

Mo Gawdat, exejecutivo de Google X, ha lanzado una de las advertencias más contundentes de los últimos años: para 2027, la Inteligencia Artificial General (AGI) será capaz de superar al ser humano en todas las tareas, desde las más rutinarias hasta las de más alto nivel, como dirigir una empresa.
Con su startup Emma.love —operada por solo tres personas— ya ha logrado realizar el trabajo equivalente al de 350 desarrolladores, demostrando que el poder disruptivo de la IA no es futuro lejano, sino presente acelerado.
Gawdat alerta sobre una inminente “apocalipsis laboral”, caracterizada por desempleo masivo, desaparición de la clase media y un incremento dramático en la desigualdad social. “A menos que formes parte del 0,1 %, eres un campesino; no existe la clase media”, sentenció.
Sin embargo, también vislumbra una oportunidad: una era post-2040 en la que podamos vivir sin trabajos obligatorios, con atención médica universal, tiempo para el amor y la conexión humana. Pero advierte que ese futuro positivo solo será posible si actuamos ahora, con políticas que garanticen una transición justa y ética.
No basta con admirar los avances tecnológicos: debemos exigir que se gobiernen con responsabilidad. Si el desarrollo de la IA queda únicamente en manos de intereses corporativos y políticos sin control, la promesa de abundancia se transformará en un ciclo de dependencia y exclusión.
La única salida digna es establecer límites éticos claros, transparencia total y protección frente a la manipulación comercial.
📢 Esta es nuestra oportunidad para cambiar el rumbo.
Firma la petición “Exijamos leyes que regulen la IA: con límites éticos y sin manipulación comercial” y sumate a quienes creemos que el futuro debe construirse para todos, no para unos pocos.