Exhortar a todos los católicos a expresar sus voces

La causa

En un mundo en que se dan situaciones difíciles, es importante que la Iglesia Católica y sus fieles se unan y se expresen. Según el Anuario Pontificio 2016, hay más de 1.28 mil millones de católicos en todo el mundo (Fuente: Centro de Investigación Pew). Por lo tanto, es vital que los católicos en todas partes sean valientes y levanten la voz en momentos críticos. Cada voz puede hacer un cambio. 

 

 

Excelentísimo Cardenal Carlos Aguilar RetesMe permito dirigirme a usted, siendo solamente la voz de un grupo de católicos laicos (de los cuales le anexo las firmas) a fin de exponerle  siguiente en relación con el evento  “ lanzamiento de la escuela de Líderes Católicos en la Ciudad de México “


Bien es sabido que nuestra santa madre iglesia y en general todos los católicos vivimos tiempos de tremenda confusión y sobre todo de un Modernismo que irremediablemente, busca hacer una Dialéctica de los conceptos en los que esta fundamentada nuestra Doctrina de la fe, pero por sobre todas las cosas el mandato de la Ley de Dios, que se contiene en la Sagrada Escritura, en 10 mandamientos y en los escritos de nuestra Doctrina Católica y lineamientos que nos da la Congregación para la Doctrina de la Fe.

 


En el Primer mandamiento de la Ley de Dios, nos deja claro el por que de la molestia y sorpresa de todos quienes lo manifestamos 


"AMARAS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS"


La masonería es contraria a la doctrina católica y pecan gravemente los fieles que la profesan .

Según la Declaración de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, del 26-XI-83, está prohibido que un católico se inscriba en la masonería, y el que lo haga está en pecado grave y no puede acercarse a la comunión, porque «es un afiliación incompatible con la fe católica". "Los fieles que profesan la doctrina marxista y anticristiana de los comunistas, y, sobre todo, aquellos que la defienden y propagan, incurren de pleno derecho, como apóstatas de la fe católica».


Vemos con suma preocupación que en el lanzamiento de la escuela para Líderes Católicos, ante las diversas manifestaciones de extrañeza de parte de muchos de nosotros,  de entrada se lancé un comunicado aclaratorio, por parte de la organización de "LIDERES CATOLICOS"  donde a todos los laicos que manifestamos nuestro extrañamiento por los personajes convocados entre los cuales, por cierto no tenemos voces que realmente sean CATÓLICOS PRACTICANTES, si no más bien masones, progresistas, marxistas y socialistas que apoyan ideologías de género, feminismo y en pocas palabras el marxismo CULTURAL, que domina la narrativa en los últimos tiempos y del que muchísimos somos  conscientes el daño que esto y  el modernismo le ha hecho a nuestra iglesia. 


Entonces en lugar de escuchar voces que sean afines al mensaje que nuestra madre iglesia debe promulgar, tenemos personas contrarias a todo esto.


El catolicismo cree en un Dios trino (Mateo 28:19) y proclama a Jesús como el único camino a Dios y a la salvación (Juan 14:6). Basado en la gracia y la fe (Efesios 2:8-9), centra su culto en la Eucaristía (Lucas 22:19-20) y los sacramentos.


El judaísmo, aunque monoteísta (Deuteronomio 6:4), no reconoce a Jesús como el Mesías esperado y basa su relación con Dios en la Ley de Moisés (Éxodo 20), esperando la llegada futura del Mesías.


La masonería, por su parte, relativiza la verdad y presenta un concepto ambiguo de Dios como el “Gran Arquitecto del Universo,” lo cual contradice la enseñanza cristiana de que Cristo es “el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). La Iglesia condena la masonería por su relativismo y prácticas secretas (Catecismo, 2125).


El catolicismo es claro: Jesús es la única verdad y la única salvación. Ni el judaísmo ni la masonería comparten esta verdad absoluta.


La masonería afirma que el ser humano puede alcanzar la verdad y perfeccionarse moralmente por sus propios medios. En cambio, el cristianismo sostiene que la verdad absoluta se encuentra solo en Jesucristo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). 


Para los cristianos, la salvación es un regalo divino, no algo que se pueda lograr únicamente con el esfuerzo humano: “Por gracia sois salvos, por medio de la fe” (Efesios 2:8-9).


Históricamente, el conflicto entre masonería y cristianismo se manifestó en hechos concretos. Durante la Revolución Francesa (1789), los ideales masónicos como libertad, igualdad y fraternidad se usaron para debilitar la influencia de la Iglesia en la sociedad. En México, la Guerra Cristera (1926-1929) mostró cómo gobiernos influidos por la masonería impulsaron leyes laicistas que restringieron la práctica de la fe cristiana, provocando tensiones y persecuciones.


En la actualidad, la masonería sigue promoviendo un relativismo moral y una visión secular que afecta los valores cristianos. La masonería es una organización que nació en el siglo XVII y adquirió fuerza durante el siglo XVIII, influenciada por el racionalismo de la Ilustración. Aunque sus raíces están en los gremios medievales de constructores, evolucionó hacia una fraternidad filosófica que promueve valores como la libertad, la igualdad y la fraternidad. Su concepción de Dios como el “Gran Arquitecto del Universo” es abstracta, diseñada para incluir a todas las religiones, pero aquí comienza su choque con el cristianismo.


La masonería afirma que el ser humano puede alcanzar la verdad y perfeccionarse moralmente por sus propios medios. En cambio, el cristianismo sostiene que la verdad absoluta se encuentra solo en Jesucristo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). Para los cristianos, la salvación es un regalo divino, no algo que se pueda lograr únicamente con el esfuerzo humano: “Por gracia sois salvos, por medio de la fe” (Efesios 2:8-9).


La Iglesia Católica ha tenido una postura clara y constante contra la masonería. El Papa León XIII, en su encíclica Humanum Genus (1884), denunció la masonería como un peligro para la fe cristiana y para la sociedad, señalando su relativismo moral y su rechazo a la autoridad de Dios. El Código de Derecho Canónico de 1917 y su actualización de 1983 prohíben explícitamente que los católicos se unan a logias masónicas, calificando esta acción como un pecado grave.


Históricamente, el conflicto entre masonería y cristianismo se manifestó en hechos concretos. Durante la Revolución Francesa (1789), los ideales masónicos como libertad, igualdad y fraternidad se usaron para debilitar la influencia de la Iglesia en la sociedad. En México, la Guerra Cristera (1926-1929) mostró cómo gobiernos influidos por la masonería impulsaron leyes laicistas que restringieron la práctica de la fe cristiana, provocando tensiones y persecuciones.


En la actualidad, la masonería sigue promoviendo un relativismo moral y una visión secular que afecta los valores cristianos. Apoyan legislaciones como el aborto, la eutanasia y la redefinición del matrimonio, temas que chocan directamente con los principios de la fe. Además, utilizan la educación y los medios de comunicación para normalizar una visión del mundo centrada en el humanismo, desplazando a Dios y la moral cristiana del centro de la vida pública.


En conclusión, el conflicto entre masonería y cristianismo no es solo histórico, sino que sigue vigente porque representan visiones opuestas del mundo. Mientras la masonería coloca al hombre como el centro de todo, el cristianismo proclama que Dios es el origen y el destino de la humanidad. Este enfrentamiento es inevitable porque el cristianismo defiende verdades absolutas en un mundo que, influido por la masonería, busca relativizarlas. Como dijo Jesús: “Las puertas del infierno no prevalecerán contra mi Iglesia” (Mateo 16:18). temas que chocan directamente con los principios de la fe. 


Además, utilizan la educación y los medios de comunicación para normalizar una visión del mundo centrada en el humanismo, desplazando a Dios y la moral cristiana del centro de la vida pública.


En conclusión, el conflicto entre masonería y cristianismo no es solo histórico, sino que sigue vigente porque representan visiones opuestas del mundo. Mientras la masonería coloca al hombre como el centro de todo, el cristianismo proclama que Dios es el origen y el destino de la humanidad. Este enfrentamiento es inevitable porque el cristianismo defiende verdades absolutas en un mundo que, influido por la masonería, busca relativizarlas. Como dijo Jesús: “Las puertas del infierno no prevalecerán contra mi Iglesia” (Mateo 16:18).


-El demonio es como un perro rabioso atado a la cadena; no puede herir a nadie más allá de lo que le permite la cadena. Mantente, pues, lejos. Si te acercas demasiado, te atrapará. 


San Agustín.


Entonces la pregunta es la siguiente ¿porqué necesita una escuela para LIDERES CATOLICOS, escuchar voces que de entrada SOMOS CONCIENTES, que no habrá conciliación alguna por que tienen doctrina absolutamente contraria a la nuestra?


San Irineo de Lyon, nos deja muy claro el por que el rechazo a todas estas doctrinas Gnósticas

“Rechazando la verdad, algunos, introducen falsos discursos. Como dice el Apóstol, «prestan más atención a cuestiones acerca de genealogías sin fin, que a edificar la casa de Dios por la fe» (1 Tim 1,4). Elaboradas de modo engañoso, por medio de semejanzas, trastornan las mentes de los menos educados y las esclavizan, falseando las palabras del Señor. Lo que ha sido bien dicho lo interpretan mal, y pervierten a muchos, atrayéndolos con el cebo de la gnosis. Como si ellos pudiesen mostrar algo más alto y de mayor contenido que aquel que hizo el cielo, la tierra y todo cuanto contienen (Ex 20,11). los separan de aquel que ha creado y ordenado el universo. Persuaden con su facilidad de palabra a los más simples para que se pongan a buscar; pero luego arrastran a la ruina, inculcando impías y blasfemas opiniones acerca del Demiurgo, a quienes son incapaces de discernir lo falso de lo verdadero”


No permitamos estos conceptos en ideas tengan foro en los lugares, donde deberíamos de pretender que se formen Líderes sólidos en su Fe, CON LA FIRME CONVICCIÓN de que quien se deja llevar de la mano de Dios, teniendo a Jesucristo en el centro e iluminados por la gracia del espíritu santo.

La formación de verdaderos Lideres debe ir de la mano de Jesucristo, como único salvador del mundo, De Dios como creador, dueño y señor del Universo y al mismo tiempo, mas que tener un DIALOGO, Iglesia con el mundo, el reto debería de ser COMO PUEDE LA IGLESIA AYUDAR A LA TRANSFORMACIÓN DEL MUNDO, DENTRO DE LA DOCTRINA CRISTIANA.

 

Nuestra iglesia y toda Organización que se respalde en ella debe de tener más que claro que  como diría el Papa Francisco  en su Alocución previa al rezo mariano del Ángelus del 26 de Febrero del 2023  “ al diablo “no se le vence tratando con él, sino oponiéndole con fe la Palabra divina. De este modo, Jesús nos enseña a defender la unidad con Dios y entre nosotros, de los ataques del que divide”.

 

Esperamos su amable entendimiento, y que solo sea tomado nuestra inconformidad como parte de la necesidad de que nuestro Mundo tome el camino correcto de la Unidad CON DIOS, y no con las cosas del mundo. 

 

Firme esta petición para demostrar su compromiso con usted mismo y con su comunidad católica.

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La causa

En un mundo en que se dan situaciones difíciles, es importante que la Iglesia Católica y sus fieles se unan y se expresen. Según el Anuario Pontificio 2016, hay más de 1.28 mil millones de católicos en todo el mundo (Fuente: Centro de Investigación Pew). Por lo tanto, es vital que los católicos en todas partes sean valientes y levanten la voz en momentos críticos. Cada voz puede hacer un cambio. 

 

 

Excelentísimo Cardenal Carlos Aguilar RetesMe permito dirigirme a usted, siendo solamente la voz de un grupo de católicos laicos (de los cuales le anexo las firmas) a fin de exponerle  siguiente en relación con el evento  “ lanzamiento de la escuela de Líderes Católicos en la Ciudad de México “


Bien es sabido que nuestra santa madre iglesia y en general todos los católicos vivimos tiempos de tremenda confusión y sobre todo de un Modernismo que irremediablemente, busca hacer una Dialéctica de los conceptos en los que esta fundamentada nuestra Doctrina de la fe, pero por sobre todas las cosas el mandato de la Ley de Dios, que se contiene en la Sagrada Escritura, en 10 mandamientos y en los escritos de nuestra Doctrina Católica y lineamientos que nos da la Congregación para la Doctrina de la Fe.

 


En el Primer mandamiento de la Ley de Dios, nos deja claro el por que de la molestia y sorpresa de todos quienes lo manifestamos 


"AMARAS A DIOS SOBRE TODAS LAS COSAS"


La masonería es contraria a la doctrina católica y pecan gravemente los fieles que la profesan .

Según la Declaración de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, del 26-XI-83, está prohibido que un católico se inscriba en la masonería, y el que lo haga está en pecado grave y no puede acercarse a la comunión, porque «es un afiliación incompatible con la fe católica". "Los fieles que profesan la doctrina marxista y anticristiana de los comunistas, y, sobre todo, aquellos que la defienden y propagan, incurren de pleno derecho, como apóstatas de la fe católica».


Vemos con suma preocupación que en el lanzamiento de la escuela para Líderes Católicos, ante las diversas manifestaciones de extrañeza de parte de muchos de nosotros,  de entrada se lancé un comunicado aclaratorio, por parte de la organización de "LIDERES CATOLICOS"  donde a todos los laicos que manifestamos nuestro extrañamiento por los personajes convocados entre los cuales, por cierto no tenemos voces que realmente sean CATÓLICOS PRACTICANTES, si no más bien masones, progresistas, marxistas y socialistas que apoyan ideologías de género, feminismo y en pocas palabras el marxismo CULTURAL, que domina la narrativa en los últimos tiempos y del que muchísimos somos  conscientes el daño que esto y  el modernismo le ha hecho a nuestra iglesia. 


Entonces en lugar de escuchar voces que sean afines al mensaje que nuestra madre iglesia debe promulgar, tenemos personas contrarias a todo esto.


El catolicismo cree en un Dios trino (Mateo 28:19) y proclama a Jesús como el único camino a Dios y a la salvación (Juan 14:6). Basado en la gracia y la fe (Efesios 2:8-9), centra su culto en la Eucaristía (Lucas 22:19-20) y los sacramentos.


El judaísmo, aunque monoteísta (Deuteronomio 6:4), no reconoce a Jesús como el Mesías esperado y basa su relación con Dios en la Ley de Moisés (Éxodo 20), esperando la llegada futura del Mesías.


La masonería, por su parte, relativiza la verdad y presenta un concepto ambiguo de Dios como el “Gran Arquitecto del Universo,” lo cual contradice la enseñanza cristiana de que Cristo es “el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). La Iglesia condena la masonería por su relativismo y prácticas secretas (Catecismo, 2125).


El catolicismo es claro: Jesús es la única verdad y la única salvación. Ni el judaísmo ni la masonería comparten esta verdad absoluta.


La masonería afirma que el ser humano puede alcanzar la verdad y perfeccionarse moralmente por sus propios medios. En cambio, el cristianismo sostiene que la verdad absoluta se encuentra solo en Jesucristo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). 


Para los cristianos, la salvación es un regalo divino, no algo que se pueda lograr únicamente con el esfuerzo humano: “Por gracia sois salvos, por medio de la fe” (Efesios 2:8-9).


Históricamente, el conflicto entre masonería y cristianismo se manifestó en hechos concretos. Durante la Revolución Francesa (1789), los ideales masónicos como libertad, igualdad y fraternidad se usaron para debilitar la influencia de la Iglesia en la sociedad. En México, la Guerra Cristera (1926-1929) mostró cómo gobiernos influidos por la masonería impulsaron leyes laicistas que restringieron la práctica de la fe cristiana, provocando tensiones y persecuciones.


En la actualidad, la masonería sigue promoviendo un relativismo moral y una visión secular que afecta los valores cristianos. La masonería es una organización que nació en el siglo XVII y adquirió fuerza durante el siglo XVIII, influenciada por el racionalismo de la Ilustración. Aunque sus raíces están en los gremios medievales de constructores, evolucionó hacia una fraternidad filosófica que promueve valores como la libertad, la igualdad y la fraternidad. Su concepción de Dios como el “Gran Arquitecto del Universo” es abstracta, diseñada para incluir a todas las religiones, pero aquí comienza su choque con el cristianismo.


La masonería afirma que el ser humano puede alcanzar la verdad y perfeccionarse moralmente por sus propios medios. En cambio, el cristianismo sostiene que la verdad absoluta se encuentra solo en Jesucristo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Juan 14:6). Para los cristianos, la salvación es un regalo divino, no algo que se pueda lograr únicamente con el esfuerzo humano: “Por gracia sois salvos, por medio de la fe” (Efesios 2:8-9).


La Iglesia Católica ha tenido una postura clara y constante contra la masonería. El Papa León XIII, en su encíclica Humanum Genus (1884), denunció la masonería como un peligro para la fe cristiana y para la sociedad, señalando su relativismo moral y su rechazo a la autoridad de Dios. El Código de Derecho Canónico de 1917 y su actualización de 1983 prohíben explícitamente que los católicos se unan a logias masónicas, calificando esta acción como un pecado grave.


Históricamente, el conflicto entre masonería y cristianismo se manifestó en hechos concretos. Durante la Revolución Francesa (1789), los ideales masónicos como libertad, igualdad y fraternidad se usaron para debilitar la influencia de la Iglesia en la sociedad. En México, la Guerra Cristera (1926-1929) mostró cómo gobiernos influidos por la masonería impulsaron leyes laicistas que restringieron la práctica de la fe cristiana, provocando tensiones y persecuciones.


En la actualidad, la masonería sigue promoviendo un relativismo moral y una visión secular que afecta los valores cristianos. Apoyan legislaciones como el aborto, la eutanasia y la redefinición del matrimonio, temas que chocan directamente con los principios de la fe. Además, utilizan la educación y los medios de comunicación para normalizar una visión del mundo centrada en el humanismo, desplazando a Dios y la moral cristiana del centro de la vida pública.


En conclusión, el conflicto entre masonería y cristianismo no es solo histórico, sino que sigue vigente porque representan visiones opuestas del mundo. Mientras la masonería coloca al hombre como el centro de todo, el cristianismo proclama que Dios es el origen y el destino de la humanidad. Este enfrentamiento es inevitable porque el cristianismo defiende verdades absolutas en un mundo que, influido por la masonería, busca relativizarlas. Como dijo Jesús: “Las puertas del infierno no prevalecerán contra mi Iglesia” (Mateo 16:18). temas que chocan directamente con los principios de la fe. 


Además, utilizan la educación y los medios de comunicación para normalizar una visión del mundo centrada en el humanismo, desplazando a Dios y la moral cristiana del centro de la vida pública.


En conclusión, el conflicto entre masonería y cristianismo no es solo histórico, sino que sigue vigente porque representan visiones opuestas del mundo. Mientras la masonería coloca al hombre como el centro de todo, el cristianismo proclama que Dios es el origen y el destino de la humanidad. Este enfrentamiento es inevitable porque el cristianismo defiende verdades absolutas en un mundo que, influido por la masonería, busca relativizarlas. Como dijo Jesús: “Las puertas del infierno no prevalecerán contra mi Iglesia” (Mateo 16:18).


-El demonio es como un perro rabioso atado a la cadena; no puede herir a nadie más allá de lo que le permite la cadena. Mantente, pues, lejos. Si te acercas demasiado, te atrapará. 


San Agustín.


Entonces la pregunta es la siguiente ¿porqué necesita una escuela para LIDERES CATOLICOS, escuchar voces que de entrada SOMOS CONCIENTES, que no habrá conciliación alguna por que tienen doctrina absolutamente contraria a la nuestra?


San Irineo de Lyon, nos deja muy claro el por que el rechazo a todas estas doctrinas Gnósticas

“Rechazando la verdad, algunos, introducen falsos discursos. Como dice el Apóstol, «prestan más atención a cuestiones acerca de genealogías sin fin, que a edificar la casa de Dios por la fe» (1 Tim 1,4). Elaboradas de modo engañoso, por medio de semejanzas, trastornan las mentes de los menos educados y las esclavizan, falseando las palabras del Señor. Lo que ha sido bien dicho lo interpretan mal, y pervierten a muchos, atrayéndolos con el cebo de la gnosis. Como si ellos pudiesen mostrar algo más alto y de mayor contenido que aquel que hizo el cielo, la tierra y todo cuanto contienen (Ex 20,11). los separan de aquel que ha creado y ordenado el universo. Persuaden con su facilidad de palabra a los más simples para que se pongan a buscar; pero luego arrastran a la ruina, inculcando impías y blasfemas opiniones acerca del Demiurgo, a quienes son incapaces de discernir lo falso de lo verdadero”


No permitamos estos conceptos en ideas tengan foro en los lugares, donde deberíamos de pretender que se formen Líderes sólidos en su Fe, CON LA FIRME CONVICCIÓN de que quien se deja llevar de la mano de Dios, teniendo a Jesucristo en el centro e iluminados por la gracia del espíritu santo.

La formación de verdaderos Lideres debe ir de la mano de Jesucristo, como único salvador del mundo, De Dios como creador, dueño y señor del Universo y al mismo tiempo, mas que tener un DIALOGO, Iglesia con el mundo, el reto debería de ser COMO PUEDE LA IGLESIA AYUDAR A LA TRANSFORMACIÓN DEL MUNDO, DENTRO DE LA DOCTRINA CRISTIANA.

 

Nuestra iglesia y toda Organización que se respalde en ella debe de tener más que claro que  como diría el Papa Francisco  en su Alocución previa al rezo mariano del Ángelus del 26 de Febrero del 2023  “ al diablo “no se le vence tratando con él, sino oponiéndole con fe la Palabra divina. De este modo, Jesús nos enseña a defender la unidad con Dios y entre nosotros, de los ataques del que divide”.

 

Esperamos su amable entendimiento, y que solo sea tomado nuestra inconformidad como parte de la necesidad de que nuestro Mundo tome el camino correcto de la Unidad CON DIOS, y no con las cosas del mundo. 

 

Firme esta petición para demostrar su compromiso con usted mismo y con su comunidad católica.

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Petición creada en 1 de diciembre de 2024