

Exigir que no se construya un centro de datos en Torrelobatón
El problema
Van a construir un centro de datos de 127 hectáreas en el municipio de Torrelobatón. La preocupación por el impacto ambiental y el consumo de recursos hídricos del macrocentro de datos nos lleva a pedir ayuda para evitar que se produzca.
Será enorme el volumen de recursos que consumirá, el retorno social y laboral que no generará más que durante la construcción de la planta y su incompatibilidad con la conservación del patrimonio natural por sus dimensiones, su elevada demanda energética y el consumo de recursos que requiere. En definitiva: graves consecuencias para el medio, que no es donde se verán los beneficios.
Para garantizar el suministro eléctrico, el proyecto prevé un parque de 96 grupos electrógenos de emergencia de 8,16 MW de potencia térmica, además de otros equipos auxiliares, alcanzando una potencia térmica total de 786,82 MW. La demanda eléctrica estimada cuando el centro funcione a plena capacidad asciende a 2.025,6 GWh al año, un consumo equivalente al de una ciudad de tamaño medio y que sitúa al proyecto entre los centros de datos con mayor demanda energética previstos en España.
Lo que más nos preocupa es el consumo de agua asociado a este tipo de infraestructuras. Los centros de datos necesitan refrigerar permanentemente miles de servidores para evitar el sobrecalentamiento de los equipos informáticos. Esa necesidad se ha incrementado de forma notable con el desarrollo de la inteligencia artificial, que exige una capacidad de procesamiento cada vez mayor y, por tanto, genera más calor. Los sistemas de refrigeración evaporativa, ampliamente utilizados por su menor coste energético frente a otros sistemas de climatización, requieren un consumo continuo de agua para mantener la temperatura adecuada de las instalaciones.
Aunque el proyecto estima un consumo directo de 5.996 metros cúbicos de agua al año para las dos fases previstas, realmente ese dato no refleja la verdadera huella hídrica de la instalación. A ese consumo hay que añadir el agua utilizada de forma indirecta para producir los más de 2.000 GWh de electricidad que demandará anualmente el centro de datos, lo que incrementa notablemente la presión sobre unos recursos naturales cada vez más limitados.
La preocupación aumenta al comprobar que esta infraestructura se plantea en una zona donde ya existen proyectos para la instalación de plantas de producción de hidrógeno con una elevada demanda de agua y donde la Confederación Hidrográfica del Duero viene advirtiendo desde hace años de descensos significativos en los niveles de la masa de agua subterránea Aluvial del Duero: Tordesillas-Zamora. «Nos preocupa que se sigan acumulando grandes consumidores de agua sobre un territorio cuyos acuíferos ya presentan signos de deterioro. No es razonable evaluar cada proyecto por separado cuando todos van a utilizar los mismos recursos hídricos y energéticos. Lo que debe analizarse es el impacto conjunto que tendrán sobre la comarca«
También llamamos la atención sobre el importante sistema de generación eléctrica de emergencia previsto en el proyecto. La documentación ambiental contempla una potencia térmica conjunta de 786,82 MW mediante grupos electrógenos alimentados con combustible, así como un almacenamiento próximo a los 3.845 metros cúbicos para abastecer dichos equipos, elementos que también deben formar parte de la evaluación ambiental por las emisiones potenciales asociadas a su funcionamiento.
Desde hace tiempo, el entorno rural se ha convertido en el escenario predilecto para albergar desarrollos industriales que las ciudades no desean en sus cercanías. En Torrelobatón, un pequeño y encantador municipio de la provincia de Valladolid, nos enfrentamos ahora a la inminente construcción de un centro de datos, una infraestructura que supondrá un impacto medioambiental negativo y transformará nuestro paisaje y forma de vida para siempre.
Torrelobatón es un pueblo con historia, rodeado por un paisaje natural que no solo es precioso, sino que es esencial para la fauna local y nuestra forma de vida. La imposición de un centro de datos en nuestra comunidad es otro ejemplo más de cómo los pueblos encuentran en sus tierras los restos de lo que se consume en las ciudades. Los grandes centros de datos consumen una inabarcable cantidad de energía y agua, emiten calor y ruido, y atraen un tráfico constante de camiones y trabajadores que llevará al límite nuestra infraestructura local.
No nos oponemos al progreso ni a la tecnología, pero creemos firmemente que un centro de datos de esta magnitud debería ubicarse en un área más apropiada, como los terrenos industriales de una gran ciudad como Madrid, donde la capacidad de gestión de los recursos y el impacto ambiental son mejor manejados y donde la infraestructura ya está preparada para soportar tal carga.
Además, un centro de datos en Torrelobatón no generará los empleos prometidos para los residentes locales, ya que estos trabajos altamente especializados generalmente se cubren con personal externo o de otras regiones. En lugar de este centro, podríamos invertir en proyectos que verdaderamente beneficien a la comunidad local, como el turismo rural sostenible, que aprovecha y protege nuestro rico patrimonio cultural y natural.
Por favor, unámonos para proteger Torrelobatón y hacer que nuestra voz sea escuchada por las autoridades pertinentes. Firma esta petición para exigir que no se construya un centro de datos en nuestro amado pueblo y luchar por alternativas que respeten y preserven nuestro entorno. Juntos podemos asegurar un futuro mejor y más sostenible para nuestra comunidad.

183
El problema
Van a construir un centro de datos de 127 hectáreas en el municipio de Torrelobatón. La preocupación por el impacto ambiental y el consumo de recursos hídricos del macrocentro de datos nos lleva a pedir ayuda para evitar que se produzca.
Será enorme el volumen de recursos que consumirá, el retorno social y laboral que no generará más que durante la construcción de la planta y su incompatibilidad con la conservación del patrimonio natural por sus dimensiones, su elevada demanda energética y el consumo de recursos que requiere. En definitiva: graves consecuencias para el medio, que no es donde se verán los beneficios.
Para garantizar el suministro eléctrico, el proyecto prevé un parque de 96 grupos electrógenos de emergencia de 8,16 MW de potencia térmica, además de otros equipos auxiliares, alcanzando una potencia térmica total de 786,82 MW. La demanda eléctrica estimada cuando el centro funcione a plena capacidad asciende a 2.025,6 GWh al año, un consumo equivalente al de una ciudad de tamaño medio y que sitúa al proyecto entre los centros de datos con mayor demanda energética previstos en España.
Lo que más nos preocupa es el consumo de agua asociado a este tipo de infraestructuras. Los centros de datos necesitan refrigerar permanentemente miles de servidores para evitar el sobrecalentamiento de los equipos informáticos. Esa necesidad se ha incrementado de forma notable con el desarrollo de la inteligencia artificial, que exige una capacidad de procesamiento cada vez mayor y, por tanto, genera más calor. Los sistemas de refrigeración evaporativa, ampliamente utilizados por su menor coste energético frente a otros sistemas de climatización, requieren un consumo continuo de agua para mantener la temperatura adecuada de las instalaciones.
Aunque el proyecto estima un consumo directo de 5.996 metros cúbicos de agua al año para las dos fases previstas, realmente ese dato no refleja la verdadera huella hídrica de la instalación. A ese consumo hay que añadir el agua utilizada de forma indirecta para producir los más de 2.000 GWh de electricidad que demandará anualmente el centro de datos, lo que incrementa notablemente la presión sobre unos recursos naturales cada vez más limitados.
La preocupación aumenta al comprobar que esta infraestructura se plantea en una zona donde ya existen proyectos para la instalación de plantas de producción de hidrógeno con una elevada demanda de agua y donde la Confederación Hidrográfica del Duero viene advirtiendo desde hace años de descensos significativos en los niveles de la masa de agua subterránea Aluvial del Duero: Tordesillas-Zamora. «Nos preocupa que se sigan acumulando grandes consumidores de agua sobre un territorio cuyos acuíferos ya presentan signos de deterioro. No es razonable evaluar cada proyecto por separado cuando todos van a utilizar los mismos recursos hídricos y energéticos. Lo que debe analizarse es el impacto conjunto que tendrán sobre la comarca«
También llamamos la atención sobre el importante sistema de generación eléctrica de emergencia previsto en el proyecto. La documentación ambiental contempla una potencia térmica conjunta de 786,82 MW mediante grupos electrógenos alimentados con combustible, así como un almacenamiento próximo a los 3.845 metros cúbicos para abastecer dichos equipos, elementos que también deben formar parte de la evaluación ambiental por las emisiones potenciales asociadas a su funcionamiento.
Desde hace tiempo, el entorno rural se ha convertido en el escenario predilecto para albergar desarrollos industriales que las ciudades no desean en sus cercanías. En Torrelobatón, un pequeño y encantador municipio de la provincia de Valladolid, nos enfrentamos ahora a la inminente construcción de un centro de datos, una infraestructura que supondrá un impacto medioambiental negativo y transformará nuestro paisaje y forma de vida para siempre.
Torrelobatón es un pueblo con historia, rodeado por un paisaje natural que no solo es precioso, sino que es esencial para la fauna local y nuestra forma de vida. La imposición de un centro de datos en nuestra comunidad es otro ejemplo más de cómo los pueblos encuentran en sus tierras los restos de lo que se consume en las ciudades. Los grandes centros de datos consumen una inabarcable cantidad de energía y agua, emiten calor y ruido, y atraen un tráfico constante de camiones y trabajadores que llevará al límite nuestra infraestructura local.
No nos oponemos al progreso ni a la tecnología, pero creemos firmemente que un centro de datos de esta magnitud debería ubicarse en un área más apropiada, como los terrenos industriales de una gran ciudad como Madrid, donde la capacidad de gestión de los recursos y el impacto ambiental son mejor manejados y donde la infraestructura ya está preparada para soportar tal carga.
Además, un centro de datos en Torrelobatón no generará los empleos prometidos para los residentes locales, ya que estos trabajos altamente especializados generalmente se cubren con personal externo o de otras regiones. En lugar de este centro, podríamos invertir en proyectos que verdaderamente beneficien a la comunidad local, como el turismo rural sostenible, que aprovecha y protege nuestro rico patrimonio cultural y natural.
Por favor, unámonos para proteger Torrelobatón y hacer que nuestra voz sea escuchada por las autoridades pertinentes. Firma esta petición para exigir que no se construya un centro de datos en nuestro amado pueblo y luchar por alternativas que respeten y preserven nuestro entorno. Juntos podemos asegurar un futuro mejor y más sostenible para nuestra comunidad.

Los destinatarios de la petición
Opiniones de firmantes
Actualizaciones de la petición
Compartir esta petición
Petición creada en 6 de agosto de 2026