España debe abolir la prostitución, combatir la trata y proteger a las víctimas


En España, miles de mujeres y niñas son explotadas sexualmente cada día en burdeles, pisos y en la calle. Muchas de ellas son víctimas de redes de trata, de violencia, de amenazas o de una pobreza extrema que no les deja alternativa real. La prostitución, lejos de ser una elección libre para la inmensa mayoría de quienes la sufren, es una forma de violencia y de esclavitud moderna que nuestra sociedad sigue tolerando.
La explotación sexual no se limita a la trata de personas. Se extiende también a la prostitución y a la industria pornográfica, que alimentan una demanda constante de cuerpos femeninos, normalizan la compra de mujeres y refuerzan una cultura que banaliza la violencia sexual.
Los datos hablan por sí solos
Según cifras difundidas por la agencia EFE, más de 114.500 mujeres se encuentran actualmente en situación de prostitución en España. Solo en 2024, la Policía liberó a cerca de 1.800 víctimas de redes de trata y explotación sexual, entre ellas más de una treintena de menores de edad. España es, además, uno de los países con mayor consumo de prostitución de toda Europa, lo que la convierte en un destino prioritario para las mafias que trafican con mujeres y niñas.
Esta realidad ha impulsado una campaña de sensibilización social liderada por la Asociación Iqbal Masih contra la Esclavitud (AIMCE), que incluye un vídeo musical solidario producido por el grupo RapJondo y respaldado por decenas de asociaciones, colectivos religiosos, culturales y sociales de toda España.
El ejemplo de otros países europeos
Suecia, Noruega, Islandia, Francia e Irlanda ya han aprobado leyes que sancionan a los compradores de sexo mientras protegen a las mujeres en situación de prostitución, logrando reducir de forma notable la demanda, la prostitución y la trata en sus territorios. España, sin embargo, continúa siendo un país donde la prostitución funciona como un negocio próspero para proxenetas y tratantes, amparado por un vacío legal que perpetúa la explotación.
Como resume el inspector de policía Pablo J. Conellie, la trata, la explotación sexual y la pornografía son caras de un mismo fenómeno, sostenido en última instancia por la pasividad social ante el problema.
Lo que pide esta petición
La petición, dirigida al Parlamento y al Gobierno de España, reclama la aprobación urgente de una Ley Abolicionista de la Prostitución que incluya:
- Penalizar la compra de actos sexuales y perseguir con firmeza a proxenetas y redes de trata.
- Reconocer a las mujeres en prostitución como víctimas de violencia, no como delincuentes.
- Crear un sistema estatal real de salida de la prostitución, con vivienda, atención psicológica, formación y empleo.
- Cerrar burdeles, pisos y plataformas digitales que sostienen la explotación sexual, persiguiendo legalmente a los portales de internet que actúan como infraestructura de la trata.
- Impulsar la educación y la prevención para transformar la cultura que normaliza la violencia sexual, la prostitución y la pornografía.
Los cuerpos de las mujeres no están en venta. La dignidad humana no se compra.
Lo que revelan las actualizaciones de la campaña
Desde su publicación, la petición se ha ido enriqueciendo con más de una decena de actualizaciones: testimonios de supervivientes, artículos de investigación, datos oficiales y pronunciamientos de figuras públicas y religiosas. Este es un resumen de lo más relevante.
Testimonios que ponen rostro a las cifras.
El diario El País narró en junio de 2026 el caso de Andrea, una mujer rumana explotada durante cinco años en el polígono Marconi de Madrid, que tuvo que esperar nueve años como testigo protegido hasta lograr que sus explotadores fueran condenados a penas de diez y doce años de cárcel. La periodista Mabel Lozano, Premio Goya por sus documentales sobre trata, aportó los relatos de Ava, una joven captada por internet y explotada en Palencia desde los 17 años, y de Luz Marina, una campesina colombiana engañada con una falsa oferta de trabajo doméstico que acabó esclavizada sexualmente y obligada a transportar droga. Otra actualización recogió el testimonio de Blessing, una mujer nigeriana que relató ante el papa León XIV en Arguineguín cómo las mafias le arrebataron a su bebé para forzarla a prostituirse.
Una industria que también golpea a la infancia.
Una de las actualizaciones más duras analiza la condena a 83 años de prisión del llamado "Pelicot catalán", que explotó sexualmente a menores tuteladas por la Generalitat captadas a través de aplicaciones de citas. El texto conecta este caso con otros similares en Baleares, Madrid y Comunidad Valenciana, y alerta de que en España se producen unos 65.000 casos de abuso sexual infantil al año, de los que el 90% nunca llega a denunciarse.
Datos que respaldan la abolición.
Una encuesta del Ministerio de Igualdad y el CIS con más de 10.000 entrevistas, difundida en febrero de 2026, mostró que cerca del 70% de la población española considera la prostitución una forma de violencia contra las mujeres, que el 80% rechaza que sea "libertad sexual" y que más del 85% cree que penalizar a quienes se lucran con la prostitución ajena ayudaría a reducir la trata.
Voces de referencia en el debate.
La activista Amelia Tiganus, superviviente de trata vendida a los 17 años a un proxeneta español, ha aportado varias reflexiones sobre cómo plataformas como OnlyFans normalizan la explotación sexual bajo una apariencia de libertad digital. También se recoge una intervención de la expresidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, calificando la prostitución como "la esclavitud más antigua de la humanidad", y un fragmento de la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV, que califica la trata como una forma contemporánea de esclavitud.
Cultura y memoria.
La campaña también ha dado espacio a iniciativas culturales, como la obra de teatro documental "Aquí nunca pasa nada", inspirada en el Caso Carioca, una de las mayores tramas de explotación sexual investigadas en España, que denuncia la complicidad institucional y social que permitió su funcionamiento durante años.
La ley que sigue esperando.
Actualizaciones repasan el historial de promesas legislativas incumplidas: desde la proposición socialista de 2018 hasta los sucesivos aplazamientos del anteproyecto de ley abolicionista, pasando por el rechazo de Sumar en 2024. Pese al respaldo social mayoritario, España continúa sin una Ley Orgánica que aborde de forma integral la abolición del sistema prostitucional.
Últimas noticias: la trata, un negocio que sigue operando
18 años de cárcel por una red de explotación en Valladolid.
La Audiencia de Valladolid condenó el pasado 1 de julio de 2026 a 18 años de prisión a la cabecilla de la llamada “Operación Desalia”, una mujer que captaba a otras mujeres en Colombia y Venezuela con falsas ofertas de trabajo —como modelaje o webcam— para después obligarlas a prostituirse en un piso de la capital vallisoletana. Su hijo y otro implicado recibieron condenas adicionales de cinco años. Según el relato del fiscal, las víctimas eran retenidas sin pasaporte, sometidas a jornadas maratonianas incluso durante la menstruación y obligadas a trabajar a cambio de apenas 50 euros semanales para comer; el propio fiscal las describió como tratadas “como animales estabulados esperando a los clientes”. Una de las mujeres explotadas relató que, nada más llegar a España, le retiraron el pasaporte y le entregaron una caja de condones. El caso confirma un patrón que se repite en toda España: el engaño con falsas ofertas laborales, la retención de documentación y la deuda impagable como mecanismos de control.
Los datos que confirman la magnitud del problema.
Un análisis publicado por la Fundación Sistema recuerda que España se sitúa, junto con Italia, en un modelo legal ambiguo que no llega a ser plenamente abolicionista ni regulacionista: no criminaliza a quien ejerce la prostitución, pero tampoco reconoce ni regula la actividad, lo que perpetúa un vacío legal aprovechado por las redes de trata. El macroestudio del Ministerio de Igualdad presentado en 2024, elaborado a partir del análisis con inteligencia artificial de 654.000 anuncios en internet, identificó a 114.576 mujeres anunciándose en plataformas digitales, de las cuales 92.496 presentaban riesgo de estar sometidas a trata y 9.000 un riesgo muy elevado. Baleares resultó ser la comunidad autónoma con mayor tasa de mujeres en situación de prostitución, seguida de Cataluña, Valencia y Cantabria, con Cataluña, Madrid, Valencia y Andalucía concentrando el mayor número absoluto de casos. El artículo también recuerda que el INE no dispone de un censo oficial sobre esta actividad, aunque estima que mueve unos 4.100 millones de euros anuales, un 0,35% del PIB español, y subraya que actualmente se tramita en las Cortes el Anteproyecto de Ley Orgánica Integral contra la Trata y la Explotación de Seres Humanos, pendiente de aprobación definitiva.
Súmate a esta causa
Detrás de cada cifra hay una historia, un nombre, una vida marcada por la violencia y la explotación. Firmar esta petición y compartirla es una forma concreta de exigir a nuestras instituciones que dejen de mirar hacia otro lado.
Puedes firmar y conocer más sobre la campaña en:
https://www.change.org/p/españa-debe-abolir-la-prostitución-combatir-la-trata-y-proteger-a-las-víctimas
*Si representas a una asociación y quieres colaborar en la difusión del vídeo o de esta petición, puedes escribir a Francisco Rey: freyalamillo@gmail.com
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*Nota: este artículo se basa en el texto principal de la petición publicada en Change.org y en un resumen de sus actualizaciones (a fecha de julio de 2026).*