Salvemos el Santuario de la Naturaleza de Hualpén!!

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Estimada/o Representante

Escribo para expresar mi rechazo a la construcción de más de 1000 viviendas para personas de altos ingresos en el Santuario de la Naturaleza Península de Hualpén, las que permite actualmente el anteproyecto Plano Regulador Comunal de Hualpén en etapa de observaciones. 

El Santuario de la Naturaleza es el refugio del último bosque costero de Concepción, un ecosistema único en su tipo, y que muchos consideran dentro de los 35 más valiosos y amenazados de nuestro planeta.

Entre paisajes conmovedores y formas de vida tradicionales, aquí habitan miles de especies de nuestro patrimonio ecológico local, entre ellas, más de 150 tipos de aves que le confieren la categoría oficial para Naciones Unidas de sitio prioritario para la conservación de las aves del mundo, los cuales Chile se comprometió a proteger. 

Por eso debemos dar prioridad a su cuidado, su estudio y a buscar formas responsables de disfrutar de él. Vivimos un momento histórico para el planeta y también para nuestras ciudades, en el que podemos tomar la decisión de conservar lo poco que nos queda de naturaleza para nuestras futuras generaciones, o bien, perder esta oportunidad para siempre.

Sabemos que el impacto de las viviendas sería desastroso.

Algunos dicen que las viviendas son perfectamente compatibles con la conservación del Santuario, pero no hay que ser expertas/os para imaginar el impacto que 1000 viviendas tendrían sobre un paisaje natural y un ecosistema frágil.

Las obras de construcción, el mayor tráfico, el uso de agua para riego y piscinas, las mascotas, la contaminación lumínica en la noche,  el pavimento, los nuevos caminos, el tendido eléctrico, el humo de las chimeneas, la basura, los jardines de flora ajena al lugar, las plagas domésticas como roedores y por sobretodo, el impacto visual y la fragmentación del ya poco espacio que tienen las especies de flora y fauna que ahí habitan para alimentarse, reproducirse y sobrevivir entre matorrales y bosques nativos que aún resisten la degradación humana. 

Sabemos que el Concejo Municipal puede evitar las viviendas.

Algunos dicen que no se puede evitar las construcciones en terrenos que son privados, pero la realidad es que el objetivo de los planes reguladores es justamente regular el uso de los terrenos privados dentro de la comuna, y no sólo los terrenos públicos, destinando los espacios que se requiera al cuidado del medio ambiente. En esta tarea la voluntad de unos pocos propietarios no puede pesar más y, ni siquiera lo mismo, que el interés del resto de la comunidad.

La ley es clara en señala que el Concejo Municipal, si así lo dispusiera, tiene la facultad de cambiar los criterios usados anteriormente por los Planes Metropolitanos cuyo carácter es provisorio, o por planes de manejo cuya validez es cuestionable y que, por lo demás, este anteproyecto tampoco respeta.

Sabemos que el turismo traería más beneficios que las inmobiliarias. 

Las segundas viviendas para personas de altos ingresos dentro de un Santuario no son una prioridad para la comuna, sino un negocio inmobiliario que pone en riesgo nuestro patrimonio natural y cultural, a cambio de enriquecer a muy pocas familias que ni siquiera viven aquí.

Una alternativa de turismo sostenible, en cambio, puede dar dignidad y un ingreso de largo plazo a las familias de propietarios, pero también podría dar prestigio, alternativas de trabajo, espacios de recreación y un medio ambiente saludable para toda el resto de las familias de Hualpén.

La comuna, por su parte, tiene mucho mejores perspectivas para desarrollarse aumentando moderadamente la altura en barrios que están más cerca del resto de la ciudad y que necesitan un impulso, más cerca de servicios y equipamiento, y a un paso del Santuario de la Naturaleza. Convirtiendo así a Hualpén en una comuna muy bien perfilada para vivir.

Les pido, por todo lo anterior, aceptar mis 3 observaciones al anteproyecto de Plano Regulador.

1. Eliminar los usos residenciales para viviendas dentro del Santuario convirtiéndolos en zonas para el desarrollo del turismo sostenible. Tales como proyectos hoteleros, gastronómicos y de (equipamiento coherente a la conservación del lugar). E iniciar al mismo tiempo las gestiones para declarar un Zona de Interés Turísticos en el corto plazo, que permita a propietarios subsidiar la inversión en servicios turismo sostenible y restauración ecológica y patrimonial. Generando alternativas de desarrollo laboral y económicos de largo plazo para la comuna.

2. Reducir la superficie que se quiere destinar a la constructibilidad y aumentar las áreas para la conservación/restauración del paisaje. Incluyendo una nueva franja de amortiguación ecológica en los perímetros industriales del Santuario como recomienda la propia memoria explicativa del anteproyecto. Al mismo tiempo comenzar a buscar alternativas de expropiación de estas áreas naturales que permita generar una Reserva Nacional con planes de restauración de flora nativa a mediano y largo plazo.

3. Respetar como mínimo los criterios de construcción sostenible establecidos por el Centro Eula en su plan de manejo de 2016. Que permitan conservar los valores ambientales y patrimoniales dentro del santuario.

La ley lo permite, la comunidad se los pide y los estudios científicos los respaldan. Están todas las condiciones que estábamos buscando para dejar los tiempos difíciles de la comuna atrás y mirar hacia un futuro brillante. Lo que necesitamos ahora es su mirada de largo plazo, generosidad y sabiduría política para respaldar a la comunidad en este sueño de Salvar el Santuario.