir o ser protegidos por adultos que velamos por ese cuidado.
-Que se cree una comisión de niños/as que puedan participar en sus las decisiones que les afectan y que tengan voz y voto de forma real, apelando a su derecho de participación. Se pueden articular medidas suficientes, sin que supongan costes económicos para que ellos/as sean partícipes de pleno derecho en lo que a sus vidas y desarrollo concierne.
Con respecto a la salud emocional y mental de los niños/as y las familias proponemos:
-Crear servicios, aunque sean voluntarios (muchos profesionales lo haríamos), para sostener la salud y estabilidad emocional y mental de los menores. Igual que se han creado servicios para adultos.
-Que dentro de los centros de salud o servicios de salud mental, haya profesionales que puedan realizar no sólo un trabajo asistencial de tratamiento ante toda esta situación, sino que también pueden realizar trabajos de seguimiento y asesoramiento para niños/as y jóvenes. Sabemos que si bien hay servicios orientados a la salud mental infanto juvenil, éstos sólo se utilizan ante la patología grave, no de forma preventiva y a su vez, son escasos, son servicios específicos con derivaciones sesgadas a las que pocos tiene acceso y desde la intervención patológica. Para nosotros/as es básico, apostar por un modelo de cuidado y bienestar a la infancia que permita dotar de estos recursos de forma preventiva.
-Dentro de la creación del observatorio propuesto en puntos anteriores, hacer estudios e investigación de la salud mental y el desarrollo infantil que pueda velar por atender las necesidades reales de niños/as y jóvenes, que pueda observar con objetividad las consecuencias de las medidas propuestas y su desarrollo, así como el momento sociológico y antropológico de cambio social que vivirán nuestros/as niños/as y jóvenes.
Queremos una infancia que sea mirada, con voz, que si bien no puede votar, si pueda expresarse.
Queremos adultos que velen por los derechos y el bienestar completo de la infancia, porque la infancia es el futuro.
Para que los niños y niñas de hoy se conviertan en adultos sanos y proactivos de una sociedad que los necesita para crecer, una sociedad humanizada, donde todos contemos.
Donde los niños y niñas sean tan protagonistas como nosotros, donde sus necesidades cuenten tanto como las nuestras, donde por fin, los niños/as sean parte y se note.
Donde la infancia se contemple en los debates políticos y se mire por su bienestar, velando por cuidar de su entorno y tomando medidas que velen por su sano desarrollo a todos los niveles.
LOS EXPERTOS DICEN:
”Los niños más sensibles pueden experimentar alteraciones del sueño tales como pesadillas y terrores nocturnos. Pueden acudir a nuestra cama con más frecuencia de lo habitual durante la noche o simplemente se pueden mostrar más llorosos. En algunos casos, es posible que verbalicen preocupación y angustia acerca del virus.”
Álvaro BIlbao, pediatra
“Lo que sabemos hasta la fecha_12/06/20_ es que se contagian igual que los adultos pero en ellos cursa leve o asintomático en el 99% de los casos, el riesgo para ellos es muy parecido al de cualquier virus”
Armando Bastida, enfermero pediátrico
“Al encontrarse en período de crecimiento, niños, niñas y adolescentes son especialmente sensibles a las características del entorno que, de no responder a sus necesidades vitales, puede dañar gravemente su desarrollo.“
Heike Freire
"Los niños están en peligro porque no juegan entre ellos"
F. Tonucci
“Aunque el covid es una crisis de salud física el impacto en la salud mental es significativo y podría generar mayores dificultades si no se le hace frente correctamente".
Dévora Kestel, OMS
“El confinamiento está pasando factura a la salud de los niños, sobre todo de los más pequeños. Están sufriendo una cantidad de estrés anormal que tendremos que ayudarles a mitigar si no queremos que enfermen”
Alicia Álvarez, directora asistencial de la Unidad de Trauma, Crisis y Conflictos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UTCCB).
“El hecho de no poder estar en contacto con sus iguales, ni con sus profesores, que en esta edad son figuras de referencia importantísima; de no poder salir al parque a correr y a jugar; sumado a no entender qué pasa, al miedo, y a las condiciones que vean en casa, con padres que pueden haber perdido su trabajo o con abuelos enfermos, les genera ansiedad, frustración, estrés, que no saben elaborar porque no tienen aún las herramientas emocionales necesarias para ello”
Lluís Díaz, psicólogo sanitario del Centro de Salud Mental Infantil y Juvenil de Gracia (CSMIJ)
"Sería decepcionante que los cambios en la educación se limiten a separar mesas"
César Bona
“El Gobierno está negando a los niños y niñas lo que recomienda la OMS: una hora diaria al aire libre”
Heike Freire
BIBLIOGRAFÍA
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ISCIII. Estudio nacional de sero-epidemiología de la infección por SARS-Cov-2 en España. Informe preliminar 3 de junio 2020.
Lavezzo E et al. Suppression of COVID-19 outbreak in the municipality of Vo, Italy. medRxyv-BMJ Yale 18.04.2020.
CDC. Coronavirus Disease (COVID-19). Cases in the U.S. Last updated on June 8, 2020.
CDC-MMWR. Laboratory-Confirmed COVID-19-Associated Hospitalizations U.S. Preliminary cumulative rates as of May 30, 2020.
Munro APS, Faust SN. Children are not COVID-19 super spreaders: time to go back to school. Arch Dis Child. 2020 May 5;
Creech CB. It’s True Even in a Pandemic: Children are Not Merely Little Adults. Clin Infect Dis.2020 May 30;.
Bowlby J. (2014). Vínculos Afectivos: Formación, Desarrollo y Pérdida. (6ª edición). Madrid: Morata
ONU. Declaración de los Derechos del Niño. Asamblea General de las Naciones Unidas, 20 de noviembre de 1959
ONU. Convención sobre los Derechos del Niño. Asamblea General de las Naciones Unidas, 20 de noviembre de 1989.
Jefatura del Estado. Ratificación de la Convención sobre los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 20 de noviembre de 1989. BOE 313, 31
de diciembre de 1990.
Martínez, M y Rodríguez Pascual, I (2020): Estudio infancia confinada. Enclave
González, Carlos (2003), Bésame mucho, cómo criar a tus hijos con amor.
Odent, Michel (2009). El bebé es un mamífero. Ob Stare.
Bilbao, Álvaro (2015), El cerebro del niño explicado a los padres. Plataforma editorial.
El problema
VOLVER CON DERECHO A SER
Vivimos en tiempos complejos, donde la mirada a la infancia ha sido olvidada para dar prioridad a aspectos económicos, sociales, sanitarios y emocionales que se han enfocado en los adultos.
Ante todas estas gestiones, los niños/as han quedado indefensos/as, han perdido derechos, entre ellos, los de volver al cole desde un lugar sano, no sólo para su salud física y mental, sino también para su desarrollo. Hemos visto apoyar a sanitarios, crear servicios de apoyo psicológico a los adultos, que las mascotas conserven sus derechos a salir afuera cuando los niños/as no han podido… y muchos otros recursos que se han movilizado en función de cubrir las necesidades que iban surgiendo. Sin embargo, no ha habido servicios de asistencia infantil, ni de apoyo a la infancia, ni se han cubierto sus necesidades ante esta situación, y seguimos sin tenerlos en cuenta en todo lo que va surgiendo ahora también, en este momento post pandemia, hasta el punto de volver a poner el peso de posibles contagios en la reapertura de las escuelas cuando ya se ha demostrado que no son agentes de contagio.
Las medidas que se siguen proponiendo que afectan a la infancia, siguen vulnerando sus derechos fundamentales, que aportan una protección especial a la infancia, porque muchos derechos de los adultos no pueden aplicarse a la infancia y viceversa. Entre estos, se ha vulnerado y se siguen vulnerando derechos fundamentales tales como:
-Su derecho “al interés superior del niño/a”, por el que cualquier ley, decisión o política que pueda afectar a la infancia tiene que tener en cuenta que es lo mejor para el niño/a. Es evidente, que ninguna medida tomada a nivel político en esta pandemia y en la postpandemia ha tenido en cuenta a la infancia y su afectación, de hecho ya tenemos estudios que demuestran los efectos del confinamiento (donde no se tuvo en cuenta ninguna de estas necesidades)
-Estudio sobre los efectos del confinamiento para los más jóvenes
-Consecuencias psicológicas COVID-19
y tampoco se están teniendo en cuenta ahora, donde la mayoría de medidas, hacen hincapié en la recuperación de la economía, como aberturas comerciales, de bares, de hoteles, apertura de vuelos internacionales y fronteras, pero no se han articulado medidas de atención a la infancia, como servicios de salud mental infanto juveniles, medidas de recuperación de hábitos sanos para el desarrollo o algo tan simple como la reapertura de parques infantiles, que si bien está publicada la misma, dicha publicación ha sido muy tardía en función de este sano desarrollo y que además, a día de hoy, la mayoría de los parques siguen cerrados ante la alternativa de los ayuntamientos a reabrirlos cuando ellos consideren. Las últimas notícias nos dicen que los niños tendrán que llevar mascarilla para estar en el parque (los niños corren en el parque, ¿alguien ha probado de correr con mascarilla?)
-“El derecho a una educación que cuide el sano desarrollo del niño/a en todos sus aspectos: físico, emocional, social y cognitivo”. Ya que su derecho a la salud, según la propia constitución de la OMS, “es un estado de completo bienestar físico, emocional y social”. Ahora mismo, el retorno a su educación, se está planteando teniendo únicamente en cuenta la salud física, sin tener en cuenta la salud mental, el desarrollo sano de su corporalidad, afecto, apego, socialización, etc. Las medidas propuestas no se ajustan proporcionalmente al nivel de riesgo real de contagio de los niños/as, ni cuidan que el desarrollo sano se debe producir en el entorno escolar.
- Artículo: "Los niños no son supercontagiadores"
- Artículo: "Ocho falsas creencias sobre los niños y el coronavirus"
-”Derecho a la recreación”: El juego, como parte vital básica de su sano desarrollo, está reconocido y protegido ya en Declaración de los Derechos del Niño de 1959 y en la Convención sobre los Derechos del Niño adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989 y ratificada en España en BOE de 31.12.1990. Dentro de estas definiciones, se entiende el juego como diversas formas de contacto, entre otras el contacto físico: acariciar, abrazar, sostener y retozar cuerpo a cuerpo con otros niños y niñas son gestos esenciales para el desarrollo de las capacidades sensoriales, motoras, emocionales, creativas, sociales y de aprendizaje. Así como en la adolescencia, un momento de crisis vital y donde la socialización y el contacto físico son parte esencial del desarrollo sano, el juego pasa por poder llevar a cabo desde la tranquilidad, estos contactos con compañeros fundamentales para el desarrollo psico-emocional y sexual.
-”Derecho a la participación”: Todos los menores de edad tienen derecho a ser consultados sobre las situaciones que les afecten y a que sus opiniones sean tenidas en cuenta. Queda más que evidenciado que nadie les ha pedido opinión a ellos. Es importante que empecemos a contar con ellos y hagamos encuestas y estudios que reflejen su opinión.
-”Derecho a la salud”: Todos los niños tienen derecho a una buena salud. Teniendo en cuenta que la salud engloba aspectos de salud física, ante los cuales ya se ha demostrado que los niños/as no tienen grandes afectaciones y no son agentes de contagios, como se creía al inicio de la pandemia.
(DFTB Covid Evidence Review, Children are not COVID super spreaders, Epidemiología y transmisión del COVID-19, Características de la transmisión doméstica del COVID-19, Es poco probable que los niños hayan sido la fuente principal de infecciones domésticas por SARS-CoV-2)
Y teniendo en cuenta que la salud, también engloba la salud mental y el desarrollo psicosocial de la infancia, aspectos no contemplados en ninguna medida.
Ante las medidas que se proponen, y respaldándonos en evidencias científicas, estudios, opiniones de expertos que forman parte de este manifiesto, y el equilibrio y la coherencia con medidas de cuidado de la salud física proporcionales a la realidad manifiesta, proponemos otra serie de medidas que pensamos que pueden ser más adecuadas a la situación, y que tienen en cuenta la globalidad de lo ocurrido y también los derechos de los niños/as a volver a una escuela donde tengan derecho a desarrollarse de la forma más sana posible, donde puedan volver a una escuela con derecho a ser.
Hacemos una propuesta que respete y tenga en cuenta la libertad de decisión de familias, niños/as y centros educativos en base a respetar los proyectos pedagógicos y respaldándonos en la ley de autonomía de centros. Nuestra propuesta se incluye como una posibilidad de cuidado, que si bien no queremos imponer a nadie, sí pretendemos que sea posible la libre elección de estas medidas por parte de los centros educativos y del entorno social.
Con respecto al retorno escolar proponemos y pedimos:
Aunque sabemos que las comisiones aún están trabajando en este retorno, las medidas que se han contemplado por la ministra Celaa, vulneran los derechos del desarrollo infantil, así como las medidas publicadas en la resolución del BOIB del 4 de junio de 2020 que anticipa como puede ser este retorno a las aulas.
Agradecemos la buena disposición de entender de vital importancia la presencialidad en los centros educativos y otras medidas más coherentes que se han planteado, sin embargo, las medidas propuestas siguen vulnerando el sano desarrollo del niño/a. Desde aquí queremos aportar alternativas posibles y reales a las propuestas queriendo colaborar activamente y facilitando vuestra labor, que entendemos de su dificultad ante la magnitud de los acontecido y que entendemos que ha sido desde la mejor voluntad posible.
-Grupos burbuja de 15 o 20 niños: Se plantea que estos grupos no tienen que guardar la distancia de seguridad ni usar mascarillas, sin embargo nos encontramos ante una realidad educativa muy diversa. En primer lugar, aunque el descenso de ratios nos parece una medida acertada, está tiene que ir condicionada a la ratio de niños/as por adulto. Ya que sino nos encontramos ante una medida discriminatoria, ante la cual se ampliará más la brecha de la desigualdad y se vulnera el derecho de muchos niños/as a la no discriminación. Ante un sistema con ratios actuales de entre 25 y 28 niños/as por grupo de edad, ¿Cuáles de ellos, serán los 5-8 niños/as que se verán excluidos de su grupo? ¿Cuáles serán los que serán apartados de las aulas para usar otros espacios que no están preparados o con menos recursos? ¿Qué criterios se utilizaran para formar los grupos?
Hoy en día, hay mucha diversidad de funcionamientos, pedagogías y centros educativos con proyectos de innovación, donde la interacción de edades diversas es uno de los pilares del desarrollo del niño/a y del proyecto pedagógico, ante esto apelamos a la ley de autonomía de centros, ya que muchos proyectos tienen como base del desarrollo del niño/a, la interacción con diferentes grupos de edades diversas, donde se fomenta la cooperación, la ayuda mutua, el desarrollo impulsado desde la motivación, la admiración y el modelado del ejemplo de otros niños/as. Así pues, no vemos que haya ninguna causa que justifique esta medida, atendiendo que los niños/as no son agentes de contagio y esto está demostrado. Y ante la incoherencia de la medida cuando tanto niños/as como adultos, en todos los otros entornos pueden interaccionar independientemente de esto. No se nos pide a los adultos hacer grupos burbujas de vecinos, o familiares, grupos de edad, sino que la interacción se está produciendo de forma natural y donde además estamos observando que no hay grandes contagios.
Ante esto, proponemos: Los centros educativos que apelan por una educación donde se mezclan diferentes grupos de edades, tienen que tener la libertad para elegir si quieren seguir haciéndolo de esta forma con medidas de seguridad, como geles hidroalcohólicos, lavados de manos y medidas higiénicas ante los contagios sin guardar las distancias de seguridad, igual que lo hacemos los adultos, proponemos regular la entrada a los espacios donde sí se guardarán las distancias de seguridad, tal y como se hace en comercios o supermercados a la entrada y la salida.
-Los centros educativos donde se mantiene el grupo, tiene que poder mantener ese grupo como hasta ahora, para fomentar vínculos, continuar en los espacios adecuados y circular por el centro con medidas higiénicas y regulando la entrada a las aulas o al centro educativo.
-Para esta regulación se propone una entrada relajada a los centros, desde las 8.30h de la mañana hasta las 9h, para evitar así las aglomeraciones de coches, personas, familias y niños/as en las entradas de los colegios.
-Así mismo, para evitar despedidas y facilitar las distancias de seguridad y regulación a las aulas, proponemos que sean las familias los que los acompañen a las aulas (si el centro lo desea o necesita), para lo cual los adultos sí deberán llevar mascarillas en ese acompañamiento y desinfectarse con geles hidroalcohólicos a la entrada y salida del recinto. Este hecho facilitará que haya un respeto y orden de entrada a las aulas que es imposible regular por los profesores, tal y como hacen los padres/madres cuando van a otros establecimientos, esta colaboración de las familias facilitará el cuidado y medidas de seguridad que se proponen desde sanidad.
-Adaptaciones respetuosas:
Permitir a las famílias poder acompañar a sus hijos durante el período de adaptación con el fin de que esta sea emocionalmente sostenible por ambas partes, así mismo, dichas adaptaciones es conveniente que empiecen con horarios reducidos y en franjas horarias distintas de entrada y salida. Se ha propuesto que los padres/madres, no puedan entrar al recinto escolar, cosa que nos parece perjudicial para el desarrollo del niño/a, ya que no permitiría poder realizar la adaptación con normalidad, sino arrancar a los niños/as de los brazos de sus padres/madres y crear una situación de rechazo y traumática a la escolarización.
Ante esto, proponemos: Para dicho acompañamiento, y entendiendo que el inicio de la escolarización es un momento que puede ser traumático, proponemos este sostén por parte de aquellas familias que quieran y puedan, siempre usando mascarillas (padre/madre), lavado de manos a la entrada y salida de las aulas y lugares en el aula adaptados donde las familias puedan permanecer en un lugar secundario y sin interferir en la interacción del centro escolar ni las dinámicas del mismo. También fomentar el uso de los espacios exteriores con los padres/madres para realizar las adaptaciones. Estos espacios y medidas, permitirán a las familias estar presentes guardando las distancias de seguridad. Nos parece imprescindible que en un momento tan delicado como este, donde los niños/as ya han tenido una alta afectación emocional por el confinamiento y la ruptura de sus rutinas, entre otras muchas cosas, podamos restaurar mínimamente su sentir con una adaptación que les permita introducirse al mundo escolar de la forma más agradable posible. Teniendo en cuenta que la estructura de carácter del niño/a se forma en los 6 primeros años de vida y que están constituyendo la base de su desarrollo en esta etapa, nos parece de vital importancia que ésto sea una medida imprescindible.
-Uso de juegos/juguetes y materiales:
Una de las medidas propuestas, se basa en que no puedan tocar, ni compartir ningún elemento, objeto, juguete o material del centro, sino que éstos sean propios de cada niño/a. Parte de muchos proyectos de innovación hoy día pasan por la extinción del libro como recurso pedagógico, que es sustituido por materiales de aprendizaje, así mismo, en la etapa de infantil, parte de su desarrollo fundamental se basa en el juego, en la mayoría de centros hoy día, independientemente de la pedagogía aplicada, en muchos proyectos, incluso en el juego libre.
Ante esto, proponemos: Los centros están dotados por variedad de materiales o juguetes que tienen que poder ser usados por todos/as. Es imposible que dichos materiales o juguetes, sean adquiridos por las familias, por el alto coste que esto supondría. Por el mismo motivo, también es imposible que los centros educativos adquieran la duplicidad y triplicidad de materiales o juguetes en todas sus aulas, por lo que apelamos a la higiene de los mismos cada vez que se haya hecho uso, inculcando hábitos de cuidado e higiene, en los niños/as y profesionales para cuidar la reducción del contagio. Como ya se ha demostrado, la gran mayoría de niños/as y adultos/as, han sido lo suficientemente cuidadosos y responsables para ir aplicando estas medidas en entornos distintos de los escolares, por lo tanto, sólo se trataría de continuar con esas mismas rutinas y hábitos y trasladarlos a los centros educativos.
Con respecto al entorno social:
-Se ha vulnerado sus derechos de jugar en parques, lugares de ocio, diversión o celebración. También incluso el hecho de poder ir de excursión al campo con sus familias, vetando por completo a la infancia en cualquier medida que se ha tomado, entendemos que la gravedad de la situación, ha hecho que las prioridades hayan sido otras, y lo entendemos, pero precisamente porque ha quedado de manifiesto esto, creemos que se deben crear formas, estrategias y mecanismos de prevención para que esto no vuelva a ocurrir. Muchas de estas medidas han sido del todo incoherentes, ya que hay menos posibilidad de contagio en lo alto de una montaña yendo de excursión, que en la compra de un supermercado o el acceso a una farmacia. La rapidez, y la falta de tiempo ante todo lo ocurrido, han hecho que ésto se de sin plantearse lo que es mejor para nuestra infancia y lo comprendemos.
En este sentido, y apelando al derecho a los niños/as a la participación y al derecho al interés superior de los niños/as, antes de tomar decisiones, proponemos:
-Consultar a expertos con amplia trayectoria en el desarrollo infantil y juvenil, para no vulnerar sus derechos y tener en cuenta lo que es sano y no para su evolución.
Pensamos que es verdaderamente importante que los expertos, además de poder tener investigaciones teóricas, sean personas que posean amplia experiencia y vivencia real en el trabajo directo con niños y niñas. Por ejemplo, expertos en neuroeducación, psicólogos, psicopedagogos, pedagogos, docentes con amplio trabajo dentro del aula, en consultas clínicas y educativas (siempre profesionales que sepan de primera mano la realidad de los centros educativos). Así mismo, pedimos que se abstenga de estos grupos, a doctorados que si bien tienen amplia experiencia en la investigación y conocimiento teórico, carecen de la experiencia en el trato directo y esto dificulta la amplitud de mirada en la aplicación de las propuestas.
-Crear un observatorio para el desarrollo del niño/a, constituído por dichos expertos, niños/as y jóvenes de diferentes entornos sociales, que tengan la suficientemente autonomía como para velar por sus derechos y hacer un estudio de las circunstancias, medidas y consecuencias.
-Dar la posibilidad a crear, en las comunidades autónomas que así lo decidan, comisiones de niños/as y jóvenes, dispuestos a implicarse en las decisiones que les conciernen, y que puedan hacer propuestas a tener en cuenta guiados y acompañados por expertos en educación, de modo que sea una experiencia donde pueda representar un aprendizaje significativo en su desarrollo y una experiencia vital de su rol proactivo en una democracia. Ellos/as tienen grandes ideas, mucho que decir, y grandes alternativas que pueden facilitar la gestión política y la toma de decisiones. De la mano de profesionales que los ayuden, pueden ser grandes agentes de cambio hacia una sociedad más colaborativa, altruista y orientada hacia el bien común.
-Pedidmos que todas las medidas que se adopten se basen en fundamentos científicos que contemplen el sano desarrollo del niño/a.
Con respecto al entorno de comunicación, redes, y otros medios pedimos:
-Que se dejen de publicar artículos donde se culpa a los niños de posibles contagios, donde se pone el miedo como presión social ante la indefensión de los menores que no pueden rebatir estas acciones. Queremos que si se publica y se da voz a estas noticias se respalden en evidencias científicas contrastadas y no como titulares de verdad única basadas en ensayos y opiniones personales, creemos en la libertad de expresión, pero creemos conveniente que los artículos tengan titularidad de ensayo o que se manifieste directamente en el titular que se trata de un artículo de opinión, para que la gente no lo interprete como verdad de fundamento cuando no la tiene.
-Que se apoye la mirada hacia el beneficio del niño/a y se tenga en cuenta su salud mental y desarrollo, nos gustaría que los medios apostaran por una mirada donde los niños/as sean importantes y donde se respeten de una vez por todas sus derechos y éstos no sean vulnerados en todo lo que se transmite.
-Que se aporten comunicaciones claras, directas y con anticipación suficiente para que los niños/as puedan opinar, decir o ser protegidos por adultos que velamos por ese cuidado.
-Que se cree una comisión de niños/as que puedan participar en sus las decisiones que les afectan y que tengan voz y voto de forma real, apelando a su derecho de participación. Se pueden articular medidas suficientes, sin que supongan costes económicos para que ellos/as sean partícipes de pleno derecho en lo que a sus vidas y desarrollo concierne.
Con respecto a la salud emocional y mental de los niños/as y las familias proponemos:
-Crear servicios, aunque sean voluntarios (muchos profesionales lo haríamos), para sostener la salud y estabilidad emocional y mental de los menores. Igual que se han creado servicios para adultos.
-Que dentro de los centros de salud o servicios de salud mental, haya profesionales que puedan realizar no sólo un trabajo asistencial de tratamiento ante toda esta situación, sino que también pueden realizar trabajos de seguimiento y asesoramiento para niños/as y jóvenes. Sabemos que si bien hay servicios orientados a la salud mental infanto juvenil, éstos sólo se utilizan ante la patología grave, no de forma preventiva y a su vez, son escasos, son servicios específicos con derivaciones sesgadas a las que pocos tiene acceso y desde la intervención patológica. Para nosotros/as es básico, apostar por un modelo de cuidado y bienestar a la infancia que permita dotar de estos recursos de forma preventiva.
-Dentro de la creación del observatorio propuesto en puntos anteriores, hacer estudios e investigación de la salud mental y el desarrollo infantil que pueda velar por atender las necesidades reales de niños/as y jóvenes, que pueda observar con objetividad las consecuencias de las medidas propuestas y su desarrollo, así como el momento sociológico y antropológico de cambio social que vivirán nuestros/as niños/as y jóvenes.
Queremos una infancia que sea mirada, con voz, que si bien no puede votar, si pueda expresarse.
Queremos adultos que velen por los derechos y el bienestar completo de la infancia, porque la infancia es el futuro.
Para que los niños y niñas de hoy se conviertan en adultos sanos y proactivos de una sociedad que los necesita para crecer, una sociedad humanizada, donde todos contemos.
Donde los niños y niñas sean tan protagonistas como nosotros, donde sus necesidades cuenten tanto como las nuestras, donde por fin, los niños/as sean parte y se note.
Donde la infancia se contemple en los debates políticos y se mire por su bienestar, velando por cuidar de su entorno y tomando medidas que velen por su sano desarrollo a todos los niveles.
LOS EXPERTOS DICEN:
”Los niños más sensibles pueden experimentar alteraciones del sueño tales como pesadillas y terrores nocturnos. Pueden acudir a nuestra cama con más frecuencia de lo habitual durante la noche o simplemente se pueden mostrar más llorosos. En algunos casos, es posible que verbalicen preocupación y angustia acerca del virus.”
Álvaro BIlbao, pediatra
“Lo que sabemos hasta la fecha_12/06/20_ es que se contagian igual que los adultos pero en ellos cursa leve o asintomático en el 99% de los casos, el riesgo para ellos es muy parecido al de cualquier virus”
Armando Bastida, enfermero pediátrico
“Al encontrarse en período de crecimiento, niños, niñas y adolescentes son especialmente sensibles a las características del entorno que, de no responder a sus necesidades vitales, puede dañar gravemente su desarrollo.“
Heike Freire
"Los niños están en peligro porque no juegan entre ellos"
F. Tonucci
“Aunque el covid es una crisis de salud física el impacto en la salud mental es significativo y podría generar mayores dificultades si no se le hace frente correctamente".
Dévora Kestel, OMS
“El confinamiento está pasando factura a la salud de los niños, sobre todo de los más pequeños. Están sufriendo una cantidad de estrés anormal que tendremos que ayudarles a mitigar si no queremos que enfermen”
Alicia Álvarez, directora asistencial de la Unidad de Trauma, Crisis y Conflictos de la Universidad Autónoma de Barcelona (UTCCB).
“El hecho de no poder estar en contacto con sus iguales, ni con sus profesores, que en esta edad son figuras de referencia importantísima; de no poder salir al parque a correr y a jugar; sumado a no entender qué pasa, al miedo, y a las condiciones que vean en casa, con padres que pueden haber perdido su trabajo o con abuelos enfermos, les genera ansiedad, frustración, estrés, que no saben elaborar porque no tienen aún las herramientas emocionales necesarias para ello”
Lluís Díaz, psicólogo sanitario del Centro de Salud Mental Infantil y Juvenil de Gracia (CSMIJ)
"Sería decepcionante que los cambios en la educación se limiten a separar mesas"
César Bona
“El Gobierno está negando a los niños y niñas lo que recomienda la OMS: una hora diaria al aire libre”
Heike Freire
BIBLIOGRAFÍA
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Odent, Michel (2009). El bebé es un mamífero. Ob Stare.
Bilbao, Álvaro (2015), El cerebro del niño explicado a los padres. Plataforma editorial.
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Petición creada en 22 de junio de 2020

