Evitemos que Bolivia se convierta en otra Venezuela, ¡¡¡Estamos a tiempo!!!

0 personas han firmado. ¡Ayuda a conseguir 5.000!


El problema:

Evo Morales ha conseguido burlar las leyes de la democracia, la Constitución boliviana y la voluntad del pueblo en la urnas manipulando al Tribunal Supremo Electoral y consiguiendo permanecer en el poder de forma indefinida.

La solución:

Conseguir DEROGAR la resolución TSE 645-2018 a través de la presión ciudadana y mediante los Organismos Internacionales que velan por la democracia, las libertades y el orden jurídico constitucionales en América Latina.

ANTECEDENTES, ¿cómo hemos llegado hasta este punto?:

Luego de un dilatado período de crisis política liberal de manos de su antecesor Gonzalo Sánchez de Losada, Evo Morales juró a la presidencia en enero de 2006 por un solo periodo de cinco años con expresa prohibición constitucional de reelección continua. Bajo una supuesta necesidad, convocó una asamblea constituyente que derivó en masacres, asesinatos, presos, exiliados y fraude hasta liquidar la República de Bolivia e imponer el Estado Plurinacional el 2009.

Modificada, la nueva constitución evista limitaba la reelección consecutiva por una sola vez; pese a aquello y siguiendo el guión del chavismo, Morales convocó a elecciones antes de finalizar su mandato y el mismo 2009 juró como Jefe del nuevo Estado Plurinacional. Así ya, con el traje a medida, ese mismo año desapareció la división e independencia de poderes que quedaron instrumentalizados por la ejecutiva del Movimiento Al Socialismo (MAS). Morales tomó control del Poder Legislativo, designó y subordinó a los miembros del Poder Judicial y Electoral.

Cumplido su segundo mandato el 2011 pero con el control absoluto del poder judicial, Morales Ayma y García Linera sacaron de la chistera una sentencia que le permitió reelegirse por segunda vez consecutiva para un tercer periodo, el 2014, argumentando que “habiéndose creado el Estado Plurinacional en 2009, la elección de ese año era la primera” desconociendo por completo la del 2005 por haberse producido en la extinta República de Bolivia.

Recientemente posesionado en su tercer mandato, a la cabeza de un gobierno desgastado por la corrupción institucionalizada y el narcotráfico con carta de ciudadanía, Morales, continuando con el guión de los mandamases de la extrema izquierda populista latinoamericana, planteó al pueblo su reelección indefinida mediante un referendo convocado el 21 de febrero de 2016.

El pueblo dijo NO a Evo Morales con un 51,3% reclamando para sí la alternancia en el poder como garantía democrática. Desde entonces el pueblo boliviano ha llevado la consigna “Bolivia dijo NO, 21F” como reivindicación democrática y restitución del Estado de Derecho, independientemente de las fuerzas políticas opositoras que, dicho sea de paso, han mostrado esterilidad en todo este proceso.

Sin embargo, pese a todo lo anterior, el Tribunal Constitucional dictaminó en noviembre de 2017 que el límite de dos periodos para el mandato presidencial constituía una violación a los derechos humanos del gobernante, por lo que autorizó a Morales a volverse a postular apoyándose en el Artículo 21.1 y 21.2 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Ante la indignación del pueblo boliviano para lograr el respeto a los resultados del 21F, Evo Morales y su partido en actitud desafiante decidieron ir más allá y presentaron un recurso abstracto de inconstitucionalidad contra la limitante constitucional.

La deliberación del Tribunal Constitucional sobre el tema -el pasado 4 de diciembre de 2018- ha derivado en un fallo que declara válida la re-postulación ilimitada de Evo Morales a la primera magistratura de Bolivia, fallo que desafía a la propia Constitución y a varios artículos de la Ley Electoral que limitan la cantidad de períodos continuos a dos y siempre por la vía electoral.

Los magistrados responsables del fallo  argumentaron que los "derechos políticos" reconocidos por Bolivia en la Convención Americana sobre Derechos Humanos debían priorizarse por encima de los límites a los mandatos consecutivos establecidos en la Constitución, reduciendo de esta manera la Constitución y la voluntad popular del 21F a simple alegoría sobre papel mojado y, a Evo Morales Ayma y Álvaro García Linera, en dictadores de facto por la mañosa vulneración del orden constitucional.


¿Quieres compartir esta petición?