Abengoa tenía el negocio en “parálisis” en 2019 mientras sostuvo que se recuperaba. Pierola y Lapuerta admiten en Reino Unido en las cuentas de ese ejercicio de una filial británica el “deterioro financiero” desde 2017 cuando ante la CNMV se aseguró que resurgía cual “ave fénix.
Los miembros del consejo de administración que fue sancionado por la CNMV están siendo investigados por la justicia a raíz de la querella presentada por accionistas de la compañía, entre otros delitos por engaño al mercado. Por el momento, no existen acciones judiciales contra otros directivos.
La contabilidad del entramado societario creado en Luxemburgo para el primer rescate de Abengoa, el ejecutado en 2017, cuyo contenido ha sido divulgado por este diario, demuestra que la cotizada sevillana apenas recibió liquidez operativa, en contra de lo que la compañía había manifestado en diversas comunicaciones ante el regulador bursátil en España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV). Sin embargo, la documentación de esa reestructuración financiera remitida a la autoridad bursátil de Estados Unidos, Securities and Exchange Commission (SEC), nunca contuvo esa promesa de liquidez que se hizo a los inversores en España que tampoco se hizo realidad.