Frenar los ruidos y la contaminación en Llamero


Frenar los ruidos y la contaminación en Llamero
El problema
El alojamiento de turismo rural 'Casa Paulita', situado en el antes tranquilo barrio de Palacio, en Llamero (Candamo), está generando tal problema de convivencia en la localidad que muchos vecinos se ven obligados a abandonar sus casas cada fin de semana y otros incluso se plantean vender sus viviendas para tratar de escapar del ruido que provocan las fiestas sin control que allí se organizan.
Música amplificada, gritos, speakers, karaoke, individuos en estado de embriaguez... sumados a la gran cantidad de residuos que generan estas fiestas de más de 30 personas, impiden el descanso de los vecinos tanto de día como de noche y provocan situaciones incómodas y perturbadoras que no permiten el normal desarrollo de la vida.
Segú la ONU, se entiende el turismo rural como “un tipo de actividad turística en el que la experiencia del visitante está relacionada con un amplio espectro de productos vinculados por lo general con las actividades de la naturaleza, la agricultura, las formas de vida y las culturas rurales".
Lamentablemente en Llamero, turismo rural es sinónimo de alcohol, drogas, ruidos, disturbios y contaminación. De persistir esta situación, las zonas rurales asturianas continuarán perdiendo población en favor de un tipo de negocio que ni promueve la convivencia ni genera un impacto positivo en la zona.
Los residentes de Palacio solicitamos al Ayuntamiento de Candamo que vele por el bienestar de sus vecinos y fomente el 'buen turismo', aquel que viene a disfrutar de este maravilloso entorno y su espectacular cultura y gastronomía y no a hacer todo aquello que no se tolera en las ciudades.
TURISMO RURAL SÍ, PERO NO ASÍ.

1108
El problema
El alojamiento de turismo rural 'Casa Paulita', situado en el antes tranquilo barrio de Palacio, en Llamero (Candamo), está generando tal problema de convivencia en la localidad que muchos vecinos se ven obligados a abandonar sus casas cada fin de semana y otros incluso se plantean vender sus viviendas para tratar de escapar del ruido que provocan las fiestas sin control que allí se organizan.
Música amplificada, gritos, speakers, karaoke, individuos en estado de embriaguez... sumados a la gran cantidad de residuos que generan estas fiestas de más de 30 personas, impiden el descanso de los vecinos tanto de día como de noche y provocan situaciones incómodas y perturbadoras que no permiten el normal desarrollo de la vida.
Segú la ONU, se entiende el turismo rural como “un tipo de actividad turística en el que la experiencia del visitante está relacionada con un amplio espectro de productos vinculados por lo general con las actividades de la naturaleza, la agricultura, las formas de vida y las culturas rurales".
Lamentablemente en Llamero, turismo rural es sinónimo de alcohol, drogas, ruidos, disturbios y contaminación. De persistir esta situación, las zonas rurales asturianas continuarán perdiendo población en favor de un tipo de negocio que ni promueve la convivencia ni genera un impacto positivo en la zona.
Los residentes de Palacio solicitamos al Ayuntamiento de Candamo que vele por el bienestar de sus vecinos y fomente el 'buen turismo', aquel que viene a disfrutar de este maravilloso entorno y su espectacular cultura y gastronomía y no a hacer todo aquello que no se tolera en las ciudades.
TURISMO RURAL SÍ, PERO NO ASÍ.

1108
Los destinatarios de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 15 de diciembre de 2024