Evitemos que los refugios se adueñen de los animales


Evitemos que los refugios se adueñen de los animales
La causa
Hace un año adopté una gata. La crié desde que tenía dos meses.
Era minúscula, del tamaño de mi mano.
Creció durante este año rodeada por todo el cariño de mis mellizos de 8 años, era un integrante de mi familia.
Hace dos días se escapó por la noche sin que lo advirtiéramos. Un auto la atropelló a 30 metros de mi casa. Por la mañana la busqué por todos lados y alerté a todos los vecinos, incluso publiqué fotos y pedido de ayuda en redes sociales.
Por la tarde me enteré de que una persona la había encontrado esa misma noche, atropellada. Se la llevó a su casa y al día siguiente al veterinario y luego a un refugio de nombre Bastet, en Montevideo (https://www.facebook.com/BastetRescate Cuando tomé conocimiento de que la gata estaba en Bastet busqué toda la información que ellos publicaron en Facebook e Instagram, para confirmar que fuera mi gata.
Efectivamente era mi gata. Después de un buen tiempo de intento logré comunicarme, explicarles que era mi gata y que me la devolvieran, yo puedo pagar cualquier tratamiento y cuidado que la gata requiera.
Lamentablemente no me quieren devolver. Aducen razones casi morales sobre un supuesto “maltrato” y falta de cuidado. La gata se escapó y no hay forma de que lo entiendan. Soporté su cuestionamiento ético moral pero no hay forma de que comprendan el alcance del daño que le hacen a mi familia y a la propia gata. Si quieren que la gata esté mejor, debería entonces estar con su familia, que somos nosotros.
Hice una denuncia policial para recuperarla, y sorpresivamente me dicen que está muerta. De ser así, entonces quiero su cuerpo, para darle el final que se merece. Es un integrante de mi familia.
Esto es algo muy triste, sobre todo porque Bastet se niega a comprender que está sobrepasando sus atribuciones al quedarse con este animal, que es de mi propiedad, de mi entorno afectivo, de mis hijos, parte de nuestra vida.
Hace 2 años se nos murió una gata por cáncer. La tuvimos seis años, fue un proceso muy doloroso. Invertimos todo el dinero necesario –que no fue poco- para operarla y mantenerla con vida. Falleció con todo el dolor que eso implica. Cuando superamos el duelo adoptamos esta nueva gata. Que
ahora no podemos recuperar porque Bastet no comprende la situación y se toma atribuciones que no le corresponden. Nos agrega sufrimiento al que ya traíamos.
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La causa
Hace un año adopté una gata. La crié desde que tenía dos meses.
Era minúscula, del tamaño de mi mano.
Creció durante este año rodeada por todo el cariño de mis mellizos de 8 años, era un integrante de mi familia.
Hace dos días se escapó por la noche sin que lo advirtiéramos. Un auto la atropelló a 30 metros de mi casa. Por la mañana la busqué por todos lados y alerté a todos los vecinos, incluso publiqué fotos y pedido de ayuda en redes sociales.
Por la tarde me enteré de que una persona la había encontrado esa misma noche, atropellada. Se la llevó a su casa y al día siguiente al veterinario y luego a un refugio de nombre Bastet, en Montevideo (https://www.facebook.com/BastetRescate Cuando tomé conocimiento de que la gata estaba en Bastet busqué toda la información que ellos publicaron en Facebook e Instagram, para confirmar que fuera mi gata.
Efectivamente era mi gata. Después de un buen tiempo de intento logré comunicarme, explicarles que era mi gata y que me la devolvieran, yo puedo pagar cualquier tratamiento y cuidado que la gata requiera.
Lamentablemente no me quieren devolver. Aducen razones casi morales sobre un supuesto “maltrato” y falta de cuidado. La gata se escapó y no hay forma de que lo entiendan. Soporté su cuestionamiento ético moral pero no hay forma de que comprendan el alcance del daño que le hacen a mi familia y a la propia gata. Si quieren que la gata esté mejor, debería entonces estar con su familia, que somos nosotros.
Hice una denuncia policial para recuperarla, y sorpresivamente me dicen que está muerta. De ser así, entonces quiero su cuerpo, para darle el final que se merece. Es un integrante de mi familia.
Esto es algo muy triste, sobre todo porque Bastet se niega a comprender que está sobrepasando sus atribuciones al quedarse con este animal, que es de mi propiedad, de mi entorno afectivo, de mis hijos, parte de nuestra vida.
Hace 2 años se nos murió una gata por cáncer. La tuvimos seis años, fue un proceso muy doloroso. Invertimos todo el dinero necesario –que no fue poco- para operarla y mantenerla con vida. Falleció con todo el dolor que eso implica. Cuando superamos el duelo adoptamos esta nueva gata. Que
ahora no podemos recuperar porque Bastet no comprende la situación y se toma atribuciones que no le corresponden. Nos agrega sufrimiento al que ya traíamos.
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Petición creada en 15 de septiembre de 2024