
EXIGIR UNA MORATORIA PARA NUEVAS EXPLOTACIONES GANADERAS SIN BASE TERRITORIAL EN ESPAÑA.
El problema
En esta petición vamos a poner de ejemplo el problema de Galicia, una región reconocida por su rica biodiversidad y paisajes naturales únicos, que enfrenta una amenaza significativa debido al rápido aumento de explotaciones ganaderas intensivas sin base territorial suficiente. Estas explotaciones, que operan sin los requisitos de sostenibilidad ambiental, están contribuyendo a la degradación del suelo, la contaminación de los recursos hídricos y la pérdida de biodiversidad.
Según informes recientes, más del 70% de las explotaciones ganaderas en Galicia no cumplen con la normativa de base territorial adecuada, lo que compromete seriamente la capacidad de regeneración del suelo y agota los recursos naturales a un ritmo alarmante. Por otro lado, estas prácticas han generado un aumento en la emisión de gases de efecto invernadero, impactando negativamente en el cambio climático.
Además, la falta de regulación adecuada ha dado lugar a una competencia desleal entre los pequeños agricultores tradicionales que cumplen con las normas y las grandes explotaciones que funcionan al margen de la ley. Esto no solo amenaza la supervivencia de las prácticas agrícolas sostenibles, sino que también pone en peligro la economía rural gallega.
Existe una grave situación de deterioro ambiental que sufren diversas masas de agua en Galicia, cuyo caso más paradigmático y alarmante es lo del embalse de las Conchas, en la provincia de Ourense. La reciente y histórica sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG), de 11 de julio de 2025, no solo constata la vulneración de derechos fundamentales a la vida y a la salud de los vecinos, sino que señala directamente la "inactividad" y "inhibición" de las administraciones competentes por no tomar las medidas oportunas, para revertir una situación de contaminación cuya origen ganadero califica de "palmaria".
El veredicto del TSXG establece un precedente jurídico y moral ineludible. La justicia reconoce que permitir un "incremento excesivo de macrogranjas", sin evaluar los riesgos ambientales acumulados constituye una negligencia administrativa con graves consecuencias. El deterioro del embalse de las Conchas, con una carga ganadera en la comarca de la Limia equivalente a la de 1,4 millones de personas, no es un hecho aislado, sino una advertencia del que puede ocurrir en otras cuencas hidrográficas gallegas y del resto de España si no se actúa de forma preventiva y decidida.
La situación en la comarca de la Deza es un claro ejemplo de este riesgo inminente, pudiendo dar lugar a una situación tan grave como la de la Limia. El embalse de Portodemouros, receptor de las aguas de esta comarca, presenta un estado crítico de eutrofización, superando casi en el doble de clorofila a la de las Conchas (24,3 µg/l frente a 12,6 µg/l, según datos del MITECO). Este alarmante indicador biológico es consecuencia directa de la intensificación productiva en la zona, como demuestra el crecimiento exponencial del censo de ganado porcino.
Sin embargo en Galicia continúan otorgándose autorizaciones, como las que se concedieron recientemente en Vilalvite (Friol) y Maceira (Castro Caldelas).
Los alimentos para el ganado, generan un excedente masivo de nutrientes orgánicos (purines) que no se gestionan adecuadamente. Prueba de eso es la grave situación ocurrida en la Limia, donde la sobresaturación de nutrientes en el suelo es una realidad constatada. Resulta económicamente irracional y ambientalmente insostenible que, mientras existe este excedente de nutrientes orgánicos, se continúe y mismo se incremente la compra de fertilizantes químicos. Esta práctica no solo supone un gasto innecesario para los ganaderos, sino que agrava la contaminación al añadir aun más nitrógeno y fósforo a un sistema ya colapsado. Es urgente que la administración promueva y apoye una racionalización de la fertilización, basada en criterios agronómicos estrictos, para que solo se recurra a los abonos químicos cuando sea estrictamente necesario, aprovechando el recurso que representan las extensiones ganaderas y evitando la contaminación del suelo y del agua.
En este contexto, resulta especialmente preocupante la promoción de ciertas tecnologías, como las plantas de tratamiento de purín para producir biogás, como una supuesta solución al problema del excedente de nutrientes. Es fundamental subrayar que estas plantas NO solucionan el problema de fondo. El proceso de digestión anaerobia no elimina el nitrógeno ni el fósforo; simplemente transforma la materia orgánica, generando un subproducto (el digestato) que mantiene y, el mismo concentra, los nutrientes. La instalación masiva de estas plantas en zonas ya saturadas de nutrientes, sin una base territorial agraria suficiente para asimilar los diigestatos producidos, no hará más que agravar el problema. La aplicación de estos digestatos en suelos que ya no tienen capacidad de absorción provocará inevitablemente la contaminación de las aguas por lixiviación de nitratos y la contaminación de la atmósfera por volatilización de amoniaco. Presentar el biogás como una solución ambiental sin abordar la gestión final de los nutrientes es una estrategia errónea que solo perpetúa el ciclo de contaminación.
Adicionalmente a los purines ganaderos, otra fuente de nutrientes que contribuye de forma significativa al deterioro de nuestras masas de agua es la aplicación de lodos de depuradora en terrenos agrarios. Estos lodos presentan una elevada concentración de fósforo, nutriente que actúa como el principal desencadenante de los procesos de eutrofización que padecen la mayoría de los embalses y aguas de transición en Galicia.y España. La falta de transparencia y de información pública sobre las cantidades, la composición y la localización exacta donde se aplican estos lodos impide una correcta evaluación de su impacto acumulado y sinérgico con el resto de fuentes de contaminación difusa.
Finalmente, a este complejo escenario se suma el problema de la falta de depuración idónea de las aguas de saneamiento. Esta deficiencia, presente en muchos núcleos rurales del interior, se agrava drásticamente durante los meses de verano en las zonas costeras debido a la presión turística. Los vertidos insuficientemente tratados afectan de manera directa a la calidad de las aguas de transición y costeras, poniendo en riesgo un sector económico tan importante y sensible como la pesca y el marisquero en las rías gallegas y en el resto del litoral gallego.
La sentencia del TSXG debería instar a las administraciones a abandonar su pasividad y a actuar. La mejor forma de prevenir que la catástrofe ambiental de las Conchas se repita en otros embalses y rías de España es actuar sobre todas las fuentes de contaminación, comenzando por la excesiva concentración ganadera y de nutrientes en zonas que superan la capacidad de carga del territorio.
Por todo el expuesto, SOLICITAMOS:
El establecimiento inmediato de una moratoria en toda Galicia y España, para que no se autoricen nuevas explotaciones ganaderas sin base territorial suficiente ni se amplíen las ya existentes.
La definición urgente de un mapa informativo de las diferentes comarcas, basado en criterios objetivos como la carga ganadera por hectárea de Superficie Agraria Útil (SAU), la disponibilidad real de tierras para la fertilización orgánica y, fundamentalmente, los datos actuales sobre la calidad de las aguas superficiales y subterráneas que ya poseen Augas de Galicia y la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.
La puesta en marcha de programas de ayuda y asesoramiento técnico para racionalizar la fertilización orgánica, de modo que los ganaderos puedan ajustar la aplicación de purines a las necesidades reales de sus cultivos, evitando así la sobresaturación de nutrientes en el suelo y el gasto innecesario en fertilizantes químicos.
La creación de un registro público y de libre acceso que recoja los datos de aplicación al suelo de lodos de depuradora. Dicha información debe incluir, como mínimo, las toneladas aplicadas, su composición nutricional (con especial atención al fósforo) y la identificación catastral de las parcelas receptoras, para garantizar la transparencia y permitir un control efectivo sobre esta fuente de nutrientes.
La publicación íntegra y en formato de datos abiertos de todas las analíticas de calidad de las aguas que poseen las administraciones. Asimismo, solicitamos un incremento de los puntos estratégicos de muestreo en la red de control, tanto en el interior rural como en las aguas de transición y costeras, con el objetivo específico de poder discernir de forma rigurosa el origen de la contaminación por nutrientes, diferenciando entre las fuentes de origen agrario y las de origen urbano debidas la deficiencias en los sistemas de saneamiento.
La inspección de las granjas sin base territorial suficiente existentes en la actualidad, expedientando a las que proceda, exigiendo que cumplan todo lo que haga falta para garantizar que su funcionamiento no implique perjuicios ambientales.
Actuar ahora no es solo una cuestión de responsabilidad ambiental, sino un deber legal derivado de una sentencia judicial que exige proteger la salud de los ciudadanos y nuestro patrimonio natural.
Pedimos al gobierno de España y a las autoridades competentes que instauren una moratoria inmediata en la autorización de nuevas explotaciones ganaderas sin base territorial suficiente. Esta moratoria permitirá que las autoridades revisen y fortalezcan las normativas actuales, asegurando que se respeten las pautas de sostenibilidad y protección ambiental necesarias.
Solo a través de políticas agrícolas responsables podemos garantizar un futuro sostenible para Galicia y sus generaciones futuras. Firma esta petición para mostrar tu apoyo y exigir un cambio inmediato por el bienestar de nuestra tierra y nuestro medio ambiente.

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El problema
En esta petición vamos a poner de ejemplo el problema de Galicia, una región reconocida por su rica biodiversidad y paisajes naturales únicos, que enfrenta una amenaza significativa debido al rápido aumento de explotaciones ganaderas intensivas sin base territorial suficiente. Estas explotaciones, que operan sin los requisitos de sostenibilidad ambiental, están contribuyendo a la degradación del suelo, la contaminación de los recursos hídricos y la pérdida de biodiversidad.
Según informes recientes, más del 70% de las explotaciones ganaderas en Galicia no cumplen con la normativa de base territorial adecuada, lo que compromete seriamente la capacidad de regeneración del suelo y agota los recursos naturales a un ritmo alarmante. Por otro lado, estas prácticas han generado un aumento en la emisión de gases de efecto invernadero, impactando negativamente en el cambio climático.
Además, la falta de regulación adecuada ha dado lugar a una competencia desleal entre los pequeños agricultores tradicionales que cumplen con las normas y las grandes explotaciones que funcionan al margen de la ley. Esto no solo amenaza la supervivencia de las prácticas agrícolas sostenibles, sino que también pone en peligro la economía rural gallega.
Existe una grave situación de deterioro ambiental que sufren diversas masas de agua en Galicia, cuyo caso más paradigmático y alarmante es lo del embalse de las Conchas, en la provincia de Ourense. La reciente y histórica sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Galicia (TSXG), de 11 de julio de 2025, no solo constata la vulneración de derechos fundamentales a la vida y a la salud de los vecinos, sino que señala directamente la "inactividad" y "inhibición" de las administraciones competentes por no tomar las medidas oportunas, para revertir una situación de contaminación cuya origen ganadero califica de "palmaria".
El veredicto del TSXG establece un precedente jurídico y moral ineludible. La justicia reconoce que permitir un "incremento excesivo de macrogranjas", sin evaluar los riesgos ambientales acumulados constituye una negligencia administrativa con graves consecuencias. El deterioro del embalse de las Conchas, con una carga ganadera en la comarca de la Limia equivalente a la de 1,4 millones de personas, no es un hecho aislado, sino una advertencia del que puede ocurrir en otras cuencas hidrográficas gallegas y del resto de España si no se actúa de forma preventiva y decidida.
La situación en la comarca de la Deza es un claro ejemplo de este riesgo inminente, pudiendo dar lugar a una situación tan grave como la de la Limia. El embalse de Portodemouros, receptor de las aguas de esta comarca, presenta un estado crítico de eutrofización, superando casi en el doble de clorofila a la de las Conchas (24,3 µg/l frente a 12,6 µg/l, según datos del MITECO). Este alarmante indicador biológico es consecuencia directa de la intensificación productiva en la zona, como demuestra el crecimiento exponencial del censo de ganado porcino.
Sin embargo en Galicia continúan otorgándose autorizaciones, como las que se concedieron recientemente en Vilalvite (Friol) y Maceira (Castro Caldelas).
Los alimentos para el ganado, generan un excedente masivo de nutrientes orgánicos (purines) que no se gestionan adecuadamente. Prueba de eso es la grave situación ocurrida en la Limia, donde la sobresaturación de nutrientes en el suelo es una realidad constatada. Resulta económicamente irracional y ambientalmente insostenible que, mientras existe este excedente de nutrientes orgánicos, se continúe y mismo se incremente la compra de fertilizantes químicos. Esta práctica no solo supone un gasto innecesario para los ganaderos, sino que agrava la contaminación al añadir aun más nitrógeno y fósforo a un sistema ya colapsado. Es urgente que la administración promueva y apoye una racionalización de la fertilización, basada en criterios agronómicos estrictos, para que solo se recurra a los abonos químicos cuando sea estrictamente necesario, aprovechando el recurso que representan las extensiones ganaderas y evitando la contaminación del suelo y del agua.
En este contexto, resulta especialmente preocupante la promoción de ciertas tecnologías, como las plantas de tratamiento de purín para producir biogás, como una supuesta solución al problema del excedente de nutrientes. Es fundamental subrayar que estas plantas NO solucionan el problema de fondo. El proceso de digestión anaerobia no elimina el nitrógeno ni el fósforo; simplemente transforma la materia orgánica, generando un subproducto (el digestato) que mantiene y, el mismo concentra, los nutrientes. La instalación masiva de estas plantas en zonas ya saturadas de nutrientes, sin una base territorial agraria suficiente para asimilar los diigestatos producidos, no hará más que agravar el problema. La aplicación de estos digestatos en suelos que ya no tienen capacidad de absorción provocará inevitablemente la contaminación de las aguas por lixiviación de nitratos y la contaminación de la atmósfera por volatilización de amoniaco. Presentar el biogás como una solución ambiental sin abordar la gestión final de los nutrientes es una estrategia errónea que solo perpetúa el ciclo de contaminación.
Adicionalmente a los purines ganaderos, otra fuente de nutrientes que contribuye de forma significativa al deterioro de nuestras masas de agua es la aplicación de lodos de depuradora en terrenos agrarios. Estos lodos presentan una elevada concentración de fósforo, nutriente que actúa como el principal desencadenante de los procesos de eutrofización que padecen la mayoría de los embalses y aguas de transición en Galicia.y España. La falta de transparencia y de información pública sobre las cantidades, la composición y la localización exacta donde se aplican estos lodos impide una correcta evaluación de su impacto acumulado y sinérgico con el resto de fuentes de contaminación difusa.
Finalmente, a este complejo escenario se suma el problema de la falta de depuración idónea de las aguas de saneamiento. Esta deficiencia, presente en muchos núcleos rurales del interior, se agrava drásticamente durante los meses de verano en las zonas costeras debido a la presión turística. Los vertidos insuficientemente tratados afectan de manera directa a la calidad de las aguas de transición y costeras, poniendo en riesgo un sector económico tan importante y sensible como la pesca y el marisquero en las rías gallegas y en el resto del litoral gallego.
La sentencia del TSXG debería instar a las administraciones a abandonar su pasividad y a actuar. La mejor forma de prevenir que la catástrofe ambiental de las Conchas se repita en otros embalses y rías de España es actuar sobre todas las fuentes de contaminación, comenzando por la excesiva concentración ganadera y de nutrientes en zonas que superan la capacidad de carga del territorio.
Por todo el expuesto, SOLICITAMOS:
El establecimiento inmediato de una moratoria en toda Galicia y España, para que no se autoricen nuevas explotaciones ganaderas sin base territorial suficiente ni se amplíen las ya existentes.
La definición urgente de un mapa informativo de las diferentes comarcas, basado en criterios objetivos como la carga ganadera por hectárea de Superficie Agraria Útil (SAU), la disponibilidad real de tierras para la fertilización orgánica y, fundamentalmente, los datos actuales sobre la calidad de las aguas superficiales y subterráneas que ya poseen Augas de Galicia y la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.
La puesta en marcha de programas de ayuda y asesoramiento técnico para racionalizar la fertilización orgánica, de modo que los ganaderos puedan ajustar la aplicación de purines a las necesidades reales de sus cultivos, evitando así la sobresaturación de nutrientes en el suelo y el gasto innecesario en fertilizantes químicos.
La creación de un registro público y de libre acceso que recoja los datos de aplicación al suelo de lodos de depuradora. Dicha información debe incluir, como mínimo, las toneladas aplicadas, su composición nutricional (con especial atención al fósforo) y la identificación catastral de las parcelas receptoras, para garantizar la transparencia y permitir un control efectivo sobre esta fuente de nutrientes.
La publicación íntegra y en formato de datos abiertos de todas las analíticas de calidad de las aguas que poseen las administraciones. Asimismo, solicitamos un incremento de los puntos estratégicos de muestreo en la red de control, tanto en el interior rural como en las aguas de transición y costeras, con el objetivo específico de poder discernir de forma rigurosa el origen de la contaminación por nutrientes, diferenciando entre las fuentes de origen agrario y las de origen urbano debidas la deficiencias en los sistemas de saneamiento.
La inspección de las granjas sin base territorial suficiente existentes en la actualidad, expedientando a las que proceda, exigiendo que cumplan todo lo que haga falta para garantizar que su funcionamiento no implique perjuicios ambientales.
Actuar ahora no es solo una cuestión de responsabilidad ambiental, sino un deber legal derivado de una sentencia judicial que exige proteger la salud de los ciudadanos y nuestro patrimonio natural.
Pedimos al gobierno de España y a las autoridades competentes que instauren una moratoria inmediata en la autorización de nuevas explotaciones ganaderas sin base territorial suficiente. Esta moratoria permitirá que las autoridades revisen y fortalezcan las normativas actuales, asegurando que se respeten las pautas de sostenibilidad y protección ambiental necesarias.
Solo a través de políticas agrícolas responsables podemos garantizar un futuro sostenible para Galicia y sus generaciones futuras. Firma esta petición para mostrar tu apoyo y exigir un cambio inmediato por el bienestar de nuestra tierra y nuestro medio ambiente.

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Petición creada en 24 de enero de 2026