

Hasta donde llega la soberbia y arrogancia de algunas empresas.
A casi 10 meses del fallecimiento de mi hijo a causa de la irresponsabilidad del conductor de transporte urbano Antonio N de la empresa Yakis Tourist SA de CV. Siguen poniendo negativas para responder como es debido.
A pesar de estar conscientes de que mi hijo circulaba en carril preferencial a 39 km por hora y fue embestido por el camión que iba a exceso de velocidad, en la parte trasera de su moto, y no conforme con esto, en lugar de frenar, volvió a acelerar en diversas ocasiones el camión urbano. Acto que se aprecia en el mismo video "manipulado" que entregaron.
Tenemos que seguir soportando la indiferencia de esta empresa, al escuchar de boca de César apoderado legal de los Yakis, que ellos están dispuestos a dar la "AYUDA, EN UN ACTO DE BUENA FE". ¡No es ninguna ayuda, es su obligación!, responder conforme a la ley, no conforme, a lo que tanto a ellos, como a la empresa Qualitas, que también ha hecho sus porquerías se les da la gana.
Y ni hablar de Qualitas que en su intento por "llegar a un acuerdo" intentan intimidar, al decir que ante un juez todo puede cambiar, que son procesos muy largos y ellos no tienen tiempo para dedicarselo a un solo caso. Por qué ahora se lavan las manos y responsabilizan a la Fiscalía de San Luis Potosí, de no haber hecho bien su trabajo, ya que ellos, Qualitas, nunca buscaron ningún acercamiento con nosotros, ya que estaban muy seguros que todo lo habían dejado bien arreglado.
A un caso, dónde se le trunco la vida a un joven de 18 años, con un futuro por delante, un joven que su único error fue toparse con una mala persona al volante, una mala persona que tuvo en sus manos la vida de mi hijo...y decidió quitársela.
Una mala persona que sigue libre, conviviendo con su familia, riendo, disfrutando. Cuando aquí dejo un hogar destruido.
En una última conciliación ( la quinta) a la que mi esposo y yo no asistimos, ya que de las 4 anteriores, César solo se presentó a la segunda y una pasante de Qualitas a la tercera, poniendo pretextos de no ser notificados de manera adecuada. El señor Alfredo, dueño de los Yakis, por voz de la pasante de Qualitas, hace saber "que el no reconoce ningún daño moral hacia nuestra persona".
Sigo pidiendo de su apoyo, estás empresas no deberían de existir, empresas donde es más importante su dinero y la vida de las demás personas no importa.