Exijamos a las aerolíneas que permitan a los perros grandes viajar en cabina

La causa

Hace más de cinco años, me encontré teniendo que enfrentar varias crisis por la salud de mi mamá. En esa oscuridad, Ginger, una perrita rescatada, fue mi faro de luz. Ella fue quien me ayudo a sobrellevar la aflicción, la ansiedad, la depresión y la desesperanza. Cada mañana me despertaba y me hacia levantarme. A pesar de sentirme muy sola en algunos eventos ella siempre estaba a mi lado. Hoy, la crisis de salud de mi madre ha mejorado, pero yo sigo lidiando con el trastorno de estrés postraumático y algunas secuelas por la fatiga y el desorden que el estres produjo en mi organismo. La compañía de Ginger, su alegria, su fidelidad, su amor, su presencia se han vuelto fundamentales para mi. Al dejarme acariciarla, al sentirla cerca mi organismo se regula. 

Antes de que todo esto pasara me gustaba mucho viajar. Viajar por trabajo, por turismo, o con fines educativos. Pero hoy no me veo en la posibilidad de viajar sin ella o de hacerla viajar en la bodega de un avión, en la que es sabido su vida corre riesgo. 

Ginger pesa 24kg y como muchos perros grandes, se enfrenta a restricciones para viajar en cabina en los vuelos de las aerolíneas. No importa el papel crucial que juegan en nuestras vidas, las regulaciones actuales de las aerolíneas generalmente no permiten que los perros de gran tamaño viajen en la cabina del avión. Estas políticas ignoran que los perros, independientemente de su tamaño, pueden proporcionar un apoyo emocional inestimable a las personas que luchan con distintas situaciones. Además, la Asociación Americana de Veterinarios (AVMA) afirma que los viajes de los animales en la bodega de un avión pueden ser extremadamente estresantes y potencialmente peligrosos para su bienestar.

La verdad que si todas las personas que tenemos perros nos pusieramos de acuerdo sobre esto, hace muchos años ya los perros grandes podrian viajar en cabina.

Por lo tanto, hacemos un llamado a todas las aerolíneas (Aeromexico, Volaris, United Airlines, American Airlines, Delta, KLM, Lufthansa, Iberia, Air France y otras) para que modifiquen sus políticas y permitan que los perros grandes viajen en la cabina del avión. Puede ser con ciertas pautas y restricciones, pero es esencial considerar la salud emocional y física tanto de los perros como de las personas que dependen de ellos. Llamo también a la Autoridad de aviación civil de cada país para que apoyen esta causa, en pro de los derechos de los animales y humanos.

A los afectados, los dueños de perros, y quienes se solidarizan con esta causa, les pedimos que firmen esta petición para exigir un cambio en las políticas de las aerolíneas. Por Ginger, y por todos los perros grandes que son vitales para el bienestar de sus dueños.

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La causa

Hace más de cinco años, me encontré teniendo que enfrentar varias crisis por la salud de mi mamá. En esa oscuridad, Ginger, una perrita rescatada, fue mi faro de luz. Ella fue quien me ayudo a sobrellevar la aflicción, la ansiedad, la depresión y la desesperanza. Cada mañana me despertaba y me hacia levantarme. A pesar de sentirme muy sola en algunos eventos ella siempre estaba a mi lado. Hoy, la crisis de salud de mi madre ha mejorado, pero yo sigo lidiando con el trastorno de estrés postraumático y algunas secuelas por la fatiga y el desorden que el estres produjo en mi organismo. La compañía de Ginger, su alegria, su fidelidad, su amor, su presencia se han vuelto fundamentales para mi. Al dejarme acariciarla, al sentirla cerca mi organismo se regula. 

Antes de que todo esto pasara me gustaba mucho viajar. Viajar por trabajo, por turismo, o con fines educativos. Pero hoy no me veo en la posibilidad de viajar sin ella o de hacerla viajar en la bodega de un avión, en la que es sabido su vida corre riesgo. 

Ginger pesa 24kg y como muchos perros grandes, se enfrenta a restricciones para viajar en cabina en los vuelos de las aerolíneas. No importa el papel crucial que juegan en nuestras vidas, las regulaciones actuales de las aerolíneas generalmente no permiten que los perros de gran tamaño viajen en la cabina del avión. Estas políticas ignoran que los perros, independientemente de su tamaño, pueden proporcionar un apoyo emocional inestimable a las personas que luchan con distintas situaciones. Además, la Asociación Americana de Veterinarios (AVMA) afirma que los viajes de los animales en la bodega de un avión pueden ser extremadamente estresantes y potencialmente peligrosos para su bienestar.

La verdad que si todas las personas que tenemos perros nos pusieramos de acuerdo sobre esto, hace muchos años ya los perros grandes podrian viajar en cabina.

Por lo tanto, hacemos un llamado a todas las aerolíneas (Aeromexico, Volaris, United Airlines, American Airlines, Delta, KLM, Lufthansa, Iberia, Air France y otras) para que modifiquen sus políticas y permitan que los perros grandes viajen en la cabina del avión. Puede ser con ciertas pautas y restricciones, pero es esencial considerar la salud emocional y física tanto de los perros como de las personas que dependen de ellos. Llamo también a la Autoridad de aviación civil de cada país para que apoyen esta causa, en pro de los derechos de los animales y humanos.

A los afectados, los dueños de perros, y quienes se solidarizan con esta causa, les pedimos que firmen esta petición para exigir un cambio en las políticas de las aerolíneas. Por Ginger, y por todos los perros grandes que son vitales para el bienestar de sus dueños.

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