Garantizar presupuesto para las casas de mujeres indígenas y afromexicanas en 2026


Garantizar presupuesto para las casas de mujeres indígenas y afromexicanas en 2026
La causa
Las organizaciones de mujeres indígenas que integramos las Casas de las Mujeres Indígenas y Afromexicanas (CAMIAs), proyecto impulsado desde el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), expresamos nuestra preocupación de que las CAMIAs estén en riesgo de desaparecer, ya que no se ha identificado una partida explícita dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2026, ni en la estructura del Anexo 13, esto derivado del análisis realizado por la Red de Política Fiscal Feminista.
En un país en el que la violencia de género, los feminicidios y el racismo afectan fuertemente a las mujeres indígenas, el trabajo que realizamos es fundamental. Las CAMIAs se han consolidado como espacios seguros, de confianza y arraigo comunitario, gestionados y operados principalmente por mujeres indígenas y afromexicanas que hablamos nuestras lenguas, conocemos nuestras culturas y defendemos nuestros territorios.
A través del financiamiento del INPI, brindamos acompañamiento a las sobrevivientes de violencias de género en nuestras lenguas y desde nuestra cosmovisión indígena. También promovemos la salud sexual y reproductiva, la salud materna, la prevención de la violencia, los derechos individuales y colectivos de las niñas y mujeres indígenas, así como su liderazgo y participación comunitaria. Brindamos orientación, apoyo emocional, orientación legal, traducción, canalización y cuando es necesario, articulación con las instituciones de justicia y salud para que las mujeres indígenas sean atendidas con buen trato y accedan a la justicia.
Por ello, el acompañamiento que brindamos desde las CAMIAs es vital, no solo somos centros de atención, sanamos desde la espiritualidad, la cosmovisión y las prácticas propias, sosteniendo procesos de transformación profunda que dignifican la vida de las mujeres, adolescentes y niñeces indígenas y afromexicanas de nuestras comunidades al defender nuestros derechos y fortalecer nuestra identidad, en esencia, somos espacios de vida, resistencia y esperanza.
Este proyecto surgió en el 2003, con un crecimiento de 5 a 35 CAMIAs existentes en la actualidad, siendo operadas por un total de 350 mujeres indígenas, distribuidas en 17 estados del país que atienden a un promedio de 35,000 personas al año, principalmente mujeres. Gracias a este esfuerzo, cada vez más mujeres indígenas reconocen, nombran y denuncian las violencias que viven. Sin embargo, el acceso a la justicia sigue siendo una deuda pendiente; el sistema judicial no siempre es culturalmente pertinente, revictimiza a las mujeres y los procesos pueden durar hasta dos años.
Estamos convencidas de que las CAMIAs siguen siendo necesarias y únicas en nuestras regiones, pues ninguna institución puede sustituir el acompañamiento comunitario, integral y culturalmente pertinente que realizamos. Consideramos que es necesario establecer vínculos estratégicos con los nuevos espacios que el gobierno mexicano está impulsando para construir juntas una red sólida de atención y prevención con perspectiva intercultural y de género.
Por lo anterior, nos pronunciamos ante el Estado Mexicano para que la politica publica de las CAMIAs continúe y se fortalezca, garantizando el financiamiento anual que se recibe a través del INPI.
Exigimos:
· Que el Congreso de la Unión y las autoridades responsables garanticen la permanencia y fortalecimiento de la politica publica de las CAMIAs, así como todas aquellas medidas de transparencia presupuestaria que permitan un debido seguimiento, evaluación y trazabilidad del recurso asignado.
· Que se brinde información clara, pronta y de manera directa a las CAMIAs sobre el presupuesto asignado, la Unidad Responsable que será la encargada de asignar los recursos públicos destinados para el proyecto, y el procedimiento para acceder al mismo.
Todas compartimos el compromiso de construir comunidades más justas, seguras y libres de violencia.
Sin Casas de la Mujer Indígena y Afromexicana, no hay “Año de la Mujer Indígena”
Las organizaciones de mujeres indígenas y afromexicanas que integran las
Casas de las Mujeres Indígenas y Afromexicanas (CAMIAs) y organizaciones aliadas.
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La causa
Las organizaciones de mujeres indígenas que integramos las Casas de las Mujeres Indígenas y Afromexicanas (CAMIAs), proyecto impulsado desde el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas (INPI), expresamos nuestra preocupación de que las CAMIAs estén en riesgo de desaparecer, ya que no se ha identificado una partida explícita dentro del Presupuesto de Egresos de la Federación para el año 2026, ni en la estructura del Anexo 13, esto derivado del análisis realizado por la Red de Política Fiscal Feminista.
En un país en el que la violencia de género, los feminicidios y el racismo afectan fuertemente a las mujeres indígenas, el trabajo que realizamos es fundamental. Las CAMIAs se han consolidado como espacios seguros, de confianza y arraigo comunitario, gestionados y operados principalmente por mujeres indígenas y afromexicanas que hablamos nuestras lenguas, conocemos nuestras culturas y defendemos nuestros territorios.
A través del financiamiento del INPI, brindamos acompañamiento a las sobrevivientes de violencias de género en nuestras lenguas y desde nuestra cosmovisión indígena. También promovemos la salud sexual y reproductiva, la salud materna, la prevención de la violencia, los derechos individuales y colectivos de las niñas y mujeres indígenas, así como su liderazgo y participación comunitaria. Brindamos orientación, apoyo emocional, orientación legal, traducción, canalización y cuando es necesario, articulación con las instituciones de justicia y salud para que las mujeres indígenas sean atendidas con buen trato y accedan a la justicia.
Por ello, el acompañamiento que brindamos desde las CAMIAs es vital, no solo somos centros de atención, sanamos desde la espiritualidad, la cosmovisión y las prácticas propias, sosteniendo procesos de transformación profunda que dignifican la vida de las mujeres, adolescentes y niñeces indígenas y afromexicanas de nuestras comunidades al defender nuestros derechos y fortalecer nuestra identidad, en esencia, somos espacios de vida, resistencia y esperanza.
Este proyecto surgió en el 2003, con un crecimiento de 5 a 35 CAMIAs existentes en la actualidad, siendo operadas por un total de 350 mujeres indígenas, distribuidas en 17 estados del país que atienden a un promedio de 35,000 personas al año, principalmente mujeres. Gracias a este esfuerzo, cada vez más mujeres indígenas reconocen, nombran y denuncian las violencias que viven. Sin embargo, el acceso a la justicia sigue siendo una deuda pendiente; el sistema judicial no siempre es culturalmente pertinente, revictimiza a las mujeres y los procesos pueden durar hasta dos años.
Estamos convencidas de que las CAMIAs siguen siendo necesarias y únicas en nuestras regiones, pues ninguna institución puede sustituir el acompañamiento comunitario, integral y culturalmente pertinente que realizamos. Consideramos que es necesario establecer vínculos estratégicos con los nuevos espacios que el gobierno mexicano está impulsando para construir juntas una red sólida de atención y prevención con perspectiva intercultural y de género.
Por lo anterior, nos pronunciamos ante el Estado Mexicano para que la politica publica de las CAMIAs continúe y se fortalezca, garantizando el financiamiento anual que se recibe a través del INPI.
Exigimos:
· Que el Congreso de la Unión y las autoridades responsables garanticen la permanencia y fortalecimiento de la politica publica de las CAMIAs, así como todas aquellas medidas de transparencia presupuestaria que permitan un debido seguimiento, evaluación y trazabilidad del recurso asignado.
· Que se brinde información clara, pronta y de manera directa a las CAMIAs sobre el presupuesto asignado, la Unidad Responsable que será la encargada de asignar los recursos públicos destinados para el proyecto, y el procedimiento para acceder al mismo.
Todas compartimos el compromiso de construir comunidades más justas, seguras y libres de violencia.
Sin Casas de la Mujer Indígena y Afromexicana, no hay “Año de la Mujer Indígena”
Las organizaciones de mujeres indígenas y afromexicanas que integran las
Casas de las Mujeres Indígenas y Afromexicanas (CAMIAs) y organizaciones aliadas.
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Las voces de los firmantes
Petición creada en 20 de octubre de 2025