

Financiación de nuevos tratamientos contra el Alzheimer y más inversión en investigación
El problema
Durante décadas, los tratamientos disponibles para el Alzheimer solo han permitido aliviar algunos síntomas de forma temporal. Sin embargo, la investigación científica ha dado un paso histórico con el desarrollo de nuevos anticuerpos monoclonales como lecanemab (Leqembi) y donanemab (Kisunla). Aunque no representan una cura y no recuperan las capacidades ya perdidas, son los primeros medicamentos que han demostrado, en ensayos clínicos de fase III, ralentizar la progresión de la enfermedad en personas diagnosticadas en fases iniciales.
Los resultados obtenidos hasta ahora muestran que lecanemab logró ralentizar el deterioro cognitivo y funcional aproximadamente un 27 % durante un seguimiento de 18 meses, mientras que donanemab alcanzó una ralentización de hasta un 35 % en determinados grupos de pacientes. Estos beneficios son moderados y no están exentos de riesgos, por lo que requieren una selección adecuada de los pacientes y un seguimiento médico especializado. Aun así, representan el mayor avance terapéutico logrado en décadas frente a una enfermedad para la que, hasta hace muy poco, no existían tratamientos capaces de modificar su evolución.
Precisamente por ello, resulta profundamente preocupante que muchas personas no puedan acceder a estos tratamientos porque no están financiados por la sanidad pública o su acceso sea muy limitado. Entendemos que cualquier decisión sobre financiación debe valorar cuidadosamente la eficacia, la seguridad y la sostenibilidad del sistema sanitario. Sin embargo, creemos que las personas que cumplan los criterios clínicos establecidos deberían tener la oportunidad de beneficiarse de estos avances sin que su situación económica determine sus posibilidades de tratamiento.
Al mismo tiempo, estos medicamentos demuestran que la investigación en Alzheimer da resultados. Cada nuevo descubrimiento acerca la posibilidad de desarrollar terapias más eficaces, más seguras y, algún día, una cura. Por eso, además de facilitar el acceso a los tratamientos con evidencia científica, es imprescindible aumentar la inversión pública en investigación biomédica sobre el Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.
El Alzheimer afecta a cientos de miles de familias en España. Cada avance científico representa una oportunidad para preservar recuerdos, autonomía y calidad de vida. No podemos permitir que esos avances queden fuera del alcance de quienes más los necesitan.
Firma esta petición para defender una sanidad pública que facilite el acceso a los tratamientos respaldados por la evidencia científica y que apueste decididamente por la investigación.

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El problema
Durante décadas, los tratamientos disponibles para el Alzheimer solo han permitido aliviar algunos síntomas de forma temporal. Sin embargo, la investigación científica ha dado un paso histórico con el desarrollo de nuevos anticuerpos monoclonales como lecanemab (Leqembi) y donanemab (Kisunla). Aunque no representan una cura y no recuperan las capacidades ya perdidas, son los primeros medicamentos que han demostrado, en ensayos clínicos de fase III, ralentizar la progresión de la enfermedad en personas diagnosticadas en fases iniciales.
Los resultados obtenidos hasta ahora muestran que lecanemab logró ralentizar el deterioro cognitivo y funcional aproximadamente un 27 % durante un seguimiento de 18 meses, mientras que donanemab alcanzó una ralentización de hasta un 35 % en determinados grupos de pacientes. Estos beneficios son moderados y no están exentos de riesgos, por lo que requieren una selección adecuada de los pacientes y un seguimiento médico especializado. Aun así, representan el mayor avance terapéutico logrado en décadas frente a una enfermedad para la que, hasta hace muy poco, no existían tratamientos capaces de modificar su evolución.
Precisamente por ello, resulta profundamente preocupante que muchas personas no puedan acceder a estos tratamientos porque no están financiados por la sanidad pública o su acceso sea muy limitado. Entendemos que cualquier decisión sobre financiación debe valorar cuidadosamente la eficacia, la seguridad y la sostenibilidad del sistema sanitario. Sin embargo, creemos que las personas que cumplan los criterios clínicos establecidos deberían tener la oportunidad de beneficiarse de estos avances sin que su situación económica determine sus posibilidades de tratamiento.
Al mismo tiempo, estos medicamentos demuestran que la investigación en Alzheimer da resultados. Cada nuevo descubrimiento acerca la posibilidad de desarrollar terapias más eficaces, más seguras y, algún día, una cura. Por eso, además de facilitar el acceso a los tratamientos con evidencia científica, es imprescindible aumentar la inversión pública en investigación biomédica sobre el Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas.
El Alzheimer afecta a cientos de miles de familias en España. Cada avance científico representa una oportunidad para preservar recuerdos, autonomía y calidad de vida. No podemos permitir que esos avances queden fuera del alcance de quienes más los necesitan.
Firma esta petición para defender una sanidad pública que facilite el acceso a los tratamientos respaldados por la evidencia científica y que apueste decididamente por la investigación.

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Petición creada en 20 de julio de 2026



