

Al día de hoy, sigo sin sentirme protegida por las autoridades. La ley permite a un homicida, a su empresa los Yakis Tourist SA de CV y a Qualitas, seguir jugando con mi dolor y el de mi familia.
Parece que la justicia en México, definitivamente no existe. No hay un respeto hacia las leyes...que son claras. Y se juega a antojo con ellas.
No fue un accidente, hubo una intención, no fue culposo...fue doloso y esa intención, acabo con la vida de mi hijo. El sabía que no había manera de el salir lastimado y así lo comprobó su revisión médica.
No padece de ninguna enfermedad, estaba tranquilo, como si no hubiera pasado nada.
Le quitó la vida, a un joven que comenzaba a vivir...18 años, estudiante, bailarín, deportista, sano, buen hijo, buen nieto, buen amigo.
Y eso no cuenta. Seguiré hasta las últimas consecuencias, el acoso de los Yakis, principalmente del apoderado legal César Ibarra, no me intimida.
Confío en que las leyes potosinas harán bien su trabajo, por qué estoy exigiendo mis derechos, los derechos que todos tenemos.
Agradezco y sigo pidiendo de su amable apoyo, para que caiga todo el peso de la ley para José Antonio MM y las empresas que coludidas lo siguen protegiendo.