

Dos hermanos ciclistas perdieron la vida el domingo 22 de octubre en circunstancia de que se hallaban entrenando. A pesar de que contaban con un vehículo escolta, un irresponsable conductor impactó con la escolta, el que a su vez, arrolló a los dos hermanos, ocasionándoles la muerte.
Resulta increíble que a la fecha se siga considerando la bicicleta como un vehículo que no deba ser incluido en el tráfico cotidiano. Los comentarios repletos de desconocimiento e ignorancia no se hicieron esperar: "No deberían ir por ahí", "La bicicleta debe estar en el parque", "La culpa fue de los ciclistas", etc.
El poder judicial también denota ignorancia y desconocimiento del tema, al punto de imputar a los propios ciclistas como responsables de su tragedia. El verdadero responsable se encuentra libre de polvo y paja.
Apóyanos con tu firma para hacer llegar nuestro manifiesto a las autoridades correspondientes y fortalecer esta campaña que permita EXIGIR un mayor respeto a la comunidad ciclista.
¡Por la vida y el reconocimiento de nuestro derecho a movilizarnos en el vehículo de dos ruedas!