
La organización ecologista WWF-España se suma a las denuncias de SOS-Alimoche y solicitó el pasado mes de abril de 2020 mediante carta al Gobierno de Aragón la “inmediata paralización” del parque eólico Monlora III y el “replanteamiento de la ubicación de los generadores más próximos al dormidero de alimoches afectado” en la Sierra de Luna (Aragón), un proyecto “inasumible porque afecta de forma severa a la población ibérica de una especie de interés comunitario”.
Más aún, en consonancia con un informe realizado sobre este proyecto por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas, WWF sostiene que el proyecto tendría consecuencias en las poblaciones “no sólo a nivel local, sino también a una escala geográfica amplia, ya que los grandes dormideros comunales juegan un papel estratégico en la conservación de la especie, desde el punto de vista de la conectividad entre distintas poblaciones de España y Europa”.
La organización asegura que ni las alegaciones presentadas por diversas asociaciones ni la información científica disponible fueron tenidas en cuenta durante los estudios de impacto ambiental de los proyectos eólicos que afectan a esa zona.
España concentra el 80% de la población europea de alimoche, y concretamente, el Valle del Ebro, que mantenía hasta tiempos recientes una de las mayores densidades de población, ha perdido en los últimos 15 años al menos un 36% de los territorios. Una de las principales amenazas para la especie es el desarrollo de parques eólicos, “ya que los alimoches se ven afectados por colisiones con los aerogeneradores tanto en sus desplazamientos cotidianos como durante sus migraciones”.
Gema Rodríguez, responsable del programa de especies de WWF España: “la administración debe subsanar este despropósito paralizando el proyecto cuanto antes y reubicando los molinos para cumplir con la normativa europea de protección de la naturaleza”
WWF recuerda en su carta al Gobierno aragonés que la administración tiene la obligación de establecer "medidas de conservación especiales" para el hábitat de esta especie "con el fin de asegurar su supervivencia y su reproducción en su área de distribución". En ese sentido, califica la autorización de las obras por parte del Gobierno de Aragón como una “grave falta”, y destaca que Monlora III ha sido además objeto de críticas y denuncias por parte de otras organizaciones como Fondo Natural, que ha puesto en marcha la plataforma y campaña de firmas SOS-Alimoche.